con bigote

Honestly, LGBT+ people want allies, BUT we don’t want them so much that we’ll settle for people:

  • who call us f*ggots
  • think misgendering is funny
  • still use “gay” as a slur
  • think “you need us, we don’t need you.”

We’re not desperate, deary. We just want respect.

10

Translation:
- And now we are back to Undernovela-
Asgoro: You never understood why your father told you to specifically not get near me or my family, right?
Sin: Eh… well, based on his jobs, and because you hate each other and because you are a complete… Jerk?
Asgoro: Ha, now I know why you didn’t mind disobeying him, you are like a silly boy, but good, if you really can not understand the severity of your actions, I guess it is up to me reveal you the truth… I am talking, of course, about my past with your father…
Asgoro: It all began the day I met him… we…
Cross: PLOT TWIST!!!
TAN TAN TAAAAAAAN

I came out with this idea because of my PASSIONATE DESIRE for seeing Undernovela in @underversesans , at the beginning I was going to upload it this on Crossember the 7th and 8th, but I got a little medical mproblem and I couldn’t participate :C
But I wanted to finish it anyway, as a New Year present for @jakei95 , @pig-demon , @loverofpiggies , and @comyet as retribution for their wonderful job, which I really love and admire x3 
Error and Fresh belong to @loverofpiggies
Ink belong to @comyet
los siempre dramaticos (¿?) Asgoro y Sin belong to @pig-demon
El misterioso gemelo malvado con bigote que aprendió a decir algunas palabras en español (¿?) Cross belong to @jakei95

And well, that’s it, Happy New Year :3 

4 de abril de 2017

La cita organizada por mí fue completamente diferente. Inicialmente pensé en llevarla al Salón Pueyrredón porque tocaba una banda que quería ver, pero me pareció que iba a ser un impacto muy fuerte llevarla ahí, teniendo en cuenta su status social. Sí, estoy prejuzgando. Estoy segura de que cualquiera en mi posición lo haría.

Decidí llevarla al Matienzo que es un club cultural bastante digno, con gente que tiene una buena obra social, pero que le gusta mostrar que toman cerveza barata. Sí, de nuevo estoy prejuzgando. 

Fui en bondi hasta la casa y toqué timbre. Cuando bajó estaba despampanante. Tenía un vestido negro, corto y ajustado. Unos zapatos con taco que no me cerraba cómo podía caminar con eso. Yo, por mi parte, estaba con unas zapatillas, una remera arreglada y un jean. De nuevo, no nos vi ni un poco compatibles.

Cuando la vi así tuve mis dudas de llevarla al Matienzo porque sentí que iba a desentonar y se iba a sentir incómoda. Decidí ir igual para que conozca más “mi entorno”. Pagué yo la entrada de las dos y casi me quedé sin guita. No se lo dije, pero me empezó a subir un calor a la cara de la vergüenza bastante grande. 

Nadie la miraba mucho. Claramente desentonaba, pero nadie se percataba en ella. El lugar estaba lleno de chicos con bigotes, bermudas y camisas de muchos colores. Las mujeres eramos más heterogéneas. 

- ¿Qué es un eco vaso?- me preguntó
- Es así: vos comprás tu bebida y pagás por el eco-vaso. Cuando te vas, lo devolvés y te dan la plata de nuevo
- Ah

Subimos a la terraza y comimos algo. La conversación iba genial. Teníamos química. Pagamos a medias y ya me estaba quedando sin plata. Recorrimos un poco el lugar, ella decía que le gustaba y después nos metimos en esa especie de galpón del fondo a ver a la banda. Ya ni recuerdo cuál era. Me pidió si le compraba un Fernet. Ahí me di cuenta que no me alcanzaba para uno. Me dio su eco-vaso, me abrí entre la gente y me fui a la barra. Le pedí por favor al barman que me regale lo que me faltaba para pagar el vaso completo y le conté la situación con La Médica. Me dijo que no podía, que lo comprometía. Me apoyé contra una pared y me quedé pensando en qué le iba a decir. Mirándome las zapatillas me di cuenta de algo: había muchos eco-vasos tirados en el piso. Cada uno de ellos representaba $20. Me agaché y los empecé a juntar. Con todos esos vasos me alcanzaba para su Fernet y casi uno para mí. Así que empecé a caminar mirando el piso hasta que encontré dos vasos más. Fui a una barra, los canjeé y después me fui a otra a comprar los dos Fernet.

Volví a ella con una sonrisa y dos vasos repletos de Fernet. ¿Cómo no se me había ocurrido antes?

- ¿Por qué tardaste tanto? 
- Porque había mucha fila
- Te extrañé- dijo y me dio un beso

Besaba bien. Tenía todo. Me encantaba. Volvimos a mirar por el escenario con nuestros brazos rozándose. Cada tanto, la miraba, le agarraba la cara y nos dábamos un beso largo. Me pidió otro Fernet. Debe estar acostumbrada a salir con gente con buenos sueldos, pero a mí me estaba partiendo al medio. Le dije que ya volvía y me fui en busca de más vasos. 

Ya había juntado la mitad cuando escucho su voz atrás mío
- ¿Qué estás haciendo?

Me di vuelta y la vi con cara de confusión. 
- Emmm…nada
- ¿Estás juntando los vasos?
- No…
- Jimena
- Bueno, sí. La verdad es que no tengo tanta plata como vos y me quedé sin hace un rato largo. Entonces me pongo a juntar vasos para poder pagarte la bebida. Perdón, me da vergüenza, pero no tengo más guita

Se me quedó mirando en silencio. 
- ¡Mirá, ahí en la barra hay uno!- señaló y lo fue a buscar. - Listo, acá tenemos uno más. ¿Cuánto nos faltan?

Me quedé mirándola sin entender y me dijo que no se había dado cuenta, que perdón y que lo iba a tener en cuenta para la próxima. Nos pusimos a buscar vasos juntas. Tomábamos, nos besábamos y buscábamos más vasos. Estuvimos así toda la noche. Después nos fuimos a su casa.

PSICÓPATA (WIGETTA AU)/ CAPÍTULO TRES

Música de ambiente.


