conductor borracho

De golpes a sonrisas. | One-shot. | Vegettaxx. | No al Bullying. | 1 / 2.

[Narra Frank]:

Un día normal, como todos los de mi vida. Todo empieza con un maldito sonido el cual todo el mundo odia, la alarma del móvil. Apagándola, e intentando no morirme por los primeros rayos de luz de mi ventana matándome y quemándome mi retina, hago un triste esfuerzo en levantarme, pero como ya lo creía, me vuelvo a caer y cierro los ojos, sólo 5 minutos más. Aunque como siempre, aparece mi hermano pequeño y me lanza una zapatilla, y el muy hijo de mi madre se va corriendo.

Cojo mi uniforme, de secundaria. Cojo ropa interior limpia, y me dirijo a la ducha la cual por primera vez, está libre. Mi cuerpo disfruta del agua caliente, es más, me pasaría mi vida debajo de la alcachofa de la ducha. Empiezo a inspeccionar mi brazo, el cual está lleno de cortes en la muñeca. En efecto, soy suicida. Comienzo a mirar más mi torso, mis piernas, todo mi cuerpo. No hay parte de este el cual no tenga un moratón. Grandes, morados y dolorosos.

Mis padres se piensan que me salto las clases, y que me busco pelea. Dicen que estoy perdido. En el instituto se piensan los profesores que me lo hago yo. Pero hay una razón para todos estos moratones. Se llama Samuel, mide 20 centímetros más que yo, y es de mi curso. Desde que llegué a este instituto por motivos del trabajo de mi padre, él no para de pegarme. Soy un chico callado, reservado, solitario y algo friki. Vamos, los motivos perfectos para que personas como él me revienten a puñetazos. He leído que lo que me pasa se llama Bullying, y que debería informar a los adultos. ¿Para qué les voy a molestar? Mis problemas debo solucionarlos yo. Incluso ellos pasarían de mí, como siempre.

Sonreí para mí mismo, acariciándome mis cicatrices. ¿Dejar este mundo? Supongo que sería la opción fácil. Yo quiero seguir hacia delante, pero todas las noches una voz interior me convence de que soy penoso, de que no valgo la pena, de que termine ya. Nadie lloraría, ni mis padres ni nada. No tengo amigos, mis padres me cambian de ciudad cada dos por tres. Normal que me revienten a puñetazos, doy asco. Yo también me pegaría. Bueno, dejando eso de lado yo ya me estaba colocando la ropa interior. Cogí unas vendas del botiquín y me vendé toda la muñeca. Me coloqué la camisa, los pantalones y luego la americana del uniforme. Bajé a desayunar. Cómo siempre ni mi padre ni mi madre estaban, se habían ido a trabajar. Le preparé el desayuno a mi hermano y a mí, desayunamos, le ayudé a colocarse los zapatos, nos limpiamos los dientes en el piso superior y salí para llevarlo al colegio.

Entré corriendo para llegar en cuanto antes al salón de clases. Aún no había llegado el profesor, menos mal. Me fui a mi mesa, la cual estaba al lado de la ventana, la más apartada. Me escondí un casco por la manga de la chaqueta y me lo coloqué en la oreja, escondidamente. Apoyé mi cabeza en la mochila y cerré los ojos, buena siesta me iba a pegar. Empecé a cerrar los ojos y acabé durmiéndome, ignorado por el resto del mundo. Algo me apretaba con fuerza el hombro, me movía de un lado a otro con fuerza, haciéndome añicos este. Al alzar la vista, medio dormido me di cuenta de quién era, Samuel. Era tiempo del almuerzo y yo aún estaba dormido, pobre de mí.

Buenos días princesa, ¿qué tal has dormido? –Empezó a reír, sus amigos reían también a sus espaldas.

Hola. –Contesté con la mirada cansada, y bostecé.

