cosas propias

Qué hermosa es la gente loca, la que está enamorando a su vida, la que sabe que la soledad no es una desventaja, la que arde por regalar sonrisas, por compartir historias, por prender a otros de entusiasmo, hermosa esa gente que no piensa en cómo te va a chingar o cómo se va aprovechar de ti, adoro a los que salen sin rumbo, a los que te aconsejan que sigas, que no te rindas, que te convencen de desempolvar el corazón, los rebeldes que escriben poesía sin reglas, sin estrategias, sin presión por agradar a lo que pretenden cuadrarlo todo. Yo estoy en busca de gente loca, que quiera salir a la calle a cantar, a improvisar monólogos, a sacar rutinas de comedia, a jugar al escondite, a tener una fiesta una tarde de lluvia, a comer postre en la banqueta, los que saben que los gobiernos no logran nada y por eso se dedican a sembrar suspiros, a llenar la memoria de asombro, a contagiar el sabor de las desinhibiciones, a hacer el amor sin el sexo y a tener el sexo con amor
—  Las aventuras de Califo, Quetzal Noah
A veces las personas están tan desesperadas por encontrar a alguien que los ame, que los salvé. Que llegan a confundir cualquier tipo de cordialidad o amabilidad con amor, no puedes ir por ahí buscando una muleta emocional, eso solo te daña más cuando ves tu verdadera realidad.
No puedo ententer como hay personas tan egocéntricas que literalmente creen que todo es sobre ellos, que todo lo que les pasa es por que las personas les tienen envidia. Cuando la realidad de las cosas es que solo son personas patéticas y si las personas les tienen algo es lástima de ver como llevan sus vidas miserables, no todo es sobre ustedes y sus vidas patéticas, superen el hecho que no son el centro de todo.