de la dos para dos

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🎄 Here’s my x-mas gift for my lovely friend @eternaldragons | @tsukasalir🎄

I drew the two dorks since I know you miss them so much!! I hope you have a super nice day💖

Pascal: Pascal ama a los niños con mucha devoción, y puesto muchas personas habían cocinado, la verdad él y Conner habían planeado hacer algo juntos, algo un tanto más dinámico. Así que ambos formaron un puesto, en donde había mini juegos y al pasar los retos recibirían un regalo, que era algún postre que hizo  Pascal. Y bueno Conner era el ayudante de los niños en una botarga -¡Hola! No es solo para niños, igual puedes participar ¿o vienes a saludar? ¡Ya sé! ¿Quieres saludar a Avelardo?

Conner: Conner siempre había hecho trabajos extraños y era experto en botargas, ya había sido pollo frito y un excremento fenomenal en una convención japonesa. Estaba muy feliz de acompañar a Pascal como su ayudante y consiguió una botarga de Plaza Sésamo y estaba interactuando con los niños en las actividades que hizo Pascal, en las cuales siempre perdía. Cuando eran adultos se pasaba de la mano “¿O acaso tienens miedo?”.

Post informativo

Anteriormente conocido como silosenovengo, un buen día me encontré con mi blog cerrado, asesinado y enterrado por tumblr. Durante más de un mes estuve enviando diversos correos al support de tumblr y no obtuve ni una mísera respuesta (y se hacen llamar support, jé).

Es una putada porque pierdes todos tus posts (tanto la morralla como los que valían la pena), todas las publicaciones a las que le diste ‘me gusta’, tus fologüers y el contacto con gente maja.

Así que dudé mucho si volver, tanto por pereza como por ese sentimiento de si merece la pena volver a un sitio donde te pueden cerrar el blog sin previo aviso ni explicación posterior (no he sido el primero ni seré el último por desgracia).

Pero bueno, lo echaba de menos, así que si no me desmotivo pronto, seguiré reblogueando las mismas cosas de antaño: gatos y memes.

Alcohol y grasa

La escena transcurre en una habitación. En la cama está sentado Francisco, de cara a una mesa de luz, y sobre ella, la foto de Francisca. Francisco mira fijo a esa foto. Le habla.

Francisco(con ademanes): Te dediqué pajas al pedo. Inmunda, te fuiste con aquel, y ni siquiera estuviste conmigo. Perra, me acariciaste a cuentagotas, dejándome con las ganas de todo. Tardé dos eternidades cada noche para imaginarme tus dos tetas, gracias al cansancio de mierda que me hacía caer agitado en la cama, en esta misma cama, puta, sin poder pensar en nada, deseándote sin poder ni siquiera imaginarte. Y vos con aquel, que para colmo es puto. Puto, y vos metiéndote los dedos con él en la cabeza. Más te vale venir hoy.

Entra Marcela, de edad imposible de delimitar.

Marcela(desde el umbral de la puerta. Su voz es firme): Con vos quería hablar.

Francisco(entre el llanto y la indignación): ¿No ves que estoy sufriendo?

Marcela(mira al público): No.(mira a Francisco). Quiero saber si estuviste conmigo anoche.

Francisco(nervioso): …No…no…

Marcela(avanza): Anoche alguien entró en mi casa a la madrugada y nos amamos. Para eso usamos nuestro cuerpos. Olíamos a alcohol y grasa.

Francisco: ¿Y eso a mí qué?

Marcela: Vos olés a alcohol. Sé que fuiste vos. Si no lo hubiera sabido no te habría amado.(Se sienta a su lado. Le toca la pierna). Yo huelo a grasa.

Francisco: Creí que eras Francisca. Si no ni te tocaba.

Instintivamente, Marcela mira la foto de Francisca.

Marcela: ¿Esa es Francisa? Ni siquiera la conozco. Menos va a estar en mi casa.

Francisco: Vos me amaste con el cuerpo y yo la amé a ella con la distancia. La invoqué. hoy veré si ha funcionado.

Marcela: Agachate y conocela.

Francisco: Ya quisieras ser digna de mí, oh, súcubo. Apenas me masturbé con tu cuerpo. Tu vagina no vale más que mi mano.

Marcela: Ay, callate pelotudo. Si apenas comenzásteis a gozar de la vibración que mi piel imprimió en la tuya gemiste cual perro herido de plenitud. Eso no es una mente que piensa en otra. Nos más que cuerpo. No es más que carne.

