ciudad de los libros

Si te dijera que el muere, ¿te hubieras enamora así de el? 

Originally posted by mypussyislikecola

Si te dijera que ella no vuelve, ¿la hubieses seguido esa noche? 

Originally posted by unstoppable-wanna-be

Si te dijera que todos los que alguna vez quisiste mueren, ¿te hubieras ofrecido?

Originally posted by miunicoamorsonloslibros

Si te dijera que no hay cura, ¿te hubieses arriesgado?

Originally posted by mazerunnermovie

si te dijera que todos se ponen en tu contra, ¿te hubieras lanzado? 

Originally posted by frikimundo01

Quién fuese iratze para sanar las heridas de tu corazón, guapa.

Cazadores de Sombras: Ciudad de las Almas Perdidas

Hay cien billones de células en el cuerpo humano. Y cada una de esas células de mi cuerpo te ama. Las células se mueren y nacen otras nuevas, y mis células nuevas te aman más que las antiguas, y por eso te amo cada día más que el anterior. Es pura ciencia. Y cuando muera y me incineren, y me convierta en cenizas que se mezclen con el aire, y sea parte del suelo, de los árboles y las estrellas, cualquiera que respire el aire o vea las flores que crecen en la tierra o mire las estrellas, te recordará y te amará, porque así es como te amo yo
—  “Cazadores de Sombras, Ciudad de Fuego Celestial” (Cassandra Clare).
Amor de mi vida, aún no te conozco, así que tengo unas preguntas.

¿Por qué aún no nos conocemos?
¿Ya nos hemos visto?
¿Vivimos en la misma ciudad?
¿Eres de los chicos que leen libros o de los que prefiere ir de fiestas?
¿Eres chico?
¿Eres chica?
¿Cuándo naciste?
¿Qué crees que pasa después de la muerte?
¿De qué color son tus ojos?
¿Cómo es tu sonrisa?
¿Cómo es tu cabello?
¿Cómo es tu piel?
¿Cómo es tu voz?
¿Crees en el destino?
¿Cuál crees que es mi nombre?
¿Cuál es tu nombre?
¿Me has imaginado también?
¿Cómo imaginas que será nuestro encuentro?
¿Has imaginado nuestro primer beso?
¿Con cuántas personas has estado?
¿A cuántas has besado?
¿A cuántas has amado?
¿Qué es lo más romántico que has hecho por alguien?
¿Harías algo similar por mí?
¿Cuándo quisieras conocerme?
¿Te gustaré?
¿Me vas a amar?
¿Te gusta mirar la luna tanto como a mí?
¿Te gusta jugar bajo la lluvia?
¿Enchinas los ojos cuando ríes? 
¿Te importará que tenga cicatrices?
¿Tendrás cicatrices también?
¿Has soñado conmigo?
¿Me abrazarás mucho?
¿Me reconocerás?
¿Estás ansioso por conocerme como yo lo estoy?
¿No te gustaría conocerme ahora?
¿Qué estás haciendo?
¿Por qué tardas tanto?
¿Existes? 

Pero allá, en las ciudades, en los pueblos, e incluso en los minúsculos villorrios, no había paz, ni tiempo, ni espacio, y todo era un aturdirse con ruidos y problemas ajenos; con voces y riñas de extraños, y se tenía la impresión de que resultaba mucho más importante lo que le ocurriera a los demás que lo que pudiera ocurrirle a uno mismo.
—  Alberto Vázquez-Figueroa, Tuareg 

Morgensterns.