curiosa

No te enamores de una persona curiosa. Querrá saber quién eres, de dónde vienes, cómo es tu familia. Mirará todas tus fotografías y leerá todos tus poemas. Vendrá a cenar y hablar con tu madre acerca de cómo su curiosidad le ha enseñado cosas muy útiles. Te pedirá que explotes cuando estás enojado y que llores cuando estás herido. Te preguntará qué significa esa ceja levantada. Querrá saber tu comida favorita, tu color favorito, tu persona favorita. Te preguntará por qué. Va a comprar esa cámara que te gustó, prestará atención a esa banda que amas en caso de que haya un show cerca, te llevará ese suéter al que le sonreíste una vez. Aprenderá a cocinar tus comidas favoritas. Los curiosos no se conforman con el exterior, desean el interior. Ellos quieren lo que te hace pesado, lo que te hace sentir incómodo, lo que te hace gritar de alegría, ira, y de angustia. Su piel se convertirá en páginas en las que aprenderás a derramar tu ser. No te enamores de una persona curiosa. No dejará un suspiro sin explicación. Querrá saber qué hizo exactamente, qué hizo para que la amaras. Año, mes, día, semana “¿A qué hora fue? ¿Qué dije? ¿Qué hice? ¿Cómo te sentiste?“ No te enamores de una persona curiosa, porque he estado allí. Desabrochará tu camisa y leerá cada cicatriz, cada marca, cada curva. Explorará cada una de tus extremidades, cada órgano, cada pensamiento, cada ser.
Alguien como yo.

Después de todo tu no querias a alguien como yo, porque soy distintas a las demas, odio los pasteles  y, me gusta el alcohol, la nicotina, la poesía, el drama, y el sexo. Soy muy malhablada, a veces como da más y en otras no como ni un bocado. No suelo peinarme, siempre vivo con el pelo esponjado y suelto. Tu no querías alguien así corazon, soy un desastre, te diste cuenta que a veces no habia manera de callarme, dicen que soy muy libre y feliz, pero en ocasiones es tanta mi tristeza que  prefiero hablar sola conmigo misma por las noches, y dormir para olvidar todo dolor, tu no querías una loca como yo, que vuela siempre en sus sueños, una egoista que solo te quería exclusivamente para ella, tu no soportarias mis llantos de la nada, ni mis huidas de esta realidad, ni mi pesimismo, ni mis pesadillas. a demas tengo sobre peso, y me salen espinillas como aviso de la menstruación. Tu no querías a alguien que siempre te cuenta todo, y que siempre recurria a ti cuando necesitaba auxilio, ni querias oir sus mas hondos secretos, no querias a alguien como yo que hiciera planes contigo en un futuro, no querías a alguien que los domingos lo unico que quisiera hacer es estar recostada en la cama comiendo litros de nieve solo porque a ella ese hecho la hace completamente feliz. Tu no querias a alguien tan insegura como yo, que no convive con chicas porque no confia en ellas, No querias a alguien con mi mal caracter y mi sensibilidad, no querias a alguien que te llamara todo el tiempo solo para saber que haces o contarte cuando un sancudo le pico, no querias a alguien tan contradictoria como yo, que de repente dice rosa y luego negro. Tu no querias a alguien como yo que ni un huevo sabe hacer pero sin embargo quiere tener 3 hijos y criarlos contigo, Tu no querias a alguien como yo que tiene dos pies izquierdos hasta para caminar, y que le tiene un pesimo miedo a manejar. Tu no querias a alguien como yo con su oscuro pasado, lleno de dolor y de errores, tu no querias alguien como yo que su mas grande trauma es que le mientan hasta en la mas mínima cosa,  no, tu no querias a alguien como yo y por eso me alejo de ti, te libero de lo que es estar a mi lado, y lo que esto conlleva. 


Te quiero corazón y te perdono por no querer a alguien como yo.

