cosas de hermanos

Gracias a ti por todo

Tú, tu puedes tener tus amigos, yo puedo tener los míos; tú puedes tener tu pareja, yo puedo tener la mía. Para mi serás como mi familia, es cierto, a veces nos ausentamos de la familia, a veces no respondemos sus mensajes o sus llamadas, pocas veces nos vemos, pero siempre están en mi mente y en mi corazón todos y cada uno de ellos. Tal vez tú no seas mi familia, pero eres alguien a quien quiero, estimo y extraño en ocasiones, eres alguien que se ganó mi preocupación, eres alguien a quien defenderé si te afectan de alguna manera. Tú, eres una de las personas que me gusta ver sonreír, ver cómo te apasionas, como te enamoras, ver como críticas a otras personas, ver como das cariño a tus personas, ver tu manera de ver la vida; pero así mismo es obvio que no me agrada verte con los ánimos bajos, me duele ver cuando hay tristeza en tu mirada y me parte por dentro ver lagrimas caer por tu rostro cuando la vida te golpea, tal vez no sienta el dolor que llevas, o tal vez yo no entienda como te sientes, tal vez no tenga las mejores palabras para subirte los ánimos o para quitar tu tristeza o para calmar tu llanto, o tal vez no podré estar ahí en ese momento, estarán tus amigos, estará tu familia, estará tu pareja, también tal vez no podre darte o decirte lo que ellos, pero buscaré la manera, buscaré las palabras, te daré la mano, una palmada, un abrazo sincero, trataré de hallar la manera de dar lo mejor de mí para verte brillar nuevamente cada vez que desfallezcas. Quiero compartir contigo buenos y malos momentos mientras estemos juntos. No te prometí estar siempre ahí contigo, no podría cumplirlo, sin embargo prometí estar para ti cuando esté a mi alcance y cuando esté en mis manos poder ayudarte en lo que sea. Sé que lo recuerdas. Quiero contar contigo así como tú cuentas conmigo, quiero ser el chiste que quite tu aburrimiento, quiero ser el suspiro que conoce tus secretos, quiero ser la persona en la que deposites tu confianza; no quiero que dudes ni que temas en que he de fallarte. Caminaré contigo y te escucharé las horas que tu desees, veré las películas que tu quieras que vea contigo y cantaré canciones a lado tuyo, te visitaré hasta tu habitación cuando caigas en enfermedad, te molestaré todos los días para saber como estas, compartiré contigo un almuerzo, una merienda, pizza o bocadillos, con tu familia o solos, siempre brindándote mi amistad. Me reiré contigo, bostezaré contigo, me aburriré contigo, lloraré contigo, saldremos a divertirnos o a comer con más amigos, me quedaré hasta tarde en tu casa cuando tú lo desees, platicaremos de lo que tú desees. Así será hasta cuando la vida nos lleve por diferentes caminos, será entonces cuando tal vez no pase por tu mente alumbrando algún recuerdo, tal vez te acordaras de mi cuando mencionen mi nombre, tal vez sonrías; cuando escuche tu nombre hablaré bien de ti, porque te conocí y te acepte con defectos y virtudes y porque a pesar de aquello siempre fuiste una gran persona, alguien importante para mí, tal vez no estarás en mi mente siempre, pues no me enamoré de ti, sin embargo amé la persona que eres y como fuiste conmigo.

Quiero que aprendas a ser fuerte ante toda circunstancia, que sepas sobrellevar los problemas que la vida te presente, no quiero que te dejes derrumbar por algo que te afecte, Dios les da las mejores batallas a sus mejores soldados. No quiero que sientas que te han abandonado en esta vida, siéntete valiente y fuerte y aprende a valerte por tus propias fuerzas, no siempre habrá alguien como yo te quiere y que estará siempre levantándote, no tengo vida eterna ni soy omnipresente. Sigue tus sueños, cumple tus objetivos, cásate y ten hijos, quiero que seas feliz. Disfruta cada momento de tu vida y cada cosa que hagas, mira el lado bueno de la vida, la vida es bella y tú tienes una entera por delante, vendrán momentos difíciles, de apuros, oscuros, de dolor puro, tal vez nadie este en ese momento, ni si quiera yo, pero desde lejos orare por ti. Recuerda que las rosas crecen de entre los espinos y tú eres esa flor.

Te extrañaré.

No importa cuánto tiempo pase, no importa cuanta gente conozcamos, no me importa a donde vayamos, no me importa los caminos que escojamos, siempre que recuerde tu nombre, una canción que te oí cantar o que me hiciste escuchar, una película que vimos, los lugares donde fuimos, las fechas que celebramos, las bromas que nos hicimos, los golpes que nos dimos o las palabras que me escribiste o mencionaste, siempre, siempre que lo recuerde sonreiré porque me llevaré guardada en el corazón esa gran amistad que me brindaste, esa persona que fuiste conmigo, esa amistad que cuidaré siempre. Gracias a ti por todo.

4

UsaMex. Alfredo disculpándose con su pseudo-serenata, y Matthew siendo un buen hermano. 

Pd: la canción es “open your heart” de westlife.