Siento que me dirijo hacia mi propia guillotina.
Es casi media noche y de manera extraña la ciudad se encuentra completamente desierta. Sólo se pueden identificar algunos vagabundos caminando por las aceras buscando algún refugio ante el horario nocturno , mientras otros ya se encuentran completamente cubiertos por varias capas de cartón y algunas feas cobijas, que han sido desechadas por su antiguo dueño.
Intento no perderme en mis pensamientos mientras conduzco, pero sé no tendré tanta suerte como para que un horrible camión se me atraviese y termine con mi vida en cuestión de segundos.
No, nadie se atreverá a salvarme de mi horroroso destino.
Aquel que incluye hacerle frente a un horrible sujeto que se divierte con el dolor ajeno y el cual es culpable de que mi dulce hermanita se encuentre luchando entre la vida y la muerte, mientras está tumbada en una unidad de cuidados intensivos.
No puedo ser tan egoísta.
Sé que sí algo llega a pasarme, ella será la que pagará las consecuencias de mis actos y yo no podré hacer nada para evitarlo.
Con eso en mente decido prestar mayor atención a la avenida y reducir la velocidad del automóvil. Los árboles desaparecen de mi vista con el paso de los minutos y parece que la lluvia que inició al salir de casa, aumenta en cantidad y termina empañando el vidrio por completo.
Luego de unos treinta minutos, llego a mi famoso destino y termino dejando el carro parqueado a la derecha de la avenida, antes de que comience la carretera y cerca de los últimos locales que son visibles; los cuales por obvias razones, se encuentran completamente cerrados.
No sé cuánto tiempo pasa antes de que sea capaz de bajarme del auto.
Solamente recuerdo respirar con rapidez mientras siento que mi cabello está repleto de sudor. Sé que sostengo el manubrio con tanta fuerza, que el día de mañana estaré quejándome del dolor en las manos. Mis ojos se encuentran mirando el espejo retrovisor y una mueca extraña se refleja en mi rostro; aquella muestra lástima hacia el sujeto que está a punto de cometer una auténtica locura. Aquel imbécil que se atreve a verse solo con un maldito psicópata pasadas las doce de la madrugada y el que tiene más miedo, del que ha sentido en toda su vida.
Niego frustrado con la cabeza y me apoyo sobre la puerta, esperando cualquier tipo de movimiento.
No pasa mucho tiempo antes de escuchar un fuerte ruido que proviene del otro extremo de la acera y que parece estar ubicado entre dos locales.
Me paralizo cuando miro aquel sitio con detenimiento y me doy cuenta que se trata de un callejón.
Es todo, estoy muerto.
Es aquí donde el asustado chico se acerca a la calle, se encuentra con el asesino y termina con el cuello abierto de par en par.
Intento borrar esos pensamientos negativos mientras camino lentamente hacia mi destino con la mayor valentía que logro emanar de mi interior. Cada paso está lleno de angustia y debo evitar empezar a darlos hacia atrás, porque sé que saldré corriendo lo más pronto posible.
Cuando llego al callejón, mi camisa ya se encuentra completamente empapada de sudor. Miro hacia los lados rápidamente para encontrar el dueño de aquel sonido y termino soltando un grito, cuando una mano es colocada rápidamente sobre mi boca.
-Pero ¿Qué tenemos aquí?- susurra divertida una voz hacia mi oído, consiguiendo paralizarme de miedo- Te gusta salir en las noches de paseo, eh chico- continúa cambiando su tono a uno sensual y pasando su asquerosa lengua por mi cuello haciendo que me retuerza y quiera salir de su agarre.
-Suélteme- expreso aterrado luchando con sus brazos y queriendo salir corriendo.
-Mejor es que te quedes quieto hermoso o de lo contrario, no seré tan amable- dice agarrándome por los hombros y haciendo que lo mire fijamente.
Se trata de un hombre viejo de unos cincuenta años, con un asqueroso bigote rodeando su cara y una mueca pervertida sobre su rostro.
-¡MATT, LUIS VENGAN!- grita hacia la nada. En cuestión de segundos, otros dos sujetos aparecen por cada uno de los extremos- ¿Qué os parece? Os dije que por aquí se encontraban chicos interesantes- expresa acercando su rostro hacia mi cuello y aspirando con deleite.
Sentí unas inmensas ganas de vomitar.
-Es bastante guapo ¿No?- dice divertido otro de ellos acercándose hasta nuestra ubicación- Yo quiero ir primero.
-Lo siento, pero yo fui el primero en verlo, así que me toca probarlo antes que vosotros- aclara seriamente.
No recuerdo mucho más lo que siguió de la conversación.
Lo único que pude notar fueron unas fuertes manos que me lanzaron hacia la pared con fuerza, un fuerte dolor en mi espalda y unos fuertes deseos de querer morirme. Sentí su lengua recorrer mi cuello, su asqueroso aliento sobre mis labios y sus manos tirar de toda mi ropa con desesperación.
Me sentía en otro planeta.
Uno en el que mi dignidad iba desapareciendo con el viento. En el que las lágrimas caían por fuerza por mis ojos mientras intentaba mantenerlos completamente cerrados para evitar mirar su horrible cara.
Estaba aterrado, angustiado y quería que todo terminara.
Que sus labios se separaran de los míos, que su toque desapareciera sobre mi pecho y que sus ojos dejaran de recorrerme con deseo, mientras se burlaba de mi vacía expresión.
Sólo quería que desapareciera.
Mi menté empezó a jugar conmigo cuando escuché el fuerte sonido de una patrulla, aparecer sobre la calle. El sujeto comenzó a verse completamente aterrado, mientras agarraba sus cosas y no contento con llevarse mi dignidad, decidió tomar su navaja y dejarme una herida que distaba de curar rápidamente.
Recuerdo ver a un apuesto chico vestido de oficial acercarse a mi posición, mirarme con pena y tratar de detener la hemorragia;  recuerdo que sostuvo mi cuerpo contra el suyo y me llevó hacia el asiento trasero del coche.
Me había salvado.
En serio le debía mi vida por completo.
-No debiste salir tan tarde Willy- expresó seriamente luego de avanzar algunos metros de distancia y mirándome por el espejo retrovisor.
Lo sé, no debí hacerlo.
Espera ¿Qué?
Abrí mis ojos aterrado al darme cuenta de su reconocimiento y al notar que su mueca se iba transformando a una completamente divertida.
-Sí, luego habrá tiempo de presentaciones- aclaró despreocupado al darse cuenta de mi cambio de expresión- Por ahora daremos un largo paseo, así que ponte cómodo.
La vida no siempre es un cuento de hadas y al parecer la mía, estaba muy lejos de llegar a serlo.
Ahora sí, estoy muerto.


Estoy orgullosa de mi <3

Nos leemos pronto. 

roce macho

Trabajo en una empresa almacenera fuera de Lima y sobre las oficinas tengo una habitación amplia para cuando me quedo por alguna emergencia. Era domingo y me quedé allí para cuadrar todos los stocks de insumos, a eso de las 7pm terminé pero justo llegó un camión pequeño con un envío bastante retrasado pues lo esperaba al mediodía. El chofer me explicó q su unidad estaba fallando y por eso el retraso, y empezó a descargar sus cajas, a los 20 minutos, sudoroso, terminó, le firmé la guia y espere q saliera en su unidad pero por mas q intentaba e intentaba el camioncito no arrancaba. Llamó a su base explicando su problema y le dijeron q nos pida estacionar su camión en nuestro garaje hasta el día siguiente q enviarían un mecánico. Accedí normal pero pensaba q el chofer la pasaría fatal durmiendo en su camioncito así q aventurándome le dije -arriba tengo un cuarto con una cama amplia y baño, si deseas nos acomodamos allí-. Para esto ya mi lado gay había empezado a despertar y algunas fantasías se me cruzaban mientras le conversaba. -la verdad estoy bien cansado, agradezco y acepto- fué su respuesta. Pedí un par de cenas a la señora de los menús y conversando amigablemente en mi oficina los comimos. Rogelio mide unos 1.70 mt de cuerpo grueso pero no gordo y tiene una mirada bonachona en su rostro con bigotes, me agradó. Terminamos de comer y subimos, apenas ingresamos a la habitación el fuerte olor de sudor de Rogelio inundó el ambiente y algo incómodo me pidió q le preste la ducha, le alcanzé unas sandalias y toalla, sugiriéndole q cuelque su ropa en el patio para q se seque. El muy tranquilo se desnudó totalmente delante mio, sus nalgas y piernas eran algo velludas y su sonrisa bonachona me sedujo sin él saberlo. Entró a la ducha y yo me eché sobre la cama zappeando canales de cable pero ninguno me entretenía hasta q llegué al canal de adultos, estaba en eso, una flaca haciéndole un mameluco brutal a un tío. Al rato salió Rogelio con la toalla a la cintura y se sorprendió con la escena de la tele -asu no seas malo, pones eso justo ahora q estoy sin mujer- exclamó, pero igual se echó sobre la cama mirando fijamente la escena. A los minutos no podía disimular su erección -estás arriola, pajéate nomás tranquilo- le dije y me respondió -pajéate tú también sino me sentiré mal- y se quitó la toalla dejando su pincho al aire, no era grande pero si estaba muy tieso. Me desnudé y me eché sobre la cama magreándome la verga, mi verga es gruesa y noté q Rogelio miraba tanto el video como mi verga, o sea le gustaba jejeje. Al rato me dijo algo q me excitó -te pajeo y me pajeas- y empezamos la nota. Su mano me pajeaba pero también acariciaba mi pubis peludo, mis bolas, y yo hacía lo mismo, estábamos a mil y las vergas fierro y calientes. De pronto Rogelio se encimó sobre mi cuerpo y me empezó a besar el pecho mientras ubicaba su pene justo sobre el mio y empezaba un roce sensual verga con verga, la miel de ambos salía como aguita. Para no parecer indiferente, mientras el besaba mi pecho, brazos y hombros, dirigí mis manos a sus nalgas y las sobé y acaricié a mi gusto, sentí a mi verga ponerse mas dura aún, su culo era duro, fuerte, peludo, mis manos  se sentian en la gloria acariciándolo. Estuvimos así varios minutos realmente gozando nuestros cuerpos hasta q lo sentí temblar, agitarse y gemir y su semen caliente mojó mi barriga, mi pubis, pero cuando ese líquido caliente mojó mi cabezón una sensación fortísima e indescriptible me llegó y también empezé a eyacular sin dejar de agarrar con fuerza esas nalgas q me excitaban tanto. Al terminar el relax del orgasmo nos invadió a los dos y nos quedamos dormidos así abrazados y enmelados. A las 5am mi alarma nos despertó, con una sonrisa cómplice nos dimos los buenos día y nos fuimos a la ducha, nos vestimos, y antes de bajar a las labores me dijo -te puedo visitar siempre?- le respondí q claro y q teníamos aún muchas cosas por experimentar juntos.    