Ambos se quedan en silencio, ensimismados. Miran la foto de Francisca.

Marcela: Estoy embarazada de vos.

Francisco: Eso es imposible,es.

Marcela: Creéme.

Francisco: No, Marcela.

Marcela: ¡Quereme!

Francisco: ¡Basta Marcela! ¡Me hartás!

Marcela: Quereme, soy la única opción que te queda. Lo único que sobra.

Francisco(baja la vista): Tenés razón.(La mira a ella). Te amo.

Se besan y manosean patéticamente.

Entra Francisca con un portazo. Se queda congelada en la puerta. Llora.

Francisca: ¡Con ella no! ¡Yo te amo!

Francissco: ¡Funcionó! (Aparta a Marcela, brusco). ¿En serio?

Francisca: No, jaja. Saludos.

Agarra su foto y sale.


Telón.

Había sido una mañana realmente agotadora y probablemente la tarde continuaría de igual manera; presentación de planos por aquí y allá, correcciones que hacer, una reunión a la que asistir… Pero el almuerzo era sagrado, ese par de horas y mucho más si Bianca estaría con él. Quizá la última persona a la que querría ver debería ser su hermana, más si la ve cada noche y cenan juntos cuando es posible, pero Dante había sido criado de esa manera y la familia siempre sería primero, incluyendo como familia a cada Beta de su manada por más que el italiano sintiera que lo odiaban. 

Con un chocolate caliente a la mano, un par de planos bajo el brazo contrario y su celular sonando en una llamada entrante, el italiano caminaba por las calles que le guiaban a su restaurante favorito; el sonido constante de su celular le desesperó y en un intento de tomarlo de su bolsillo los planos cayeron al suelo, junto con el chocolate, un insignificante error—Maldición—Murmuró una de las primeras palabras que aprendió del idioma mientras observaba su chocolate esparcido en el suelo y hasta en sus zapatos.

ONE SHOT - NIALL HORAN  PREGNANT

PEDIDO : “Oii amoree que sdds de vc 😍… queria pedir um do niall que ela quer ter um parto natural (😍) e ele é super fofo com ela na hora do parto… depois da recuperação dela eles conversam sobre o quanto foi lindo… acho q deu pra entender rs tava com sdds”


PS: DEMOROU MAS CHEGOU! ESPERO QUE GOSTEM. DESCULPA OS ERROS ORTOGRÁFICOS 

BOA LEITURA!!!!


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“Niall!” Gritei para meu marido. Um líquido transparente começou a descer pelas minhas pernas. “Niall, Amor!” Gritei mais uma vez. Pude ouvir seus passos apressados subirem a escada, segundos depois seu corpo aparece na frente da porta.

“O que aconteceu?” Indagou ofegante. Niall trajava uma bermuda caqui e uma camiseta preta, seu cabelo estava levemente bagunçado. Embaixo de seus belos olhos azuis haviam escuras olheiras por conta do trabalho excessivo nos últimos dias. Niall vem trabalhando muito por conta da nova integrante da nossa família.

“A bolsa estourou” Falei desesperada.

Seus olhos pousaram em minhas pernas. Assim que viu a poça de água em baixo de meus pés um pânico tomou conta de seu rosto. Sua boca abriu-se e suas duas mãos foram colocadas sobre as mesmas.

“O que eu faço?” Indagou puxando os fios do cabelo para trás.

“Vamos para o hospital” Falei indo até ele.

Niall pegou no meu antebraço e ajudou-me sair do banheiro. Suas mãos estavam completamente suadas. Olhei para ele, e seu semblante era de preocupação. Talvez porque nunca presenciou uma cena dessa. Niall levou-me até o carro e voltou para dentro de casa. Ao voltar colocou a bolsa com as coisas necessárias no banco de trás. Sentou no banco do motorista e passou o sinto de segurança sobre seu corpo, colocou as mãos sobre o volante e lá mesmo deixou-as. Ele estava tenso.

“Vai dar tudo certo” Falei tentando passar confiança, ao mesmo tempo tentando convencer a mim mesma de que tudo iria dar certo. Pousei minha mão sobre a dele e sorri genuíno.

 

Niall ligou o carro e deu partida. As contrações começaram a aparecer. As dores eram fortes. Segurei no puxador que havia ao lado da porta com o intuito de fazer a dor diminuir, porém a tentativa foi em vão. Ao chegar, Niall desceu correndo do carro e foi até alguns guardas que estavam à frente da porta do hospital. Fechei meus olhos por alguns instantes tentando afastar a dor forte que sentia dentro do meu útero.