DULCE CARIÑO CAP. 1 SE SIENTE UN NUEVO AMOR

En una secundaria un joven moreno esta por acabar los estudios, es muy reservado, pero cuando quiere se hace escuchar,  solo que esa parte no se deja ver en la escuela, su nombre…Marlo, su única razón por ser tan callado es por el abuso que reina en él, todos los días llega con un golpe nuevo, su única forma de evitar preguntas sobre los golpes con su padres, al llegar a su casa se encerraba y sollozaba por un largo tiempo, no descuidaba sus materias, con eso recompensaba a sus padres por ser tan reservado y para ellos les bastaba con eso, su vida a sido un gran sufrir, conoció a un chico de su edad cuando iba en la primaria, su mejor amigo, Alberto era una gran persona para mantener secretos, pero se tuvo que ir de aquella ciudad, dejando a su amigo en plena soledad.

–¡ANDA LEVANTATE!–Le grita su hermana

–No me friegues ahorita Marl

–Chingada madre, nos tenemos que ir y el autobús nos va a dejar

–Vale verga…¿Para qué?

–Ay si serás pendejo…hoy es el último día de clases

–¿¡EN SERIO!?

–Sí rey… anda levántate

–Ya voy…–Dice Marlo mientras se tapa un poco para que no le vea su hermana los golpes

–¿Que te paso?–Pregunta curiosa

–¿Eh?…Ah no, no, nada, nada

–Te conozco muy bien…¿Te golpearon verdad?

Esto último, su hermana dijo con un tono de voz que hizo que Marlo rompiera en llanto y la verdad es que su hermana sabe muchas cosas de su hermano no todo, pero si lo conoce muy bien, cuando ella quería podía ser muy mala, con su hermano, pero la otra actitud de Marl era muy conmovedora, muy buena amiga, consejera, muy buena hermana…

–Ya cálmate tu tormento se acaba, vamos a la preparatoria, shhh ya esta no llores…

–No puedo con mi vida Marl, no puedo…

–Shhh no digas eso pequeño, verás que algo bueno pasará, tal vez hoy, tal vez mañana…

–Tal vez nunca…–Interrumpió y no paraba de llorar

–Lo acabas de decir es solo un tal vez…calma, todo a su tiempo

–Tienes razón, si a lo mejor me a tocado sufrir todo este tiempo, pero a lo mejor pasa algo bueno en la preparatoria, por poco que sea

Y Marl tiene toda la razón, a Marlo le aguarda algo bueno, pero lo hará sufrir un poco y no durara muy poco, durara mucho, algo malo puede llegar a ser bueno, quedaba aun tiempo, Marlo y Marl tenían que llegar rápido pues el instituto quedaba muy lejos, los chicos se apresuran, Marlo se ducha rápidamente, se viste con la ropa de gala,  desayuna se lava los dientes y guarda ropa extra, pero su hermana no es tan rápida, al contrario, lo único que le falta es la ropa extra, ella sigue discutiendo sobre que ropa llevará con sigo misma, entre tanto alboroto que provoca, Marlo entra un poco ya harto de esa situación

–Yo que creía que ibas a ser psicóloga, vas a terminar siendo modelo–Y la verdad es que a Marl le enojaba eso

–Pinche puto…Marlo ven aquí

–Dígame para que soy bueno…

–¿Que playera se ve mejor? Esta que es morada con difuminado o esta verde esmeralda con difuminado…

–¿Que tal esa?–Señalo una blusa naranja difuminada aventada lejos, su hermana se acerco a la blusa y dijo

–No mames, esta bien culera ¡Ya está, me llevaré esta blusa naranja con difuminado! Que buenas ideas tengo

– Bueno pero apúrate reina, de verdad, nunca voy a saber que insistencia, por el difuminado, el morado y el verde

–No lo entenderías–Dijo Marl, como si un grato recuerdo, le haya venido a la mente

–Eso me queda claro…

El tiempo se agotaba, el reloj pareciera como si en su contra pareciera estar, llegaron rápidamente al lugar indicado para ser recogidos por el autobús, lo tomaron y dentro se encontraba una de las amigas de Marl

–¡Hola Marl, hola Marlo!–Y es que esa chica, es una gran persona con Marlo

–!Hola Mony!–Dijo Marl, mientras tomaba asiento, al lado suyo y Marlo al lado de Marl

–Hola Mónica…

–¿Y ahora que le pasa?–Dijo Mónica en susurro 

–Lo de siempre Mónica, le volvieron a pegar…

–No es justo, para un chico tan reservado, que le hagan eso, no se debe maltratar a gente tan buena e inocente, gente abusadora debería recibir un fuerte castigo y lo peor es que no hacen nada, nuestras quejas han llegado, hasta el  director de el kínder, primaria, secundaria, preparatoria y universidad esto es el colmo…

–Sí lo se Mónica, pero también Marlo no quiere decir nada

–Lo han de tener amenazado…

–Lo dudo…solo que me preocupa su autoestima y su salud, no me gusta ver a mi hermano así, me parte el corazón…

–A mi también no me gustaría que se sintiera mal y lo golpearan si tuviera un hermano no me gustaría que estuviera así

–¿Que piensas Marlo?–Le pregunta Marl

–Que es lo que me aguarda el año que viene…no se que me pasará le tengo miedo al futuro…

