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¿Qué es el amor? Parte 34//fanfic Wigetta

Guillermo y sus demás amigos habían asistido a casa de frank pues horas antes este les había enviado un mensaje a los otros cuatro: “noticias urgentes, los espero a las 5:30 en mi casa, os matare si no llegan”, los cuatro jóvenes llegaron a casa de Frank, incluso antes de la hora que les indicó.
Se sentaron en la cama de Frank en silencio, ninguno entendía porque la repentina invitación o porque la mano izquierda de frank estaba temblando; ademán que hacía cuando estaba nervioso.

-ya estamos todos-comentó Alex-¿qué es eso tan urgente?

Todos miraban expectantes a Frank; que caminaba de un lado a otro en la habitación.

-tío me estoy poniendo nervioso por tu culpa-susurró Rubén que seguía con la mirada a su amigo-incluso creo que me estoy mareando.

Guillermo se puso de pie y se paró frente a frank haciendo que este se detuviera.

-somos tus amigos y sea lo que sea que tengas que contarnos sabes que vamos a apoyarte-frank asintió-vale, entonces ¡¿podrías decirnos de una vez que sucede?!

-ayer he invitado a Miranda a una cita-comenzó a decir, ninguno de los jóvenes se esperaba eso-tenía todo planeado, la invitaría a su restaurante favorito y pasearíamos por ahí hasta que comenzará a anochecer, antes de llegar a su casa hay un parque en el que ella pasa mucho tiempo libre y ahí había un cartel que le preguntaba si quería ser mi novia.

-¿y que te dijo?-gritaron sus 4 amigos al mismo tiempo.

-¡me dijo que sí!

Todos brincaron de la emoción y abrazaron al chico, llevaba un año enamorado de aquella chica y todos se alegraban que al fin se le hubiera declarado, en especial Alejandro que había soportado las lágrimas, enfados y alegrías de su amigo enamorado.

-te juro que si no le decías algo pronto te iba a matar-murmuró Miguel Ángel-dime que le diste las flores.

-¿cuales flores?-pregunto Rubén sin entender nada.

-Mangel descubrió que Miranda ama las flores sobre todo los tulipanes y los girasoles por lo que le di un ramo de varias flores pero sobretodo tulipanes y girasoles.

Todos excepto Miguel Ángel miraban a frank asombrados.

-¿donde has dejado a mi amigo?-comentó Guillermo con una sonrisita-aquí veo a un auténtico caballero, estoy orgulloso de ti Frankie.

Esa tarde salieron al centro comercial a tener una especie de festejo por el momento tan especial de frank.

-estoy comenzando a creer que todos vais a tener pareja pronto y me voy a quedar solito-comentó Miguel Ángel al notar cómo entre la multitud una chica le coqueteaba a Rubén que estaba formado en el puesto de hamburguesas-prométanme que no comenzarán a salir en citas cuatruples y me excluirán de sus planes.

-¿pero que dices Mangel?-respondió Alejandro con un poco de preocupación al escuchar eso-te aseguró que encontrarás novia antes que yo y si no sucede nunca te dejaremos solos.

-todo llega a su momento-le recordó Frank, era una frase que Miguel usaba constantemente.

-tarde o temprano llegará la indicada, ella sabrá apreciar el caballero que eres y veras que te querrá demasiado, eres una persona fantástica Mangel y se que por ahí hay alguien para ti-Guillermo rodeó a su amigo con el brazo cuando termino de hablar-te lo aseguro.
*
El joven sonrío y continúo comiendo, hacia dos años que no tenía pareja y no es porque no se hubiera presentado la oportunidad sino porque las cosas no salían de lo mejor, desde que la relación de Miguel Ángel y Carmen; su ex novia, termino él había estado muy deprimido pues cuatro años de relación fueron tantos y terminaron de la peor manera, la chica la puso los cuernos con su vecino y lo único que le dijo fue: “lo lamento pero no me gustas ya”, no solo Rubén, Alejandro y frank se preocuparon por él, todos sus compañeros lo hicieron no sólo porque Miguel era alguien muy amable con todos sino porque se notaba en su cara lo triste que estaba, siete meses pasaron para que Miguel se acercara a otra chica y las cosas iban bastante bien; a pesar de las inseguridades del chico, hasta que la chica se beso con otro,

-¡tengo una jodida maldicion, me voy a morir solo y en la mismísima mierda!

Exclamo Miguel Ángel un día que llegó a casa de Alejandro, su corazón estaba destrozado.

-no me parece justo que el tenga que soportar eso-había comentado Rubén-él tiene un corazón de oro y es el más dulce que conozco, ¿por qué tiene que irle tan mal en el amor?

-las mejores personas son las que más sufren y nuestro amigo es lo mejor que le pudo pasar al planeta.

Desde aquel día en casa de Alejandro, Miguel Ángel dejo de acercase a las chicas a coquetearles por miedo a que sucediese lo mismo, por eso sus amigos le levantaban tanto el animo, se lo merecía, y esperaban ansiosos el día que Miguel encontrase el amor al fin.
*
Rubén volvió con su comida en una bandeja roja.

