contestaras

Siempre habrá alguien que aunque no quieras será tu debilidad, que si sonríe, tú sonreirás, que si te habla, tú le contestaras y que si te necesita, tú seguirás estando ahí.
—  Una noche sin café.

Querida Paulina:
Han pasado nueve meses. Otros tantos días con calles sin asfalto, jardines sin flores y un altar roto justo al lado de tu retrato. Nueve meses sin verte, nueve oportunidades perdidas, nueve que definen el número de escalones hacia la imposibilidad de olvidarte. En dónde has estado todo este tiempo, no he dejado de preguntarme. La tristeza para mí es directamente proporcional a la distancia que hay entre nosotros; así, sin saber dónde te encuentras, sé que estás muy lejos y que poco a poco te conviertes en inalcanzable. Qué puedo decirte. Intentar escribirte, justo desde este lugar donde las rimas no caben, es otra manera de ganarme el desprecio de mi rostro mirando el paisaje que dejaste tras la ventana, desprovisto de formas, abarrotado de inquietudes; esperando como si alguna vez fueras a volver.
Te recuerdo feliz, sublime. Te recuerdo hecha deseo, y más justo a tu lado de la cama, donde dormían las sábanas acariciando tus caderas y el porvenir lejano de mis sueños. Despertaba y estabas ahí, ingrávida, hecha a la medida de la libertad en un día donde no hace falta madrugar. No debe gustarte este sitio, entonces. Yo me he mudado a una ciudad sin más compañía que los recuerdos y sin más equipaje que mis heridas. No voy a negarte que lo he intentado, Paulina. Te lo juro. Pero te he memorizado tan bien, que cuando voy por la calle todavía tengo la sensación de estar dirigiéndome a tu encuentro. Fueron cuatro mujeres. Una tenía tus ojos, otra me llamaba como tú y las dos restantes no sabían traer tu calor de vuelta. Nueve meses no son suficientes para olvidarte; tres mujeres menos, dos habitaciones tampoco y una nostalgia que te llama siempre lo hace imposible. Por las noches miro aquel barranco, y allá, donde el sol se pone a lo lejos, imagino que nos espera otra vida, de esas que nunca tuvimos más que en libros.
Hay incógnitas, pero suelo olvidarlas todas. Ojalá tuviera tan mala memoria para ti como la tengo para el resto. También tuve alas y las he perdido. Antes de que te fueras estuve condenado a dos opciones: perderte ganando alas o ganarte perdiendo el cielo. Y aunque nunca fui capaz de decidirme, te adelantaste escribiendo un desenlace para esta historia que apenas estaba comenzando a cobrar forma. Querida Paulina, te recuerdo incluso antes de dormir, cuando me surge el deseo de que arrincones tu orgullo lejos de la daga que amenaza mi cuello, que tu silencio no sea tan pesado y que al menos contestaras las cartas que te envío. La señora Lucía me dice que te las ha entregado todas, así que no te molestes en poner pretextos. Tampoco ha querido decirme dónde estás, así que si algún día llego a descubrirlo, que sepas que el mérito será todo mío. Allá donde te encuentres no espero que seas feliz, pero sí que me recuerdes y que también me eches de menos. Que no hayas aprendido a reemplazar mis manos por otras caricias, mis palabras por otra voz y mis ojos por otra mirada. Que el vacío que nos separa te queme. Que no sepas domar los recuerdos. Que te atraviesen los relámpagos el pecho, pero que nunca encuentres el camino a la salida. Te quise y te quiero, no voy a negarlo. Pero mi olvido tiene un precio. Y ese precio es el remordimiento.
Yo sigo escribiéndote, por si acaso. Redactar mis penas con el sabor de un café caliente se ha tornado una rutina en mi vida. El doctor me dice que el exceso siempre hace daño, y esa es una evidencia de que no le he hablado de ti. Te guardo como si lo merecieras, como si el valor de tu cuerpo tuviera un secreto reservado a nosotros. No te equivoques. Mis amigos tampoco te olvidan, ni la almohada, ni las flores en sus macetas, ni la sala de estar, donde hacíamos fiesta cada vez que la soledad perdía y le sumábamos puntos al amor, asesinando los desperfectos. Ahora las fotos me miran desde lejos, como si no nos lo perdonaran. Las canciones hablan de ti, o seré yo, que todo lo relaciono contigo. Me queda un álbum lleno y tres intentos fallidos. No me gusta, pero tampoco esperaba otra cosa si se trataba de tu ausencia.
Querida, han sido nueve meses en los que he intentado dibujarme otra cima y redireccionar mi camino hacia un norte distinto. Pero ahí adonde voy te encuentras tú, aunque no te llame y aunque no llegues. No creo en el destino, pero —y esto es peor— sí en que el destino ya no cree en nosotros. Nueve meses y hemos dado a luz a un futuro que se quedó huérfano. Hoy me quedan libretas llenas de tachones, páginas arrancadas de golpe y marcas en las paredes que dejo cuando mi puño se estrella contra mi conciencia. He guardado silencio de lo que hemos vivido; sin embargo, cuando tenga que hablarle a alguien de ti, jamás podré decir que no lo he intentado. Que te quise y te quiero. Y que eres inolvidable.