–Marlo déjame decirte un poema que yo escribí…se llama 10 mil y un dagas al corazón–Le dice Mónica

El pasado duele como dagas, te recuerdan por como eres ahora, es doloroso, nunca sabes cuando el pasado volverá a atacar, no sabrás como reaccionar con el pasado, sabes que esta ahí, que esta presente, que nunca dejara de recordarte tus errores o bienes

El futuro duele más que él pasado, pues sabes que toda historia tiene un fin, que no es un fin agradable como siempre se a relatado todo este tiempo y es cuando te das cuenta de lo solo y que duele como dagas incrustadas en lo más profundo de tu corazón

El presente, de lo que menos nos preocupamos, pero de lo que más sabemos que duele, por que te puede hacer daño junto con el pasado o él futuro, es lo más preocupante, sin que nos demos cuenta, son casi las últimas dagas que hacen  más daño

Por último se encuentra la daga más dolorosas de todas la ultima, la que nunca podrá faltar en tu vida, la daga del amor, mas dolorosa que todas las anteriores juntas, esta daga te puede destruir y hacerte mucho daño o mantenerse quieta y no lastimar

Es por eso, que las dagas son los tormentos, de cualquier ser, nos hacen daño, tanto físicamente como emocionalmente, por que sabes que nunca podremos quitar las 

10 mil y un dagas al corazón

–Guau…¿Es enserio que tu hiciste eso Mónica?

–Claro que yo lo hice Marl–Dice algo indignada pero a la chica tiene una gran afición hacia la literatura

Al contrario Marlo solo asintió con la cabeza, para reflexionar cada palabra de aquel poema, que para cualquier persona diría que ese poema, no se relaciona con nada, pero Marlo entendió algo, aquella pequeña palabra que le dio fuerzas a Marlo “La daga del amor, mas dolorosa que todas las anteriores juntas, esta daga te puede destruir y hacerte mucho daño o mantenerse quieta y no lastimar“ amor algo que faltará en la vida de nadie y justo eso es lo que hoy pasará es su vida, el transcurso del día fue, llegar al instituto, una gran plática de 2 horas y 1 hora y media para dar reconocimientos, otra hora y media para otra plática,  dieron 2 horas de receso y la siguientes 2 horas fueron de realizar operaciones matemáticas y las últimas dos horas una fue para dar información y la otra para socializar, fue un día cansado, pero irían a la fiesta que organizó la escuela, por eso la muda de ropa, aunque a Marlo no le gustaba tanto la idea, pero tenía que acompañar a su hermana

–¿Qué día tan más pesado no?–Preguntó Mónica mientras salían del instituto

–Ni que lo digas Mony…Oye entonces ¿A que hora va a acabar la fiesta?

–Pues a la hora que se vayan todos Marl…que cosas dices de verdad amiga

–Uy perdona me por ser pendeja, si quieres pega me…que no que es broma, que me vas a pegar un chingo de golpes…

–¿Y tu Marlo? ¿Qué quieres hacer en la fiesta?

–Bueno yo este…la verdad…

No pudo decir más pues este tropezó con un alguien más alto que él, Marlo no sabía que había pasado, sentía que todo le daba vueltas, pero escuchaba una voz que le dice, que si estaba bien, que fue un accidente, que fue su culpa, al parecer era un chico, pero era un chico de piel clara, vestía un gorro morado, su pelo es café claro y sus ojos también café, también traía una chaqueta al parecer de cuero, debajo una sudadera color azul, con un estampado de una mano, unos vaqueros y unos zapatos negros, el pelo lo traía desarreglado, tenía un poco de barba en el mentón, a lo cuál Marlo continuo en el piso sentado

–¿Estas bien? ¿No te paso nada? Perdón soy muy distraído–Casi nunca nadie se había preocupado de esa forma solo su hermana

–Eh…a sí…yo estoy bien…

–Déjame te ayudo a levantarte–Le extiende la mano a lo cual Marl,o se sonroja y cuando lo agarra, siente una corriente eléctrica, como si de una señal se tratase

–Seguro que no te paso nada…¿Estas bien?

–¿Eh? Yo…si estoy bien–Dijo mientras se sacudía la ropa

–Perdón, creo que empezamos un poco mal…mi nombre es Xxino y tengo el placer de conocer ¿Ah…?

–Marlo…me llamo Marlo–Dijo con un tono de voz casi inaudible

–No ven lo que pasa–Dijo Marl

–¿Qué?–Preguntó Mónica

–Tampoco ellos lo ven…

–¿Quién?

–Se están enamorando y sabes que…ya no seremos tres

–Oh…

–La luz es del ocaso la magia del lugar la noche es tan romántica y tan sensual que el drama va estallar

–Marlo bonito nombre…

___________________________________________________________________Hola bueno aquí les tengo el primer capítulo de Dulce cariño, espero haberlo cortado en buen tiempo y dejar un poco de duda, me gustaría que me digieran que les a parecido, ya saben las notas se agradecen y el reblog también muchas gracias por leer y espero que haya sido de su agrado…hasta el viernes

Atta: El Artem

MINI FANFIC WIGETTA "ROMPECABEZAS"

CAPITULO 24 ESCUCHA A TU CORAZÓN

Para Samuel no había una situación mas incomoda que esta, estaba de pie ahí frente a la familia de Guillermo, viendo como este se atragantaba con las palabras intentando decir algo que ciertamente le estaba resultando muy difícil. Pero por mas que el quería salvarlo de su agonía al parecer las palabras no salían de su boca tampoco. Estaba ahí prácticamente arrinconado, escondido como un cachorro perdido y es que de verdad Samuel nunca se sintió tan pequeño, escondido tras Guillermo ¡Vaya vergüenza!