 NIALL POV’S

 

“Licença, a bolsa da minha mulher estourou, preciso de ajuda para tirá-la do carro!” Falei desesperado para um dos guardas que estavam parados na frente da porta.

“Onde ela está?” O guarda indagou “Vá chamar os enfermeiros” dirigiu-se para o outro guarda, que rapidamente entrou na parte interna do hospital.

“Está no meu carro” Falei apontando para o carro estacionado.

O guarda seguiu-me até o carro. Logo depois os enfermeiros chegaram junto a uma maca hospitalar. Tiraram (S/n) do carro e levaram-na para a parte interna do hospital. Segurei uma de suas mãos. Seus olhos mantiveram-se fechados o caminho inteiro, e naquele momento tive um medo horrendo de perde-la.

“O senhor não pode entrar” Uma das enfermeiras tocou no meu ombro alertando-me.

“Mas ela é minha esposa” Falei apontando para a maca onde (S/n) estava deitada.

“Eu sei, Senhor! Mas iremos prepara-la para o parto” A enfermeira respondeu-me cautelosamente. “Peço que por gentileza, o senhor possa esperar ali” Apontou para uma sala onde havia algumas pessoas sentadas. Acenei positivamente e fui para o lugar sugerido. Sentei-me numa das cadeiras vazias. Desbloqueei a tela de meu celular e enviei algumas mensagens de texto para familiares e amigos avisando que (S/n) estava prestes a dar à luz. Assim que enviei todas as mensagens guardei o celular no bolso novamente. Dentro da sala havia algumas pessoas, a maioria das cadeiras estavam vazias. Abaixei-me sobrepondo meus cotovelos sobre a coxa e cruzando as mãos num gesto involuntário pedi para meu Pai onipotente que no céu estava para cuidar da minha amada. Vi uma das enfermeiras que estava junto a (S/n) saindo da porta onde fui barrado. Levantei-me e fui até ela.

“Olá, minha esposa acabou de entrar na sala de parto. Ela está bem?” Perguntei tocando no ombro da enfermeira fazendo-a virar rapidamente.

“Olá Sr…” Ela me olhou tentando adivinhar meu nome

“Niall! Niall Horan” Apressei-me

“Sr. Horan!” Sorriu “Sua esposa está sendo preparada par dar à luz” respondeu olhando em sua prancheta.

“Será que eu posso acompanhar o parto?” Indaguei

 

A mulher com um jaleco verde água olhou surpresa para mim e acenou sorrindo com a cabeça. Ela me levou até uma sala, onde pregou um grande avental e uma toca que estavam num armário.

“Sabe, é difícil encontrar um cara que queira ver um parto” Ela sorriu e me entregou as coisas. Entrei em um banheiro ali perto e coloquei as coisas que a enfermeira me entregou. Após colocar o avental e a touca, a enfermeira me levou até a sala de parto. Ao entrar (S/n) estava deitada em uma maca e ao redor dela estava alguns médicos que iriam fazer o parto. Parei ao seu lado e peguei uma de suas mãos. Ela olhou para mim e sorriu. Beijei sua mão e sussurrei um “Eu te amo. Ela fez o mesmo, fechando os olhos logo após para fazer força.

Passaram-se alguns minutos e (S/n) ainda estava em trabalho de parto. Comecei a ficar preocupado pois estava demorando muito, os médicos pediam para ela fazer força, mas ela estava esgotada.

“Vamos lá! Estamos vendo a cabeça da criança” Um dos médicos falou.

Olhei para (S/n) e ela fechou os olhos como se aquele gesto ajudasse-a ter mais força. Os médicos pediam para ela fazer mais força. Foi ai que ouvi o choro. E ao ouvir o choro da minha filha tudo ficou calmo a minha volta. Olhei para minha esposa e em seu rosto estava estampado um belo sorriso de felicidade e alivio. Uma das enfermeiras que ajudou no parto de (S/n) colocou a bebe sobre os braços de minhas esposa.

“Será que você poderia tirar uma foto para mim?” Perguntei tirando meu celular do bolso. Ela acenou positivo para mim e eu entreguei meu celular a ela.

Abaixei-me para ficar do tamanho de minhas esposa junto a minha filha e sorri para câmera.

 

MESES DEPOIS

“Olha a sua cara de bobo Niall” (S/n) falou olhando para uma das fotos do álbum do nascimento de Olivia. Olhei para a foto e ri de mim mesmo. Olivia estava em meus braços e eu sorria calorosamente para câmera.