WE’LL PLAY HIDE AND SEEK TO TURN THIS AROUND (PARTE 2)

Sumario:

“Este es el asunto,” él comienza a decir. “No dije lo que dije hace un par de semanas para herir tus sentimientos ni nada de eso. Si te gusta pintar tus uñas, entonces deberías hacerlo, y no preocuparte si a los demás no les gusta, porque sus opiniones no deberían importar ¿sabes?” Louis toma un respiro, finalmente viendo a los ojos al chico de mejillas sonrojadas. De la nada, añade, “Y pues, he notado que has estado raspando el esmalte y ya ni siquiera lo usas y creo que deberías hacerlo porque eso es lo que te gusta.”

Un mundo alterno en el que Harry pinta sus uñas y bebe leche de fresa y se pone muy nervioso como para que sea insignificante y Louis tan sólo trata de descubrir que pasa con él.

Notas: Historia original de wankerville, pueden consultarla aquí. Muchísimas gracias a la autora original que es un amor de persona :)

Aquí está la segunda parte de este maravilloso one shot (la sorpresa de la que hablaba). En verdad me encanta esta historia, así que espero amen esto tanto como yo. Espero no haya errores, revisé muy rápido el texto, si es que me equivoqué en algo háganmelo saber. No olviden dejar sus comentarios, lo agradeceré muchísimo, así como sus likes y reblogs. Dependiendo del feedback recibido daré una noticia referente a este fic. Disfruten. –Mery :)

Recomiendo lean la primera parte de nuevo. [Parte 1]

Keep reading

what happened then in OUAT fandom:

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Las segundas15 Historias Del Microcentro, todas juntas - Historias de Buenos Aires en 1ra Persona

Las Historias del Microcentro fueron pequeños relatos escritos en Twitter que recopilo en este post y en otro anterior que pueden buscar por aquí o en Twitter como #HistoriasDel Microcentro. No están basadas en hechos reales. SON HECHOS REALES, todas forman parte de mi historia, algunas son mi vida, no es lo mismo.

¿De qué tratan? De hechos, personajes y lugares que conozco desde mi niñez y desde hace casi 30 años como la palma de mi mano.

Lo bueno, lo malo, lo lindo, lo feo, lo que perdimos, lo que olvidamos.

Las #HistoriasDelMicrocentro son simples de tan complejas. Historias de vida que quizás por años te pasaron por al lado y ni te enteraste.

Hace tiempo que hablamos de la “decadencia” del Microcentro. Un lugar áspero, con códigos propios y con una dinámica tan particular que lo que sucede en Microcentro en 1 día, en otro barrio sucede en 1 año.

En #HistoriasDelMicrocentro voy a contar el submundo actual y pasado y también todo  lo lindo que sucede.

Microcentro se divide en 2: Bullicioso desde Av. 9 de Julio a Florida y La City, desde Florida hasta El Bajo, muerto los fines de semana.

El Microcentro siempre fue una ramera decadente con aires de Marilyn Monroe. Está muerto hace más de 70 años, pero más vivo que nunca.

#16  Hoy en #HistoriasDelMicrocentro: El Otro ABC.

No confundir con el Restaurant. Este antro sobrevive desde los 80’s en Esmeralda al 500. Siempre exhibió películas XXX y tuvo “gatos” raros. En CABA está prohibida la exhibición de Cine Porno pero Esmeralda al 500 (ABC) y Cine Ideal en Suipacha al 300 son lugares “poco visibles”. Abre cerca del Mediodía, por goteo y tratando de no ser observados se va poblando de una fauna heterogénea e indescriptible e inagotable. Siempre fue de mala muerte pero hoy las ratas reciben a travestis, valijeros de doble vida y swingers que van a ver “shows” de terror. Muchas veces tuve que entrar porque la falta de mantenimiento total inundaba el sótano de un local mío. Nuestro guía era La Sole. La Sole era un travesti de casi 2 metros, con el escudo de Chicago tatuado en un brazo, siempre vestido de “Mucamita”. Un show aparte. Un día La Sole nos guiaba linterna (linterna ¿Sí?) en mano, a mí y a unos tipos de Atmosféricos El Salvador, creo que fue la escena más  bizarra de mi vida. Conectaron, el camión hacía su tarea. La Sole abrazó a uno de los tipos y se destapó con un - ¿Cómo venís de cañerías?  Se fueron de la mano y cuando los otros 2 terminaron la faena subimos por la semi penumbra del lugar. “A esperar al gordo dijeron” y me fui. Al mediodía y después de las 23 hs. tiene su pico de público y se sorprenderían de ver el multitarget que desfila ¿Sus vecinos/as quizás?

#17  Hoy en #HistoriasDelMicrocentro: Lo de La Yoko.

Era un puterío en Maipú 359 (eran como 10 bulos) los regenteaba una paraguaya parecida a la mujer de Lennon, La Yoko, pero esta tenía tetas.  Obvio que era 1 puterío secreto (1 sauna) por el que sólo pasaban 300 tipos por día. Las chicas top, dentadura completa, las otras, bañadas.  El lugar era 1 exitosa PyME cuya cara era La Yoko, quien en sus tiempos de esplendor hizo bien los deberes y se convirtió en “La Patrona”.  Muchas veces tuve que ir a rescatar empleados que sin el dinero suficiente para irse tenían que llamarme para que no los molieran a palos.  Pasó tantas veces y cómo les llevábamos comida, que La Yoko me pidió el celular y si alguno se insolventaba, delivery y quedaba en libertad.  Un día hubo una rosca muy grande que involucró a tipos de avería con tipos de arma reglamentaria, hubo tiros y le soltaron la mano.  Hoy La Yoko debe ser abuela. Probablemente no sepa quienes son los padres de sus nietos, como tampoco supo quienes fueron los de sus hijas. 

Chicos, las #HistoriasDelMicrocentro que cuento son en 1ra persona, lugares, gente que conozco/conocí. La de Gath & Chaves la googlean ¿Sí?