Me aburro mucho, Frank. ¿Por qué no me diviertes un rato, eh? –Su risilla penetraba mi oreja, y su mano mataba mi hombro. Me obligó a levantarme y me condujo a golpes al ático del instituto. Ahí estaba muchísima gente en los parques del instituto, casi todo el mundo.

Eeeeeeh, mirar todos. ¡Hoy nuestro amigo Frank nos va a hacer un baile en ropa interior! -Todo el mundo reía, algunos apartaban la mirada y se iban. Pero nadie me ayudaba, nadie.

Yo no voy a hacer eso, ni lo sueñes. –Le miré, manteniendo mi mirada y muy serio. Sabía lo que me tocaría, pero me tenía que aguantar.

¿Qué has dicho, escoria? –Me empujó haciéndome caer al suelo. Me metió una patada en la tripa.- ¿Piensas que me vas a dejar en ridículo en frente de todo el instituto? Já, ni lo sueñes. –Empezó a pegarme muchísimas patadas, sus amigos se apuntaron también al show. Escuchaba risas de fondo de abajo, de la gente. Seguro que lo estarían grabando. Mi suerte era impresionante, ya que después de aproximadamente 10 minutos de golpes, sonó la campana. Samuel me escupió, y se dirigió al salón de clases. Mis lágrimas brotaron por mis ojos. La sangre de mi labio caía, y mis costillas me dolían a rabiar. Mil y una veces maldecía su nombre en lo más adentro de mi mente. Por si no fuera poco, en esos momentos me estaban llamando al móvil. Saqué el teléfono, contesté.

¿Frank, eres tú? –Decía una voz la cual no reconocía, decidí afirmar.

Si, ¿pasa algo? –Mi voz sonaba seria, aunque me moría del dolor.

Si, le llamamos desde el hospital central de Madrid. Lo sentimos, pero sus padres venían de camino a su casa en el trabajo, y recibieron un golpe de un conductor borracho. Ambos y el otro conductor han fallecido. Desearíamos que algún familiar y tú pudiesen venir al hospital, lo sentimos. –Mi alma se me partió. Yo los odiaba, no me demostraban lo que me querían, pero no se merecían la muerte, hasta ese punto no. Me levanté a duras penas, fui hasta el baño de chicos. Me limpié la sangre, me tomé una pastilla que llevaba siempre, me miré al espejo. Un ojo morado, el labio partido, pálido. Parecía un muerto más. Me sequé las últimas lágrimas, y decidí salir a por mi hermano pequeño. Debía verme fuerte, ahora en adelante yo sería su única familia.

Ande rápido, aunque me moría del dolor, y llegué a la puerta del instituto. Para sorpresa mía, estaba Samuel ahí, fumando. Intenté pasar desapercibido, pero me agarró con su musculosa mano del hombro.

¿No me saludas o qué? Hostia, andas y todo. Pensaba que te había matado a patadas. –Empezó a reír, pero yo me quité su mano del hombro. Le miré, como nunca antes había mirado a una persona, y mi voz sonó muy ronca y apagada.

Mis padres acaban de morir. Si tienes más de tres dedos de frente, entenderás que a la última persona que quiero saludar es a un gilipollas de tal grado cómo tú. Si me disculpas, voy a por mi hermano de 6 años a decirle que nunca jamás volverá a ver sus malditos padres, pero que por lo menos me tiene a mí. –Su cara fue lo más impresionante que jamás pude ver. Una lágrima recorrió mi mejilla, y corrí hacia su colegio.

Fue como lo esperado. Mi hermano no lograba captarlo. En el hospital me tomaban por muy maduro, buen chico y protector, eso me dejó en mi sitio. Los días pasaron hasta que me anunciaron que mi tío vendría en unos días a vivir con nosotros. Como era un caso especial, los de su trabajo decidieron trasladarse. Hasta que viniese me dejaron con mi hermano en casa, dijeron que me veían maduro. Podríamos faltar a clases hasta que viniese mi tío, pero decidí que no sería muy oportuno. Mi hermano ya no me lanzaba las zapatillas por la mañana. Ya no había una nota en el frigorífico anunciando que no estarían. Ya no estaría la lavadora puesta por la mañana. Ya no.

