comenzare

Comenzar desde cero no es malo, porque cuando comienzas de nuevo, recibes una nueva oportunidad para hacer las cosas bien.

anonymous asked:

Un consejo?:c. Pasa que tuve un novio 6 meses pero hace días le terminé, me entere de que desde antes de comenzar a tener algo le gusta su bffa y el me juró que no, pero dice que nos parecemos y no sé, siento que le gusto solo por parecerme a ella.

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En Semana Santa subí al Roraima con unos amigos. 

El día que debimos empezar la caminata no lo hicimos porque era un poco tarde y el guía estaba ebrio, así que nos quedamos en las posadas de Paraitepuy, que es el último sitio al que se puede acceder con camioneta antes de comenzar el recorrido. 

Empezamos la caminata el día siguiente sin nuestro guía ya que estaba enratonado (nos alcanzó en el primer campamento). A la media hora nos encontramos con una subida conocida como “los lamentos” y tiene ese nombre porque es ahí donde uno se pregunta por qué coño está metido en esa vaina en vez de estar relajándose en la playa, pero realmente debería ser conocida como “el primer lamento”.

El camino es rudo y el sol es muy coño de madre, pero el viaje empieza a valer la pena, por la vista, a medida que uno se acerca al tepuy. 

El segundo día, cuando llegamos a la pared del Roraima, el clima era diferente, todo estaba rodeado de nubes y la temperatura era mucho más baja. 

Pasaron dos noches antes de llegar a la cima y cuando estábamos arriba me pregunté por qué no me había quedado en mi casa viendo tele. La razón era que me estaba muriendo de frío, el peso de mi bolso (20Kg) había aumentado porque la lluvia había mojado todas mis cosas y aún no encontrábamos un sitio donde acampar. Pasamos horas buscándolo y cuando por fin lo encontramos (5pm) montamos campamento, cenamos y nos pusimos a dormir; todos estábamos mamados.

Los siguientes días conocimos los puntos de interés del tepuy: Los jacuzzis, que son unas piscinas naturales (heladas), La ventana, que queda en el borde y es un gran hueco entre las piedras que da vista hacia toda la sabana, El Máverick, que es el punto más alto y se llama así porque supuestamente se parece al carro, y Punto triple que es el sitio en donde se une Venezuela con Brasil y Guyana. Todo eso fue mucho más relajado ya que no cargábamos los bolsos (íbamos y volvíamos al sitio de campamento).

Pasámos tres noches arriba y siempre estuvo nublado, pero el día que bajamos todo se despejó y la vista simplemente era arrechísima. 

Fue agotador, pero valió la pena, sobre todo porque el hecho de estar allá arriba da una satisfacción exclusiva.

Al final, cuando ya estábamos abajo, le invitamos todo el alcohol a nuestro guía, salvándolo de la sobriedad que había vivido esa semana arriba con nosotros.

14 PEQUEÑOS PLACERES QUE SÓLO LOS AMANTES DE LOS LIBROS ENTENDERÁN:

1. El cosquilleo al comenzar una nueva historia.

2. El olor de un libro viejo.

3. La tristeza de terminar un libro.

4. Cuando encuentras notas en libros de segunda mano.

5. Encontrar a alguien que ame los libros igual que tú.

6. Cuando te dan una tarjeta de regalo para que elijas un libro.

7. Encontrar hermosos accesorios para tus libros.


8. Cuando hay rebajas en la librería.

9. Hallar ediciones especiales de tus libros favoritos.

10. Perder la noción del tiempo mientras lees.

11. Encontrar hermosas librerías cuando viajas.

12. Enterarte que tu escritor favorito sacará otro libro.

13. Leer en una noche fría.

14. Que un libro logre hacerte llorar, reír, asustarte o emocionarte.

Créditos: Eslamoda.com *–*

-Una chica invisible. 

Aún andaba húmeda tras nuestra pequeña tormenta de pasión. Había sido un polvo rápido donde el ni siquiera había terminado y yo me había corrido solamente una vez. Me encontraba agotada y el recuperándose de una amigdalitis severa, pero aún así no habíamos podido resistirnos a buscarnos. Su mano se había colado bajo los pantalones de mi (nada seductor) pijama turquesa y no se había detenido hasta mojarme, consiguiendo que me sorprendiese ante la rápida desaparición de cualquier signo de cansancio o dolor en mi cuerpo. No había tardado muchos minutos en suplicarle que entrase dentro de mí, ya que su virus le había tenido casi una semana alejado del terreno sexual y ya me urgía sentirle. No se había tratado de un polvo grandioso, simplemente fue un resultado abrupto de nuestra desesperación y el deseo de follarnos tras tantos días. 