Y es que la verdad la situación era acojonante, de solo recordar la reacción que había tenido su padre cuando le dijo que él y Guillermo estaban juntos… casi podía sentir su mejilla arder de nuevo, y aunque no creía que el padre de Guillermo fuera tan primitivo como para golpearlo, pues uno nunca sabe. No es fácil decirle a un padre que no eres lo que quizá él siempre había esperado que fueras, sentir que vas a decepcionarlo es lo peor, Samuel lo sabía y entendía perfectamente porque es que Guillermo tardo tanto tiempo para animarse y jalarlo por el brazo para presentárselo a su familia.

—Es que… hay algo importante que necesito decirles – Cuando Samuel escucho eso casi sintió ganas de vomitar ahí mismo, se dio cuenta que Guillermo iba en serio y que no era momento de arrepentirse, lo que fuera a pasar, pasaría de una vez.

—¿Y bien cariño? – la madre de Guillermo claramente estaba impaciente por saber lo que su hijo estaba por decirle, lo notaba nervioso por supuesto y eso ya la estaba preocupando.

—Es que quiero presentarles a Samuel – Y en ese momento fue cuando Samuel fue prácticamente arrastrado desde su rincón, ese que lo mantenía seguro, pero también era cierto que aquello ya lo estaba desesperando, mas aun al escuchar el tartamudeo nervioso de Guillermo intentando explicar quien era Samuel y que hacía prácticamente colgado de su brazo.

—Lo que yo necesito decirles es que… Samuel… Samuel es mí

La pausa de Guillermo después de decir eso fue prácticamente eterna, todos los ojos estaban clavados sobre él, la tensión en el ambiente era tanta que de hecho casi se le dificultaba respirar. Samuel simplemente no aguanto mucho mas, Guillermo estaba sufriendo para poder hacer a un lado ese nudo en su garganta y hablar de una buena vez, y es que si él no hablaba, Samuel si iba a hacerlo, estaban juntos en esto. Y solo esperaba que Guillermo no se fuera a molestar por el impulso de sus palabras y por soltarlo todo de golpe, pero ya era demasiada angustia para soportarla.

—Yo soy el novio de Guillermo

Samuel soltó aquello de golpe y sin pensarlo siquiera, sin detenerse a analizar nada y es que las cosas no merecían más explicación que esa. Era verdaderamente lamentable saber que dos personas que están enamoradas deben sufrir momentos de tanta angustia solo para decir a sus familias algo que debería ser motivo de felicidad y no de preocupación. El silencio que reinó entre los presentes después de escuchar las palabras de Samuel fue aun más acojonante que todo lo anterior.

Unos segundos de silencio más y el padre de Guillermo se levantó de golpe de ese sillón del cual no se había movido desde que la conversación había iniciado. Se abalanzó tan de pronto hasta donde estaban ambos chicos, que poco tiempo le hizo falta a Samuel para quedar plantado enfrente de él. Prácticamente había lanzado a Guillermo hacia su espalda, y es que él trataría de portarse de la forma mas correcta posible con quien era el padre de su novio, pero si pensaba que iba a permitirle que le hiciera daño estaba muy, muy equivocado.

De nuevo el tiempo parecía pasar de la forma mas lenta posible, mientras Samuel y el padre de Guillermo se dedicaban miradas con recelo sin decir ni una sola palabra, antes las caras atentas y expectantes de la madre, de Carol y de Catalina.

Y de pronto, lo que nadie estaba esperando sucedió, el ceño fruncido del padre de Guillermo desapareció, mientras sus labios se curvaban en una ligera y casi imperceptible sonrisa ¿esta era una broma? ¿Era una sonrisa de ironía? ¿El padre de Guillermo tenía voz? Porque vaya que Samuel ya lo estaba dudando.

—¿Me permites? – Pues venga, vaya que si tenía voz. Samuel estaba entre moverse y descubrir que es lo que el padre de Guillermo quería o seguir plantado frente a él con Guillermo a sus espaldas protegido como un pequeño cachorro. El padre de Guillermo arqueó una ceja al darse cuanta que definitivamente Samuel no iba a moverse de su lugar – ¿Tu estas pensando que yo sería capaz de dañar a mi propio hijo?

—Yo recibí un golpe de mi padre por este mismo motivo

–Pues te estas equivocando conmigo muchacho.

Samuel terminó por hacerse a un lado muy a su pesar, descubriendo a un Guillermo con un enorme nudo en la garganta y aguantando las lágrimas a duras penas… Quedó de frente a su padre, esperando lo que sea que fuera a hacer o reclamarle.