-os juro que estas hamburguesas son cocinadas por el mismísimo Dios, no puedo creer lo buenas que están-comentó Rubén al tomar asiento, al notar que todos sus amigos lo miraban se incómodo-¿tengo algo en la cara? Sé que no estoy muy bien peinado pero no creí que estuviera tan mal.

-tío tu cara y tu cabello están normal, lo que pasa es que te vimos desde aquí con aquella chica-comenzó a decir Guillermo-y desde aquí parecía que había química allí.

Rubén se ruborizó un poco y dio un bocado a su hamburguesa para no tener que responder a aquello, las relaciones, el compromiso y él no eran grandes amigos.

-y no puedes decir que no porque cuando una chica te atrae pones tu mano izquierda en tu bolsillo y te la pasas tocándote el cabello-complemento Miguel-te conozco bien y esa chica te movió el piso.

-vale si, es muy guapa ¿vale? Su nombre es Andrea y es un año menor que nosotros, vino con su hermana menor tiene la misma edad que mi hermana menor y se mudó hace tres años pues antes vivía en Valencia.

-¿descubriste todo eso en ocho minutos que estuviste formado en la fila?

-sí, de hecho tengo su móvil pero no sé si la llamaré.

Y ahí estaba de nuevo, Rubén y su miedo al compromiso, no es que fuera un tod@s mi@s pero cuando comenzaba una relación le daba miedo a arruinar las cosas y aunque las cosas fueran bien él siempre se atormentaba.

-tío que se ve que es buena chica, fue amable contigo y encima es muy guapa yo creo que no deberías de tener miedo a empezar una relación con alguien nuevo-en esto del amor, Guillermo siempre sabía qué decir-tarde o temprano llegará alguien que amaras tanto pero será más tarde que temprano si sigues siendo tan cobarde a la hora de enamorarte y no quiero tus excusas.

-concuerdo con guille, vas a llamar a esa chica y las vas a invitar a salir-continuo Alex.

-puedo ayudarte a planear la cita para que todo salga bien, de eso ni te preocupes-complemento Miguel Ángel.

-solo vas a tener que dejarte llevar y vas a ver cómo todo sale de maravilla y en un dos por tres esa tal Andrea será la que te haga sonreír-finalizó frank.

-la llamaré, pero os voy a necesitar.

-siempre vamos a estar para ti Rubén.

La tarde continuo, el festejo seguía hasta que el reloj marco las 11:38 p.m., para suerte de los jóvenes el día siguiente no habría clases debido a un consejo de profesores o algo similar.

-os veo luego-gritó Guillermo al despedirse de sus amigos-buenas noches.

-buenas noches-gritaron todos al unísono.

Guillermo volvió a casa, sus padres no estaban pues habían tenido un viaje de trabajo a Barcelona y su hermana se había quedado en casa de su mejor amiga por lo que Guillermo tenía la casa completamente sola para él, consideró en llamar a Samuel pero recordó que la abuela de este vendría a la ciudad y sabía que querría pasar tiempo con ella por lo que decidió no interrumpir, decidió prepararse un poco de pasta y beber una soda pues aún tenía hambre a pesar de haber comido patatas fritas en el centro comercial.
Guillermo no le tenía miedo a muchas cosas, las arañas, la muerte, y él estar completamente solo en un lugar eran las únicas tres cosas que le daban demasiado miedo y dos de ellas se habían combinado: una araña del tamaño de su puño se había posado en su televisor y encima no había nadie en casa, ni siquiera Karol, incluso la menor se atrevía a matar a esos arácnidos pero Guillermo les tenía pánico, ¿que podía hacer? No lo sabía, no podía llamar a sus padres, no tenía el numero de la madre de la amiga de karol, no quería llamar a sus amigos por esta tontería, por lo que decidió llamar a Samuel aunque no quería interrumpir nada. Le respondió al primer pitido.

-buenas noches mi niño.

-buenas noches amor.

Guillermo escucho como Samuel esbozaba una sonrisa, no era usual que el menor usara apodos cariñosos cuando se refería a Samuel pero cuando lo hacía algo se removía en el interior del mayor.

-¿como está todo? Supongo que te aburres estando solo en casa.

-estaba algo entretenido a decir verdad pero ocurrió un problema.

-¿alguien ha intentado entrar a la casa? ¿Se incendia la cocina? ¿Te has cortado el dedo mientras cocinabas?-el tono de preocupación de Samuel enterneció a Guillermo.

-ninguna de esas opciones es la correcta, es algo vergonzoso.

-puedes decírmelo, confía en mi.

-hay una araña en el televisor-su mirada se posó en este y se dio cuenta que no estaba, comenzó a alarmarse hasta que la vio en la repisa-olvídalo, se ha movido, el punto es que me dan pánico y si alguien no la mata voy a darme un tiro.

