casa de la memoria

Bocetos sobre los elementos arquitectónicos y escultóricos de la pintura de Giorgio de Chirico.

Apuntes para el diseño de una casa temática e imaginaria consagrada a la memoria de este genio hijo de padres italianos, nacido en Grecia en 1888 y fallecido en Roma en 1978.

Conocí la obra de Giorgio de Chirico por libros y malas reproducciones a principios de los años setenta y el impacto y la admiración no se atenuó con los años.

A.L.Moure Strangis

¿Qué es el amor? Parte 34.2// fanfic wigetta

Conocer un nuevo miembro de la familia de Samuel podía poner demasiado nervioso a Guillermo, la posibilidad de no agradarle a su abuela le aterraba.

-no tienes que estar así, samu ya conoció a nuestro abuelo-susurró Karol.

-no es lo mismo pequeña.

-tú tranquilo y yo nerviosa, ¿vale?

Guillermo tomo la mano de Samuel y la de Karol, ¿por qué se ponía así? Las abuelas aman a todos ¿no es así?

-Ya he llegado-anunció Samuel al entrar a la casa-y he traído invitados.

La madre del joven apareció por la puerta y una sonrisa se dibujó en su rostro.

-¡mi querido guille! Qué alegría me da verte, ¡al fin te dignas a traerlo a desayunar!

-también me alegra verla, desde aquí huele delicioso.

-espero les guste lo que preparamos mi suegra y yo, y mira quién está aquí, ¿como te llamas hermosa?

-soy Karol.

-es la hermana de guille.

La mujer abrazo a la niña, siempre había querido tener más hijos pero las circunstancias no sé lo permitieron y cada vez que veía a una niña tan pequeña le causaba nostalgia y un instinto materno aparecía en ella.

-anden vayan a la cocina, tu padre bajará en un momento-comentó señalando a su hijo.

Los tres jóvenes se adentraron en la casa, Guillermo la conocía de memoria el hogar de su novio pues desde que el mayor le contó a sus padres ambos pasaban mucho tiempo juntos tanto en casa de Guillermo como en la de Samuel, por el contrario era la primera vez que Karol visitaba la casa del novio de su hermano y le parecía muy similar a la suya excepto por algunos toques en la decoración y las fotografías en las que aparecían rostros de la familia de Samuel y no de la suya; obviamente.
Cuando llegaron a la cocina se encontraron con una mujer de la tercera edad, de unos sesenta y ocho años aunque en realidad aparentaba sesenta, aún tenía algunos mechones castaños y tenía unos ojos pardos que cautivaban a cualquiera, aquella mujer canturreaba una canción mientras sacaba unas galletas del horno, las coloco en un plato y se giró al escuchar la voz de su nieto.

-buenos días abue, he llegado.

La sonrisa de la mujer se ensanchó al ver a su nieto y a las visitas, se acercó para darles un beso en la frente a los tres y se presentó.

-pero que lindos jovencitos tengo aquí, me llamó Pilar pero también pueden llamarme abue como me llama mi Samuelito, ¿cuales son sus nombres?

-yo soy Karol-respondió animada la menor.

-un gustazo conocerte preciosa.

-eh… yo soy Guillermo un gusto.

El rostro de la mujer fue como si hubiese encontrado un millón de euros en su puerta, alegría pura.

-¡pero si tú eres el tal Guille del que tanto habla mi niño! El gran gusto es mío, ansiaba por conocerte, eres tan mono como dice él, pero mírate que guapo estás como no gustarle a mí Samuelito, seguro que sois preciosos juntos.

Guillermo se sonrojó ante los halagos de la mujer, pero la sonrisa no se borro de su rostro.
Tal como dijo Samuel, su abuela apretujo los mofletes de su novio durante unos segundos y luego beso su frente.

-siéntense vamos, estaba apunto de servir el desayuno.