Querido Heber:
Han pasado nueve meses, ¿los has sentido? Supongo que lo has hecho, que la despedida que tuvo lugar en nuestros corazones también hizo un poco de mella en tus manos, que a veces volteas a verlas y visualizas las mías enlazadas con tus dedos, guardando el secreto entre ellas, ese que no supimos guardar y que ahora nos traiciona por la espalda con recuerdos que insisten en quedarse como gotas de lluvia, caen poco a poco como lo hacen en la época de primavera, pero eso no quiere decir que ya se fueron, sino que esperan que la tormenta tome su fuerza para arrasar con todo.
Te recuerdo conmigo, pleno. Te recuerdo hecho un lío cuando estabas a punto de dormir y no dejabas de decir que no dormirías hasta que yo lo hiciera, menuda mentira, siempre eras el primero en hacerlo, pero cuando te observaba, pedía a las estrellas que me dejaran vivir en tus pestañas, remover las mariposas que entre nosotros existían y poder recitarte todos los poemas que entre voces nos dedicábamos. Me he ido con mi abuela, sabes el cariño que le tengo y lo feliz que me la paso a su lado, lo único que me llevé fue la pulsera que me regalaste y un par de mensajes sin envío, ni remitente, aquí los tengo por si un día vienes a por ellos. Un hombre, solo uno en estos nueve meses y aún no logra que saque de las uñas todos los reencuentros que prometimos realizar por si un día nos desviábamos del camino, ahora me pregunto: ¿Qué camino?
Hay preguntas, pero no suelo encontrarle respuesta a todas. Tus amigos me han dicho que me has olvidado, que fueron cuatro mujeres; una de ellas tenía mis ojos, la otra mi risa, y dos de ellas no sabían lo que querían en la vida, supongo que ellas también se perdieron en el misterio que escondes cuando lloras, cuando te rompes y destruyes todo a tu paso. Mi hermana ha salido con una historia bizarra que consiste en un simple: “Buena suerte, mala suerte, ¿Quién sabe?” y me ha callado con un “Cuando suceda, lo entenderás” Quiero creer que lo entiendo, que a veces el destino nos tenía preparados un futuro precioso, pero la vida nos demuestra con un puñetazo en el estómago que somos unos malditos imbéciles y que nunca seremos felices si antes no sufrimos en el proceso. Querido Heber, la zozobra me está matando, no entiendo el porqué de tu partida, el porqué de dejarlo todo a medias sin una solución, sin una salida de emergencia por la cual acceder cuando todo se prendía en llamas, como ahora lo haces tú en un lugar donde ya no te alcanzo.
La señora Lucía ha dicho que no te has parado ni una vez por mi casa, le dije que me avisara en cuanto supiera de ti, eso es lo mucho que llegué a importarte: poco más que nada. Es por eso que me guardo en la garganta todas las cartas que me gustarían mandarte y decirte que parece que las lágrimas no tienen fecha de caducidad cuando de desamor se trata, y que sé que no me extrañas y cómo quisiera que lo hicieras, aunque sea un poco. Allá donde te encuentres espero que seas feliz, que no me recuerdes por lo ocupado que te encuentras con tus nuevos amores. Que has aprendido a reemplazar mis manos con otras caricias, mi boca por otra lengua y mi canción por otra melodía. Que exista tempestad en toda tu calma. Que no halles la chica indicada porque la has perdido. Que te arda la garganta cuando quieras pronunciar mi nombre. Que me recuerdes sin querer hacerlo. Te amé y te amo, pero nunca entendiste la diferencia entre el querer y el amar. Intenté explicártelo y ahora sufro con ello.
Siempre quise me escribieras algo, aunque fuera un pequeño verso porque sabía que la poesía corría en tus venas, que borboteaba a chorros cuando me mirabas y decías que si fueras poeta, tu musa del martirio sería yo, te respondía que yo no necesitaba ninguna musa, que conmigo misma me bastaba. Nueve, el nueve siempre había sido mi número favorito hasta ahora, hasta que hoy el silencio me ha dicho que se queda para ver cómo nos destrozamos a la distancia, que sé que has probado más camas y que te aseguro que ni mi rostro lo recuerdas, que el retrato que tenías de mi sombra lo has tirado como lo hiciste con toda la tristeza que te grite que sentirías cuando vieras mi espalda en otra calle, en otra casa, en otra vida. Ahora lo único que hago para calmar los besos que llaman en mis libros de poesía es mirar a la ventana, como si fueras a volver un día de estos para poder dejar de maldecirte.
Cariño, si me lo permites, quiero intentar olvidarte, que me has demostrado lo mucho que echas de menos lo nuestro sin una carta, sin un mensaje, sin una señal de humo, sin algo que lanzarme. Así que por favor, por mi bien, dame la autorización de hacerlo, has cambiado de libro más de una vez, solo deja que yo cambie de página, déjame saltar al vacío para ver si alguien me atrapa antes de la muerte, quiero ser valiente antes de que llegues con una señal de que todo lo hiciste demasiado tarde. Mi cielo, sabes que a nuestro inesperado encuentro siempre lo llamé casualidad, que quisimos ser dos almas que no deseaban gritar que tenían amor para dar por si algún envidioso rayaba en las paredes que el cariño se acaba demasiado rápido y se queda demasiado poco. Sabes dónde estoy y si no has querido venir a buscarme es porque no se te ha pegado la gana, así que déjate de reproches y de tontas excusas. Heber, aún me duele escribir tu nombre, lo taché más de mil veces antes de ponerlo por aquí, y que si alguien te menciona, no puedo ocultar una gran sonrisa y una lágrima en el corazón. Que te quise y te quiero. Que te amé y te amo. Y que espero que algún día alguien pueda enseñarte la diferencia.