“Olha todo mundo junto nessa” (S/n) chamou-me novamente. Era a foto onde estava todos os nossos amigos na frente do hospital logo após (S/n) e Olivia terem alta. “Ficou tão linda” Ela disse sorrindo

Continuamos vendo as fotos.

“Olha a nossa primeira foto” Falei apontando para a foto tirada assim que a enfermeira colocou Olivia nos braços de (S/n). “Essa foto ficou tão linda” Falei olhando para (S/n). Ela pegou a foto da minha mão e sorriu.

“Suas caras são as melhores, Niall” Ela falou rindo

“Qual é, Amor! Eu tinha acabado de ver minha filha” Revirei os olhos e tomei a foto da mão dela.

“Eu sei!” Ela riu nasalado “Estou querendo dizer que você estava fofo nas fotos, não estou zombando de você” Puxou-me para perto de depositou um beijo na minha bochecha. “Eu te amo, obrigada por ter me dado a coisa mais preciosa que eu tenho” Falou segurando meu rosto, fazendo-me olhar para ela.

“Eu que agradeço!” Selei nossos lábios rapidamente. “E eu também te amo” Sorri. “Juro que pensei que você iria morrer no dia que Olivia nasceu” Gargalhei e ela olhou para mi perplexa.

“Por que?” Encarou-me séria

“Por que você não parava de gritar!” Ri alto.

“Seu idiota” Pegou uma almofada e bateu com ela na minha cabeça. “Estava doendo” Ela riu batendo com a almofada em mim

“Eu sei” Coloquei as mãos em seus braços tentado faze-la parar. “Essa é a consequência de deixar entrar, na hora de sair dói” Falei e levantei rápido gargalhando.

“Você é um idiota” Ela lançou a almofada em minha direção gargalhando junto a mim.

“Eu sou o que?” Falei indo até ela

“Idiota” Falou rindo. Sentei-me sobre seu colo e selei nossos lábios. As coisas começaram a esquentar.

E Olivia chorou.


“Filha…” Falamos em uníssono.


——————————– FIM ————————————

CAT :)

gabriellavalero.tumblr.com
FANFIC WIGETTA "NO LOS ESCUCHES, PORFAVOR..." PARTE 2

Hola, ¿Quieres leer la primera parte?

Aquí à http://gabriellavalero.tumblr.com/post/88918544362/fanfic-wigetta-no-los-escuches-porfavor-parte-1

 

— Willy… ¿crees que Londres algún día le quite el nombre de La ciudad del amor a París? — Me preguntó al bajar del autobús y mientras me observaba con esa típica mirada suya, sensual y de chico poderoso — puede ser… — le respondí nervioso — ¿por qué preguntas? — le cuestione

— No lo sé, quizá quizás y Londres pueda ser mi ciudad del amor — sabía que se me estaba insinuando, era más que obvio, pero ¿cómo hacia este chico para no tener ni una mínima parte de timidez?, yo me sentía de lo más apenado por lo que paso en el autobús hace unos momentos y el estaba como si nada, claro que se me estaba insinuando y yo no me resistiría a eso, era obvio que el ya había notado que me gustaba, pero no sé si decírselo, ¿acaso el se me insinuaba porque me quería?, o ¿solo estaba jugando conmigo?, ¿jugar conmigo?, claro que no Willy, ¿Qué cosas dices?, el no es así, entonces… yo le gustaba también

 

Caminamos por la plaza que estaba frente al Big Ben, ninguno de los dos decía nada, yo estaba tan apenado por lo del autobús y al parecer Vegetta estaba flipando demasiado como para hablar sobre algo, estábamos justo frente al Big Ben cuando Vegetta se animo a hablar.

 

— Tío, como anhelo uno foto aquí con el Big Ben, pero el cojonudo móvil se quedo en casa

— Tómala con el mío — le di mi celular

Tomo mi celular — ¿Y cómo la publico en Twitter?

