Lea, todos los días, algo que nadie más está leyendo. Piensa, todos los días, en algo que nadie más está pensando. Haz, todos los días, algo que nadie más sería tan tonto como para hacer. Es malo para la mente ser siempre parte de la unanimidad.

Te perdono por romperme el corazón, por darme ilusiones de más, ya no importa que me hayas dejado peor que como me encontraste.

Está bien, me enseñaste muchísimas cosas y lo agradezco. Me quedo con lo bueno que significó tenerte por un instante en mi vida.