—  Paulina Mora, colaboración con Heber Snc Nur, “El precio del remordimiento”.

anonymous asked:

*ano diablo* MUAJAJAJAJA ejem. Anie ya alguien te a visto desnuda??? (Como Abel) 😏????

Intenta preguntar cuántas veces quieras, pero, ella no te contestara,ella no habla con pervertidos …

Lo siento anónimo 7w7r, si quieres una respuesta de ella, intenta no comportarte como un pervertido. XD

¿Que clase de pregunta es esa?. :/

Try to ask how many times you want, but she doesn’t answer you,she doesn’t talk to perverts …

Sorry anonymous 7w7r, if you want an answer from her, try not to behave like a pervert. XD

What kind of question is that? :/

anonymous asked:

Ya casi se va a cumplir un año de que un chico de tumblr se suicido. Todos los días le mandaba un mensaje en anónimo para darle aliento y siempre pedía que me contestara si estaba bien, y claro, nunca paso sin contestarme cada uno de mis mensajes, muchas veces me dijo que saliera del anonimato y tal vez podríamos salir los dos juntos de nuestros problemas, pero mi timidez y miedo no me dejo hacerlo, no saben cuanto me arrepiento de haber hecho eso.

Es por eso que recomiendo que si quieren hacer algo haganlo para que después no se arrepientan de no haberlo hecho

anonymous asked:

No se si lo contestaras pero ¿qué signos dirían algo como: "¿para qué enamorarme si puedo hacerme un tatuaje? Duele menos y dura más", lo leí hace poco y me dio curiosidad

  • Escorpio, Sagitario, Piscis, Aries, Capricornio, Géminis

I kow, Piscis salvaje aparece >.<

> Ofiuco <

No tiene ni la más mínima idea de lo mucho que lo extraño. Ahora mismo, me muero por saber cómo está, si su familia está bien o algo así. Es increíble esa forma en la que aún sin estar sigue influyendo en mi estado de ánimo y trato de saber por qué pero no puedo; aunque le diga a mis amigas, incluso, al chico con el que estoy saliendo que ya lo he superado, sé que no es así y no es justo para nadie. ¿Por qué se fue? ¿Por qué dejo un vacío en mí , querido profesor? Me gustaría que ahora mismo me contestara esas preguntas o mínimo escuchar de su boca emitir esa frase que siempre solía decirme, “don’t be shy”.

creepyday13  asked:

Se que esto es una pregunta tonta pero te agradeceria mucho si me contestaras. ¿No hay ningun chance que algunas de las "mascotas" consigan tener cachorros?

“Is there any chance that the pets happen to have babies?”

Oh you.

As a canon thing to happen? nope. As a thing I would draw in the future? I don’t think so. As a think you can do if you want to? hell yeah, go ahead.

 I’m not going to turn this into a ship kind of thing because I bad at drawing serious ship thing with fanarts. Also, it doesn’t go with the story I have in mind. From me you can expect alot of fluff, some angst and a bunch of fanservice. But if you all want to do something with this babies (and with something I’m saying all the nsfw expectrum), you can totally do it. I’m not against it, just remember to tagg me if you’re using my designs (although I will not reblog it in here because this still a sfw blog, I’ll totally let you now that I see it)

Just because I can’t/won’t do it myself it doesn’t mean that I don’t enjoy it. So you have my bless (?)

Now in spanish…

Como dije arriba, puede pasar en sus imaginaciones (?). No creo que vaya a dibujar algo al respecto yo misma, no me sale bien con el estilo que tengo incluso queriendo (créanme que es frustrante cuando en verdad quiero hacer algo serio con una ship y se ven demasiado adorables como para funcionar solo por mi estilo de dibujo) Asi que canonmente? nope, pero pueden hacer cuanto quieran ustedes mismos, solo recuerden taggearme para verlo (en caso de usar mis diseños claro, que la idea de ellos como animales en general no es mia, a cualquiera se le puede ocurrir) y sin miedo, que soy igual de shipper que la mayoria

Todo sobre Escorpio:

Cuando se enojan: Desata su furia de una forma muy despiadada. Utiliza las mejores frases para herir a las demás personas, frases que quedaran rebotando en su mente durante varios años. Atacan cuando menos lo esperas. Es el signo mas vengativo de todos, así que si te preguntas “¿Por que me hace esto?”. Créeme, escorpio siempre tendrá una razón, aun si la razón es inferior al grado de su venganza.

Cuando están pensando: Casi nadie lo nota, pero escorpio siempre esta pensando. Pasa inadvertido cuando quiere siempre. Suele ver las cosas que nadie mas ve, esos pequeños detalles que para otros pueden ser insignificantes, los observa escorpio.