— Ábrelo en Safari

— Entonces ven a mi chiqui — dijo mientras rápidamente  me tomaba de la cintura y me giraba dándole la espalda al hermoso y majestuoso reloj, Vegetta abrió la aplicación de la cámara coloco la cámara frontal aun tomándome de la cintura — sonríe chiqui —  no lo hice, solo lo mire mientras el tomaba la foto, el reloj se veía detrás mío a la izquierda y nosotros del lado derecho, tomo la foto, el salía serio pero lindo, yo salía mirándolo con un gesto de medio sonrisa y seriedad, estaba analizando la foto aun tomándome de la cintura, me soltó — Por dios Willy ¿Qué tanto me ves? — Dijo mientras me mostraba el móvil — ¿te gusto? — ¡madre mía tío!, pude sentir como mi rostro entraba en calor, no le diría que si porque aun no estaba listo, pero no le diría que no, porque me fascinaba el chico — es que es tonto… — me limite a decir

— Tío que tal si vamos un rato al cine

— Por dios Vegetta, vienes a Londres ¿y lo que quieres hacer es ir al cine?

— Es que no es lo mismo Willy, iré al cine, ¡EN LONDRES! — dijo haciendo énfasis en la palabra “Londres” —…y contigo — susurro, no puedo engañar ni mentirle a nadie, este chico me traía loco.

 

Narra Vegetta.

 

Buscamos el cine más cercano encontrándolo a 5 minutos desde donde estábamos, era un cinema antiguo, como la mayoría de las cosas de aquí, entramos y compramos dos entradas, dos entradas para la preciosa y flipante película de los minions, Willy había insistido en ver esa, no es que no me gustaran los minions pero esperaba ver algo más serio, yo amaba las películas de infantiles, pero con Willy siempre me apetece ver películas más de trama, que tengan contexto y así, siempre que veíamos películas así como la película esta de Leonardo DiCaprio la película de “The wolf of wall street” después de ver esa película Willy y yo terminamos en una discusión sobre la trama y era lindo pelear sobre eso, siempre después de la discusión nos ponemos a reír sobre la forma en la que discutimos, una película animada no creo que tenga tema de discusión,  compramos palomitas grandes para cada los dos y una coca cola de cereza para él, y una de dieta para mí, entramos a la sala, era uno de esos cines que parecen teatros, era hermoso, buscamos nuestros asientos entre todos los pequeños que había, eran los de más arriba, los del fondo.

 

— Quiero un minion tío — dijo sentándose en su lugar

— Podríamos pintar a Alex de amarillo y ponerle unos lentes junto con un overol — el río — pero que cruel eres chaval —

 

La película comenzó, Willy estaba más atento que los chavales, y yo estaba más atento de él que de la película, lo que paso en el autobús fue tan satisfactoriamente extraño, sentir su cuerpo pegado al mío, respirar su aroma, robarme su aire, fue perfecto, el me gustaba, me encantaba y lo necesitaba, pero simplemente no podía decirlo, no quería que se hiciera público, no quiero preguntas porque no tengo respuestas.

 

Willy se estaba partiendo con la risa que sufría gracias a la película, a mi la verdad es que me encantaba verlo sonreír, teníamos las palomitas justo en medio de ambos, cada vez que el tomaba una rosaba mi mano, él se sonrojaba, me miraba y sonreía, yo tenía la mano ahí a propósito, me fascinaba verlo con el color rojo en su rostro, se veía tan adorable, tan tierno, tan él.

 

La película termino, eran las 4:38 y la mitad de la película fue más para sonrojos de Willy, miradas entre él y yo, roses de mano, fue lindo.

 

— ¿Y te gusto la película tío?, estabas más atento con las palomitas que con la película — le dije, era más que obvio que se lo decía por lo de los roces de las manos

— Es que las palomitas me encantan al igual que los minions, no sabía a dónde tenía que prestar más atención — “y mi mano también te gusta ¿he chaval?” lo pensé, no lo dije, pero lo pensé, íbamos caminando a la puerta cuando notamos que estaba lloviendo, era una brisa tenue, pero después de un prolongado tiempo lograba empaparte.

 

— Está lloviendo Vegetta

— ¡Hombre! Gracias por el dato

— ¿Qué hacemos?

— ¿Cuándo fue la última vez que te mojaste con la lluvia?

— Un día que iba de regreso del bachillerato, comenzó a llover y mis libros se empaparon, nada satisfactorio quiero agregar

— Pues ahora no traes libros anda, vámonos al London Eye grabamos un vlog y si podemos subir, subimos

— Se que me arrepentiré de esto después, pero anda tío, vamos

 

Nos fuimos caminando al London Eye, el cabello de Willy se podría decir que con 4 minutos andando ya estaba húmedo, claramente caminar bajo la lluvia no era su pasatiempo favorito.

 

Me reí de él — ¿Qué? — me pregunto un poco cabreado.

— Es que eres como un viejo, si llueve te enfadas, si hace sol, te enfadas, si hace frio, te enfadas, si hace calor, te enfadas, nada te gusta tío.

