Cuando tenga una hija le voy a enseñar a saber distinguir a un patán de un caballero. Le explicaré la diferencia entre las palabras bonitas y los hechos. Que puede intentarlo, pero no es recomendable, quedarse junto a alguien que asume el papel de víctima o intenta lastimarse. Le diré que puede ser pintora, abogada, escritora, poeta, científica, futbolista, cocinera, maestra, mecánica, pero que siempre elija lo que haga feliz a a su corazón. También le enseñaré la importancia del amor propio para no compararse y evitar los desaires entre tantas apariencias y estereotipos. Que honre a su cuerpo, que explore sus deseos, pero que también esté consciente del sufrimiento envuelto en los excesos. Y sobre todo, le enseñaré a pensar, para que razone, medite, reflexione, intuya y sepa elegir con inteligencia y juicio propio, yo sé que no podré cuidarla de todos los peligros, pero al menos estará consciente de sus decisiones y tendrá la confianza en sí misma para elegir lo mejor para ella.
—  Quetzal Noah
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“La patria no son las banderas ni los himnos, ni los discursos apodícticos sobre los héroes emblemáticos, sino un puñado de lugares y personas que pueblan nuestros recuerdos y los tiñen de melancolía, la sensación cálida de que, no importa donde estemos, existe un lugar al que podamos volver.”

- Mario Vargas Llosa (Discurso en la recepción del Premio Nobel, 2010)

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“Los recuerdos más felices son los momentos que terminaron cuando deberían haberlo hecho. “
                                               
                                            -Robert Brault.


                                 
      Algunos fotografos 
Confieso que anhelo acostarme con ella
es obvio que anhelo tener sexo con ella
lamer su clavícula
quitarle las bragas con los dientes
acostarla boca arriba y hacer que mi boca
se convierta en un tren
para subir y bajar
el continente de su carne
las legiones de su gemido
la isla de su música boreal
anhelo confesarle que deseo acostarme con ella
y que también después del sexo
prolongar lo más que se disponga
el calor de nuestras húmedas simetrías 
tirados en la cama
viendo la polífona luz de las estrellas
y contarle con los dedos
historias en su piel
rebasar el límite de ternura permitido
y corromper a la perversión
que me hable de esos detalles
que no le cuenta a nadie
pero que la hacen feliz
y de su misterio más evidente
anhelo confesarle mi deseo de acostarme con ella
pero va a pensar
que sólo me la quiero coger
—  Para que te sientas bonita, Quetzal Noah
No te quedes ahí
sé que a veces las fuerzas
parecen ausentarse
y no es así
debes saber que tienes más fortaleza
en tu alma de la que piensas
que tienes un talento natural
para continuar y aceptar
que eres arte puro
la energía de las moléculas
y átomos transformándose de manera
constante
y que a pesar de todo
tienes sin remedio
el derecho a la alegría como todos
los seres que habitan
en este mundo
sé que despiertas con desgano
que te irritas, que te duele la cabeza,
que donde estás mejor
es durmiendo.
Cambia unas pequeñas cosas en tu vida,
no salgas ya tanto
con nadie que no te motive a evolucionar,
reduce la comida chatarra,
no te desveles o si lo haces
que sea porque trabajas para construir
lo que tanto estás buscando,
sal a caminar, corre, come más verduras,
haz una meditación
ya sea tocar un instrumento,
bailar, entrar a un grupo de pintura,
acampar junto a un lago.
Recuerda que estás vivo
todos vamos a dejar este mundo
un día, ya llegará tu hora
cuando te toque, por lo pronto
no tiene caso que te tires
a apagar tus ánimos, a infligirte
dolencias en el cuerpo
que sólo están en tu imaginación.
Sánate, todavía puedes, lee más,
escucha a tu corazón,
ayuda a otro que se lo ande
llevando la verga también
y entenderás que uno no se sana
si no sana a otros.
Disfruta cada aliento que des, cada respiro, percibe el milagro de los millones de años para tener una conciencia. No te quedes tirado, es una tristeza darse por vencido sin haber derramado la última gota, sin cruzar el camino y sentir el dolor de los pies.
Haz como que nada sucedió y comienza de nuevo, de ser necesario en otra ciudad, otro país, o tal vez sólo en otra casa. Ve lejos o quédate, escucha lo que dice tu corazón, él es sabio, es la guía que nos se conecta con el propósito. Y no te tires a desanimar, desganar, todos estamos en medio de una batalla y lo que necesitamos es el ejemplo de los otros para no dejarnos caer. Toma consideración de los que no han tenido las mismas oportunidades que tú. Gozas de un privilegio que no has valorado. No te quedes ahí, no te apagues todavía, es sólo pasajero, recuerda. Siempre puedes usar tus desventajas para superarte.
—  Del libro Mezcalero de Quetzal Noah
La vida, como nos es impuesta, resulta gravosa: nos trae hartos dolores, desengaños, tareas insolubles. Para soportarla, no podemos prescindir de calmantes. Los hay, quizá, de tres clases: poderosas distracciones, que nos hagan valuar en poco nuestra miseria; satisfacciones sustitutivas, que la reduzcan, y sustancias embriagadoras que nos vuelvan insensibles a ellas.
—  Sigmund Freud