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Espero una Argentina sin censuras, espero una Argentina sin represión, espero una Argentina más libre que nunca porque la libertad que hemos gozado los argentinos, y esto no es una concesión, por favor, esto es el derecho del pueblo a expresarse a favor y en contra de cada gobierno, porque esa es la esencia de la democracia.

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DEKADA GANADA

Porque si hay posts alabando a Obama, como el presidente más copado del Universo, ¿por qué no de ellos? Y no me salten con que no se pueden comparar uno de los otros, porque si tan diferente creen que es Obama, nada más tienen que ir a su preciado Estados Unidos para saber cómo Fox News cumple la misma función que el Grupo Clarín en la Argentina, y sus periodistas son Lanatas egresados de Harvard. Pero no me voy a adentrar en esta discusión, voy a pasar a lo importante.

Mis convicciones.

La política para mí era pura mierda y no me interesaba. Y no estoy hablando de hace mucho tiempo. Era 2010 y de política no entendía una mierda ni quería escuchar ni me quería incluir.
Una vez nos recomendaron ver 6-7-8, y fue abrir los ojos. Como la Alegoría de la Caverna. En mi familia mirábamos todos los putos días Telenoche y lo que decía Santo Biasatti con su cara de orto era palabra santa; éramos esclavos, estábamos sometidos a la oscuridad y sólo veíamos sombras de lo que en verdad estaba pasando.
No le creímos a 6-7-8 en dos segundos, es más, había cosas que no me terminaban de cerrar. No podía creer lo que me estaban mostrando porque era todo lo contrario de lo que había visto hasta ese momento. Fue duro, en el sentido de que lo confundía a uno. ¿Cómo pueden mentirte tanto desde un lado, y aun, actuar como si fuesen paladines de la verdad y la libertad de expresión?
Al poco tiempo de todo esto, Néstor muere. Y miles (me atrevería a decir números muy altos) salieron a la calle a velarlo, a acompañar a Cristina, a celebrarlo incluso. Creo que en ese momento se rompió un paradigma para empezar uno completamente nuevo y diferente.
¿Qué había hecho ese hombre por el país para que lo siguiera tanta gente? ¿De qué me había perdido?
Y resultaba ser que tras ser elegido el Comandante en Jefe del país en 2003, recibir un país hecho PEDAZOS luego de una crisis tremenda como la que se sufre ahora en Europa, el tipo de alguna manera, y con la ayuda de Cristina, se las había arreglado para volver a generar trabajo y pagar todas las deudas que teníamos con el FMI para poder “recomenzar” un país como la gente, un país más soberano, un país que no esté atado a todo lo que Estados Unidos diga que tenemos que hacer, porque podemos valernos por nosotros mismos.
Escrito así, no parece un gran logro, y en realidad es algo bastante minimizado… Pero fue todo un proceso, fue muy duro. Es una lucha constante contra las corporaciones, contra los magnates que se piensan que los países subdesarrollados son de ellos para explotarlos como se les cante la gana.
Después, una vez que el país tomo vuelo de nuevo, llegaron las AUH, la estatización de las AFJP, los juicios contra los genocidas, el matrimonio igualitario, la ley de medios audiovisuales, entre los más destacados.
¿Pueden creer que tuvimos casamiento igualitario antes que un país tan progresista como Estados Unidos? ¿Qué las parejas de mismo sexo pueden adoptar tranquilamente? ¿Qué los trans pueden adquirir sus documentos con el nombre con el cual ellos se sienten identificados? Antes que países tan progres…
Y falta. ¿Quién dijo que no? Una revolución no necesariamente conlleva armas, y debido al proceso de retroceso que sufrió el país durante tanto tiempo, esto a mí me parece una revolución poco a poco.
No se arregla en 10 años, o 20. Lleva muchísimo tiempo, como la evolución de la historia y a veces la gente no parece comprender eso. Quieren todo ya, como las comidas rápidas. Pero el país no es de a uno, es de a todos.
No pretendo que todos pensemos igual, ¿cuál es la gracia? Se aporta de las diferencias. Me gustaría nada más que de esas diferencias salga un sentido en común, y algo que haga bien al pueblo en vez de responder a intereses económicos.