No hubo insultos, ni reclamos, muchísimo menos hubo golpes, no hubieron miradas de reproche ni de decepción, lo único que el padre de Guillermo tuvo para él… fue un abrazo… Un abrazo de cariño, de consuelo, un abrazo de apoyo, un abrazo con el mayor amor que puede tener un padre hacia un hijo. Porque para el padre de Guillermo no había más que eso para su hijo… amor. Él siempre supo que algo en Guillermo era diferente, casi podía asegurar el porque, aunque no se atrevía a sacar conclusiones por si mismo, estuvo esperando siempre que su hijo tuviera el valor y la confianza de hablar con él y estaba seguro de que había sido difícil y lamentó mucho que su hijo hubiese tenido que pasar por algo como eso. Y Guillermo regresó ese abrazo, sintiendo que de nuevo podía respirar.

Pero en este momento, no solamente una persona aquí necesitaba sentir el apoyo. Había un chico en esa misma habitación, que se le había plantado enfrente intentando proteger a su muchacho. Samuel ya había recibido un golpe de un muy mal padre y no le había importado exponerse a recibir otro. Hombre o mujer, eso no importaba, al parecer Guillermo estaba con la persona correcta y eso merecía su respeto.

El padre de Guillermo se giró quedando de nuevo frente a Samuel, quien al parecer aun estaba bastante sorprendido por su reacción.

—Lo siento mucho señor, al parecer, afortunadamente no todos tienen la “suerte” de tener padres como los míos – Samuel apenas alcanzó a hablar… también había un abrazo para él.

A fin de cuentas anticipar las cosas siempre es algo poco recomendable. Podemos obtener algo malo al esperar algo bueno o viceversa, en este caso afortunadamente las cosas para Samuel y Guillermo había salido bastante bien. Y era gratificante saber que al menos los padres de uno de ellos tenían claras las cosas… Uno a veces no elige a quien querer.

Tanto la madre de Guillermo como su hermana, tomaron aquello con la normalidad con la que todos deberían tomarlo.

—Samuel es muy lindo – Carol se acercó a Guillermo disimuladamente susurrando cerca de su oído – creo que va a caerme muy bien – una ligera risilla escapó de sus labios

—¿A sí?

—¿De que hablan? – la madre de Guillermo se acercó tratando de indagar en la conversación de sus hijos, pero la complicidad entre estos dos no la rompía nadie.

—Cosas de hermanos mami ¿verdad Guille?

—Así es, cosas de hermanos

…………………………………….

Al parecer después de tanto hablar de cosas importantes y cosas que no, tanto a Guillermo como a sus padres se les había olvidado que el motivo por el cual ellos estaban aquí no tenía nada que ver con él y con Samuel, ya que obviamente no sabían que se iban a encontrar con esa sorpresa, pero lo que los había hecho viajar a Londres era algo por lo que posiblemente Guillermo si mereciera una enorme hostia de la cual ni siquiera Samuel lo iba a poder salvar.

—¿Quieres explicarnos que significa esto? – la madre de Guillermo rompió con cualquier alegre conversación que se estuviese llevando a cabo en ese momento, mientras extendía su mano a Guillermo con un sobre de apariencia bastante formal.

De solo ver el sello en la parte delantera del sobre y el escudo de la Academia, Guillermo se sintió palidecer, aquello no podía acarrear nada bueno. Lo tomó con muy pocas ganas, sacó la hoja que contenía y sintió como su alma escapaba del cuerpo cuando pudo leer el encabezado “Notificación para la cancelación de beca” ¡MIERDA! Aquello no podía ser cierto, él claramente había cambiado su dirección, especificando que cualquier correspondencia de la Academia se enviara a la dirección de la casa que ahora compartía con Catalina, pero vaya que la administración había sido incompetente, ahora gracias a eso estaba metido en el lio de Monte pío.

—Yo puedo explicar eso mamá

—¡Pero claro que puedes y debes explicarlo! – Excelente, acababa de decirles a sus padres que era gay y todo había resultado mejor de lo que esperaba, pero ahora estaba a punto de hacer cabrear a su madre tanto que terminaría arrancándole la cabeza.

Explicar todo aquello no había sido nada fácil, los padres de Guillermo no podían entender como es que había sido tan ocurrente de hacer una cosa como esa. Había aceptado media beca sin saber si iba a tener la posibilidad de pagar la otra mitad de la colegiatura, que para agregar no era nada económico. La Real Academia de Música de Londres, era una de las mejores y mas prestigiosas instituciones del país, no era cualquier cosa y obviamente era costosa y mucho, Guillermo de ninguna manera iba a ser capaz de pagar la mitad restante, es por eso que su estadía en la Academia pendía de un hilo, Tenia hasta fin de mes únicamente para pagar la mitad de la colegiatura que le hacía falta o sería expulsado de la Academia.

Después de haber recibido regaño tras regaño, Guillermo aseguro a sus padres que hablaría con la administración de la Academia para tratar de llegar a un arreglo y con suerte lograr que extendieran el plazo de pago al menos un mes, mas de ser posible, ya se las arreglaría él para conseguir el dinero que hacía falta. No muy convencidos pero sin nada mas que hacer, los padres de Guillermo se fueron al hotel en que se hospedarían, aprovechando que estaban en Londres se quedarían al menos una semana a conocer la ciudad.