Cuando aman: Se lanzan 100% a la otra persona, son MUY posesivos, mucha intensidad y profundidad tiene que haber en una relación con Escorpio. Escorpio dará todo por su pareja, y ellos también esperan que su pareja haga lo mismo. Después están los otros escorpianos que tienen miedo de enamorarse por temor a que los destruyan después. Escorpio odia sentirse herido.

Cuando tratan de calmarse: Clava una ultima mirada al que le hizo enojar y sigue su camino.

Cuando esta equivocado: Si son estupideces, admite estar equivocado. Pero si ya se habla sobre algo serio, escorpio jamas dirá que esta equivocado, y usara su mejor arma para probarlo: La manipulación. Suelen ser bastantes manipuladores para obtener lo que quieren; por medio de frases, acciones, susurros, escorpio tratara de convencerte.

Cuando trata de coquetear: Son muy magnéticos. Reservado, misterioso, sexy. Saben a quien coquetear, por dentro están super nerviosos, pero lo disimulan bastante bien.

Cuando esta triste: Acá entra el lado extremista de escorpio. No esta triste, esta HIPER triste, no esta destrozado, esta SUPER destrozado. Como buen signo de agua también es muy sentimental, siempre pensando en extremo. Pero sabe camuflarlo muy bien, harán como si no haya pasado nada. Y casi nunca cuenta sus secretos, y/o sus verdaderos motivos del por qué estaba triste. No les gusta mostrar debilidad.

Escorpio también es sincero, con todos, solamente hay que pedírselo, te contestara con total franquesa, tanto así que puede llegar a ser cruel su comentario. Escorpio tiene que aprender a ser menos extremista, encontrar el punto medio de las cosas es lo que hace a Escorpio una persona más alegre y menos obsesivo.

Originally posted by chrisborjaworld

“Algún día, apreciaras todo lo que hice por ti”

Pablo.-

Creo que si le gustas a una persona, esta te hablará hasta cuando no estes en linea porque sabe que cuando lo veas contestaras, te dará los buenos días de vez en cuando para que sepas que eres en lo primero en lo que piensa cuando se levanta. Creo que si le gustas de verdad a alguien, nunca dejaría de hablarte, es más, buscara cualquier excusa para hacerlo, estés con tus amigos o con los suyos, yo pienso que cuando le gustas a alguien te presume en todas partes, sobretodo cuando el sentimiento es mutuo y se nota que de verdad le gustas.

La cuestión es esta… Te quise, y te llegué a amar en sólo 5 meses, suena loco, pero no lo fue para ambos porque sentiamos lo mismo; podría decirte que lo nuestro fue fugaz, algo que no llega para quedarse. Me jodiste, mentalmente, me jodiste de la forma en que nadie me ha jodido jamás. Ahora, la cuestion es que te extraño, extraño como te quejabas, como eras tan pesimista ¡Hasta eso me gustaba! Extraño nuestras platicas donde te provocaba y hablabamos de lo que haríamos cuando estuvieramos juntos, me dirás loca si te confiezo que aún tengo fantasías con tu cuerpo, tus labios, tus manos y todo aquello que no te gustaba de ti, extraño que me contestaras 5 horas despues y verte conectado, extraño tu falta de atención hacia mi; pero no pienses que te odio, porque a fin de cuentas me diste un poquito de felicidad y me enseñaste a valorarme, a quererme, es por eso que me fui…

Fanfic Wigetta// De para siempres y nunca más

Capítulo 14: Repercusiones

enlace a Wattpad en el rb en notas

Samuel miró el plato frente a él, tallarines con espinaca acompañando las pechugas de pollo rellenas que la noche anterior no pudieron cenar. Alzó la vista y se encontró con el perfil concentrado de Guillermo perdido en la pantalla de la televisión, en la serie de Netflix que estaba ya emitiéndose para cuando él volvió del estudio. Tuvo que batallar bastante con Abel para que no preguntara demasiado por la razón por la cual decidía volver a casa para el almuerzo, y no se quedaba con él en el restaurante cerca de allí. Mintió sobre un dolor de cabeza, inexistente, que solo se le pasaría si volvía a darse una ducha y dormir un poco. En realidad anhelaba verificar que Willy siguiera en su casa, la noche anterior no habían determinado que pasaría con exactitud y mentiría si dijera que no quería que su estancia se prolongara. Pero eso solo terminaba volviendo las cosas aún más confusas, más abstractas de lo que ya lo eran.

¿Qué se suponía que sucedería de ahora en adelante? ¿Se olvidarían del año y medio que vivieron separados, y de las razones por la cual aquello había sucedido? Bajó la mirada y se enfadó un poco consigo mismo, al final había aceptado la petición de Willy sobre no preguntar más nada…esperaba cumplir con ello. Aún más importante, su cabeza no dejaba de girar en torno a lo normal que llegaba a ser esa escena, él volviendo a casa para el almuerzo y Guillermo esperándolo. Ni cuando estaban casados las cosas se daban así, bueno, por lo general él se la pasaba de viaje en la ciudad y Willy en el campo. De todas formas no estaba bien que se le llenará el alma de esa sensación de hogar tan placentera, no con el hombre que hacía unos días estaba dispuesto a casarse con otra mujer mientras, a él, le farfullaba que no lo amaba más.

— ¡Dios!—murmuró ocultando su rostro en sus manos, estaba seguro de que su cabeza explotaría en cualquier momento, finalmente su fingida jaqueca sería real.