— Bueno, no puedes decir la palabra nada, porque hay muchas cosas que me gustan, aparte tú también eres muy disgustado.

Bueno había algo que me gustaba más que nada en este mundo; Él — Quizás y si tío, ambos somos como un par de ancianos.

 

Llegamos al London Eye después de 8 minutos de camino, ambos traíamos la ropa medio húmeda, no mojada y mucho menos empapada, solo se sentía fresca y húmeda, Willy le coloco el plástico protector a la cámara y comenzó a grabar un vlog para su canal, yo hice lo mismo; termine mucho antes que él, yo era más callado en mis vídeos, solo explicaba lo básico, él no, a él le encantaba hablar y hablar y mostrar cosas, siempre le he dicho que él tiene alma de vloger, yo era más reservado.

 

— Listo

— Al fin — me levante del suelo en donde me había tumbado

— ¿Quieres subir?

— Si, pero no sé si tengan boletos

— Pues es obvio que si, la gente compra su boleto, espera su turno y sube, anda, hagamos fila, casi no hay gente

 

La verdad es que no había nada de gente, y los alrededores estaban casi vacios, eran 32 cápsulas éramos alrededor de 65 personas, y en cada cápsula cabían casi 15, un chico había dado el aviso de que nos podríamos subir cuantas personas quisiéramos en la capsula, ya que normalmente era entre 10 y 15 personas. Nosotros dos éramos los penúltimos de la fila antes de un grupo de 6 chicos, llego nuestro turno de pasar, llegamos a la taquilla nos preguntaron la cantidad de boletos, Willy los compro, nos pasaron para esperar nuestra capsula, llego casi de inmediato, ambos subimos, era una capsula como de 5 metros de largo, y 2 y medio de ancho, era toda de cristal, estaba hermosa y muy segura, seguido nos movieron para que el grupo de chicos subiera a su cápsula, después de eso los trabajadores colocaron en el cordón de terciopelo el letrero de “cerrado”, la rueda comenzó a moverse, eran 5 vueltas mas la vuelta con la que bajaban, la rueda era lenta, muy lenta, cosa que era perfecta para una buena charla, disfrutar de la vista de Londres, o incluso coquetear con alguna persona.

 

— La vista es hermosa ¿eh chaval?

— Si Willy, es hermosa — le dije viéndolo con esa mirada que sabía que siempre que lo sonrojaba — ¿cuánto dura esto? — le pregunte

— 25 minutos

— Grandioso — saque la cámara de la mochila y comencé a grabar un vídeo, la vista era grandiosa y Willy se veía muy guapo con su ropa húmeda, termine el vídeo y aun nos quedaban alrededor de 10 minutos — aun tenemos tiempo de charlar — le dije, quería hablar sobre nosotros, sobre lo que sentíamos, lo del autobús no fue poca cosa, yo quería hablar sobre nuestros sentimientos, a mi él me encantaba y yo le gustaba, eso estaba más que dicho.

— ¿De qué quieres hablar? — me pregunto sentándose en el suelo de la capsula.

— No losé, de cualquier cosa, no tengo tema en especial — preferí cambiar el tema, hablaríamos cuando los dos estuviéramos dispuestos hablar, y claramente yo no tenía mis ideas ordenadas.

— Mejor dejemos la charla para después — se puso de pie — tomate una foto conmigo — sacó su móvil colocando la cámara frontal, me tomo de la cintura, se veía tan lindo — sonríe — me dijo, yo estaba viéndolo, es que era tan lindo, tenía esa cara de tipo duro, estaba a punto de tomar la foto cuando le cambie completamente el panorama, cerré mis ojos y le di un beso en la mejilla, no uno como los del InGame, uno cálido, lleno de amor, intente que cuando mis labios tocaran su cálida piel se sintiera de lo más lento, de lo más satisfactorio, rápidamente el tono rojizo se hizo presente en su rostro, me separe de el lentamente, se giro quedando frente a mí y con la mirada clavada en mis ojos y me pregunto…

— ¿Qué fue eso?

— Un besito… — me limite a contestar mientras me giraba mirando hacia el horizonte de la ciudad, sentí como sonreía, la atracción estaba a punto de terminar, éramos los próximos en bajar, Willy comenzó a caminar lentamente hacia mi hasta que estuvo justo detrás.

