critica

Me aburren los que creen que por leer a poetas muertos con un lenguaje que a veces ni ellos entienden se sientan súper críticos y traten de definir lo que es la poesía. Me aburren los que te tratan de definir lo que es la poesía, los profesores de la universidad que en el fondo no sienten alma para escribir si quiera unas líneas y todo intento de plasmar un par de versos nunca les parece una revelación. La poesía la matan los que la transforman en un hábito elitista en lugar de pensar que se puede compartir hasta en aquellos seres menos comprendidos para hacerlos sentir parte de nuestra fragilidad humana. Por eso en donde menos busco la poesía es en talleres literarios o en aulas de filósofos mediocres que no han encontrado dicha porque su ego está sediento de razón y de argumentos que al tiempo no le importan. Y no busco la poesía; mejor dicho ella me encuentra, en la oficina de correos, en el mercado sobre ruedas que llega las noches del viernes a mi barrio, en la ventana del autobús, en las historias de los mochileros, en las cartas de las chicas que me amaron, en los ricos tacos que están frente al parque, en la caja del súper, en la fila del banco, en los sábado que ya no hago más que tomar caguamas con mis amigos que tienen vidas tranquilas y me hablan de los problemas simples de su existencia…
—  El color de los tallos, Quetzal Noah
Non sai come ci si sente a dare tutto e non ricevere nulla; non sai come ci si sente ad amare e non essere ricambiati; non sai come ci si sente quando ti spezzano il cuore; non sai come ci si sente per non essere capiti; non sai come ci si sente a nascondere le lacrime; non sai come ci si sente. Non sai come ci si sente a essere me, quindi taci.
—  @ila-13
Perché sono troppo testarda, troppo critica, troppo attenta ai dettagli, troppo irrequieta. Parlo troppo, leggo troppo, ho troppe opinioni, a volte confuse e in contraddizione tra loro. Basta così? Ah, e poi sto sempre sveglia fino a troppo tardi.
—  Irene Cao, Per tutti gli sbagli