cigarros faros

Qué manía la mía la de imaginarte en mi vida,
aunque sé que no estarás en unos cuantos años,
que la soledad será mi castigo y los libros la redención.
No puedo prometerte que lloraré tu partida,
que cortaré mis dedos con tu adiós tan inesperado,
pero sí que te extrañaré y de vez en cuando suspiraré por ti.
Pero ya no por nosotros.
Juro que te superaré, que no imaginaré la cara que pones cuando estás haciendo berrinche,
o cuando querías comida y lo único que había era mi cuerpo.
Serás un alma invencible en el tiempo que recuperará mi aliento cada ocasión que te vea cruzar la banqueta.
Sé que trataré de buscarte en otras caras,
otros hombros,
otros brazos,
otros cuerpos,
otros encuentros.
Sé que estaré vacía si no te tengo,
si no me mimas,
si no me amas,
si no me llenas.
Sé, joder, que aunque grite que no te extrañaré,
son tan solo promesas vacías de rencor y rabia,
porque te maldeciré a cada 2 segundos por dejarme (rota).
¿Acaso no era mucho para ti?
Tal vez en otras camas encuentre algunos besos tuyos,
algunos recuerdos,
algunos faros,
algunos cigarros,
fotos,
calles,
amores,
ratos,
olores,
sabores,
colores,
poemas,
cielos,
estrellas,
películas,
mentiras.
Pero una cosa sí que puedo jurar:
Nunca saldrás de mis letras.
—  Paulina Mora