Ni siquiera tras ello conseguía dormir. Quizá se tratase de los dos cafés que tomé antes de comenzar a trabajar en la tarde, de las dos cervezas durante la comida, o del agotamiento producido por siete horas de andar vendiendo las papeletas y en las que no pasé por casa en todo el día, pero no conseguía dormir. Me dolía todo el cuerpo, mis pies cosquilleaban y punzaban allí donde habían aparecido durezas debido al caminar con las zapatillas, tenía agujetas en pantorrillas y rodillas y el hombro derecho cargado de soportar el peso del bolso durante tantas horas. Además, mi mente nublada había hecho un pacto con mi pecho generando pequeñas taquicardias. No recordaba la ultima vez que había estado tan exhausta hasta ese nivel, el de no poder dormir. Daba vueltas en la cama, resoplaba, inspiraba profundo tratando de relajar mi mente sin resultado alguno.

- ¿Quieres hablar?- Me dijo él al notarme inquieta.

- No, es decir, no me ocurre nada realmente. Sólo que estoy tan agotada que no logro dormir. Tengo taquicardias. - Posó su mano sobre mi pecho, allí donde se haya el corazón.- O eso creo.

Sentí como su peso en la cama variaba y abrí los ojos observando en la semi oscuridad, ya que la luz de una farola cercana entraba por la ventana. Estaba sentado con la espalda apoyada en la pared.

- Ven.

- Pero… - Dudé, eran cerca de las dos de la mañana y la casa estaba totalmente en silencio. Si ocurría lo que él estaba maquinando todos los oirían.

- Repito, ven.

- Se va a oír demasiado. - Balbuceé a modo de réplica estúpida, ya que lo dije a la vez que le obedecía. Me acomodé sobre sus rodillas, con el trasero en pompa.

- Me la pela.

- Pero es que… - Sujeté una de sus manos intentando resistirme a lo que realmente deseaba por la vergüenza de ser oída.

- Deja de quejarte o entonces te daré bien duro, y entonces sí o sí lo oirán todo. - Comenzó a acariciarme la espalda clavando levemente los dedos en ella.- Vamos a relajarnos como mejor sabemos hacerlo.

Asentí y dejé caer la cabeza. Sus uñas se clavaron en mi piel, haciendo carreteras y dibujos lineales por toda mi espalda. Al principio gemí a modo de queja y súplica. El agotamiento me tenía sensible en demasía a nivel físico. El primer azote me hizo sonrojar por la constancia de que retumbó en toda la habitación y seguramente se había oído en el pasillo. Hubo un segundo, algo mas fuerte pero no tanto como normalmente lo hacía. Un tercero que me hizo olvidarme de toda preocupación por el ruido y entonces me centré. Sus dedos se colaron hacia el lugar húmedo y latente.

- Le gusta a mi niña, ¿verdad?

Una persona normal haría Yoga o relajación. Pero nunca fui normal. El dolor me calma de forma indescriptible, y aunque en un inicio lo asociaba solamente al acto sexual, con el paso del tiempo se fue convirtiendo en una forma de terapia.

Cuando comenzó a arañarme de nuevo con rabia la espalda y el trasero me centré en cada resquicio de dolor y pude sentir cada milímetro de mi piel a medida que calmaba mi respiración para soportarlo y no gritar. No tardé en sentir como mi corazón aminoraba sus revoluciones y mis músculos doloridos se destensaban. Entré en un dulce trance donde sonreía tras cada inspiración y cada arañazo que rasgaba un poco mi piel. Mi dolor no era sólo mio, era suyo también.

Finalmente, tras algunos mimos y besos en la frente me quedé dormida de forma ipso facta en su pecho.

Psique.

