cuentos y fabulas

Atardeceres

Nadie sabe que el Sol pinta el cielo cada tarde al ocultarse para su amada la Luna.
Un cielo tintado de colores magníficos y espléndidos.
Nosotros los mortales no somos capaces de entender ese momento plasmado de amor, un amor entre dos astros destinados a verse cara a cara pocas veces entre eclipses.
Una pintura momentáneamente infinita que busca brindar alegría a las noches de la Luna.

—  Samuel Bejarano