#18  Hoy en #HistoriasDelMicrocentro Se podría llamar “Escribiré sobre Ferrari”, pero escribo en 1ra persona, por eso guste +/-se llama “Yo”.

Desde muy chico fui “empresario”, mi primer empresa: Limpieza de Terrazas y venta de Sifones, Bombeadores, etc en el acopio de la Villa. Vivía en 1 barrio del Oeste donde Clase Media y Villa compartían carencias, falta de cloacas, falta de teléfonos. A veces se comía mejor. El ingreso era doble, por la limpieza y por la venta. Sólo tenía 11 años y sólo estaba a 5 de negociar mi emancipación con un Escribano. En mis últimos 3 años de Secundaria, fui mi Padre, Tutor o Encargado. Pagué cada cuota, cada abono de tren y cada atado de Parisiennes. A veces no tenía para comer más que un alfajor “Fantoche” y era uno de mis apodos. Nunca le fallé a los Curas, pagué hasta el último peso. Viví en un auto, viví en pensiones de mierda y tuve la suerte de ser buen negociador y de conocer a 3 tipos que cambiaron mi vida. Nos encontramos en el Microcentro y caminamos Buenos Aires y la vida juntos durante 27 años. Muchos de ustedes tienen esa edad. También por 1 de ellos conocí a la mujer de mi vida, acá @YoanaconYe, lo demás, más o menos ya lo saben, me gusta el Vino y el Jack Daniel’s. También los Asados, los amigos y el amor por mi hermano de la vida, Jarv De Boer. Pero una cosa más, nunca me olvidé de nada, pero de nada.Hace años, una mujer entró a un local y me suplicó por un trabajo digno para mantener a su hijo. La llevé a mi casa y trabajó casi 10 años. Nunca fue la “Empleada Doméstica”, fue una más, mis hijos la adoran, siempre vino a las fiestas a festejar, no a servir. Se llama Loly. Hace 3 años su vida cambió, se fue a vivir a Federación y tiene un Delivery de Empanadas con el que le va muy bien. Una gran alegría. Un par de semanas atrás, mi hija Abi tuvo su gran fiesta de 15 años y la sorpresa fue que Loly estuvo ahí, en la fiesta, sentada en mi mesa. Gran noche, fue repasar 45 años teniendo en claro quién soy. Los únicos Ferrari en esa reunión eran mis 3 hijos. Ellos empezaron la fiesta. Pero fue mucho más que eso, que una fiesta, un encuentro, un momento de plena alegría. Fue un día de ángeles y demonios. Fue descubrir la puja entre el pibe que fui y el tipo que soy. Lo mismo pero en otra escala ¿Mejor o peor? ¿Equilibrista o Malabarista? Me convertí en empresario, generé, genero y voy a seguir generando trabajo. Pero también debo tomar decisiones que a veces son una mierda. Soy un empresario, he despedido gente, a veces arbitrariamente, una puñalada. Sí, una puñalada, es mi lucha interior porque sé quién soy. Siempre miro a la gente a los ojos, para el halago, para el consejo o para mandarlos a la concha de su madre. Siempre ha sido así. Es mi historia. 0 demagogia. Si pensás eso es porque no me conocés o sos un pelotudo. Tal vez yo también lo sea y por eso pago la cuenta. La mayoría de las veces no soñamos en convertirnos en 1 maldita pesadilla, en el mundo real, los sapos se terminan tragando a las princesas. 

#19  Hoy en #HistoriasDelMicrocentro: Parquelandia.

Parquelandia estuvo durante 2 décadas en Lavalle 868, al lado de @ParrillaGaucho. Se entraba por Lavalle y se salía por Suipacha 463. Parquelandia era una especie de Sacoa Clase B. 800 mts2 en L, abarrotados de Fichines, Videojuegos, Metegoles, Mesas de Pool y Ping Pong. Parquelandia también fue pionero en 2 cosas. Te podías sacar 1 foto digital que se procesaba en una 286 y se imprimía en matriz de puntos,obviamente la ibas a buscar a las 3 horas y en introducir las Máquinas de Peluches (el dueño, un tal Wang, las importaba directamente). Wang era un visionario al que todos conocíamos como “Roberto” (peor hubiera sido Braian) que inundó la CABA y la Costa con esas máquinas. Tuvo años de esplendor, donde había que esperar media hora para jugar a cualquier juego. Ping Pong o Pool, hasta 2 horas, una locura. A mediados de los 90’s, apareció Kimochi, otro chino que trajo los juegos en red y empezó la decadencia, que Wang pudo revertir un tiempo. ¿Cómo hizo? Parquelandia trajo el Pump Zero y el Dance Dance Revolution, 2 juegos de coreografías (espanto) que hicieron furor en las nenas. El ambiente ya no era el mismo, de lugar de esparcimiento familiar se tornaba en un lugar sórdido por momentos y se complicaba la seguridad. Hacia fines de los 90’s, la decadencia era total, Wang vivía en Miami - DF - Hong Kong y el novio de la hermana (no era chino) se hizo cargo.  Duró unos años con “Bigote” y el paraguayo Félix al frente hasta que la crisis de 2001 se los llevó. El “cuñado” murió ultimado por unos Sicarios cerca del Sanatorio Güemes (pueden googlear) y desde entonces, nunca más volvimos a ver a “Roberto”. Muy oportuna la mudanza. La propiedad sigue siendo de él y sólo la alquila a comederos chinos (van 3 ya) que indefectiblemente se funden en muy corto tiempo.  La parte de Suipacha tiene cartel con Ideogramas. Nunca fue reabierta y sólo junta mugre, ratas y oscuridad para la cuadra. RIP Parquelandia.  

#20  Un documento sensible, historia cárnica, identidad. Casi como una #HistoriaDelMicrocentro, contada por @parrillagaucho, LA PARRILLA DEL MICROCENTRO: LA BONDIOLA

Ivonne Dioléu”, criada en un orfanato del sur de París, viajó a la Argentina a buscar a sus padres en 1938. Vivía en una pensión, entre San Telmo y La Boca. El tano que le alquilaba la pieza decía “Lai Bon Diola, fina eleganza” y ella reía pícara pero sin perder ese glamour y misterio. El tano se llamaba Gian Lucca y decían que había sido actor de Cine Mudo XXX, ganó dinero y vino a hacer la América. Ella no halló a sus padres y encontró el amor en Gian Lucca, 5 años mayor. Le enseñó las delicias de “La Francesa” y El Tano confirmó su historia actoral. Cuando hablaban de “La Toscana” ambos reían y desaparecían un rato al grito de ¡Dominicciii! en 1946, Gian Lucca, amigo del puntero peronista del barrio, el Polaina, consiguió permiso para poner 1 negocio en la Costanera Sur. Ivonne, además de tirar muy bien la (se borronea) era buena cocinera y especialista en unos Sándwichs de Cerdo que eran la locura, ese fue el negocio genial, una parrilla que vendía 1500 Sándwichs de Cerdo por día. Se llamó “La Bondiola” en homenaje a la francesa, más tarde, los hijos abrieron otras donde vendían Choripan y se hicieron millonarios junto al Polaina (socio) que fue Senador. En los 60’s se fueron a vivir a una mansión en Italia que actualmente pertenece a George Clooney. La increíble historia de “La Bondiola”. Fuente: Enlosada Para Horno Editores - Historias Inéditas de la Carne Argentina - John Bistec - 1999 - Pag. 20 a 25. A su vieja le gustó. 

#21 Hoy en #HistoriasDelMicrocentro Florida House.     

