chillar

Desagradable, ¿verdad? Pues no te pongas nerviosa/o, te aseguro que ya no va a chillar desde el plato.

Puedes morderlo con total despreocupación, no escucharás sus gritos cuando lo muerdas, ni sentirás el sabor salado dentro de tu boca, ni sus lágrimas encharcarán el interior de tu estómago.

Si lo que te incordia del sufrimiento ajeno es que te entre por la vista o por el oído entonces pueden trincharlo, cortarlo, masticarlo y digerirlo con absoluta tranquilidad, porque esa criatura ya derramó todo su miedo y bramó todo su dolor en la granja y en el matadero.

Come, come sin remordimientos, que ya otros –pagados por ti– mataron a alguien para que tú puedas engullir su cadáver junto a una guarnición de silencio.

Tranquila/o, que lo que llega a ti no sufre. Ya sufrió más de lo que tú jamás podrás imaginar.

Poetas en pañales que creen hacer ruido. A las palabras hay que hacerlas gritar, chillar, gemir, suspirar, exclamar, retorcerse, alegrarse, conmoverse, rebelarse, arremeter contra su propio autor y arrebatarle la vida. El poema debe ser un viaje hacia uno mismo, hacia lo profundo, hacia lo desconocido y volver siendo otro. Asombrarse de la veracidad que se esconde en esa pintura abstracta que va cobrando vida frente a nuestros ojos. Que sea una revelación como un hacha que perfora nuestro corazón o un espanto que nos descontrola el mundo por completo.
—  El domador de las palabras, Joseph Kapone
Hoy he ido a una librería y cuando me iba, al buscar a mi hermana pequeña la he visto mirando uno de los libros wigetta y se a puesto a chillar diciendo que quería el libro a mi madre que ama wigetta y necesita el libro por si hacen firmas, estoy orgullosa de ella.
8

Buscar el contraste en un paisaje natural es siempre una buena manera de resaltar frente a él; pero la idea es jamás opacarlo, ponerle el pie encima y chillar contaminando visualmente el entorno. Para ese efecto, ayuda mucho la geometría pura, respaldada con materiales que rescaten propiedades del paisaje (verticalidad, color, reflejos) y espacios cuidados en su relación con su implantación en el terreno.

jean verville - FA-house, canada

vine

Cuando te das cuenta de que tienes que ir a clase