 

— … y uno muy lindo — me dijo al odio mientras me daba otro pequeño beso en mi mejilla, fue rápido pero muy lindo, me estremecí justo al contacto, este chico tenía algo que me volvía loco, yo no era de los tipos que se dejaban ganar fácilmente o de lo que cedían rápido, pero cuando estaba con Willy, todo era diferente, el cambiaba en mi todo, ponía mi mundo de cabeza, me ponía desordenado, débil, indefenso, tan pequeño; si eso podía hacer con un beso en la mejilla no quiero ni imaginarme lo que haría un roce de labios, un beso, o… incluso algo más.

 

Ambos habíamos bajado ya, eran las 7:48 cuando bajamos, estábamos un poco lejos del hotel, eran quizás unos 35 minutos caminando y unos 8 en carro, la lluvia seguía cayendo tenuemente, con tal de ver a Willy con ese mismo aspecto por un rato más, era capaz de todo, hasta de cansarme y aguantar el agua helada de la lluvia.

 

— ¿Caminamos o tomamos un taxi? — yo actuaría como antes, los besos solo fueron una muestra de cariño hermosa pero peligrosa, no quería que eso afectara nuestro día

— Caminamos pringao’, no esta tan lejos

— Es que después se me queja el niño

— Calla y camina, además podemos ir viendo las tiendas del centro.

 

Íbamos por las calles principales pero había tiendas, tiendas de todo, de discos, de pulseras, había cafés, librerías, y cada parte que tuviera iluminación, Willy se paraba a ver.

Eran las 8:50 cuando llegamos al hotel, se nos hizo tan tarde gracias a que Willy paró en casi todos los locales.

 

— Bua chaval, llegamos casi a las 9 de la noche

— Esta bien Vegetta, Pedimos algo de cenar a la habitación y cenamos en el balcón

 

Subimos hasta la habitación cansadísimos, deje mi mochila en el diván mientras me recostaba un rato en la cama, Willy se quito los zapatos y llamo a servicio a la habitación para pedir la cena, yo no acostumbraba cenar pesado así que pedí una fruta con licuado de plátano, Willy pidió lo mismo solo que con malteada de fresa, yo entré al baño para ponerme mi pijama mientras que Willy revisaba su twitter y esas cosas, salí del baño ya con la pijama puesta y ya había llegado la fruta.

 

— ¿Cenamos en el balcón Vegetta?

— Claro, cenamos mientras edito los vlogs

 

Willy comenzó a llevar mantas y almohadas para sentarnos sobre ellas, yo lleve los platos de fruta y las malteadas, me senté sobre las almohadas y saqué mi Alienware para editar los vídeos.

 

— ¿Alguna vez te imaginaste que estarías en Londres cenando conmigo? — me pregunto mientras comía un poco de melón

— Nunca me cruzo por la cabeza, siempre que veía tus vídeos era como ver a un ídolo, siempre quería llegara a ser la mitad de cómo eras tú, y aun no lo consigo, eres estupendo Willy y no solo como youtuber sino también como persona — no sé ni porque se lo decía, pero es que así era, yo lo admiraba como persona, como youtuber y como amigo.

— ¡Hombre! Muchas gracias tío, me alagas

 

Ambos estábamos ahí platicado de cualquier cosas, de los vídeos nuevos que nos interesaban, de las cosas que habían subido Luzu, Alex, Frank, de tumblr, de twitter, de los dibujos de las Fangirls, de todo, pero a la vez de nada, ambos necesitábamos hablar sobre nosotros, sobre nuestros sentimientos, si no le gritaba al mundo que estaba enamorado de Willy no podía vivir ni un momento más, necesitaba decírselo a él, necesitaba que me dijera que opinaba sobre mí, necesitaba que me comprendiera como siempre, lo necesitaba a él.

 

Termine mi plato de fruta y mi licuado de plátano, cerré mi portátil dejándola de lado, Willy ya había terminado con la fruta y estaba dándole el último trago a la malteada, estaba dispuesto a hablar sobre nosotros a intentar arreglar las cosas, a intentar iniciar lo que habíamos olvidado, me levante de mi lugar recargándome en la barra que era sostenida por los barrotes, suspire hondo para llamar la atención de Willy, lo logre.

http://www.youtube.com/watch?v=Ss0kFNUP4P4

(Escúchese a un sonido razonable mientras lee, y si no, escúchenla al final, amo esa canción, pero de preferencia escúchenla mientras leen, la música da ese toque de emoción): DD

 

— ¿Te pasa algo Vegetta? — ¿Cómo se supone que iniciaría esta plática? — Ven Willy, necesitamos hablar — le dije mientras le hacía la seña de que se pusiera a mi lado, él se levanto de su lugar, dejo el plato en el suelo y se recargo en la barra arqueando su espalda, se puso justo a mi izquierda, el me estaba mirando, sentía su mirada, yo estaba viendo recto, tenía la mirada perdida, no quería encontrarme con sus ojos porque sabía que me desmoronaría en llanto, sabía que me lanzaría desesperadamente a él plantándole un beso en sus rosados labios, mi corazón se comenzó a agitar y me di el valor de hablar.