El Florida House parecía majestuoso, era un hotel de 2 cuerpos en Florida al 500, entre la Galería Jardín y la Tienda Los 4 Ases.En los 90’s cuando fue demolido se construyó El Patio, un patio de comidas como los de los shoppings que duró menos que un pucho sin filtro. ¿Cuál era la particularidad del Florida House? En el primer cuerpo vivían los turistas (bagayeros uruguayos en su mayoría) y atrás era  la pensión en la que vivíamos prominentes empresarios. El lugar (la pensión) era una covacha pero siempre estaba impecable y era barata. En el Florida House vivió Arjona a finales de los 80’s junto a los músicos con los que tocaban a la gorra (1 de ellos lisiado) esos a los que en un acto de demagogia choripanera invitó a subir al escenario en  uno de sus tantos recitales, creo que en el Luna Park.  La gente del FH recordaba a Ricardo con el mismo cariño que un fan de Maiden recibe todos los discos de Arjona y Maná para su cumpleaños. En la recepción había un cartel que decía: “Sres Inquilinos: A aquellos que regresen bebidos o abstemios no se les renovará la estadía”.  El Gallego, que se decía Asturiano pero era de Andalucía comentaba que había puesto “abstemio” porque poner “drogado” le parecía muy fuerte. Detesto usar la frase “había códigos”, pero con el único requisito de pagar la habitación, el lugar daba para que viviera cualquiera. En el Florida House vivíamos tipos que trabajábamos 16 hs por día, algunos personajes que ya describí en otras #HistoriasDelMicrocentro y  Varias de las chicas que “hacían gatos” en Exedra, para los que no saben “el gato” es el tipo que llega al lugar, paga la copa y arranca, el facilismo machista sindica como “gato” a la mujer. Básicamente eran prostitutas que no trabajaban para un Fiolo. No había delito alguno.  Lucía era hermosa mujer y mejor persona. Gran jugadora de Dominó y un lujo para el oído, escuchando sus anécdotas de madrugada.  Un día llegó con una novedad, hacía 2 años que estaba en pareja con un Escribano y quería que él conociera a sus amigos en un almuerzo. Asado en Ramos Mejía. Lucía era egresada del Colegio Ward, un top de los top de la época. Nunca contó el porqué de su estilo de vida. Seguramente era más fácil vivir de noche, elegir la pinta, plata grande y fácil que tener que trabajar en la empresa familiar. Suposiciones.  En ese Asado nos presentó como los dueños del Restaurant donde comía con la gente de su empresa de “Colocación de Personal de Servicios”. Su novio, veterano piola y cómplice se prestó al circo y había otros “conocidos” que ni siquiera entraban en la categoría “impresentables”.  La familia entró. Se casaron a los 2 meses en el Registro Civil de la calle Uruguay. Fui testigo de esa boda. Fueron felices. Viven en USA. En 2000, a meses de nacer mi 1er hija fuimos a Miami a comprar ropa para la beba. Cenamos en su casa. Lo que pasó en el Florida House, quedó en el Florida House.Como en Las Vegas, pero sin tanta clase.   

#22 Hoy en #HistoriasdelMicrocentro: La Doctora.  

Hace 2 décadas al menos que conozco a “La Doctora”, saluda muy educada, a veces viene a comer, cruzamos palabras, no mucho más. Luce espléndida en sus trajecitos de color Verde, Rosa, Crema o Blancos. Zapatos al tono. Maletín. Ejecutiva enfrascada en su tailleur. Siempre en la esquina de Florida y Córdoba. Sobre todo dentro de Galerías Pacífico. Dice llamarse Celeste. Nunca la vi vestida con ese color. No es argentina, tiene ojos verdes, pelirroja y ya ha pasado los 40. Cualquiera que haya caminado mucho el shopping la debe haber visto. Según los ciclos y las crisis económicas en Argentina, los shoppings van mutando, se fueron Polo Ralph Lauren y Armani. Celeste siempre está. Si alguien la encara empieza a caminar. El tipo la mira. Ella le saca la ficha. Charla corta. Acuerdo tácito sellado. A trabajar un rato. Salen por puertas separadas. Se encuentran en la calle y ella como buena “abogada”, primero te habla de honorarios y luego de derechos. Van por Córdoba hasta San Martín, ya no están las chicas del Orleáns para darle un guiño cómplice. Se pierden en el telo de Tres Sargentos. Pasará un buen rato. Probablemente él la pase bien y ella cuente las vueltas del ventilador de techo o tal vez disfrute el juego, su juego. Al finalizar, salida. Despedida corta. Apretón de manos. Los más osados intentan un beso. Él seguirá su vida tratando de arreglar la Argentina. Ella buscará “otro caso para resolver”. Ambos se van absueltos de cargo. Quizás lleven alguna culpa. Tal vez no.                

#23 Hoy en #HistoriasDelMicrocentro: Confitería Richmond.

La Richmond a secas abrió en la calle Florida 468, a metros de la sede de la Sociedad Rural Argentina. Durante décadas fue un lugar selecto.Fue en 1917, cuando Florida era la calle de las familias millonarias, las tiendas Gath & Chaves tenían 2 locales gigantes, siempre llenos. La Richmond fue diseñada por Jules (Julio) Dormal quien intervino en la última etapa del Teatro Colón entre otras grandes obras. Boiserie de Roble de Eslavonia y sillones tipo Chesterfield eran parte de su rasgo más distintivo. También iban damas solas en busca de Ganaderos de billetera gorda y lengua suelta. No eran “gatos” como en Exedra, Orleáns, La Gacela, Castelar o Alexis, eran “alternadoras”. Damas de mala reputación eran llamadas así porque "alternaban” bares, Richmond, Carlos V o Tabac y distintos señores. El Café Richmond (merienda increíble, algo parecido se sirve actualmente en London City) y el Sándwich de Blanco de Pavita eran inaccesibles para tipos como yo en esa época. No conocí (por edad) al Grupo Florida, editores de la revista Martín Fierro (Borges, Marechal, Girondo) parroquianos habituales que se oponían ideológicamente al Grupo de Boedo, otra banda de escritores y pensadores que nos deleitaron (a mí por lo menos, con sus libros). Alguna vez me crucé con Federico Manuel Peralta Ramos un personaje del Instituto Di Tella que era infaltable en el Florida Garden y a veces iba. En el subsuelo dominaba el ambiente masculino, Tabaco, Ginebra, Billares y Ajedrez. Ahí aprendí a jugarlo hasta que me vencía el sueño. El Negro Quique Ríos fue mi mentor en el Ajedrez y fumando Jockey rojos me dijo: “Mire Jorge, esto no es 1 juego de Damas, esto es Ajedrez”. La calle y la bohemia, dos virtudes y dos males que se fagocitaron a decenas de tipos brillantes que conocí en la Confitería Richmond. Por el 2000 iba poco a la Richmond. No había grandes personajes de los cuales nutrirse. La Palermo Rosa era la literatura dominante. Triste. En 2011 se vendió a la cadena JFS, Just For Sport y la Legislatura Porteña en un denodado esfuerzo logró que mantuvieran la marquesina. También se conserva algo de la Boiserie y un café en el fondo. La Confitería Richmond no es un clásico, es sólo un poco de historia.

#24 Hoy en #HistoriasDelMicrocentro Bingo Lavalle.   