Llevé a mi hermano y comuniqué a los profesores la situación que estaba. Me dijeron que por qué no lo dejaba en casa, y les dije que sería mejor que se olvidase un poco, que en casa recordaría más lo que estaba pasando. Caminé hacia mi instituto, entré a primera hora. Por primera vez, todos me miraban con ojos tristes. Ahora era el pobre huérfano. Una mierda se iban a comer. Tocó segunda hora y antes de que viniesen a preguntarme o a ser buenos ahora, decidí coger mi mochila y mi móvil, colocarme mis cascos y caminar hacia el ático del instituto.

Intenté evadirme de las miradas, me todo. Intenté olvidar que acababa de perder a mis padres. Intenté callar esa voz interior que me decía que me tirase, ahora no perdería nada, pero no funcionó. Me levanté con las lágrimas en mis ojos perdidos, sin alma alguna dentro de estos. Caminé, y cerré los ojos. Noté como me acercaba al borde, noté como este era el último aliento que iba a respirar. Era un adiós, no había hecho nada para sacar hacia delante a mi hermano. Él me odiaría.

Cerré los ojos, y me dejé caer.

~~

[Fin de la primera parte] alvitauno

[samuel de luque is] [wigetta]

“samuel de luque es el tipo que me levanto los libros cuando alguien me los tiro.” “samuel de luque es el que tiene una sonrisa hermosa.” “samuel de luque es el tipo del que estoy enamorado.” “samuel de luque es el hermano mayor del mejor amigo de mi hermano menor.” “samuel de luque es el que me invito a su casa a jugar videojuegos.” “samuel de luque es el que ahora es novio de silvia.” “samuel de luque es el que vi besandose con su novia atrás de los salones.” “samuel de luque es el que últimamente ha estado faltando a clases.” “samuel de luque es el que se ve muy cansado y con resaca siempre que lo veo en los salones.” “samuel de luque es el que sé sigue viendo hermoso. aun estando cansado.” “samuel de luque es el tipo que con su novia silvia se burlaron de mi.” “samuel de luque es el tipo que sé disculpo conmigo a la salida de la escuela.” “samuel de luque es el que tiene unas malísimas calificaciones.” “samuel de luque es el que termino con su novia porque lo engañaba con frank.” “samuel de luque es el que me ha pedido que lo ayude a recuperarse en la escuela.” “samuel de luque es el que ahora es un buen estudiante.” “samuel de luque es el que dijo que le gusto.” “samuel de luque es el que me beso.” “samuel de luque es ahora es mi novio.” “samuel de luque es el que vino a mi casa y nos la pasamos comiendo dulces y viendo películas.” “samuel de luque es el que sé va a graduar conmigo.” “samuel de luque va a ir a la misma universidad que yo.” “samuel de luque es el ser más maravilloso del planeta.” “samuel de luque es la persona con la que voy a terminar mi carrera.” “samuel de luque es la persona con la que me voy a ir a vivir.” “samuel de luque es la persona con el que duermo.” “samuel de luque es el hombre que me propuso matrimonio.” “samuel de luque es la persona que no dudo ni un segundo en decir "acepto”. “samuel de luque es la persona con la que voy a adoptar un bebe.” “samuel de luque es un padre maravilloso.” “samuel de luque ha llorado (aunque el no lo quiera admitir) cuando mandamos a nuestro hijo al kinder.” “samuel de luque es la persona con la que he tenido peleas que han terminado en besos.” “samuel de luque es el amor de mi vida.” “samuel de luque es la persona que ha muerto gracias a un conductor borracho.” “samuel de luque era el amor de mi vida.” FIN. Wattpad:@StrangerDally