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TODAS LAS ESPECIES DE MANTARAYAS AMENAZADAS Y EN DECLINE POBLACIONAL

Las Mantas y Mobulas (Subfamilia Mobulinae) son grandes elasmobranquios filtradores, cuya carne es relativamente considerada de baja calidad por los seres humanos. Como resultado, estos animales no han sido ampliamente consumidos ni capturados a través de la pesca comercial en el pasado.

Sin embargo, en los últimos años esto ha ido cambiado. Mantarrayas y especies similares se están convirtiendo rápidamente en un producto cada vez más deseable, convirtiéndose en objetivo para los pescadores en todo los océanos tropicales y templadas del mundo.

La pesca dirigida y la captura incidental en la pesca del atún es una amenaza mundial, que va en aumento. Y la pesca objetiva se ve incentivada por el gran precio que tienen en el mercado las branquias de estos peces.

Aproximadamente 61 toneladas de branquias secas (esto es mucho!!) se negocian cada año por un valor de $ 11,3 millones dolares en el puerto de Guangzhou, en China donde es el centro del comercio de las branquias, con gran parte del mercado emanando de un puñado de grandes proveedores.

Debido a que el mercado de las branquias usado en “medicina tradicional” no tiene una larga historia de uso, y casi todo el comercio se centra en Guanghzhou, una estrategia de educación enfocada a reducir la demanda de los consumidores tiene el potencial  de un éxito relativamente rápido.

Además, las herramientas económicas internacionales (por ejemplo, boicots, y embargos) pueden utilizarse como estímulos para la conservación. El bajo valor de la carne de mantarraya, y relativamente bajas tasas de captura antes de la aparición del mercado de branquias indican que la eliminación de este mercado podría reducir en gran medida las pesquerías y ayudar en la conservación las diferentes especies amenazadas.

Imagen: Un puñado de branquias es la única parte del cuerpo de toda la manta raya que vale la pena y posee valor real y económico. El resto del cadáver e vende para prácticamente nada y, a menudo se procesa para la alimentación animal.

TIBURONES Y PECES DE AGUAS PROFUNDAS ALIMENTÁNDOSE CON RESTOS DE ALIMENTOS DE ORIGEN HUMANOS 

Eso es lo que está sucediendo en el Mediterráneo occidental, según un estudio recientemente publicado en la revista Deep Sea Research Part I: Oceanographic Research Papers.

Los restos que están siendo devorando entre Barcelona y las Islas Baleares, incluyen de todo, desde carne de vacuno y de cabra, como verduras y frutas. También microplásticos se ha encontraron en los interiores de pescado encontrados a 2251 m de profundidad, como es el caso del pez picuca (Cataetyx laticeps), afortunadamente, han sido pequeños volúmenes de la dieta total.

Investigadores españoles fueron capaces de estudiar el consumo de tiburones y peces óseos a través de la captura de 445 peces vivos, analizando el contenido estomacal - incluyendo tres especies diferentes de tiburones y seis diferentes tipos de peces óseos - Centrándose en como afecta la basura que los humanos descartan a mar a las redes tróficas de peces de aguas profundas. 

A pesar de que la cantidad de alimento humano descartado que peces consumen es alarmante, palidece en comparación con la que se consume naturalmente, que es tan alto como el 70%.  Aun así, estos restos, que se originan por la actividad humana, pueden alterar localmente las redes tróficas de los ambientes oligotróficos como son los ambientes profundos del Mediterráneo