Se preguntarán porqué voy a escribir sobre el Bingo Lavalle, justo un predio que se cargó a 2 cines que amaba, el Alfa y el Sarmiento. Casualmente por eso, porque parte de la caída de Lavalle empezó con el cierre de los cines y revivió con la apertura del Bingo Lavalle. En 1991/92, Lavalle al 800, era el Bronx (ahora está mejor que por esos años). El Bingo en obra, el Paramount no era aún Lasershots y la Galería Paseo Lavalle en el 835 tenía todos los locales vacíos y banditas de chicos adictos al Poxiran se refugiaban ahí y vendían flores. La apertura del Bingo Lavalle fue en Octubre de 1993. Fue el primero en CABA por bastante tiempo y su capacidad era inmensa. ¿Renacíamos? Probablemente sí. Arrancaba Puerto Madero y la Recova de Posadas. El público de clase media-media se nos escapaba, había que adaptarse. El Bingo Lavalle estaba abierto 20 hs. al día. Tenía acceso directo desde la cochera al lado del Gran Rex (sí por Corrientes) y 2 cuadras de cola durante todo el tiempo.100 empleados por turno (3 turnos) a quiénes dábamos de comer, era multitarget y la no existencia de un Casino en menos de 200 km lo convertían en el lugar de concentración del jugador de poca monta por antonomasia. Lavalle y sus cines renacían. No sentimos el impacto de Puerto Madero, tampoco La Recova y el tarjetero de remiserías del Sur y Oeste del Conurbano era gigante. Los días de semana cerrábamos a las 2 hs. Miércoles y Viernes a las 3 hs. y Sábados hasta las 4 hs. Una verdadera locura, sólo hace 23 años. La Primavera duró hasta 1998. Ahí empezaron los problemas. Los Bingos eran los nuevos Parripollos y pronto vendría el Casino y los cines no podían manejar el negocio como las cadenas internacionales. Llegué a reunirme con un Director en el Edificio Barolo para pedirle ayuda. Durante la charla no dejó de jugar al Golf en su PC, jamás me miró, no escuchaba nada de lo que le decía. Ninguneo total. Era importante. Carlos González se llamaba el idiota. Yo tenía 27 años, le agradecí el haberme recibido y fiel a mis princípios lo mandé a la reputa madre que lo parió. Obvio, con la mejor. Todo fue barranca abajo. Se redujo a la mitad. La propuesta es anacrónica y entre Casinos y Tragamonedas sólo quedó el Lumpen Juguetariat. Negocio inviable, cánones impagables, otra vez empezar de 0. Otra vez la incertidumbre de si alguien decide levantar la vara o no. Mierda. La Partida de Defunción está firmada con fecha 29 de Abril de 2016. Otro Elefante Blanco caído, justo el Día del Animal ¡Qué paradoja! ¿Se recuperará algún Cine como constructor de sentido en la sociedad y en la clase media que añora la luz nocturna, como decía José María Peña? Realmente no lo sé. El segundo semestre es en 60 días, se nos acaba el tiempo, la paciencia, las ganas y una época que brilló, a su manera. 

#25  Hoy en #HistoriasDelMicrocentro Santiago del Estero esquina Kiev.

Esta historia fue escrita el 25 de Abril de 2016, ya sabrán porqué.

No es un cruce de calles de Buenos Aires, es un cruce de vidas imposibles, pero 100% real. Buenos Aires, Microcentro, lugar de imposibles. Luis, santiagueño, morocho, fachero estilo Palito Ortega. Cocinero. Helena, ucraniana, rubia, hermosa, gélida. Camarera. Dos mundos. Uno. El trabajaba en un local, ella en otro. Era inevitable el cruce. Fueron despacio, a tomar algo, a comer el día franco, a recorrer la ciudad. “El Negro” se ganó a la “La Rusa”. Al trabajar en locales distintos, decidieron blanquearnos que estaban en pareja para conservar su empleo.A decir verdad nunca nos gustaron mucho las parejas entre empleados, suelen acarrear problemas, siempre lo aclaramos, este no era el caso. Vivieron un tiempo juntos y decidieron casarse. Puro amor. El conoció Kiev. Ella Río Hondo. Tuvieron una hija, Helenita, que es Escribana. Allá por el 96, “El Negro” llegó a trabajar devastado. “La Rusa” no se había sentido bien unos días y la habían internado en el Italiano. El diagnóstico fue terrible, aterrador. No había nada que hacer. Cáncer en los huesos con metástasis en varios órganos. Dos meses de vida. Fuimos a ver a Helena. Su cuerpo consumido y aún así se había arreglado para recibirnos. Se moría, lo sabía y quería que la viéramos linda. Hablamos de nada. El momento era desolador y nos fuimos despidiendo. No volveríamos a verla viva. Fui el último y me agarró fuerte la mano.  - Quiere agradecerte esta vida y pedirte dos favores a usted. - Decime. - Cuidámelos y hablale al médico. Sin dolor Jorge. SIN DOLOR. Salí. Busqué al médico. Lo miré. Me miró. Y le dije - ¿Sabe qué me pidió? - Dígame. - Sin dolor ¿Me entiende? Sin dolor, sólo eso. Y a la calle. Helena se fue el 25 de Abril de 1996. Sin dolor, como había pedido. Su alma se reparte entre Kiev y Buenos Aires desde hace 20 años. Hoy. “El Negro” sigue cocinando. Nunca volvió a formar pareja. Se dedicó a Helenita. Fueron a Ucrania varias veces. Hizo todo bien. Fue amor.            

#26 Hoy en #HistoriasdelMicrocentro: El Pibito del Acordeón. 

Estaba por Florida, no era el único, eran una horda de Gitanos que venían de la ex Yugoslavia. Tan desagradables como el artista callejero. La rama masculina fingía alguna discapacidad, la femenina te perseguía para sacarte una moneda y los niños, eran los músicos del clan. Después de haber conocido a Arjona y a uno que hacía “Noches Sabineras”, nunca creí que iba a putear tanto a estos émulos de Kusturica. Decía llamarse Nahuel, nombre raro para un europeo de esos que el destino les patea el culo sin que la suela de su zapato diga R.S.V.P.    Siempre le daba monedas y él las separaba de los billetes. Si alguien le acercaba comida la despreciaba con desdén y puteaba en su idioma. Cuando le regalaban ropa, alguna de las gordas que controlaban la opereta se acercaba y besaba la mano del que lo hacía. Luego escupía. Eran resentidos, pero Nahuel parecía distinto.Caucásico, regordete, cara angelical y hasta podía sacar alguna melodía con su “Verdulera”. Siempre hablábamos un rato y contaba cosas de los bosques y las bombas y que en su tierra tampoco los querían y que era mejor así. Una tarde estaba arrodillado hablando con él porque lo había visto fumando. Le dije que no lo hiciera y un gordo (su tío) que fingía una renguera, me pateó como Slatan y me dijo que a ellos les encantaba el Tabaco, que me fuera porque iba a tener “problemas”. Bueno. Lucía hermosa dentadura de chapa, quizás alguno de Oro. Seguramente era Oro porque se tiró con desesperación a buscarlo en la alcantarilla. Me fui. Recibí insultos y maldiciones en Serbio, Croata, Montenegrino, Albanés y las que aprendió en Constitución. Él un diente menos. Bien. Una semana después volví a verlo a Nahuel. Lo miré y en lo profundo de sus ojos no había nada, ni odio, ni cariño, ni siquiera indiferencia. Sólo podía leerse “Estoy haciendo dinero con su lástima y lo quiero, si no me lo va a dar, váyase al mismísimo infierno”. Y prendió 1 pucho. - ¿Otra vez? Sos muy chico. - Lo voy a dejar, cuando cumpla 7 u 8. Mi tío (que tenía 1 diente menos) dice que así se hacen los hombres. Le dije que no era así, que pidiera que lo mandaran a la escuela, que si necesitaba ayuda contara conmigo. Me dijo - Acercate y me escupió. Nunca más le dediqué 1 segundo. Como llegaron, desaparecieron de Buenos Aires. Debe tener unos 20 años y tal vez haya dejado de fumar. O no.

