cuidado parental

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El macho de la ranita de Darwin (Rhinoderma darwinii) tal como un caballito de mar, cría dentro de su cuerpo las larvas en desarrollo, tomando la apariencia de estar “preñado”. Dentro del saco bucal (o vocal) los renacuajos (guarisapos) crecerán hasta realizar la metamorfosis y transformarse en pequeñas ranitas que serán activamente expulsadas por el padre hacia el medio ambiente. 

Este ejemplar criaba a tantas larvas que le costaba trabajo apoyar contra el suelo sus miembros anteriores. El musgo sobre el que se apoya, recibe el nombre vulgar de paraguita de sapo (Hypopterygium arbuscula), aunque la ranita rara vez (casi nunca) se encuentra sobre ellos.

Créditos fotografía: Andrés Valenzuela Sánchez