Se dice que hoy en día vivimos en un país muy “dividido”, total y completamente inseguro y gente la cual puede vivir bien se queja de que se vive mal o de que otros que no son  ellos, viven mal.
A lo que yo pienso: ¿dividido? ¿Muy, mucho? Vayamos muy mucho atrás. Al comienzo de los tiempos, la explosión del big bang que dio comienzo al Universo, o a Adán y Eva.
Divisiones: mujer, hombre. Ciencia, religión. Gente que creía en el mesías, gente que no.
Visión geocéntrica, visión heliocéntrica. Racionalismo, romanticismo. Comunismo, Capitalismo. Etc, etc, etc.
La mayoría de las divisiones crearon guerras muy sangrientas, algunas fueron necesarias y otras no tanto. El punto es que nacimos divididos, la división existe desde lo más simple a lo más complejo. Y la división de la cual hablan en Argentina se empezó a notar porque muchos empezaron a quitarse las caretas, no porque Cristina haya dicho “voy a dividir las aguas”. Hay gente a la cual le interesa el bienestar del pueblo y el otro, y gente que no. Y que quede claro, que te interese el pueblo no es sinónimo de ser kirchnerista.
En cambio, cuando te interesa tanto la plata, no sé qué es.
De algún lado se sacó también que desde el gobierno dijeron que no existía inflación o inseguridad en el país. Para empezar, y no me maten, inseguridad sí es una sensación.
Pero no estoy segura de que sea adecuado decir algo así cuando estás hablando de delincuencia o cosas por el estilo. La verdad, es que son problemas que existen; y en el caso de la inflación, nunca escuché a ningún funcionario decir “no hay inflación” sino que simplemente avisan de los índices, cuanto bajó o subió. Pero son problemas que existen en todos los países del mundo, y no se van a ir porque decidan matar a todos los delincuentes o hacer una fórmula mágica para que la inflación llegue a 0.
Si bien todo lo que digo es muy minimizado, porque no me alcanzaría la vida para hablarlo, son temas para analizar: ¿por qué hay delincuencia? ¿Por qué si ves que algo cuesta tan caro, seguís comprándolo?
Estos problemas no van a desaparecer. Pero pueden bajar los números, y este gobierno logró bajarlos considerablemente en comparación a épocas anteriores.

Es un mix de cosas que acompañan bastante a mi ideología, a un país como el que yo busco. Digno, que se valga por sí solo, igualitario. No me voy a poner a cantar Imagine, ya sabemos que es una utopía, pero creo que vamos camino a algo similar.
Yo cumplí con mi deber de ciudadana. Ví que alguien estaba cumpliendo, que alguien nos escuchaba, que alguien coincidía con lo que pensaba y era capaz, y los voté. Y los voté para que hicieran lo que están haciendo. El %54 no es sólo una excusa. Es un hecho.
La mayoría habló y debe de ser respetada, como lo dice la constitución de la cual tantos se queman al hablar.
No los están matando por pensar diferente, por emitir sus puntos de vista por televisión, radio o diarios, o donde sea. No les van a confiscar libros, no les prohíben decir la palabra “Clarín”, y los dejan salir del país, una y otra y otra vez.
¿Saben por qué están notando la división? Porque finalmente alguien va encaminado.
Porque ustedes ahora sí pueden decir que les gusta y que no.
Vivimos en democracia. Recuperamos el espíritu argentino, el espíritu de la lucha por lo que es nuestro.
Cristina y Nestor no son mi todo. Tengo una vida además de la política. Pero nuevamente, tengo convicciones, siempre las tuve y no me había dado cuenta y hoy soy muy feliz al debatir acerca de esto, me apasiona saber que puedo aportar a algo para la construcción de un país, me apasiona ver que tengamos tantas cosas buenas para dar.
¿Cómo no agradecerles el haberme sacado de semejante oscuridad?
No es fanatismo, porque el hecho de poder decir lo que pienso, me hace alzar la voz cuando creo que algo no es correcto. Y este gobierno tiene tantos defectos como virtudes.
Es un sentimiento de identificación, de ver que nos están ayudando a salir adelante.
Podrán decir millones de cosas; podrán pasar millones de cosas, pero yo por ahora, en ellos confío. Porque se ve el estado puro de su amor, incluso a través de fotografías. ¿Y cómo no confiar en alguien que siente un amor tan apasionado? ¿En gente tan enamorada de lo que hace, y uno con el otro? Cuando hasta ahora parecía que quienes nos gobernaban eran incapaces de sentir algo, llegaron ellos con un sentimiento tan humano. Gente así no generan el mal.
Son cosas que se perciben, y únicas, porque sé que no van a haber otros Néstor y Cristina.
Porque sé que esto va a pasar una vez cada mil años, y pienso aprovecharlo.
La Dekada ganada para mí no sólo fue a nivel país/sociedad, sino a un crecimiento interno de mi persona, una década en la que pude comprender muchísimas cosas, en las que aprendí tantas otras. “Yo, ya no soy yo. Por lo menos no soy el mismo yo interior"

