cuchilla emo

Esta vez, cuando llegaron las sombras estaba preparada. Nunca habían sido tan agresivas, surgian del techo, luego se deslizaban a ambos lados de la pared y finalmente reseguían las líneas del suelo como tinta derramada.
Sentí que las sombras tiraban de mi. Siguieron haciendolo durante meses, como un peso muerto.
Querían llevarme al infierno.