complicidad

¿Qué fuimos? Fuimos una complicidad compartida, fuimos un sueño incompleto, fuimos besos y caricias, fuimos momentos, deseos, anhelos, fuimos sonrisas, abrazos e ilusiones. Fuimos amigos, amantes, extraños, conocidos. Fuimos todo y fuimos nada, pero sobre todo, fuimos efímeros.

Le he escrito a esos amores pasados, que con gran añoro recordamos, le he escrito a los amores presentes, esos que roban el aliento sin ni siquiera nombrarlos, y sobre esos que con ilusión y misterio, nuestra piel espera en un futuro cercano. Le he escrito a esos amores imposibles, de esos que navegan en mi mente de sueño en sueño y que bañados en fantasía y tragedia, quiciera sentirlos las despertar; también sobre esos amores que por temor a perderlo todo, se acobardan y se quedan mudos en la intención de ser algo que pudieron ser, pero nunca serán. Le he escrito a esos amores pasajeros y fugaces, esos que terminan antes de empezar, pero que con alma de eternos, nos llenan el alma, la vida y el respirar. Le he escrito a esos amores que duelen en lo más profundo de nuestro ser y parten el alma en mil fragmentos, haciendo nuestra vida un suplicio y un agobiante placer. Mis palabras han adornado el desamor y esa soledad penetrante que causa ausencia de suspiros, mis palabras han vestido de romance y capturado la esencia de ese amor puro y vital, que todos los seres vivientes soñamos con algún día poder conquistar. Sobre cada uno de ellos y más he escrito. Pero ninguno de ellos se compara con el amor que tengo hacia ti.


Sí, hoy quiero que el mundo se entere sobre el amor que tenemos tú y yo, ese amor colmado de complicidad y saturado de dulce y grata verdad. Ese que desde hace mucho tiempo se viene escribiendo y viviendo y que hoy en día, es como encontrarte una estrella al doblar en la esquina. De ese amor que no tiene tiempo ni lugar, ese amor incondicional y puro. Sobre ese amor que se produjo a primera vista entre tú y yo, y que aún sin vernos, sentíamos la presencia del otro tal cual lo es ahora. Sobre ese amor que ha traspasado todo lo escrito y preestablecido por el hombre. Ese amor que ha estado conmigo en esas rachas de fortuna y que ha permanecido a mi lado aún en medio de los momentos más tormentosos de mi vida. Sí, hoy quiero escribirle y dedicarle mis letras a ese amor inmortal, ese que aun si faltara uno de los dos en la vida del otro, seguiría creciendo por la trascendencia del tiempo. Un amor vital, perfecto y bueno; de esa clase de amor que puedo llamar sublime, y aún lo hago con temor a no ser suficiente para describir el proceder de tan noble de ese amor y de tan bello ser.


Sí, hoy te escribo a ti, quien me enseño el amor por los libros y el amor a las letras. A ti, que crees en mí y en mis sueños utópicos de escritor, que me amas a pesar de todo y a consecuencia de nada. Que ves arte en cada cosa que pinto, escribo y hago. A ti que has estado a mi lado aún cuando el aire no me es suficiente, que me has visto llorar y ha sabido hacer lo correcto siempre.
Ahora bien sé que hoy mis letras no serán suficiente para describirte o para expresar mi amor por ti; y que aún mi misma vida no me alcanzaría para demostrar el amor que siento hacia ti. Hoy mis letras son tuyas, están dedicadas a ti, a ti mi amor eterno, mi amor de ensueño, mi amor inmortal, mi amor puro, y mi amor verdadero… a ti, mi amor y madre.


Siempre por ti y para ti, te amo madre mía, te amo.

—  jorgema || Al amor de mi vida y mis días
Segundo año juntos.

Domingo 27 de Marzo, 2016.    00:05 a.m.

Te escribo ahora, mientras duermes. Es por las noches cuando te pienso detalladamente, y medito en cada momento que he pasado a tu lado durante estos dos años. Donde he aprendido que a ratos es demasiado dulce o amargo.

Te amo, por tu risa encantadora, por esa risa que hace que me vuelva loca.

Te amo, aunque a veces no estemos de acuerdo.

Te amo, aunque te enojes y explotes.

Te amo porque eres todo eso que me falta ser, porque aprendo de tu ejemplo.

Te amo, porque haces que me sienta completa.

Te amo, porque me respetas.

Te amo, porque me eres fiel.

Te amo, porque has dejado hábitos que sabes que me afectan emocionalmente. 

Te amo porque me quieres aún en mis peores momentos.

Te amo, porque me ayudas a tomar buenas decisiones y me das tus opiniones.

Te amo, porque me gusta tu manera de pensar, porque cuento con tu apoyo, con una ayuda muy grande. 

Te amo, porque a pesar de que tengamos excelentes momentos juntos, los difíciles son los que nos han unido más.

Pero sobre todo te amo porque a pesar de tus defectos y los míos, sabemos sobrellevar las cosas, sabemos liar el uno con el otro. Y aún más porque juntos somos mas que felicidad y complicidad. Somos amor.

Quiero despertar cada mañana de mi vida y poder observarte mientras duermas. Ver como los primeros rayos del sol iluminan tu piel tan dorada y bronceada.

Me encanta la paz y seguridad que tus brazos me hacen sentir. Me deja sin habla el tenerte de frente, mirar hacia arriba y ver esos ojos grandes como me observan. Me fascinan las caras y muecas que haces. Bien sabes que adoro tu estatura. Me gustan los gestos que haces al expresarte, cuando te impresionas de algo y alzas tus cejas. Me enamoran tus labios gruesos. Me encanta cuando me platicas tus pensamientos. Me gusta que seas tan bueno explicando cosas que no entiendo. Y porque me gusta que conmigo trates de ser paciente, y aunque sabes que te cuesta, lo intentas. Me encantas porque me cuentas hasta el más insignificante detalle.

Me enamoras mas y me facinas cuando te pones como niño chiquito y empiezas a jugar. Me encanta aquella vocecita tan hermosa que haces, me enloquece tu risa. Me encanta morderte esos labios. Me encanta darte besos en las mejillas. Me gusta todo tu cuerpo. Me encanta que seas tan alto. 

“Las piernas me tiemblan cuando me dirijo a ti, porque sé que al llegar y contemplar la sonrisa que me ofreces con amor no tendré intención distinta a la de saborearte en un beso lleno de deseo…”


Te amo porque durante estos dos años juntos ya me conoces bien. Jamás te he mentido en nada, siempre quiero hablarte con la verdad, por muy insignificante que sea algo, siempre quiero que sea así. Te he dejado ver todo de mi, todo de mi vida, todo lo bueno y lo malo, todo mi cuerpo y mi alma. 

Cuando estamos en la intimidad, y tocas mi cuerpo con tus manos, me haces sentir, amor, cariño, afecto, y nervios a la vez. Sentir nuestras respiraciones aceleradas en el momento del amor. Y sentir tus manos en mis caderas, y tus labios besandome. 

“Entonces te das cuenta que no es quien te mueve el piso, sino quien te centra. No es quien te roba el corazón, sino quien te hace sentir que lo tienes.”


Gracias por estos años a tu lado. Gracias por toda la paciencia, la ayuda, la fidelidad, la lealtad, el amor, la unión, el respeto y la confianza. 

Con amor, Viridiana.