No te ha pasado que te duele el corazón, cuando has dado todo por una persona y quieres seguir intentándolo, pero hay algo que no te atrapa, como que no te convence, y entonces entiendes que a veces hay que soltar, cuando lo que querías era aferrarte con más fuerzas…

Y llegó el día en que tuve que volverte a ver…
Fue difícil, fue difícil ver al primer chico del que realmente me enamoré, fue difícil ver a quién me rompió en mil pedazos y además pisoteó los pedacitos que quedaban de mí.

Fue muy difícil, pero supe mantener la cara en alto, y sonreírte, cómo si nada hubiera pasado.

Fue difícil, pero pude hacerlo, mientras tú ni si quiera eras capaz de mirarme a los ojos o hablarme sin ponerte nervioso.

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Tú sabes lo que hiciste.

Por fin… Te superé.