Como siempre, Samuel y Guillermo se sentaron el uno al lado del otro, Karol en una de las cabeceras, la señora Pilar aún lado de Karol; frente a Guillermo, y cuando los padres de Samuel bajaron a la cocina ocuparon los lugares que quedaban, tal como contó el mayor la mesa estaba repleta de comida: tres tipos de zumos distintos, huevos revueltos, pan tostado, frutas, galletas, churros con jarabe de chocolate, una jarra con leche, y tortitas.

-tengo que deciros que todo esto se ve delicioso-comentó Guillermo mientras servía de todo un poco en su plato.

-nos halagas.

-eres un encanto siempre que vienes a comer Guille-respondió la madre de Samuel con una sonrisa-deberías venir más seguido.

-sería un placer.

Fue un punto a favor de Samuel que no lo obligaran a comer de más ya que más personas en la mesa significaba menos sobras y menos calorías para el joven.
Durante el desayuno abarcaron risas y comentarios de todo tipo, al padre de Samuel le agradaba bastante que si su hijo era homosexual su pareja fuera Guillermo.

-ese joven es un ejemplo a seguir-dijo el una vez, y realmente lo pensaba pues siempre se comportaba de manera educada, eso significaba que siempre que Guillermo y el padre de Samuel estaban en el mismo lugar hablaban sin parar y si a esto le sumabas lo parlanchin que era Samuel y lo risueña que era su madre era un no parar respecto a la charla, había ocasiones que Samuel miraba a Guillermo; sin decir nada, simplemente observaba sus rasgos al hablar y sonreía por lo afortunado que se sentía.

-me recuerdas a tu abuelo-le susurró Pilar a su nieto-en una fotografía que tengo en casa está mirándome tal como lo miras a él, con esa cara de tonto enamorado y un brillo en los ojos divino, me agrada tu Guillermo, es lindo.

Samuel sonrío y le guiñó un ojo a su abuela.

-soy el más afortunado.

El desayuno continuo, a ratos Karol participaba en la charla, a otros ratos participaba Pilar.
La comida estuvo a punto de acabarse, quedaron un par de galletas y un poco de zumo de naranja, la madre de Samuel guardo las galletas en una servilleta y se las entregó a Karol.

-¿como se dice?-dijo Guillermo al notar el gesto de su “suegra”.

-muchas gracias señora Beatriz.

-llámame solo Beatriz, linda.

Charlaron unos minutos más hasta que el padre de Samuel tuvo que ir a trabajar, su madre volvió a la cocina pero la abuela Pilar espero hasta que Guillermo y Karol se fueron.

-espero volver a veros antes de irme al pueblo.

-Samu me ha invitado a cenar en unos días.

-¡será un placer tenerte aquí Guillermo!

La mujer se despidió con un abrazo de Karol y Guillermo, pero beso la frente de su nieto, iban dirección al auto hasta que la mujer los detuvo.

-¡Guillermo aguarda!

El mencionado se dirigió a la mujer mientras que Samuel y Karol subían al auto.

-quiero agradecerte.

-¿a mi? ¿Por qué?

-mi querido samuelito era un niño muy serio, apenas y hablaba y siempre que los visitaba la pasaba fuera de casa o en su habitación y ahora que está contigo simplemente no deja de sonreír y me agrada ver cómo se comporta contigo y su nueva actitud, gracias por hacer a mi nieto feliz.

Guillermo creyó que iba a llorar, le dio un fuerte abrazo a la mujer y beso su mejilla.

-le veré luego abue.

El menor se dirigió al auto, se metió en el asiento del copiloto y vio como Samuel lo miraba expectante.

-¿que te dijo?

-nada importante, que esperaba verme muy pronto.

El mayor no decidió insistir, seguro que era algo sobre él, algo bueno.
Un poco de tráfico impidió que los jóvenes llegarán pronto a su destino pero no les amargo el día, a pesar del caluroso clima estos encendieron el aire acondicionado y la radio, un poco de música les sentó bien hasta llegar a casa de los Díaz.
Karol bajo del auto con prisa pues no paro de decir en el transcurso a casa que tenía que ir al baño.

-¿te veré por la tarde?-pregunto Samuel.