Catalina, Samuel y Guillermo se quedaron por fin solos en la casa. Guillermo sentía las miradas de reproche sobre él.

—¿Quieren dejar de mirarme de esa manera?

—Es que no entiendo como puedes llegar a ser tan cabezón Guille – una hostia de esas que solo Catalina sabía dar, aterrizó justo en su cabeza.

—¡Joder Catalina! – se quejó mientras sobaba su cabeza, ante la sonrisa de Samuel – Y ahora tu te burlas también, yo lo flipo con ustedes dos.

—La verdad es que te lo mereces Guille

—¿Pero que dices? es lo único que me faltaba, que mi novio esté en mi contra – el ceño fruncido y la nariz arrugada de Guillermo denotaban su cabreo, Catalina solo los observaba discutir bastante divertida.

—¿Que dijiste? – Samuel no podía ocultar su sonrisa

—¡Que estas en mi contra!

—Eso no, lo otro

—¿Eh? – Guillermo miraba a Samuel desconcertado sin entender a que se refería ¿Lo otro? ¿De que hablaba este chaval?

—Dijiste mi novio, me gusta como se escucha – la sonrisa en el rostro de Samuel se podía ver a kilómetros.

—Bastante cursi diría yo

—¡Catalina! – ahora Guillermo no podía estar mas avergonzado.

–Mi niño ya sabes que si es por dinero, yo no tengo ningún problema en prestártelo, diría que te lo doy, pero se que no aceptarías – Catalina los miraba a ambos con cara de estar flipándolo todo.

–¿Saben que? Si van a ponerse cursis yo mejor me voy a dormir – Cato se levantó del sillón para dirigirse a su habitación – y por cierto – ambos chicos interrumpieron su conversación y giraron inmediatamente a verla – si hacen alguna cosa de mayores, mejor que no me entere, porque juro que los grabo y lo subo a alguna pagina porno.

–¡Por Dios Catalina! – Poco mas y Guillermo le lanza lo primero que tuviese a la mano, en este caso… no tenía nada pero algo se le ocurriría, mientras Samuel casi se descojonaba sin poder evitarlo. Catalina no tardó en correr a ponerse a salvo.

–Tu amiga es muy simpática

–¿Simpática? Catalina esta jodidamente loca.

–¿Y entonces?

–¿Entonces que?

–¿Vas a aceptar que yo te preste el dinero? – Samuel había llegado a conocer a Guillermo y sabía lo orgulloso que podía llegar a ser, podía aceptar como si nada o negarse con un rotundo no.

–¿Y esta vez no me lanzarás el dinero al piso? – Guillermo no estaba tratando de ser odioso, de hecho lo era de nacimiento, solo aparentaba estar cabreado, porque por supuesto, todas aquellas viejas anécdotas, por muy malas que hubiesen parecido en su tiempo, las recordaba incluso con cariño. A final de cuentas le habían permitido conocer a Samuel y estaba muy agradecido de ello, eran como las espinas que debía amar si quería tener la rosa.

–¿Aun recuerdas eso? ¡Joder Guille! Incluso en ese entonces no lo hice de mala fe, era solo una pequeña broma – se acercó a él dándole un corto beso en la frente – Dime que no estas enojado conmigo por eso.

–¿Sabes que puedes hacer para que no este enojado contigo? – Guillermo arqueó una ceja, algo planeaba, eso era seguro.

–Lo que sea que quieras lo tendrás

–Quédate a dormir aquí conmigo – una ligera sonrisa pinto los labios de Samuel y es que no sabía desde cuando decirle que no a Guillermo se le había vuelto prácticamente imposible.

Para Samuel dormir en una cama ajena era extraño, había hecho muchas cosas mas en camas ajenas menos dormir, que para él eso era como algo sagrado. Compartir la cama con alguien para únicamente dormir, era en sus palabras algo mas intimo y personal. Haber pasado la noche en la cama de Guillermo había sido una muy agradable experiencia nueva. Se sentía completamente envuelto en su perfume, todo su olor lo envolvía y aunque se sentía mas cursi de lo que pensó ser jamás, no pudo evitar abrazarse a la almohada, se sentía ridículo, pero se sentía bien.

A final de cuentas, Guillermo había aceptado el dinero que Samuel se había ofrecido a prestarle, no era nada sencillo para él aceptar favores, pero el argumento de Samuel era muy valido, si había aceptado dinero de Alex ¿Por qué no iba a aceptar dinero de su propio novio? Contra eso no tenía nada que decir.

Samuel terminó por quedarse en casa de Guillermo todo el fin de semana. Para Catalina era bastante extraño estar conviviendo con el chaval que Guillermo tanto decía no poder soportar, sobre todo viendo cariñosas y cursis que se volvían las personas cuando se enamoran. Aun así se sentía muy contenta por su amigo. Guillermo nunca había estado tan diferente, tan en paz, con esa sonrisa constante, definitivamente Catalina tenía que agradecerle a Samuel por ese nuevo Guillermo.

El lunes llegó y por fin una nueva semana de Academia. Todo se veía completamente diferente y no cabe duda que cuando uno es feliz, las cosas se ven con otros ojos. Ensayar para su recital se volvió de fin de curso, se volvió una mejor experiencia.