Eres época, tengo que aceptar que lo eres, que fuiste y dejaste de ser, que es difícil creer que estoy escribiendo las últimas palabras pensando en ti y que quizás no sea así, que escribiré historias, cuentos, novelas, relatos y poemas con sentimientos que se derivaron del momento en que besé tus labios, es doloroso aún seguir tus pasos, aún buscarte hasta en lo más simple que veo en el día, es complicado ver cómo te refugias en la indiferencia, te quise, de verdad te quise, imagine un futuro a tu lado, me vi haciéndote feliz, nos vi extrañándonos durante la semana porque estabas dando algún concierto o porque yo estaba en el ejercito, nos vi cumpliendo juntos nuestros sueños como lo planeamos un día por la noche.
En este momento el sol acaricia mi cara, siento el vació y un alivio a su vez, las nubes poco a poco lo vuelven a cubrir, algo me dice que es el momento perfecto para comenzar a olvidarte.
Fallé, fallé como suelo fallar cuando siento a alguien alejándose, te vi alejándote y trate de detenerte pero creíste que te estaba obligando, te grite para que me escucharas, pero creíste que estaba siendo posesiva; sigo siendo fuerte por la noche y rompible por la mañana, mis ojos aún sin abrir saben que ya no te verán más, pensé en hoy pedirte que vinieras, quería inventar cualquier pretexto para verte, decirte cosas que quedaron inconclusas, pues cuando decidiste irte yo no supe que decir, no supe que sentir, no pude explicarte el dolor que sentí en ese momento, estoy viviendo mi vida, pero no como me lo pediste, fue fácil para ti pedírmelo y para mí lo fue creer que a la mañana siguiente estaría todo perfecto, que sólo pensaría que fuiste pasajero, fue fácil creer que me dolerías dos días, pero ha pasado una semana y me dueles más que al día siguiente, ya no salen lagrimas, es lo peor, se quedan dentro ahogándome más, si algo te interesa saber es que ahora rio más, rio porque no quiero llorar, rio porque quiero compensar mi dolor cada que llegan aquellos recuerdos en los que solía ser feliz como el sabor de tus labios bañados en café con leche, ese sabor aún está dentro de mí, la luna sobre nosotros no se quiere ir, las platicas todas las noches en las que me decías “mi amor”, aquel escrito con el nombre de “Ojos de sol” que escribiste para mí, sigue escrito. El dibujo que te estaba haciendo sigue ahí, aún no te pareces. La música la sigo teniendo en mi teléfono porque es la música que siempre amé aunque me recuerde a ti. La púa que me regalaste porque yo te regalé una paleta, sigue en el mismo lugar, las fotografías que imprimí y recorte, siguen en medio de mi libro favorito. El día que cumplí 18 años y me llevaste al cine, aquella grabación en la que tú me cantabas las mañanitas…
Ayer llovió, llovió por la tarde mientras dormía y qué bueno que dormía, pues habría recordado aquellas veces cuando comenzaba la primavera lloviendo y tú aún así venias a verme, recordaría el frío que sentías pero seguías besándome y abrazándome, que bueno pero que mal a la vez, pues con esos recuerdos sonrió a pesar de todo y te siento aquí, aunque de eso ya no quede nada. No he vuelto a ese lugar especial al que huíamos por las tardes cuando el sol se ocultaba ¿Recuerdas en qué terminábamos? Yo sí, terminábamos deseosos el uno al otro, terminábamos llenos de estrellas y de nuevo… aquella luna sobre nosotros como diciéndonos “Yo sé lo que hacen aquí”. Ahora pareces otro, no te preguntaré que fue lo que te hizo cambiar, porque no quiero saberlo, no quiero creer que puedes cambiar de opinión y regresar como lo he estado creyendo estos días, pues hasta este momento no he borrado tu número, no he eliminado conversaciones, no he movido ni un dedo para ver fotografías en mi teléfono, todo sigue igual como te fuiste, todo, menos yo.
Dijiste que era por tus sueños… cada día creo otra cosa, es lo que no quiero.
Hoy regresaré a aquel lugar, no quería hacerlo, pero tengo que ver –tal vez- por última vez el sol ocultándose, sonreiré, pues sé que veré tu rostro ahí diciéndome cuanto me quieres, y yo te estaré diciendo adiós, quemaré esta carta y un gran peso se irá junto con el humo que salga de ella, subirán al cielo, probablemente lleguen al espacio exterior, se expandieran y entonces se quedarán en la eternidad.
Esto no me hará sacarte de mi mente para siempre, si así fuera lo habría hecho desde que te fuiste, pero con esto doy punto final a lo que fue, entenderé que jamás volverá a ser, dejaré de esperarte, me dejaré llevar por mis sueños, en esta semana ya entro a natación y salgo a correr, después seguiré con mis exámenes médicos, iré al gimnasio y por ultimo estaré dentro de la escuela de aviación militar, seré piloto, como tú sabes, cuando comenzamos a ser casi eternos yo te dije que tenía miedo de cuando terminara mi estudio me enviaran a otra ciudad lejos de ti, pues no tendría nada que hacer allá tan lejos teniéndote a ti aquí, bien, ahora te digo que no tengo nada que hacer aquí teniendo mi futuro allá.
Sé que estarás bien, seguirás con tus planes y tus sueños y seré menos de una línea en tu vida. Te deseo lo mejor del mundo, sé que eres un hombre increíble y que lo mereces.

