cultura en la frontera

No todos los senderos conducen a Dios.

Cristo es el único quegarantiza el destino eterno.

El judaísmo ve la salvación como una decisión del día del juicio basada en criterios morales. Los hinduistas anticipan reencarnaciones múltiples en el trasegar del alma por el cosmos. El budismo califica la vida de cada persona según su apego a cuatro verdades nobles y ocho caminos excelentes. Los musulmanes se ganan el favor de Alá cumpliendo los deberes de los cinco pilares de la fe. Los filósofos consideran que la vida de ultratumba es oculta y desconocida.

Aparte de Jesús, nadie nos “abrocha el cinturón de seguridad”. No crea en usted, usted no puede salvarse. Tampoco crea en los demás, ellos no pueden salvarle. Algunos historiadores ponen a Cristo en el mismo grupo de Moisés, Mahoma, Confucio y otros líderes espirituales, pero Jesús rechaza esa clasificación. Él declara “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie llega al Padre sino por mí.” (Juan 14:6). Jesús no alude a lo que hace sino a quien es: Yo soy el camino.

Nuestro mundo en donde las culturas se mezclan y las fronteras se borran dicen que “Todos los senderos llevan al cielo.” Pero este famoso lema ha sido útil para programas de opinión, pero ¿Se ajusta a la realidad? ¿Pueden todas las aproximaciones a Dios ser correctas?

El Islam dice que Jesús no fue crucificado. Los cristianos están en desacuerdo. Ambos grupos no pueden tener la razón. El judaísmo rechaza la declaración de Cristo como el Mesías. Los cristianos la aceptan. Alguien está en un error. Los budistas esperan alcanzar el Nirvana tras haber pasado por un mínimo de 547 reencarnaciones. Los cristianos creen en una vida, una muerte y una eternidad dichosa con Dios. Los humanistas no reconocen que la vida haya sido creada, mientras Jesús afirma que es la fuente de la vida. Uno de los dos se equivoca. Los hinduistas perciben la existencia de un Dios impersonal y plural. Los seguidores de Cristo creen “que hay un solo Dios” (1. Co. 8:4). Ambos se contradicen. Por encima de todo, cada religión del mundo dice: “Tú puedes salvarte a ti mismo.” Jesús dice: “Mi muerte en la cruz te salva.”

Nade hace de cuenta que todos los caminos conducen a Londres o que todos los navíos llegan a Australia. Tampoco todos los vuelos aterrizan en Roma. Imagine la reacción que tendría con un agente de viajes que le asegurara lo contrario. Usted le dice que necesita un vuelo a  Roma Italia, y busca la información en su pantalla.

– Bueno, hay un vuelo a Sydney, Australia, que sale a las seis de la mañana.

  • ¿Es el vuelo que va a Roma?

– No, pero incluye cena de lujo y varias películas.

  • Pero yo necesito ir a Roma.

– Permítame entonces sugerirle Líneas Aéreas del Suroeste.

  • ¿Esta aerolínea tiene vuelos a Roma?

– No, pero se han distinguido mucho por su puntualidad

A usted se le está agotando la paciencia.

  • Necesito una aerolínea que lleve a un solo lugar: Roma.

El agente parece ofendido.

– Señor, todos los vuelos van a Roma

Usted sabe que no es así. No todos los senderos conducen a Dios.

Max Lucado [Libro: “3:16 … los números de la esperanza”]