Venimos desde el Sur del mundo y queremos fijar, junto a ustedes, los argentinos, prioridades nacionales y construir políticas de Estado a largo plazo para de esa manera crear futuro y generar tranquilidad. Sabemos adonde vamos y sabemos adonde no queremos ir o volver.
No es necesario hacer un detallado repaso de nuestros males para saber que nuestro pasado está pleno de fracasos, dolor, enfrentamientos, energías mal gastadas en luchas estériles, al punto de enfrentar seriamente a los dirigentes con sus representados, al punto de enfrentar seriamente a los argentinos entre sí.
En esas condiciones, debe quedarnos absolutamente claro que en la República Argentina, para poder tener futuro y no repetir nuestro pasado, necesitamos enfrentar con plenitud el desafío del cambio.
Por mandato popular, por comprensión histórica y por decisión política, ésta es la oportunidad de la transformación, del cambio cultural y moral que demanda la hora. Cambio es el nombre del futuro.
No debemos ni podemos conformarnos los argentinos con haber elegido un nuevo gobierno. No debe la dirigencia política agotar su programa en la obtención de un triunfo electoral sino, por el contrario, de lo que se trata es de cambiar los paradigmas de lo que se analiza el éxito o el fracaso de una dirigencia de un país.
Se intentó reducir la política a la sola obtención de resultados electorales (hablando de los ‘90); el gobierno, a la mera administración de las decisiones de los núcleos de poder económico con amplio eco mediático. El resultado no podía ser otro que el incremento del desprestigio de la política y el derrumbe del país.
En este nuevo milenio, superando el pasado, el éxito de las políticas deberá medirse bajo otros parámetros en orden a nuevos paradigmas. Debe juzgárselas desde su acercamiento a la finalidad de concretar el bien común, sumando al funcionamiento pleno del Estado de derecho y la vigencia de una efectiva democracia, la correcta gestión de gobierno, el efectivo ejercicio del poder político nacional en cumplimiento de trasparentes y racionales reglas, imponiendo la capacidad reguladora del Estado ejercidas por sus organismos de contralor y aplicación.
Concluye en la Argentina una forma de hacer política y un modo de cuestionar al Estado. Colapsó el ciclo de anuncios grandilocuentes, grandes planes seguidos de la frustración por la ausencia de resultados y sus consecuencias: la desilusión constante, la desesperanza permanente.
En esta nueva lógica, que no sólo es funcional sino también conceptual, la gestión se construye día a día en el trabajo diario, en la acción cotidiana que nos permitirá ir mensurando los niveles de avance. Un gobierno no debe distinguirse por los discursos de sus funcionarios, sino por las acciones de sus equipos.
Deben encararse los cambios con decisión y coraje, avanzando sin pausas pero sin depositar la confianza en jugadas mágicas o salvadoras ni en genialidades aisladas. Se trata de cambiar, no de destruir; se trata de sumar cambios, no de dividir. Cambiar importa aprovechar las diversidades sin anularlas.
Se necesitará mucho trabajo y esfuerzo plural, diverso y transversal a los alineamientos partidarios. Hay que reconciliar a la política, a las instituciones y al Gobierno con la sociedad.
Por eso, nadie piense que las cosas cambiarán de un día para otro sólo porque se reclamen. Un cambio que pueda consolidarse necesitará de la sumatoria de hechos cotidianos que en su persistencia derroten cualquier inmovilismo y un compromiso activo de la sociedad en ese cambio.
Ningún dirigente, ningún gobernante, por más capaz que sea, puede cambiar las cosas si no hay una ciudadanía dispuesta a participar activamente de ese cambio. Desarmado de egoísmos individuales o sectoriales, la conciencias y los actos deben encontrarse en el amplio espacio común de un proyecto nacional que nos contenga, un espacio donde desde mucha ideas pueda contribuirse a una finalidad común.