— ¿Qué es lo que sucede entre nosotros dos? — Comencé — aquello del autobús no fue ni medio normal…

— Vegetta yo… lo… — comenzó Willy a tartamudear  — lo… siento tanto…

— No Willy calla, ¿por qué es por lo que te disculpas?, ¿por sentir algo por mi?, ¿Por qué yo siento algo por ti?, no puedo seguir ocultándolo Willy, por si no te has dado cuenta, estoy loco por ti, cada vez que me miras con esos hermosos ojitos enloquezco, sé que esto será difícil, ni siquiera es fácil de asimilar, pero Willy, eres la persona más maravillosa que he conocido, tú desordenas mi mundo, avivas cada parte muerta de mi cuerpo, tú haces que no quiera dormir, por que verte es mejor que cualquier sueño, quiero que seas mi presente y que te conviertas en mi futuro, te necesito Willy, necesito sentir tu calor, necesito sentirte mío, quiero ser la causa de esas sonrisas, quiero me regales cada “buenos días” que tu boquita pueda pronunciar, necesito sentir tu piel, quiero que estemos tan juntos que mi aroma se impregne en ti, y el tuyo en mi, quiero arrebatarte el aire, y antes de que puedas decir nada solo quiero que sepas que… Estoy enamorado de ti, no tengo respuestas para muchas de las preguntas pero sé que te amo. — sentí como una lagrima caía por mi mejilla, las lagrimas se sentían tan heladas con él calor de mi rostro, comencé a limpiarlas y a frotar mis ojos, sentí como Willy metía sus brazos debajo de los míos para envolverme en un abrazo, lo pegue aun mas a mi recargando mi barbilla en su hombro, dejándome llevar por el momento, sentía su calor, podía sentir su aroma, su palpitar y el mío iban casi sincronizados. — Vegetta, sabes bien que no soy bueno expresando mis sentimientos, pero quiero que sepas que soy tuyo, lo he sido siempre, no sé qué decir, simplemente que te amo, eres la persona que quiero junto a mí, a tu lado me siento tan poco cosa, siento que no soy lo suficientemente bueno para ti, porque tú eres perfecto, mereces a alguien mejor, pero lo siento pringao’ — sonreí —me pusieron en tu camino y por algo será, siempre serás mi hombre, necesito dormir contigo, verte dormir, verte sonreír mientras estas en lo más lejano de tus sueños, quiero también ser ese sueño por el cual sonríes, quiero protegerte y cuidarte, quiero que tu aroma sea el mío, quiero ser la razón por la que quieras despertar todos los días, porque tú eres mi razón, quiero… — comenzó a tartamudear — solo… te quiero a ti Vegetta — todas esas palabras hicieron cosquillas en mi oído, me separe un poco de él, lo tome con mi mano izquierda por la cintura atrayéndolo hacia a mi cuerpo dejándonos los mas pegado, el me tenia sujeto por la cintura también, con mi mano derecha comencé a acariciar su mejilla, y ahí estábamos los dos, en medio de un hotel en Londres, en el balcón a casi media noche, abrazados y a punto de cometer el pecado más grande que marcaria nuestras vidas, ambos nos mirábamos a los ojos como si intentáramos confirmar algo que ya estaba más que claro, nos amábamos, el me deseaba, yo lo deseaba, tome su rostro con ambas manos y en un acto salvaje y desesperado por sentir su piel lo atraje a mí y… lo bese, ¡madre mía!, lo bese.

 

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Hasta ahorita la primera parte tuvo mucho más éxito de lo que yo imaginaba, gracias por leer la primera parte capullitos primaverales, pues en este capítulo ya se dieron el besito *-*, ya lo sé es muy rápido, pero es que un beso va a ser lo más mínimo del Fanfic, muajajaja, en fin espero que les guste y tenga mayor éxito este capítulo dos que el uno.

Que tengan un excelente día, tarde, noche, madrugada o según a la hora que estén leyendo esto, gracias por su tiempo<3.