— ¿Samuel?—atendió al llamado y vio los ojos rasgados mirándolo con preocupación. Fingió una sonrisa rápido, tenía una urgencia de mantener los buenos ánimos sin saber en realidad porqué.

—ah…recordé que olvidé algo en la oficina, creo que tendré que volver en la tarde—medio mintió, tenía que volver o de lo contrario tendría a Abel en el departamento esa misma noche. Y sí, tal y como parecía todavía, y quizás ni siquiera en lo inmediato, le diría que Willy estaba con él ¿viviendo? No podía ni contestar eso—quizás puedas hacer la compra de las cosas que sueles comer, así puedas desayunar lo que acostumbras… por cierto cocinas muy bien, antes no eras…

—en la tarde iré a buscar mis cosas de mi…de la casa de Esther.

—Ya veo—respondió tan nervioso que no se percató del fallo de él, en su interior se cuestionaba qué significaba aquello.

—hablé con un colega de una de las empresas con las que suelo trabajar, podré quedarme en su piso sin problemas…

Los ojos de Samuel se abrieron casi asustados y torpe preguntó— ¿Por qué no con Frank?

—ahora vivé con su novia, no quiero incomodarlos.

Nervios… muchos… casi como cuando tuvo que ocultar sus sentimientos para pedirle que fuesen compañeros de piso, lo mismo y aun peor ahora.

— ¿Por qué no aquí?

Silencio, su mente deseando que contestara rápido.

—No tienes que ofrecerte—contestó sin mirarlo y con expresión seria, parecía ofendido.

—no estoy siendo amable, te lo estoy pidiendo de verdad—insistió con sus ojos cafés palpitantes dándole toda la seriedad que podía a sus palabras. Sintió congelarse, cuando los pequeños ojos lo miraron dudosos.

— ¿estás seguro?

Sí, sí, sí, no, bueno no tanto; pero eso no se lo diría tenía que fingirse calmado.

—ya…ya fuimos compañeros de piso antes.

—no es lo mismo, éramos solo amigos, apenas nos conocíamos.

Samuel negó en su interior, no, para entonces él ya lo amaba—. Bueno tenemos una ventaja, ahora ya sé que no te gusta que coma de tu cereal—afirmó con una sonrisa recordando viejos tiempos y la amplió en el momento en que vio al hombre frente a él, asentir convencido al fin.

     

Giró el seguro y su sangre comenzó a agitarse, realmente podría haber escogido un horario en el que estuviera seguro de que no la encontraría, pero allí estaba y no podía volver sobre sus pasos. Pasó la sala que estaba a oscuras y entendió que ella no estaba. Caminó por el pasillo y llegó a la habitación que compartían. Encendió las luces y descubrió las puertas del closet.

Las camisetas y suéteres se fueron acumulando doblados en montañas dentro de su maleta junto a los pantalones y las chaquetas. Tan fácilmente sus necesidades se reducían a las cosas que entraban en su equipaje. Casi un año viviendo juntos, luego de que Frank decidiera vivir con su novia.

Tan poco tiempo, en realidad no podía decir que no se había acostumbrado a su presencia, porque justamente la costumbre había sido una de las bases de esa relación. Eso y la ayuda de Esther, nunca se perdonaría pagarle así lo que ella había hecho por él.

Se dio cuenta de que faltaban varias de sus cosas y cuando pasó por su oficina con la maleta a medio llenar verifico que su portátil no estaba al igual que otros objetos. Confundido volvió a la sala y encendió la luz. Sobre la mesa de vidrio del comedor estaba una caja de cartón sellada y con una G garabateada en la tapa, su portátil descansaba a un lado también.

El cerrojo deshaciéndose lo alertó, Esther cruzó la entrada con una caja vacía entre sus manos. Se detuvo cuando lo vio, endureció su expresión y dejó la caja con la otra, luego señaló la que estaba sellada—esta tiene tus cosas de la oficina las que utilizas más seguido. Traje la otra por si la necesitas.

—Esther…—sentía que debía darle alguna explicación, a pesar de que antes de buscar a Samuel, el domingo pasado, él ya le había dicho sobre esto—…de verdad que…

—Está bien—lo interrumpió y lo sorprendió la seguridad de sus siguientes palabras—creo que es lo mejor para ti, para nosotros…estas confundido y necesitas pensar claramente.

—agradezco que lo entiendas y lamento mucho que…El timbre de la casa sonó y lo detuvo ahí. Esther dejó pasar a Frank, sorprendiéndolo— ¿Frank? ¿Por qué estás aquí?

—Vine ayudarte a llevar tus cosas—le aclaró de lo más normal mientras tomaba la caja que estaba sobre la mesa.

Negó, un poco molesto, mientras se acercaba a él—no tienes que hacerlo.

Esther habló antes de que Willy le quitara la caja al abogado—yo le pedí que viniera, Guille, como te quedarías con él… pensé…

—No me quedaré con él—aseguró y vio que claramente la noticia cayó muy mal entre los dos frente a él. Volvió su vista a su mejor amigo—gracias pero de verdad, no pienso quedarme en tu casa.

Esther caminó hasta quedar enfrente de él y preguntó con su expresión distorsionada— ¿Dónde te quedaras, entonces?