Espero que no te moleste esto que hice, tú me dijiste “Así es la vida con un músico” muy bien, así es la vida con una escritora.


Con amor y olvido.
Edna Gómez
13, Abril 2015

-He pasado de decirme mentalmente “Que hermosos son sus ojos”, a decirle a los ojos lo hermosos que son. 
-He pasado de despedirme con un beso en la mejilla, a besarle en los labios tantas veces, respirar un poco y comenzar de nuevo.
-He pasado de sonrojarme al recordarlo, a gemir mencionando su nombre.
-He pasado de tenerle curiosidad a un chico raro, a enamorarme locamente de la locura que transmite.
-He pasado de “hola”, a “amor mio”.
-He pasado de soñarte a tenerte.
-He pasado de ser una fría indiferente, a una pervertida amorosa.
-He pasado de “me apena escribirle”, a decirle “quiero el kamasutra contigo”.
Él tiene esa magia de convertir en fenómeno todo lo que toca y me tocó a mí: con una mirada, con un suspiro, con sus labios. Y me convirtió en mi monstruo favorito. No sabia que existían personas capaces de descubrir en ti la luz que ocultabas… capaces de amar tus demonios, vendar tus heridas y pervertir a tus ángeles. Así es él, un Demoniangel amante de la locura y lo extravagante. Y aquí estoy yo… tratando de ser su misterio favorito.
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Escritos ocultos de una tarde casual.

                         -CisneNegro.

"Te quiero para poder dejar de pensar en un yo, y comenzar a pensar en un nosotros. Para poder hablar sin máscaras de nuestros problemas, alegrías, sentimientos, con el único deseo de compartirlos; tener confianza, intimidad mutua, con la total certeza de que no nos traicionaremos nunca. Para caminar con el íntimo entusiasmo de sentir que ambos luchamos por los mismo ideales, que nos queremos, no para dar espectáculos ni para tener sólo acercamiento sexual, sino para luchar por un futuro, luchar juntos, tomados de la mano, y no soltarnos nunca mientras nos una el amor."
La Quebrada “Donde nacen los valientes”

Hermoso acantilado ubicado en el bello puerto de Acapulco, con más de 40 metros de altura, es el lugar perfecto para los valientes clavadistas Acapulqueños desde 1934. Antes de comenzar con el espectáculo, los jóvenes del puerto, escalan la pendiente con una antorcha en la mano hasta llegar a la cima, donde se realizarán los impresionantes pero peligrosos clavados al mar.

El clavadista debe calcular el momento preciso en que la ola haga que el nivel del mar sea más alto, de lo contrario podría golpearse con las rocas que están situadas a poca profundidad.

En una de las paredes del acantilado hay un camino con barandal y un mirador, donde se puede ver a los clavadistas. Nunca se ha registrado un accidente fatal desde que esta tradición comenzó en la década de 1934.

También  se realiza el Campeonato Mundial de Clavados de Altura, el cual lleva el nombre de Raúl García “El chupetas” como reconocimiento a uno de los clavadistas más destacados de este lugar.  El cual atrae a diferentes clavadistas provenientes de otros países.

Este show se puede presenciar por la tarde, aprovechando la puesta del sol, y al anochecer, con una iluminación especial, donde los clavadistas se lanzan de uno, o en tres a la vez, con antorchas, para darle mayor realce. También se desarrollan los clavados de exhibición y una ronda de clavados sincronizados.

El show de clavadistas se realiza por la tarde para aprovechar la puesta del sol y por la noche cuenta con iluminación especial, donde los clavadistas se lanzan con antorchas en las manos para dar emoción.

Los horarios del espectáculo son

12:45, 19:30, 20:30 u 21:30 horas