#27 Hoy en #HistoriasDelMicrocentro La Bandita del Obelisco.   

Eran 10 quizás más. El líder era un gordito de rulos, camiseta de Boca 3 talles más chicos, ojos rasgados. Un Buda Maradoniano de 14 años. Me conocían de vista, algunos por el nombre como era el caso del lider, “Bocha”, los ayudaba como podía y ellos retribuían. Me cuidaban. Regresaba a casa de madrugada, caminando y de lejos me seguían hasta la Avenida Santa Fé donde yo doblaba. Eran mi Guardia Pretoriana. Dormían en el Obelisco. Plaza de la República, lado Norte. Del lado Sur dormían los Punks del Centro. Bravos. Los Pirañas no existían. Un día el “Bocha” me vino a buscar. Tenía un problema. Jugaban contra los de Plaza Lavalle y les faltaba un arquero. Sos viejo (23 años) pero tenés que bancarnos. Fui. Ganamos. Comimos Naranjas. El honor del Obelisco estaba a salvo. La pica con Plaza Lavalle era total. La noche siguiente no vi a ninguno. Así pasó como un mes hasta que apareció una chica que vendía en la calle. Era la hermana del “Bocha”. Me esperó largo rato. Me dijo que le habían contado que el nene estaba en la Morgue Judicial, los amigos borrados y ella era menor. Sola. Parecía que había pasado algo en la madrugada después del partido. La calle es muda, sólo habla cuando quiere. Nadie vió ni escuchó nada. Era un verso urbano, al menos en esa época sin cámaras, que en la calle se sabía todo. Ni los buches de la cana decían qué había pasado. Supe que hubo gresca, que cruzó la 9 de Julio asustado y 1 taxi que venía en el aire lo atropelló. Nunca se supo quién fue, nunca se detuvo. Acompañé a la hermana, era menor, en situación de calle. Me acompañaron nuestros Abogados, era un tema serio y la pibita estaba destrozada. Morgue Judicial. Se me destrozó el corazón, era José Navarro, el “Bocha”. Hicimos los trámites, caminamos, cruzamos Plaza Lavalle. Perdimos. 

#28 Hoy en #HistoriasDelMicrocentro Galletitas CookieMan.

Las CookieMan llegaron a Buenos Aires a mediados de los 80’s, no eran una franquicia, eran de un tipo que compró varias máquinas y se instaló en varias esquinas estratégicas de Buenos Aires, una de ellas, Esmeralda y Lavalle (luego fue el Choricorner, Lito’s y hoy Open 25) ¿Cuál era la particularidad? Las CookieMan se horneaban a la vista en los mismos hornos Lincoln de cinta transportadora e inyección de aire con los que años más tarde llegaría Pizza Hut a la Argentina, lo sé muy bien ya que una de mis tesis de grado se llamó (no es joda lo del MBA en mi Bio) “Pizza Hut: El fracaso de las estrategias globales en los mercados locales”. Eran años de Naomi Klein y su No Logo. La masa de las CookieMan (decían tener 20 sabores) era grasa vegetal hidrogenada, frutas secas, esencias. El olor que salía del local era delicioso. La gente se agolpaba para llevar su bolsa dorada con rayas naranjas llenas de galletas calentitas cuyo sabor era: EL MISMO. Duraron hasta los primeros 90’s, la gente ya había descubierto que frías no le entraban ni los perros y si una caía al piso, lo rompía. También se habían vuelto caras y eran basura. Durante años fui a remates gastronómicos y siempre me encontraba un horno de CookieMan. RIP.
       
#29 Hoy en #HistoriasDelMicrocentro: Buenos Aires Band Explosion. 

Era el año 1991 y en Buenos Aires, auspiciado por Yamaha, se realizaba un festival en el Auditorio de Promúsica, bandas de Rock, Hard y Heavy Metal. El Auditorio de Promúsica estaba y está en Florida 532 y cada tarde estallaba de gente que iba a ver bandas del underground. La FM Rock & Pop difundía, El Ruso Norberto Verea y Alejandro Nagy lo manijeaban desde su programa Heavy Rock & Pop, la revista Madhouse, también. Muy bueno. Para desconocimiento de muchos, el hombre detrás de la organización no era uno “del palo”, era el cantante Fernando De Madariaga, un genio. Varias veces hablé con él, la tenía tan clara, la última fue luego del fallecimiento de su hijo, ya no era el mismo, estaba roto por dentro. Cuando empezó el Band Explosion me dijo - Esto se define entre Curly, que tocaban Hard Rock en la onda de Van Halen y Tren Loco, Heavy Metal clásico. El premio no era menor. Se ganaban el viaje a Japón para definir el Yamaha Band Explosion y la grabación de su primer disco de estudio. Yo asistía por Curly, siempre iba a verlos al Marquee, un antro en la otra cuadra de Cemento. El cantante, Sergio Tizón, fue el único tipo al que escuché (junto con Sebastian Bach de Skid Row) lograr los registros vocales de Robert Plant en Zeppelin IV, increíble. Y lo dice uno que acumula más de 100 noches de Sábado en el viejo Cine Lara de la Avenida de Mayo para ver The Song Remains The Same. El Band Explosion tuvo varias fechas, semifinales y final. Como dijo Fernando, definían Curly y Tren Loco. Ganó Tren Loco. A la salida la calle Florida ardía, las 2 bandas habían llevado mucha gente y todos coincidíamos que debían ganar las 2, pero Silvio Soldán no era de la partida y sólo ganó una. Los 2 grupos nos fuimos juntando de a poco y todo terminó como debía terminar, en Halley, festejando. Halley era el reducto metalero (estaba en el viejo Cine Cosmos, Avenida Corrientes al 2000) y Sergio hizo una versión épica de Rock N’ Roll. Promúsica fue siempre un lugar donde se promovió la cultura. Fernando De Madariaga un motor impensado y el Microcentro, era el lugar. Halley no estaba en Microcentro, pero era “un permitido” porque antes del Cine Cosmos estuvo en Maipú al 300, sótano donde funcionó en los años 40’s el mítico Cabaret Marabú y ya saben, Tango, Rock, noche, música, cultura, Centro, Microcentro, el Obelisco, el círculo. Memoriosos, si leyeron una de las primeras #HistoriasDelMicrocentro: Lo de La Yoko, bueno, Marabú y el 1er Halley, todos en Maipú 359.Y como corresponde, haciendo gala de tantos hitos y personajes que lo frecuentaron, el edificio de Maipú 359 es Patrimonio de la Ciudad.

#30 Hoy en #HistoriasDelMicrocentro: Pumper Nic. 

McDonald’s no era ni un proyecto aquí (abrió en 1986) y Pumper Nic ya llevaba 12 años como la 1ra cadena de comidas rápidas de Argentina. Llegaron a tener 70 locales en todo el país, el 1ro en Suipacha 441, al lado de @almacensuipacha y además de marketing tenían un buen producto. La calle Florida era de Pumper. La familia Lowenstein fue precursora. Como no había ley de marcas internacionales, qué mejor que copiar a Burger King y no pensar un logo propio. Crearon las Freny’s, el Mobur, el tacho de basura Hipopótamo. JAMÁS la chica del Galicia trabajó ahí. Pumper Nic era furor total. Todo lo que hacían las grandes cadenas internacionales, lo replicaban acá y había cuadras de cola siempre.Para el argentino medio era imposible viajar más allá de Brasil y muchos pensaban que McDonald’s y Burger eran burdas copias de Pumper Nic. Estaban Cheburger, Fuddruckers y Perica, pero ni siquiera le hacían sombra. Pumper Nic era el Italpark de la hamburguesa. Nuestro Disney. La combinación Pumper Nic - Cine en Lavalle era casi ineludible si se salía con niños. En Vacaciones de Invierno era dedicar un día entero para poder comer un combo en Pumper Nic. Una marca potentísima, opacada quizás por su trágico cierre a fines de los 90’s. Al desembarcar McDonald’s y Burger King, tener que cambiar logo y degradar la calidad del producto, empezó la decadencia casi irreversible. En Suipacha 441, el último en cerrar, Mario Pergolini, @realdelapuente  y @marcelogantman hacían ¿Cuál es? en vivo en los 90’s. Pumper Nic fue glorioso. De hecho en ese mismo local, Soda Stéreo presentó su primer disco. En realidad creo que el último en cerrar fue el del Paseo de la Infanta en Palermo, pero es un dato anecdótico e irrelevante. La segunda generación vendió algunos locales. Aspiraban a un proyecto más ambicioso y de nivel internacional. Pumper Nic cerró en 1999. Se remataron propiedades, los Lowenstein ya estaban en el negocio con el 1er desembarco de Wendy’s en Argentina, que también terminó mal. Pero claro, esa es otra historia.             