Desvió la mirada y pasó una mano sobre sus cabellos ondulados, luego miró a Frank como si estuviera en falta y el otro entendió al instante—. No lo puedo creer…—murmuró este antes de reírse.

—Responde—lo incitó Esther resistente a llegar a la conclusión que Frank ya había aceptado.

—Sabes, Willy, te esperaré afuera y llevaré esta caja—su amigo se encaminó a la puerta mientras les avisaba—. Ambos tienen que hablar.

— ¿En dónde te quedaras?—insistió con un nudo en la garganta cuando Frank los dejó solos. Willy suspiro cansado y eso solo la desesperó más—contéstame

—Con Samuel…me quedaré con él—terminó mirándola firme.

— ¿Por qué con él?—Esther mantuvo la compostura.

—me lo ofreció y lo acepté.

— ¿Cómo reflexionaras las cosas viviendo con él? Justamente con él

— ¿Reflexionar?—recalcó confundido.

Esther le habló como si lo siguiente fuese demasiado obvio—pensarías mejor las cosas y luego volverías aquí, pondríamos una pausa al casamiento para eso.

Willy se dio cuenta de cómo de diferente ambos veían su salida de esa casa, y peor aún de como ella no terminaba de entender la cancelación de la boda. Negó lentamente antes de tomar los hombros de Esther y mirarla directo—no es una pausa, Esther, no te estoy pidiendo un tiempo. Creí que había sido claro, yo no quiero casarme…

— ¿Qué estás diciendo?—lo alejó con un brusco empujón, mientras sus ojos se apuraban en lágrimas— ¿volverás con él?

—No lo sé, todavía—su afirmación pareció hacerle perder la paciencia. Esther tomó la memoria pendrive que estaba sobre el portátil de él y lo levantó frente a sus ojos.

— ¿Cómo vas a vivir con él si no le has mostrado esto? No sabe nada sobre lo que tuviste que pasar, ¿cómo ocultaras tus visitas…?—la rabia comenzaba a abrirse paso en su rostro. Willy solo quería que terminara esa discusión— así sin decirle nada, mintiéndole, ¿quieres volver a tu vida matrimonial con él?

—Esther…

— ¡No puedes!, no se puede volver… lo que sucedió ¿ya lo has olvidado?—otro empujón de su parte y sus gritos comenzaban a hartarlo, de alguna forma odiaba que se interpusiera en su decisión— ¿Cómo soportaras verlo todos los días? ¡Fue su culpa!

— ¡Basta!—le gritó pero de inmediato intentó tranquilizarse—Esther, es suficiente, estas equivocándote.

Su hermoso rostro desarmado en angustia lo lastimaba de una forma inconcebible, con sus manos arrugando su camiseta ella aseguró con voz rasposa—tú te estas equivocando, arruinaras todo lo que habíamos logrado hasta ahora… todo nuestro avance.

La obliga a desprenderse de su ropa y niega mientras se aleja—Lo siento…lo lamento mucho pero—apenas puede sostenerle la mirada, sabe que le está haciendo daño—, no importa si funciona o no, si puedo volver con él o no. Que me esté yendo ahora no es por eso y si bien no sé cómo responder a todas tus preguntas…—la miró por completo seguro de lo que le diría—…sí estoy seguro de que con todas estas dudas, no puedo quedarme contigo, no mientras siga pensando en él todo el tiempo.

Toma su maleta y el portátil, un segundo menos allí, no dice nada más, solo se voltea y se va. El golpe de la puerta es el detonante para que las lágrimas de Esther se desborden, espesas se ahogan en angustia sobre su garganta y dobla sus rodillas sobre el suelo. Una de sus manos revolviendo sus cabellos, mientras otra sostiene la base de su cuello como si así logrará apagar el vacío que se abre sin tregua. Ya solo le quedada gritar su pena mientras el mundo parece perder sentido. Mientras ya no quedan segundos de él allí.

     

Un golpeteo en la ventanilla de su coche y Frank la baja para escuchar a su mejor amigo—abre el maletero, ¿ahí tienes mis cosas?—lo apura al ver su rostro confundido—vamos que quiero irme rápido.

Frank salé del auto y se enfrenta a su amigo—estás haciendo las cosas mal.

—No te pregunté, dame mis cosas—insiste parándose frente al baúl y se desespera al ver que su amigo se niega— ¿Por qué no?

— ¿Le dijiste a Samuel?—casi que es una pregunta retórica sabe su respuesta demasiado bien.

Guillermo lo mira sin ninguna muestra de sentirse en falta—nunca, no preguntes algo así, porque nunca le diré. ¿Entiendes?—lo ve asentir—bien, ahora devuélveme mis cosas para que pueda irme.

—No lo haré, Willy—soporta las muestras de enfado del otro y se mantiene firme en su idea— ¿Cuánto crees que podrás vivir con Samuel si no le dices nada?

—Tenemos un acuerdo.

—Ni una semana… no has estado con él ni una semana, y crees que todo se arreglará como si nada—lo miró preocupado—no puedes terminar una relación y volver a otra así, ni siquiera han aclarado lo que sucederá ¿cierto?—lo vio desviar la vista—Samuel no quiere perderte y aceptará cualquier cosa que le pidas con tal de que te quedes con él y tú quieres olvidarte de lo que sucedió, pero este no es el modo. Puedes fingir todo lo que quieras, aun así las consecuencias siguen bien presentes, ¿crees que no se dará cuenta?