-¿seguro que quieres acompañarme al gimnasio con tu abuela aquí? Yo puedo ir solo.

-¿y dejar que todos estén mirando a mí atractivo novio? Ni hablar.

-¿que dices? Si la gente te mira a ti.

Samuel rodo los ojos y plantó un beso en los labios de su Guillermo.

-también te ven a ti y a tu culo.

El menor se sonrojó, lucia como un tomate.

-eres un tonto.

-pero así me quieres, anda tengo que volver a casa guapo, vendré por ti a las cinco para que hagamos un poco de ejercicio porque estoy seguro que mientras mi abuela este en casa subiré un par de kilos.

-¿estás seguro que no eres vigorexico?

-que te he dicho mil veces que no, si fuera así no me hubiera comido cuatro churros esta mañana, me gusta estar bien.

-vale, te veo más tarde amor.

Y de nuevo, algo en el interior de Samuel se removió y con más intensidad.
Un beso de despedida y Guillermo bajo del auto, entro a casa y tomo una ducha, si que sería una buena semana.


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Si, ¡lo logre! Subí un capítulo seguido después de muchísimo tiempo y estoy feliz con ello, mayo significa puentes; para quien no sepa que es, puentes son los días que se suspenden clases, pero también significa proyectos y exámenes y junio serán finales y un examen extra curricular que tendré que presentar por lo que ¿voy a estar dándome un tiro? Si, pero eso no quitará que cuando tenga días libres escribiré todo lo que pueda.

En el próximo capítulo la abuela de Samuel tomará un papel un tanto importante.
¿Que les parece? Me alegra que apoyen tanto.
Para los que han preguntado por desgracia no tengo wattpad; si alguien le apetece leer el fanfic pero le da pereza buscarlo en mi perfil simplemente mándenme un mensaje y yo les enviaré todos; o la gran mayoría, de los capítulos hasta que me decida entre crearme un wattpad o no.

¡Buenas noches gente!

Lupus asciende

Ya no está la pulsión animal

aquietando estas fibras sensibles

en plan vil represalia

por haber refrenado el aullido

gutural en su milenario instinto

que repele a la ciudad y su modorra

de obligaciones, que con rehenes marchan

de menesteres que no son tales

tirando de la correa oxidada

del goce perimido.


Ahora están esas casas afables

con sus sillones aterciopelados

y los miligramos para dormir

en la memoria de un pez.

Ahora hay mucho artefacto eficaz

que aliviana con su asistencia

mientras la mierda del inodoro

sigue rajando al mismo lugar.

Ahora tengo este mobiliario

estos libros rozagantes

y tan repleta la heladera

como vacía está mi esencia.

También tengo experiencias bien pagas

para que alguien más perciba

lo que yo habría de sentir

si algo implosiona mi coraza.

Y está mi vida bien encauzada

milimétricamente diagramada

eclosionado el habitáculo

desde el que una sorpresa rapaz

pueda bambolear con su teluria

lo que esta balanza alberga.


El aullido ha de flipar el templo

y habrá que dejarlo diseminar

la gloria mucosa de un cáncer

(voraz en su hipoxia)

por cada circuito cerrado

que ahora cede en sus andamios

para, engolado, abrigar la niebla

donde mutaré mis recias escamas

para sentarme a abrazar un nirvana.


M.

No existe el adiós para contigo, no existe tal presentimiento, no te has ido, no hay despedida ni descontento, no sabes irte y no lo harás jamás, vives en mi, en los rincones de esta casa, en los lugares donde caminamos, en las memorias que inventamos. Andarás por donde yo vaya, sabrás las cosas que hago, las cosas que callo, todo lo que soy para vos y lo que oculto del mundo. No habrá desprendimiento, no te desataras, no habrá una puerta, no veras un túnel, estarás hasta el fin, hasta que mi corazón no lata, se canse de andar y vaya lento, hasta que me apague, como tu lo has hecho. No te alejaras, no te ausentaras…
—  Conjuro para revivir a los muertos, Joseph Kapone (Fragmento)