En nuestro proyecto ubicamos en un lugar central la idea de reconstruir un capitalismo nacional que genere las alternativas que permitan reinstalar la movilidad social ascendente. No se trata de cerrarse al mundo, no es un problema de nacionalismo ultramontano, sino de inteligencia, observación y compromiso con la Nación.
Se trata, entonces, de hacer nacer una Argentina con progreso social, donde los hijos puedan aspirar a vivir mejor que su padres, sobre la base de su esfuerzo, capacidad y trabajo.
Queremos recuperar los valores de la solidaridad y la justicia social que nos permitan cambiar nuestra realidad actual para avanzar hacia la construcción de una sociedad más equilibrada, más madura y más justa. Sabemos que el mercado organiza económicamente, pero no articula socialmente, debemos hacer que el Estado ponga igualdad allí donde el mercado excluye y abandona. 
Sólo cuando el Gobierno se desentiende del pueblo es que toda la sociedad empobrece, no sólo económicamente sino moral y culturalmente.
Pensamos el mundo en argentino, desde un modelo propio. Este proyecto nacional que expresamos, convoca a todos y cada uno de los ciudadanos argentinos y por encima y por fuera de los alineamientos partidarios a poner mano a la obra de este trabajo de refundar la patria.
Tenemos testimonio de gestión y resultados, somos parte de esta nueva generación de argentinos que en forma abierta y convocante y desde la propuesta de un modelo argentino de producción, trabajo y crecimiento sustentable, llama al conjunto social para sumar, no para dividir; para avanzar y no para retroceder. En síntesis, para ayudarnos mutuamente a construir una Argentina que nos contenga y que nos exprese como ciudadanos.
Convocamos al trabajo, al esfuerzo, a la creatividad para que nos hagamos cargo de nuestro futuro, para que concretemos los cambios necesarios para forjar un país en serio, un país normal con esperanza y con optimismo.
Formo parte de una generación diezmada, castigada con dolorosas ausencias; me sumé a las luchas políticas creyendo en valores y convicciones a las que no pienso dejar en la puerta de entrada de la Casa Rosada. 
No creo en el axioma de que cuando se gobierna se cambia convicción por pragmatismo. Eso constituye en verdad un ejercicio de hipocresía y cinismo. Soñé toda mi vida que éste, nuestro país, se podía cambiar para bien. Llegamos sin rencores, pero con memoria. Memoria no sólo de los errores y horrores del otro, sino también es memoria sobre nuestras propias equivocaciones. Memoria sin rencor que es aprendizaje político, balance histórico y desafío actual de gestión.
Con la ayuda de Dios, seguramente se podrá iniciar un nuevo tiempo que nos encuentre codo a codo en la lucha por lograr el progreso y la inclusión social. Poniendo en una bisagra la historia, con mis verdades relativas, en las que creo profundamente pero que sé que se deben integrar con las de ustedes para producir frutos genuinos, espero la ayuda de vuestro aporte.
No he pedido ni solicitaré cheques en blanco. Vengo, en cambio, a proponerles un sueño: reconstruir nuestra propia identidad como pueblo y como Nación; vengo a proponerles un sueño que es la construcción de la verdad y la Justicia; vengo a proponerles un sueño que es el de volver a tener una Argentina con todos y para todos. Les vengo a proponer que recordemos los sueños de nuestros patriotas fundadores y de nuestros abuelos inmigrantes y pioneros, de nuestra generación que puso todo y dejó todo pensando en un país de iguales. Pero sé y estoy convencido de que en esta simbiosis histórica vamos a encontrar el país que nos merecemos los argentinos.
Vengo a proponerles un sueño: quiero una Argentina unida, quiero una Argentina normal, quiero que seamos un país serio, pero, además, quiero un país más justo.
Anhelo que por estos caminos se levante a la faz de la tierra una nueva y gloriosa Nación: la nuestra.
Muchas gracias. ¡Viva la patria!