Y la escribí, no es una más, es un punto de inflexión. Sí, es una de las #HistoriasDelMicrocentro

#30 BIS Hoy en #HistoriasDelMicrocentro Preguntas.Va de yapa.

Las preguntas profundas no suelen tener grandes respuestas, al menos esas que uno espera. Nunca tuve respuesta a porqué mi padre de buen pasar, desapareció el 02 de Abril de 1982. Tuve con 11 años una Guerra de Malvinas a medida. Nunca tuve respuesta a porqué me criaron mis Bisabuelos, mientras mi madre vivía en Londres. Tampoco la tuve sobre sus casamientos vía  México, Paraguay y Uruguay, además de sus 5 por la Ley Argentina. Tuve certezas y más acciones y decisiones que reflexiones, muchas más. Como conté en otra de las #HistoriasDelMicrocentro, me emancipé a los 16 años, llevo casi 30 manejando mis destinos. Son varios, no 1 solo. La libertad no es gratis, se paga acá, de contado, en especias, con sangre y lágrimas, el sudor se soluciona con pañuelos y desodorantes.Dormí 1 año en un Chevrolet 400, quizás de ahí provenga mi pasión por los Corvettes. Comí lo que pude, fumé lo que pude y viví como pude. Mi vida fue una gran hipoteca, Sistema Francés, 20 años intereses y 10 años amortizando capital, no tengo tatuajes visibles, mirame bien, están ahí, en la piel, en cada movimiento,  en lo profundo de la mirada. No es fácil sostenerme largamente la mirada si no me conocés. Preguntas. Tengo 45 años y las respuestas llegaron por otro lado, por construir de la nada, por apostar, por jugarme 100%, 99% es de cagón.  Un Año Nuevo volvía de la casa de mi novia, era el 1ro juntos, 1992. Nunca notaron que estaba borracho, ni siquiera supe como llegué a Retiro y luego al Obelisco. Dormí ahí varias horas. Tenía 3 Parisiennes apagados en las manos, 1 locura, estaba tratando de delinear el tipo que soy y eso era el boceto de un nene de 4 años. El niño sin respuestas le pasaba la posta de las preguntas al adulto que venía. Porque la emancipación y la adultez a los 21 años eran la coraza para el afuera. Un escudo. Por dentro no había forma de suturar el desastre. El Obelisco. Un monumento de mierda fue el que tuvo todas las respuestas a mis “Preguntas”. Él está ahí, rodeado de gente las 24 hs, siempre. Miles cruzan a diario por el Obelisco, en auto, a pie, en colectivo, pero él, estoico, siempre está solo. Y eso en lo más íntimo soy yo. Formé una linda familia, tengo amigos, socios, empresa, pero cuando estamos con el Obelisco, sólo compartimos soledades, nunca compañías. ¿La ventaja? Las Tripas son la mejor lapicera Mont Blanc de Cerebro y Corazón a flor de piel para poder escribirlo ¿Preguntas? Hasta pronto. En un tiempo vuelven más #HistoriasDelMicrocentro, básicamente las historias de mi vida. La J. es de Jorge. Jodido está el Obelisco =). Una canción dice “Bailalo hermanita baila, bailalo hasta transformar, en leche y miel tantas amargas lágrimas de sal Piensa en mi oh ..crazy mama, como alguien que eligió rodar, la vida a su propio modo, hasta el final”  - Y quién te dice, por ahí es así - Gracias.  
          


   

Cómplice de sus fantasías. (1/2){Drabble Wigetta}

 Y ahí estaba, una vez más parado en frente de Samuel con los brazos cruzados frunciendo el ceño. 

- Oh vamos! me hace ilusión.- repetía como niño pequeño tomando de mi mano suplicando. 
- Que no tio, n-no me gusta ser parte de tus extrañas fantasías.- dije en tono bajo comenzando a alejarme de esa tienda de disfraces. 
- Por favor.- suplicó nuevamente.- por favor.- volvió a decir rodeandome con sus brazos intentando besar mis labios mientras me resistía a ello. La situación era muy graciosa, estabamos como si Samuel fuese un loco desesperado acosandome o peor aun intentado violarme en plena calle. 
 No evite explotar en risas mientras aun intentaba zafarme de su agarre.
- Quita, quita!.- dije entre risas en un intento fallido de sonar serio.
- Te soltaré solo si entras a esa tienda conmigo y compramos lo que quiero.- mascullo cerca de mi cuello provocandome un jadeo. 
- Me cago en todo! vale, vale. Compremos esa tontería que quieres y déjame en paz.- bufe insinuando estar molesto aunque en mis adentros estaba partiendome en risas. Este sonrío victorioso apartado sus brazos, no sin antes aprovechar mi descuido y robarme un ligero beso.. es que es tonto. 

 Entramos a la tienda que estaba completamente forrada de disfraces ridículos y llamativos por todos lados. Samuel mientras tanto recorría todo el local, parecía que había fijado un objetivo, a saber dios que tenía en mente este loco. Continúe en lo mío observando con discreción hasta que uno de ellos logró captar mi atención; un disfraz de gato, solo constaba de unas orejas, nariz con bigotes, una cola, y unos guantes con garras. Era bastante adorable, me imagine usando eso, me vería muy gracioso.. aunque seguro a Samuel hasta le parecería tierno. 
- Madre mía que hago yo con mi vida.- dije para mi mismo tomando el disfraz. 
- Buenas tarde, ¿desea algo?.- dijo en tono amable una muchacha de baja estatura que atendía la tienda.
- E-eh… s-si, yo voy a llevarme esto.- masculle intentado mantener neutro y no reír de la vergüenza.
- Vale, son 15 dolares.- sonrío nuevamente entregandome el disfraz en una bolsa. Salí rápidamente de la tienda, no quería que esa chica siga viendome a la cara después de haber comprado esta tontería.. y todo por el pringao’ de Samuel. 

- Madre mía que tardaste ahí adentro eh, al final te terminaste comprando uno y todo con la tontería.- dijo Samuel saliendo de quien sabe donde pegandome un susto que le soltaba un guantazo. 
- ¡Tu tio! no te aparezcas así que me matas del susto!.- dije en tono de reproche
- Ay mi Willy, que adorable te ves enfadado.- suspiró tomando de mi mano.- Vamos a casa quiero mostrarte mi disfraz. 
- La verdad no sé si quiero verlo, tu estas muy mal de la cabeza.- masculle riendo haciendo que este se contagiara de mi risa. 

CONTINUARÁ 

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Este drabble va a constar de dos partes :D 
la próxima parte posiblemente la publique mañana #SalseoComingSoon