—no lo hará, yo lo puedo evitar.

— ¿Realmente lo crees? Estabas a punto de casarte y ahora quieres volver con él—apuntó su mano a su pecho— ¿acaso estás haciendo esto para compensarlo? Si te sentiste culpable y tratas de arreglar el abandono, esta no es la forma.

—Tu mejor que nadie sabes que nunca dejé de amarlo, todo fue por su bien—lo enfrentó hartándose de los cuestionamientos— ¿Por qué estás haciendo todo esto? ¿Es porque quieres que me quede con ella?

—quiero que seas feliz y veo que no lo estas logrando—tensó su rostro antes de asegurarle—me llevaré tus cosas a mi casa, cuando ya no puedas seguir fingiendo ante Samuel ven conmigo—Lo dejó atrás, se subió a su coche y se fue.

Willy lo vio irse con un nudo en su garganta, era como si estuviese decepcionando a todos, sabía que lo que había decidido hacer era muy complicado pero esperaba que al menos lo dejaran decidir. Las razones por las que se fue eran suyas, nadie tenía el derecho de empujarlo a declararlas, a excepción de Samuel…pero su silencio era lo mejor para ambos.

    

—Creo que ya está—se dijo así mismo Samuel cuando terminó de conectar la consola además de ya haber preparado pizza. Volvió temprano del estudio y al no encontrar a Willy en casa decidió armar una noche interesante en la sala, quizás no quería pensar en la posibilidad de que él hubiese decidido quedarse con Esther finalmente. De nuevo se llenaba de pensamientos turbulentos e imaginaba que esa noche su sueño se le acababa, que Willy no volvía que todo había sido un oasis en medio de su vida desértica. Empezaba a cederle razón a esas reflexiones cuando el telefonillo sonó. Debía ser él, no había tenido llaves extra para darle antes, de hecho esa misma tarde se había encargado de hacerle una copia y pensaba dársela cuanto antes, así que…tenía que ser él.

Y efectivamente era Guillermo, pero no le abrió la puerta, el mismo fue a buscarlo. Ambos volvieron juntos con Samuel encargándose de la gran maleta mientras en su interior ya planeaba como reorganizar su closet para dejarle espacio a las prendas de su esposo. Sonrió como un tonto, su esposo… Digamos que poco quería analizar sus propios deseos, mucho menos intentar ser más realista con respecto a ellos. Y quizás por ello, sumado a la buena actuación de Willy, no se percató de ninguna señal que le indicará la turbulenta tarde que había pasado.

— ¿Mario Kart? ¿En serio?—se sonrió achicando sus ojos, al ver la pantalla del tv.

—Pensé que querrías verme quedar en primer lugar—Samuel sentó en el alfombrado suelo y le hizo una seña a para que se ubicara del otro lado, pero Willy le sonrió pícaro y se colocó justo a su lado erizándole la piel con su contacto.

Divertido contesto antes de tomar el mando—seguro quieres decir que me veras a MÍ aplastarte.

—bueno, bueno, eso ya lo veremos, niño.

Después de unas cuantas partidas en las que había ganado, en su mayoría, Willy cenaron la pizza que milagrosamente Samuel no había quemado. Mientras el mayor seguía murmurando sus excusas y explicaciones de porque no había logrado ganar. Que Willy llevaba más práctica, algo injusto porque ninguno de los dos había jugado nuevamente desde que se separaron, o que en realidad el personaje escogido por su contrincante era más veloz de por sí. Estaba quejándose sobre lo último en el instante en que los labios de su, según él, “tramposo rival de juego” lo callaron con un beso.

Guillermo acunó su rostro con sus manos mientras Samuel recostaba su cabeza sobre el sofá a su espalda— ¿Qué haces Willy?—murmuró sin abrir los ojos después de cerrarlos cuando le correspondía.

—recordé que esta era una buena forma de compensarte cada vez que te ganaba a la consola—sonriendo de costado se alejó pero entonces sintió los brazos de Samuel acorralarlo contra el sofá.

—Me ganaste cinco carreras de seis, Willy—se acercó a su rostro, lo sintió temblar bajo sus manos—…creo que me merezco más que un beso.

Willy asintió y pasando sus brazos por los hombros del otro preguntó feliz pero dudoso— ¿estás seguro?—todavía recordaba el rechazo de Samuel días antes. Como respuesta solo obtuvo un asentimiento y un beso de esos que extrañaba tanto sin saberlo.

     

N/A: ¡Hola de nuevo! espero que les haya gustado el capítulo, lamento la demora y nos leemos pronto. Gracias por apoyar esta historia.

anonymous asked:

Se que esto no lo contestaras pero u.u me has decepcionado, te eh seguido desde el principio que comenzaste y tenias una gran determinación y eras mi ídola por eso por jamás rendirte y mejorarte en el dibujo....quería ser como tu en eso pero....wow al ver que por pensar que seria malo te rendiste, no te critico ni nada y respeto tu opinión, pero para mi parecer tu serie pudo tener un gran exito

Gracias de corazón por haberme tenido ese cariño. uwu

Y lamento enormemente haberte decepcionado. u_u

Yo no dudo de que la historia hubiera sido buena,se que es buena,y que a la gente le hubiera gustado,pero,el problema son los ¨Creepypastas¨,no puedo simplemente tomar a personajes que no son míos y hacer una serie con ellos,Ya no.  La historia que tenia pensada la animare algún día,pero sera con personajes originales,ya no con los Creepypastas.