“Usted, Señora, que no la tolera, que no la puede ver más, que no la aguanta más: usted no la tolera porque… usted no sabe si robó o no robó, realmente ese patrimonio… ella podría demostrar muy fácilmente que hay otros patrimonios en la República Argentina que se han multiplicado muchísimo más y que bastaría darse una vuelta por la Sociedad Rural para ver cómo se han multiplicado esos patrimonios.

Pero lo del patrimonio es una excusa: usted la odia. Yo creo que la odia porque encuentra en ella cosas de las que usted carece y en lugar de admirarla, porque cuando una persona tiene cosas de las que uno carece, uno puede hacer dos cosas: o llenarse de odio, de envidia y de resentimiento y odiar a esa persona, porque su mera existencia demuestra mi mediocridad, porque su mera existencia es la muestra palpable de mi mediocridad, entonces la odio.

O puede admirarla. (….)

Entonces yo creo que usted que odia tanto, señora, a Cristina Fernández, es porque posiblemente no esté contenta con su vida, posiblemente no haya hecho la carrera que quiso hacer, posiblemente se dé cuenta de que no tiene la inteligencia que ella tiene, ni podría hablar en las Naciones Unidas como hace ella sin leer un solo papelito e, hilando de un modo realmente deslumbrante

Otra cosa que les da mucha bronca es que no es una viejita, no está fulera, no es un bagayo, es una señora de 58 años, pero usted también vio fotos de cuando era jovencita, una morocha argentina muy linda, y hoy sigue siendo una mujer atractiva.

Es decir, más precisamente que una mujer atractiva, es una mujer. Porque hay mujeres que no son mujeres, son políticas. Si usted la ve a la alemana (Angela) Merkel yo no le veo mucha femineidad, qué quiere que le diga. Veo a una alemana decidida a llevar a su país otra vez al poder sobre la pobre Europa.

En cambio Cristina Fernández tiene una base tan atractiva que hasta puede ser tapa erótica de revista diagramada por, no digo enfermos mentales, pero bueno, onanistas compulsivos, digamos, que se excitan mucho con ella y la idealizan, como salió en esa tapa.

Con usted no creo que pudieran hacer esa tapa, seguramente no, porque pocas mujeres tienen la base de belleza como para que se haga con ellas una tapa excitante.

Después creo que le da mucha bronca porque, ¿qué hace esta mujer en la presidencia de la República? Eso siempre fue cosa de hombres, las mujeres tienen que estar en el hogar, llevar los chicos a la escuela, atender al marido… ¿y esto qué es? Es una intrusión.

Digamos que esto le pasa a una mujer. ¿Qué le pasa a un tipo?

Bueno, al tipo peor, mucho peor, el tipo tiene un odio tremendo porque sabe que esa mujer es imposible para él.

