curiosa

La mente intelligente è una mente curiosa:
non è soddisfatta delle spiegazioni né dalle conclusioni,
e non si abbandona alla fede,
perché anche la fede è una forma di conclusione.
(Bruce Lee)

She’s lost control || Liz&Jason {fb}

Há alguns meses, enquanto Liz vagava pelas ruas de Cambridge com um cigarro entre os lábios, um traficante se aproximou da loira com uma oferta, uma droga nova, pílulas cor-de-rosa, que ele dizia ser melhor que ecstasy e LSD. Curiosa, a jovem aceitou, sem pensar o estrago que aquilo viria a causar. O vicio naquelas pílulas não demorou a vir, e ela teve de fazer o máximo pra esconder aquilo de tudo e todos, especialmente Jason e seus pais. Ela, que jurou a si mesma nunca ser igual o irmão mais velho, se encontrava viciada em cigarros e pílulas. 

Naquela tarde, o tédio a dominava, ela assistia à um filme e trocava mensagens com Jason quando sentiu a vontade de abrir o pacotinho que continha suas pílulas. Botou cinco na boca duma vez, sem pensar no risco, como já vinha fazendo a um tempo. Não demorou a fazer efeito, e ela abraçou a sensação, a tão bem-vinda sensação contraditória da droga. Sentia-se leve, como se estivesse no paraíso. Sentia tudo e nada ao mesmo tempo, se sentia transbordando enquanto se sentia vazia, e, para ela, aquelas eram algumas das melhores sensações. Mas o vício vinha a desgastando, e o costume de tomar as pílulas praticamente todos os dias cortava o efeito, a fazendo tomar mais, e mais, e Liz se viu tendo consumido quinze cápsulas. As sensações voltaram, mais intensas do que nunca, mas elas logo acabaram, e Liz já não sentia absolutamente nada. Sua respiração era fraca, o corpo já não se mexia mais. Ela estava morrendo. Ela poderia morrer logo, não aguentaria mais muito tempo sem ajuda, mas ela não tinha como pedir ajuda, seu corpo já não funcionava mais.

No te enamores de una persona curiosa. Querrá saber quién eres, de dónde vienes, cómo es tu familia. Mirará todas tus fotografías y leerá todos tus poemas. Vendrá a cenar y hablar con tu madre acerca de cómo su curiosidad le ha enseñado cosas muy útiles. Te pedirá que explotes cuando estás enojado y que llores cuando estás herido.Te preguntará qué significa esa ceja levantada. Querrá saber tu comida favorita, tu color favorito, tu persona favorita. Te preguntará por qué. Va a comprar esa que cámara te gustó, prestará atención a esa banda que amas en caso de que haya un show cerca, te llevará ese suéter al que le sonreíste una vez. Aprenderá a cocinar tus comidas favoritas. Los curiosos no se conforman con el exterior, desean el interior. Ellos quieren lo que te hace pesado, lo que te hace sentir incómodo, lo que te hace gritar de alegría , ira, y de angustia. Su piel se convertirá en páginas en las que aprenderás a derramar tu ser. No te enamores de una persona curiosa. No dejará un suspiro sin explicación. Querrá saber qué hizo exactamente, qué hizo para que la amaras. Año, mes, día, semana “¿A qué hora fue? ¿Qué dije? ¿Qué hice? ¿Cómo te sentiste? “ No te enamores de una persona curiosa, porque ha estado allí. Desabrochará tu camisa y leerá cada cicatriz, cada marca, cada curva. Explorará cada una de tus extremidades, cada órgano, cada pensamiento, cada ser. Si te arriesgas veras a que me refiero, y si no estas dispuesto a esto, mejor no dejes que su curiosidad se vuelva olvido…
Si no fuese curiosa, no estaría en donde estoy, no haría lo que hago, ignoraría más de lo que ya ignoro y pensaría diferente. Si no fuese curiosa, probablemente estaría aburrida y quejándome de todo; pero soy curiosa y estoy orgullosa de serlo. Que los demás se rían de mis interrogantes y de cómo busco mis respuestas. A las finales no me quedo con la duda, al contrario, genero más y así voy divirtiéndome por la vida. No tengo ni encuentro todas las soluciones, pero sí voy feliz, voy con esfuerzo, con ganas y… con curiosidad.
—  La defiendo. JUM.