El punto es darle un cierre a la pagina,y dejar de usar algo que no es mio para atraer a la gente y atraer a la gente con algo que si es mio.

Se que muchos solo veían la serie por los Creepypastas,y el enterarse que no haré la serie con ellos y que no volveré a hacer ningún proyecto con ellos,se que no les va a gustar,pero es algo que me quiero arriesgar a hacer,porque quiero ser original,quiero decir con orgullo -soy la creadora de una serie animada que yo invente-, y no -soy la creadora de una serie de Creepypastas,los personajes no son míos,pero la historia y la animación si-.

Es por esa razón que hago esto,no considero que es rendirse,si no darle vuelta a la pagina y seguir, hacer cosas nuevas,hacer cosa originales. uwu

anonymous asked:

¿Podrías hacer una conversación entre Virgo h y Cáncer m por favor? ♥ Te lo agradecería mucho! —cáncer

Por supuesto ♥

“le llamo o no le llamo?’’ ”
tal vez esta ocupado y se enoja’’
“que rayos, voy a hablarle’’

Cancer observo el teléfono por ultima vez después de mirar el numero de Virgo durante una hora entre sus contactos.

Dio un toque con el dedo y se coloco el teléfono al oído esperando a que contestara.
Virgo siempre la ponía nerviosa y no es que fuese culpa de ella, él podría poner a medio mundo nervioso con una sola palabra. Esperaba no trabarse esta vez, Virgo aveces usaba palabras tan raras y la pobre cancer no sabia que contestar.

-¿Hola?

"oh rayos’’

-eh hola…

-¿Cancer?

-¿Virgo? - se escucho una risa desde el otro lado de la linea.

-si ese soy yo.

-si ya se- cancer tomo uno de los dulces cremosos a su lado y lo metió a su boca tratando de controlar los nervios.

-¿entonces?

-¿Que cosa?- una risa más.

"no te rías me pones nerviosa’’

-¿porque me llamaste?

"porque si’’

-Te quería preguntar algo… uhm ¿no estas ocupado?

-si.

-oh uh perdón, yo puedo llamar mas tarde, claro si tu…

-Cancer, estoy bromeando.

-Lo siento, es que siempre dices las cosas tan enserio.

-Lo hago para que el efecto sea real, caíste en mi trampa ¿no es así?

-eh si, entonces ¿no estas ocupado?

-Uhm no, solo estaba viendo cosas al azar en Internet, ¿por? ¿Que necesitas?.

-este… yo solo quería preguntar si vas a ir a la fiesta de Acu esta noche ¿iras?

-No lo se cancer, no soy amante de las fiestas.

-Pero ¡va a ser genial! escuche que habrá un cañón de espuma… tienes que ir.

-no lo se, ¿tu iras?

-sip, estas hablando con la encargada de los faroles de luz.

Cancer juro haber escuchado una sonrisa y pronto se sonrojo como tomate.

-Faroles de luz eh?

-si… son muy bonitos, de colores neón y tienen pequeñas figuras de estrellas.

-que lindas, ¿que tipo de fiesta es?

-La verdad no lo se, con Acuario nunca se sabe- cancer comenzo a reir junto a virgo.

-lo se.

-¿si vas a ir? tienes que venir conmigo.

silencio.

-¿ah si?

Cancer se dio cuenta de lo que dijo y quiso morir en ese momento.

-Ay perdón! no conmigo conmigo, si no que vayas a la fiesta con nosotros, y tampoco me mal interpretes quiero que vayas pero no así, yo… matame y acaba con mi vergüenza por favor.

Virgo comenzó a reír mientras que cancer se lanzaba de espaldas al colchón y tapaba su cara con una almohada.

-iré.

"no ya no quiero…’’

-¿enserio?

-si enserio, ¿A que hora empieza?

-ahora son las 5:30 pm, empieza a las 8:00 pm

-esta bien…¿Con quien te iras? uhm no se si este mal pero no tienes auto.

-estas en lo correcto. Iremos en el auto de Sagi y pense que tu querrias acompañarnos…

-Con sagitario? en un auto? Y de noche? No gracias prefiero vivir.

-Pero si es seguro! Si, aveces se salta los semáforos y casi atropella niños, pero de ahí en adelante es buen conductor.

-…

-…

¿Sabes que? Yo iré por ti.

"¡¿QUE?!”

-¿Que?

-si, prefiero que llegues sana y salva que sin una pierna… te recogeré a las 7:40 ¿está bien para ti?

-oh vaya, bueno si, está bien.

-entonces te veo a las 7:40

-sip hasta pronto!

-Adiós linda!

Virgo corto rápidamente la llamada y cancer quedo congelada en su sitio procesando lo que acaba de ocurrir.

-… me muero.

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Listo! Lo siento por contestar tarde espero y te guste c:

Somiumpisces