contigo

Y  es que debo hacerlo ahora porque luego dudo que pueda, no es que quiera decirle a todo el mundo como me siento, pero se me está escapando los sentimientos del pecho y siento como si todos los pececitos de mi piel quisieran huir, es algo así como si no solo te estuvieras asfixiando con tus palabras sino también ahogando en un mar de sentimientos, y ya sé que es tonto y también que es probable que tú nunca leas esto y pues al carajo!

Tú eres la persona más hermosa en el mundo, fuera de tu irritabilidad constante y tu arrogancia, dentro de tus ojos perdidos y esa risa tan sarcástica. Me pasa contigo que cada que sonríes, no, no se me curan las heridas, simplemente ni sé qué es eso.

Te he dicho puta, hija de puta, mal parida, cabrona pero también te he dicho amor, y siempre lo he dicho con cariño, incluso en las discusiones del balcón; intuyo que debes estar confundida, y créeme yo estoy peor. No es que el alcohol se me haya subido a la cabeza ni el humo del cigarro este matando mis neuronas, aunque también. Es solo que desde ya hace meses, incluso cuando salías con ella y yo con él, seguía extrañándote.

Me preguntaba cómo era posible que toques otra piel, que beses otros labios y no me recuerdes. Tiempo en el que yo les hablaba a todos de ti y de cómo te deje ir y de cómo me hundiste con tus quejas y tus “lo siento” obligados. Dime por favor cómo pudiste estar con otra en la cama y olvidarte de todo el amor que conjugábamos, fusionábamos y hasta me atrevo a decir creábamos, dime ¿Cómo?

¿Soledad? No es escusa, yo estuve sola por dos años hasta que tú aparecieras en mi vida, yo estuve sola por 15 años hasta tener mi primer enamorado, yo estuve sola aún a tu lado y aún así jamás pensé si quiera en estar con alguien para llenar ese “vacío” que significaba alguien.

Porque siempre los vacíos son alguien en nuestra vida, alguien que se fue, que no pudo, que nos dejó con alguna ilusión caducada o simplemente con algún beso que no se dio. Yo lo sé.
Yo fui tu vacío, y quisiste llenarlo con la piel de alguien más y los labios de quien jamás podría recitarte poesía alguna más que sus “buenos días” y los “te quiero” desabridos.

Así cambiaste un jardín lleno de rosas, por alguien que te daba la plata para que te los compres tú, Puta.

Ya, ya sé que te molesta que te diga así, pero es cariño. Y siendo tan tú me reclamaste que te diera estrellas y constelaciones y yo tan estúpida me fui adentrando a la oscuridad del cosmos, para cuando regresará te quejarás de que ya no querías una simple estrella, sino querías el sol, y yo tan estúpida fui en busca de ese incendio.

No fue hasta que me queme la primera ilusión, junto al sol y tus “No lo intentas” que no pude más y tuve que alejarme.

Era yo o tú y siempre seré yo primero, disculpa. Pero cuando tú quieres a alguien, jamás dejas que se humille por ti. Te quería dar el universo entero pero llorabas por una estrella.

Y así terminaste sola, de piel en piel buscando consuelo a la pérdida de quién sí lo intento. Fuiste en busca de algún lugar más “cálido” y no fue hasta que estuviste demasiado lejos que descubriste que yo era el sol que buscabas… Y terminaste siendo el claro ejemplo de quién dejo el sol, por una llama cualquiera.

Y hoy, hoy te volví a ver. Te vi con esa sonrisa de niña tan hermosa, como el principio y empezamos los retos a quien decía te quiero más, perdí el tiempo y la gravedad y caí en tus brazos sin saber qué hora era. Y al despertar te habías ido con una nota que decía.

“Sin mi estrella, no vuelvas.”

—  Brenda Ramírez. te odio. 
Soltera, pero contigo

Quiero que salgas con tus amigos a tomar una cerveza, que tengas resaca al día siguiente y me pidas que me quede contigo todo el día en la cama porque me quieres tener ahí, acostados juntos. Quiero que en las mañanas hablemos de todo tipo de cosas, pero a veces, en las tardes, quisiera que cada quien hiciera cosas por separado.

Quiero saber más de tus tardes con tus amigos. Que me cuentes que había una chica que te estaba coqueteando en el bar. Quiero mandarte mensajes cuando estés borracho con tus amigos para decirte cosas que no tienen importancia, solo para asegurarte de que estoy pensando en ti.

Quiero comer contigo, que me hagas hablar de mí y que tú hables de ti. Quiero que hagamos un viaje de norte a sur, de este a oeste. Quiero imaginar contigo todos tus sueños, sabiendo que es probable que nunca nos mudemos juntos.

Quiero tener miedo cuando decidas irte unos días de vacaciones sin mí. Quiero que tengas tu vida para que decidas ese tipo de cosas y no tengas que consultarme nada, para que me dejes sola y aburrida esperando que el chat de mi Facebook suene para saber que eres tú diciendo: “Hola”

No quiero que me invites a todos tus eventos y compromisos, tampoco quiero invitarte a todos los míos. Cada quien puede ir a los suyos y al día siguiente contarnos cómo nos fue a cada uno.

Quiero algo que sea simple, pero a la vez no tan simple. Quiero algo que siempre me mantenga haciéndome preguntas, pero que en el minuto en que te vea, sepa la respuesta. Quiero que nos digamos “te quiero” sin ningún otro compromiso mas que ese… el de querernos y ya. Quiero hacer planes contigo sabiendo que pueden o no pueden llevarse a cabo. Quiero estar en una relación que sea todo menos clara.

Quiero ser tu amiga, con esa con la que amas salir de fiesta, al cine, a desayunar. Quiero mantener tu interés como para que todos los días termines regresando a mí y te quite las ganas de coquetear con alguien más. Porque yo iré a casa contigo. Quiero que seamos esas personas con las que nos gusta dormir, que no haya más cama que la que tenemos. Aunque a veces, alguno de los dos pueda estár con alguien más, pero no para dormir.

Quiero tener una vida de soltera contigo. Ser una pareja soltera para siempre, sería como la vida que tenemos ahora mismo, pero juntos.

Que dure lo que tenga que durar, que dure un día, o quizás meses o años, que dure una vida entera, que dure la eternidad, que dure un segundo, que dure tan solo un susurro…. pero que sea contigo.
—  cafeypoesia