Por ejemplo, para usted, digamos, eso que José Ingenieros llamó alguna vez “el hombre mediocre”, veamos mujeres imposibles para usted: Charlize Theron, Scarlett Johansson, Marta Argerich, Hiromi Uehara, esa belleza japonesa, la chica esta que hizo el Cisne (negro), Natalie Portman y Cristina Fernández, mi querido amigo, es imposible para usted.

Para usted es tan imposible Charlize Theron o, si viviera, Marilyn Monroe, como Cristina Fernández.

Está totalmente alejada de sus posibilidades.

Y no sólo eso, usted sabe que está totalmente alejada de sus posibilidades porque es brillante, porque hizo una carrera política brillante, hizo una carrera más brillante que la mayoría y que todos los políticos que están en acción en este momento.

Sé que me va a costar lo que estoy diciendo pero cuando una llega a convencerse de algo lo tiene que decir pero tratando de fundamentarlo. Si uno da los fundamentos racionales por los cuales dice algo, usted me tiene que respetar. Entonces, yo creo que esta lejanía absoluta de la presidenta de la Nación a usted lo pone mal. Porque usted cree que todas las minas tendrían que tirarse a sus pies

Y sabe que ésta no se va a tirar nunca a sus pies, ni sabemos, no creemos que se tire a los pies de ningún hombre porque se autosostiene y éste es el segundo punto: ¡Qué indignación! Que una mujer sea sustantiva en sí misma. ¿Desde cuándo las mujeres se valen por sí mismas, qué significa esto?

Es una alteración total del desarrollo universal de las relaciones entre hombres y mujeres. Las mujeres dependen de los hombres y tienen que seguir así, en cambio, esta yegua nos grita, nos levanta el dedo, nos señala, no puede ser, hay que terminar con esto, tiene que irse.

Esto a usted lo pone muy mal.

Lo pone muy mal que una mujer más inteligente que usted, que la mayoría de las mujeres, que la mayoría de los tipos que andan por ahí, de los machos que se reúnen y que están acostumbrados a hablar de las mujeres entre insultos y bajezas…

De pronto tiene una a la cual van a poder insultar todo lo que quieren pero no la van a tocar, no le van a llegar. Se van a quedar permanentemente insatisfechos.

Es una de las más grandes insatisfacciones la de saber que por más que uno insulte a alguien no lo va a poder ni rozar.

Entonces eso lo llena de odio y no quiere ser gobernado por una mujer.

Menos por una mujer que es una mina, que es inteligente, que es brillante y que usted sabe en algún punto donde la verdad ya no la puede ocultar, que es superior a usted. No por casta social, no, no, intelectualmente. No todos somos iguales intelectualmente (…)

Ahora, lo que usted quería era ser superior a las mujeres durante todo el transcurso de su vida”.

¿Cómo vivíamos en 2003?. ¿Cómo vivimos ahora?. ¿Qué comíamos en 2003?. ¿Qué comemos ahora?. ¿Dónde estábamos en el 2003?. ¿Dónde estamos ahora?.

¿QUÉ CAMBIO QUIEREN?, ¿QUÉ ES LO QUE ESTÁ TAN MAL?, ¿DE QUÉ ESTÁN CANSADOS?, ¿DEL PROCREAR?, ¿DE LAS NETBOOKS?, ¿DE LA TDA?, ¿DEL FÚTBOL GRATIS?, ¿DE QUE LA VIEJA SE PUEDA JUBILAR SIN APORTES?, ¿DE QUE LA HERMANA, LA CUÑADA, LA PRIMA, COBRE AUH?, POR DIOS, ¿QUÉ ES LO QUE SIENTEN TAN PODRIDO PARA SALIR A VOTAR A LA DERECHA?.

Ustedes, los que como yo pasamos años cenando café con leche, ¿se encuentran dentro de los intereses de los que tienen campos?, ¿se identifican con el empresario?, ¿tienen los mismos intereses que el patrón?.

¿Qué nos ha pasado?. Hay que reconocerse, hay que sincerar y recordar lo muertos de hambre que eramos, y la dignidad que hemos alcanzado. Vamos che, que lo que falta no te lo van a dar los dueños de todo.