castillos de cristal

Lista de lecturas 2017

1. Salvaje, Cheryl Strayed
2. Emma, Jane Austen
3. Hasta que la muerte los juntó (Ahí os quedáis), Jonathan Tropper
4. Forastera, Diana Gabaldón
5. El castillo de cristal, Jeannette Walls
6. Forrest Gump, Winston Groom
7. El amante de Lady Chatterley, D. H. Lawrence
8. El atlas de las nubes, David Mitchell
9. El lado bueno de las cosas, Matthew Quick
10. El jardín secreto, Frances Hodgson Burnett
11. Las vírgenes suicidas, Jeffrey Eugenides
12. El cuento de la criada, Margaret Atwood
13. Las cenizas de Angela, Frank McCourt
14. La casa de la buena estrella, Diane Ackerman
15. La lección de August, R. J. Palacio
16. Violet y Finch, Jennifer Niven
17. La ciudad perdida de Z, David Grann
18. Meridiano de sangre, Cormac McCarthy
19. El secreto, Donna Tartt
20. La vida fácil, Richard Price
21. El poder del perro, Don Winslow
22. El sentido de un final, Julian Barnes ♡
24. Los 39 escalones, John Buchan ☆
25. Las leyes de la atracción, Bret Easton Ellis

Lo único inflexible que hubo siempre en mi vida fue mi familia, pasara lo que pasara al rededor o a cada uno de los integrantes, juntos nunca fuimos individualidades sino un todo, es decir, un fuerte inexorable, una barricada contra la soledad y el desamor. Los cuatro.
Ahora ya no se como contarnos ni como definirnos, solo se que no existe la seguridad, y la irrefutabilidad, en cualquier momento damos una patada voladora y nos cagamos en todo y en todos. Y así cada torre de naipes, cada castillo de cristal deja de ser una ilusión para ser lo que siempre fue: nada.

La cruda realidad es que la verdad solo se encierra detrás de tus ojos,
porque tienes miedo,
a que te quieran,
a que te arranquen una sonrisa con dejo de alegría.
Tienes miedo a que no llegue un príncipe a rescatarte de las rosas,
y deseas que llegue la bestia a recuperarte del abismo.
Te encierras en tu castillo de cristal,
y no te das cuenta que tu corazón se está convirtiendo un poco en hielo.
Tienes miedo, querida, a que no puedas protegerte del dragón con escamas de complejos y virtudes de sirena.
Que un día el atardecer no te regale un ramo de ilusiones y un racimo de esperanzas, quieres que la vida te de todo en una mordida de pastel de chocolate.
Pero dejame decirte un pequeño secreto: la vida es jodidamente dura, se te mete en las costillas y te succiona los pulmones para que no puedas respirar, pero cuando sabe que llega el momento indicado, te libera y ahí es cuando te haces más fuerte, un poco más invencible.
Deja de tenerle miedo a la vida, y lánzate de una puta vez a todo.
Que si el príncipe no llega,
¡Que se joda!
Más para ti.
—  Paulina Mora

¿Por qué llegamos al punto de envenarnos por amor?

Digo, yo también pasé por eso.

Yo también me construí un castillo de cristal y una vida perfecta a lado de esa persona, también le quité los defectos y le coloqué muchas virtudes.

Y no es tanto eso si no que…

También quería cuidarle con ternura, también quería ser la razón por la que estuviese feliz aún después de un día largo. Era por quien me hubiese inventado mil chistes, aunque no sepa contar ninguno.

Es a quien hasta el día de hoy, después de tres años le sigo dedicando mis letras, es por quien hice cosas que no haré por nadie más, es a quien le perdonaría la ausencia con solo un beso.

Él es quien puso mi mundo de cabeza intentando averiguar cómo es que pude no haberlo conocido antes.

Me veía de aquí a diez años, a veinte, a treinta, a todos los años del mundo con él.

Cualquier plan que me trazara o meta a realizar siempre lo veía en ellas de alguna u otra forma.

Imaginé mil veces el momento de presentarlo a mi familia.

Pensaba en nuestras tardes tranquilas los dos solitos en nuestra casa, quizá solo bebiendo café. 

Fue todo una experiencia, y eso que solo duró un año y medio.

Creo que es una de las decisiones más certeras de mi vida, una de la que no vale arrepentirse, y si fuera de ese modo; tampoco lo haría.

Fue quien me impulsó a usar el corazón de nuevo, quien me mostró que tengo uno y que puede volverse loco por alguien que lo ame de vuelta con la misma fuerza; que no hay mayor regalo que una sonrisa de sus ojos chinitos.

Es por quien haría todas las excepciones del mundo.

Pero cuando se fue…

Admito que al principio fue demasiado difícil entenderlo, sobre todo porque mi mente no se disponía a analizar, solo tomó todo y lo volvió enojo. Luego vino más enojo, y decepción. Tristeza. Soledad y lágrimas.

Pero ha pasado el tiempo.

Y ya las cosas no duelen como antes. Creció mi dolor, y crecí yo, crecimos juntos y aprendí; evolucionó en aprendizaje, y en esta fase de mi vida se ha vuelto agradecimiento; porque sin pretenderlo aprendí: que puedo querer sin pretender que me quieran de vuelta, que no hay cosa que me haga más feliz que compartirme sin reservas; ya no hay enojo, tristeza o decepción. Aunque me queda un poco de melancolía, más de la que me gustaría. Me siento satisfecha porque sé que nunca mentí en nada de lo que hice, sé que me mantuve fiel a mí misma y a lo que creo que es el amor.

—  Inmarcesiblemelifluo
youtube

Deja que duela como la carne en el cristal. 

Nada más hermoso que ver cómo tus sueños y ilusiones se desmoronan es un segundo , como ese castillo de cristal se parte en mil pedazos y quedas sin saber que hacer , con un nudo en la garganta y la vista nublada