chicas borrachas

COSAS QUE DEBEMOS APRENDER DE “13 RAZONES POR QUE” + ADVERTENCIAS.

Está nueva serie de Netflix, 13 reasons why, está causando interés actualmente por la complejidad de su historia al tocar un tema social tan importante como lo es el suicido. Está serie es una adaptación del libro con el mismo nombre de Jay Asher que se hizo best-seller en el 2007. El lobo, y ahora, su adaptación, se trata de una adolescente, Hannah Baker, que tras suicidarse; deja 13 razones en forma de pequeñas notas de voz del por que tomo esa decisión, dichas razones representan a diferentes personas. El tema es realista, fuerte pero bastante relevante para la sociedad de hoy ya que La misma nos enseña varias lecciones entre ellas puedo acotar:

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Acoso Callejero.

Les quería comentar una anécdota, la semana pasada me tocó hacer unas diligencias de oficina y tuve que caminar al banco 2 días seguidos, el banco no queda tan lejos, son dos cuadras caminando desde la oficina. Durante esos 2 días recibí ‘piropos callejeros’ de al menos 4 hombres diferentes, incluso de un grupo que contenía 5 hombres que estaban probablemente en sus 40, comentarios denigrantes y con propósitos sexuales.

Por supuesto, yo siendo la cabeza dura que siempre he sido hubiera respondido a las provocaciones con algún comentario que demuestre que no iba a soportarlos, pero entonces la calle estaba muy sola así que lo ignore y seguí caminando con cabeza baja. Eso me lleno de impotencia por qué el primer pensamiento fue “y si digo algo que no les gusta, se sienten ofendidos y buscan hacerme algo?” así que evidentemente opte por mantenerme a odios sordos.

Lo peor de la interacción es que mi aspecto físico no aparenta la edad que tengo, a sus ojos debí haber sido una chica de 15 o 16 años, no les importó ni siquiera el hecho de que podría haber sido menor de edad y ya estaban buscando definirme en términos sexuales. Me molesto el hecho de que antes de salir, no sólo dejé mis objetos materiales que es cualquier precaución de seguridad, pero también me aseguré que estaba vestida 'adecuadamente’; usaba jeans, una camisa normal y zapatos deportivos; así que la excusa de que la ropa provocativa es lo que insista esa conducta no existe, jamás ha existido, los hombres que se sienten con el derecho de verte como algo sexual lo harán sin importar tu aspecto.

La generación les ha enseñado a los hombres durante todos estos años que tienen el derecho de expresar al aire libre sus pensamiento sexuales hacía las mujeres sin ningún respeto por nosotras, viéndonos como símbolos sexuales y no como seres humanos; y lo peor es que hemos sido enseñadas a que esos comentarios están bien, significa que existen hombres que nos ven atractivas y debemos aceptar el cumplido por qué antes que nada, la sociedad enseña a que debemos buscar la aceptación masculina.

Pero no me da la gana de aceptar esos piropos callejeros, no me da la gana que extraños hablen de mi cuerpo cuando paso la calle haciéndome sentir insegura. Y se que esa no es una preocupación de los hombres, ellos no sienten ese sentido de urgencia que despierta en la mujeres cuando salen 2 cuadras o incluso a tirar la basura, ese sentimiento de alerta que se despierta cuando pasamos solas por un grupo de hombres sin saber que hacer, intentando buscar alternativas de seguridad - cuanto falta para llegar, llamar a un amigo, ver si se acerca cualquier otra persona. Es la responsabilidad de los hombres de esta generación hacer sentir a las mujeres seguras dentro de la sociedad, brindar una mano a aquellas que se encuentran en situaciones desventajosas; sin embargo, vemos más casos donde se aprovechan de ella por qué el poco valor que nos han dado en los últimos años en el patriarcado no los hace dudar, además de que saben que no existirá algo que los castigue, ya que siempre, siempre, es nuestra culpa.

Para los hombres, es tu responsabilidad callar a tu amigo que se la pasa dando piropos callejeros en la calle complemente deshumanizando a una mujer en vez de reírte. Es tu responsabilidad llamar a alguien que ayude a una chica borracha en una fiesta, una amiga cercana o la persona con quien vino, no llevarla lejos y aprovecharte de ella, o incluso, cubrir a tu amigo que lo hace. Si no te conviertes en un aliado, si no te comprometes a cuidar y proteger a las mujeres de tu generación y las que siguen, entonces no eres diferente a los demás, eres igual al resto y eres parte de las generalizaciones que tanto parecen molestarle a los hombres. El gran problema de la cultura de violación no es solo el sujeto que comete el asalto, es quien lo observa pero decide ignorarlo.