Inmediatamente después de salir de clases, ambos se dirigieron al banco, necesitaban retirar el dinero que Guillermo necesitaba para la colegiatura. Ya había avisado que el pago se realizaría a la brevedad  posible, así que prácticamente sus preocupaciones se habían terminado. Ahora lo único que Guillermo tenía que hacer era buscar un nuevo empleo, claramente ese dinero tenia que regresárselo a Samuel, aunque se negara.

–Me temo que hay un problema con su tarjeta señor – Y dale con decirle señor, que 25 no es tanto ¡Joder!… ¿Acaso había dicho un problema?

–¿Un problema? ¿Me puede decir que clase de problema? – no quería ni imaginárselo, pero casi estaba seguro de lo que estaba sucediendo.

–Tu tarjeta ha sido cancelada – una punzada justo en el pecho de Samuel. Sabía perfectamente quien había hecho esto.

–Puede probar con estas otras – Samuel entregó tres tarjetas mas, ante la mirada angustiada de Guillermo y no, su angustia no era por darse cuenta que posiblemente Samuel no iba a poder prestarle el dinero, eso en este momento le importaba muy poco, la expresión de Samuel era lo que lo preocupaba, simplemente no había nada en su mirada, tenia los puños apretados tan fuertemente que los nidillos prácticamente estaban blancos.

–Lo lamento, pero todas sus tarjetas están canceladas.

No era necesario ser muy listo para saber quien había sido el responsable de lo que acababa de suceder. El estomago de Samuel estaba tan revuelto por el cabreo, que sentía que no podía siquiera hablar sin vomitar. Pero vaya que iba a hablar, ese hombre tenía que oírlo, porque en este momento no era el y sus lujos acostumbrados lo que le preocupaba, lo que le preocupaba era no poder ayudar a Guillermo ¿Qué mierda iba a suceder si lo echaban de la Academia? Salió del banco casi arrastrando a Guillermo por el brazo, quien no se atrevía siquiera a hablar, sabía que Samuel enojado no entendía razones. Ya estando afuera Samuel saco su móvil, ni siquiera esperó a estar calmado o en su casa, esto necesitaba hacerlo ahora que tenía toda esa mala hostia, esta vez no se iba a callar nada. Marcó el número con manos temblorosas. Al parecer estaba esperando su llamada, lo que nunca hace… respondió inmediatamente.

–¿Diga?

–No te hagas el ingenuo conmigo, sabes perfectamente que soy yo

–Samuel hijo ¿Cómo estas? – la voz hipócrita y burlona de su padre, no hacía mas que cabrearlo cada vez mas.

–¡¡¡¿Quiero que me digas que mierda es lo que crees que estas haciendo?!!!

–¿Así es como te diriges a tu padre?

–Esto no es un maldito juego ¡¡¡¿Dime porque congelaste mis tarjetas?!! – quizá Samuel estaba siendo un poco o un mucho grosero con su padre, pero el cabreo que llevaba encima no era normal, quería permanecer calmado pero no podía.

–Así que ya te diste cuenta que tu mina de oro se acabó ¿eh?

–¿Dime porque estas haciéndome esto? – La voz de Samuel empezaba a sonar algo rota y lágrimas de frustración, decepción y cabreo amenazaban con invadir sus ojos, y ver a Guillermo a un lado de él con esa expresión de preocupación lo jodía aun más.

–¿Por qué? ¿Y todavía lo preguntas? Yo no voy a mantener a un maricón como tu, eso debe de quedarte claro – Samuel quería responderle, estaba seguro que algo muy bueno e hiriente tenía para decirle a ese padre tan deficiente que le había tocado tener, pero ese nudo que tenía en su garganta le impedía siquiera hablar – No creo que necesite decirte que es lo que necesitas hacer para que las cosas vuelvan a ser justo como eran antes.

–¡Tu no vas a decirme a mi que es lo que tengo que hacer!

–¡Aléjate de ese muchacho Samuel!

–¡DÉJAME EN PAZ!

–¡ALEJATÉ DE ÉL!

Samuel no necesitó escuchar nada mas, terminó inmediatamente con la llamada. Guillermo no podía creer lo que acababa de escuchar, aquello era por mucho lo más doloroso que le había tocado presenciar. Darse cuenta que existían padres que podían tratar de esa manera a sus hijos era algo para no creerse. Se acercó a Samuel tomándolo de la mano y a punto estuvo él de aventarle la mano, pero ahora Samuel sabía que con la única persona que contaba era con Guillermo, había llegado la hora de olvidar el orgullo y dejar sentir el apoyo.

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La semana pasó con un Samuel completamente deprimido, volviéndose loco intentando vender cuanta cosa poseía solo para poder reunir el dinero que le hacía falta a Guillermo, cantidad que no era mucha para alguien como él, pero ahora él no tenía nada.

–Nos vemos mañana en el ensayo ¿vale? – la voz de Samuel estaba tan apagada como desde hace una semana, el día que había hablado con su padre.

–¿Vale?