No soy de las que se enamora de alguien porque es demasiado guapo o muy buena onda, en mi caso va más allá de eso. Claro que me fijo en el físico, no diré lo contrario, sin embargo no es lo más importante; me fijo más en su manera de actuar, de pensar, de ver el mundo, en lo que harian si su vida cambiara de la noche a la mañana, soy algo así como una persona curiosa; me fijo en los detalles, en la forma de caminar, de comer, de reír, en los gestos cuando platican algo, en su emoción por algo apasionante, en cómo actúan con su familia, o cómo se ven leyendo, o lo que piensan cuando leen ciertas cosas o cuando miran a las personas, en lo que sueñan y por qué lo sueñan, en como es el sonido de su risa, en su tono de voz y me empeño en grabarlo en mi cabeza, me fijo en su pasado y si les duele o lo han dejado atrás; en si son felices o no y por qué, en sus gestos cuando lloran, en la mirada; la mirada dice mucho de las personas, sé de leer miradas que estan tristes y solas y de leer miradas que sonríen aunque la persona no este sonriendo, me aprendo las tallas de la ropa, su complexión, me enamoro más de los detalles que de lo que se ve a simple vista, de las marcas que le dejo su pasado en el alma o de las cicatrices que lleva en su cuerpo, de sus manos y por qué son tan ásperas, de su altura y por qué mide eso, de su familia y cómo son de unidos, de sus gustos, de sus obsesiones, de sus pasiones, de sus enojos, de sus bromas, de sus corajes, de sus metas. Me enamoro de lo que son realmente no de lo que son a simple vista.
No te enamores de una persona curiosa. Querrá saber quién eres, de dónde vienes, cómo es tu familia. Mirará todas tus fotografías y leerá todos tus poemas. Vendrá a cenar y hablar con tu madre acerca de cómo su curiosidad le ha enseñado cosas muy útiles. Te pedirá que explotes cuando estás enojado y que llores cuando estás herido.Te preguntará qué significa esa ceja levantada. Querrá saber tu comida favorita, tu color favorito, tu persona favorita. Te preguntará por qué. Va a comprar esa que cámara te gustó, prestará atención a esa banda que amas en caso de que haya un show cerca, te llevará ese suéter al que le sonreíste una vez. Aprenderá a cocinar tus comidas favoritas. Los curiosos no se conforman con el exterior, desean el interior. Ellos quieren lo que te hace pesado, lo que te hace sentir incómodo, lo que te hace gritar de alegría , ira, y de angustia. Su piel se convertirá en páginas en las que aprenderás a derramar tu ser. No te enamores de una persona curiosa. No dejará un suspiro sin explicación. Querrá saber qué hizo exactamente, qué hizo para que la amaras. Año, mes, día, semana “¿A qué hora fue? ¿Qué dije? ¿Qué hice? ¿Cómo te sentiste? “ No te enamores de una persona curiosa, porque ha estado allí. Desabrochará tu camisa y leerá cada cicatriz, cada marca, cada curva. Explorará cada una de tus extremidades, cada órgano, cada pensamiento, cada ser. Si te arriesgas veras a que me refiero, y si no estas dispuesto a esto, mejor no dejes que su curiosidad se vuelva olvido…
La abuelita de los cuentos

Yo tuve una abuelita como los cuentos de Disney. Una abuela dulce que nunca me pegó o me regañó (y miren que yo era terremoto en pasta).

Yo tuve una abuelita que sin darme nunca un regalo, porque no tenía cómo, me regaló lo más bello de mi vida, su amor incondicional.

Yo tuve una abuelita de la que aprendí el amor inmenso por los animales, por el esfuerzo, por mi papá.

Yo tuve una abuelita que sabía a café y a risas.

Yo tuve una abuelita que sonaba a intercomunicador (todavía suena y pienso que es ella).

Yo tuve la mejor abuelita del mundo, y ella nos dejó hace 22 años y yo todavía la lloro.

Yo tuve una abuelita tan dulce que mi vida se amargó un poco cuando dejó de existir.

Yo tuve una abuelita con pecas en las pecas, con un cabello hermoso, largo, negrito y con pocas canas, con una sonrisa enorme y puro amor para dar.

Yo tuve una abuelita y hoy la lloro un poco más de lo que la lloro todos los días…

No te enamores de una persona curiosa. Querrá saber quién eres, de dónde vienes, cómo es tu familia. Mirará todas tus fotografías y leerá todos tus poemas. Vendrá a cenar y hablar con tu madre acerca de cómo su curiosidad le ha enseñado cosas muy útiles. Te pedirá que explotes cuando estás enojado y que llores cuando estás herido. Te preguntará qué significa esa ceja levantada. Querrá saber tu comida favorita, tu color favorito, tu persona favorita. Te preguntará por qué. Va a comprar esa cámara que te gustó, prestará atención a esa banda que amas en caso de que haya un show cerca, te llevará ese suéter al que le sonreíste una vez. Aprenderá a cocinar tus comidas favoritas. Los curiosos no se conforman con el exterior, desean el interior. Ellos quieren lo que te hace pesado, lo que te hace sentir incómodo, lo que te hace gritar de alegría, ira, y de angustia. Su piel se convertirá en páginas en las que aprenderás a derramar tu ser. No te enamores de una persona curiosa. No dejará un suspiro sin explicación. Querrá saber qué hizo exactamente, qué hizo para que la amaras. Año, mes, día, semana “¿A qué hora fue? ¿Qué dije? ¿Qué hice? ¿Cómo te sentiste?“ No te enamores de una persona curiosa, porque he estado allí. Desabrochará tu camisa y leerá cada cicatriz, cada marca, cada curva. Explorará cada una de tus extremidades, cada órgano, cada pensamiento, cada ser.