La despedida fue solo eso, nada mas que decir o que hacer y es que Guillermo ya había intentado todo para animarlo ¿de verdad le afectaba tanto perder el dinero de su padre? ¿Por qué nada lograba animarlo? Guillermo verdaderamente no creía que Samuel estuviese así por haber perdido su status de niño rico, pero estaba casi seguro de adivinar que es lo que le sucedía y aunque iba a ser muy doloroso era algo que tenía que hacer.

–¿Y tu que es lo que estas haciendo? – Catalina entro a la habitación de Guillermo sin llamar antes como era costumbre, para encontrárselo con un montón de cosas en la cama y una maleta.

–¿Qué parece que estoy haciendo?

–Empacando

–Pues eso hago – los ojos de Catalina casi salían de sus orbitas ¿ahora que es lo que pensaba hacer este chaval?

–¿Pero empacando porque? ¿A dónde te vas? ¿Samuel sabe esto?

–¡NO! Catalina por favor, no puedes decírselo

–¿Te estas yendo sin decirle? – Cato no podía creer lo que estaba escuchando.

–Esto no va a funcionar Cato, mientras su padre no este de acuerdo esto no va a poder seguir ¿has visto como está él? Ya tiene una relación de mierda con su padre, no quiero que eso empeore gracias a mí.

–¡Joder Guillermo! ¿Pero que estas diciendo?

–Su padre lo amenazó, le va a hacer la vida imposible hasta que él no se aleje de mi, él puede encontrar cualquier otra persona de la cual enamorarse, pero padre solamente tiene uno Cato ¿Entiendes eso?

Por una parte catalina entendía a que se refería Guillermo, no debe ser fácil sentir que interfieres en una relación padre e hijo, pero por otra parte Samuel era feliz con él, ambos eran felices, no podía acabar con eso solo porque el jodido padre de Samuel tenía pensamientos arcaicos.

–Él estará mejor sin mí

–¿Piensas que esto es una mierda de película cutre, donde te alejas de quien amas porque “estará mejor”? ¡Joder Guillermo, esta es la maldita vida real! ¡EL NO VA A SER MAS FELIZ SIN TI JODER! – las lagrimas ya corrían por el rostro de ambos

–Y mi vida Catalina, va a ser una mierda sin él ¿pero sabes una cosa? Yo tuve la fortuna de tener padres maravillosos, él no, no puedo siquiera imaginarme lo que será que tu propio padre se avergüence de ti y te llame marica con tanto desprecio. No quiero ser el causante de que lo insulte mas, no quiero saber que la pobre relación que había entre ellos se jodió por mi culpa.

Guillermo había terminado de guardar las cosas en su maleta, estaba a punto de irse y Catalina no encontraba forma de detenerlo.

–La relación entre ellos dos ya estaba jodida Guille ¡Por Dios! Vas a arrepentirte de hacer esto – Guillermo restregaba la manga de su sudadera por su cara quitándose las lagrimas, Catalina ni siquiera intentaba pararlas – Yo solo te pido… por muy cursi o ridículo que te parezca, escucha a tu corazón, razona Guille, piensa si vas a ser feliz haciendo esto, tienes que pensar bien las cosas antes de decirle adiós, porque estoy segura de que vas a arrepentirte.

Las palabras de Catalina calaban muy hondo en la mente y el corazón de Guillermo, por una parte estaba seguro de que ella tenía razón, él no iba a ser feliz sin Samuel y claramente Samuel tampoco sería feliz sin él, pero haber visto la expresión en su rostro cuando su padre lo insultaba de esa manera lo jodia mucho y no creía que fuera justo que el estuviese empeorando todo eso. Quizá se iba a arrepentir, pero todo pasa, las cosas se olvidan y esto estaba seguro que también pasaría.

Estaba equivocado.

Samuel se encontraba tumbado en el sillón, pensando en una y mil formas de ayudar a Guillermo cuando su móvil lo sacó de su letargo casi de forma violenta, jodido tono tan ruidoso.

–¿Qué pasa Frank? Estoy ocupado

–Tienes que venir a la casa de Catalina

–¿A la casa de Guillermo? ¿Por qué? ¿Qué pasa? ¿Tu que estas haciendo ahí?

–Eso ya te lo contaré después, ven inmediatamente, Guillermo se fue.

–¿Cómo que se fue? ¿A dónde? – Frank ni siquiera alcanzó a escuchar eso último cuando ya había colgado ¡Mierda!

Samuel nunca había conducido tan rápido ni tan descuidadamente, tuvo suerte de no haber terminado provocando algún accidente. Llegó a la casa de Guillermo y Catalina en menos de la mitad del tiempo. Prácticamente estaba aporreando la puerta.

–¿Dónde está?

–No lo sé, él solo empacó sus cosas y se fue, dijo que no iba a Madrid

–¡Joder Catalina! ¿Dónde está?

–¡Dije que no lo sé!

–¡¡¡¿DÓNDE MIERDA ESTÁ?!!!

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SALSEOOOOO!!! Lo lamento =( no me odien por esto xD escuchen la canción y de ser posible lean la letra también, espero que les guste el capítulo, espero sus mensajitos de amor, digo si quieren =D Gracias  por esperarme, pues no es queda de otra ¿verdad? xDD Besos♥♥♥

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» A kingdom hearts original character 
» sora.