-dame cinco, voy para allá.

Y exactamente fueron cinco minutos los que tardo Samuel en llegar.

-¡está abierto!-gritó Guillermo desde su habitación, sin dejar de observar al arácnido.

Escucho como abrían la puerta, como se cerraba, pasos en el primer piso, el tercer escalón rechinó cuando Samuel lo piso, finalmente escucho pasos acercándose a su habitación, la puerta se abrió y la figura de Samuel se hizo presente, estaba vestido con un pantalón de pijama azul y una sudadera vieja.

-hala si que es una gran araña.

-¿podrías matarla? Mientras más vive ese animal más temo por mi vida.

-¿tienes una zapatilla por ahí?

-ahí en el suelo hay una.

Pero Samuel ni si quiera se inmutó al acercarse a la araña, la mato en menos de un segundo y Guillermo solo un suspiro pesado en aquel momento.

-me habías dicho que odiabas las arañas pero no creí que eran tus enemigas mortales.

-siempre me han dado pánico, ni siquiera se porque, por cierto, gracias por haber venido y haberla matado.

Samuel se limitó a sonreír y se sentó al lado de Guillermo, levantó las cobijas y se metió en la cama, rozó la pierna del menor y también su pie, este lo miro y recostó su cabeza en su hombro.

-¿puedo quedarme un rato? No me agrada la idea de que estés en casa solo, me da miedo que te suceda algo.

-usualmente diría que no me va a pasar nada pero la verdad es que tengo algo de miedo y preferiría que te quedases un rato más.

-¿no quieres venirte a mi casa a dormir? Seguro que a mi abuela le agradará conocerte mejor.

-me agradaría mucho pero la madre de la amiga de Karol la traerá a casa por la mañana.

-bueno en ese caso yo me quedaré aquí.

-¿que dices? No no, tienes que ir a tu casa y estar con tu abuela.

-no iba a pasar mucho tiempo con ella a estas horas de la noche Guille, no te preocupes por eso.

-¿estás seguro?

-cien por ciento, hace demasiado tiempo que no duermo a tu lado y me agrada hacerlo, ¿te he dicho lo mono que te ves dormido?

-desde hace cuatro meses creo y además no es cierto, según Karol ronco y babeo.

-y ella tiene razón pareces un oso en plena hibernación y dejas la almohada mojada pero eso no quita que tu rostro se vea como el de un niño pequeño y te ves tan tranquilo que me gustas cada vez más cuando te veo así.

-¿pero que dices? Si me has visto dormir tres veces, cuatro quizá.

Samuel negó con la cabeza mientras reía.

-es algo extraño de explicar.

-bueno tomando en cuenta que vas a quedarte a dormir aquí creo puedes contarme, tenemos tiempo de sobra.

Samuel soltó un suspiro, una cosa era recordarle y mostrarle a Guillermo cuanto lo amaba pero una cosa muy distinta era explicarle lo que causaba en él, Samuel nunca fue muy expresivo y con Guillermo estaba siendo la excepción, él menor lo había cambiado para bien y quería seguir mejorando por él, solo por él.

-seguramente sabes lo que son las famosas mariposas en el estomago-comenzó a decir Samuel-es una nueva sensación para mi ¿sabes? Cuando llegaste al instituto algo se removió en mi, no sabía lo que era hasta que le dije a Luzu, me dijo que me gustabas y yo creía que era una locura hasta que comencé a sentir algo cada vez que te veía, cada vez que te reías, incluso cada vez me mirabas serio y cuando comenzamos a acercarnos el uno al otro creí que iba a explotar por tantos sentimientos dentro de mí pero no, y a día de hoy después de ¿nueve meses? Sigo sintiéndome igual que escucho tu voz, cuando te veo reír, cuando me llamas por motes cariñosos, cuando te veo dormir, tu mera presencia me hace sentir mariposas en el estomago.

Guillermo estaba atónito con aquellas palabras que salieron de la boca de Samuel, sabía que lo quería pero no sabía que él producía tantos sentimientos en el mayor.

-bueno si te soy sincero me has dejado sin palabras-susurró Guillermo-solo puedo decirte que tú produces lo mismo en mi, y que te quiero más de lo que te imaginas.

-no tienes que decirme nada, necesitaba decírtelo, compartir lo que siento contigo.

El menor esbozó una sonrisa, en ocasiones como esta recordaba lo que la gente contaba de Samuel “un auténtico todos míos” pero ahora había cambiado, y era gracias a él pues logró enamorarlo sin siquiera intentarlo y el mero hecho de saber que mejoró la actitud de una persona le hacía sentir especial, demasiado.

-me gustas mucho-susurró Samuel.

-a mí también me gustas mucho.

-repítelo-pidió el mayor.

Guillermo soltó una risita en modo de sorpresa y posó su mano encima de la del mayor, entrelazo sus dedos y suspiro antes de decir:

-me gusta mucho Samuel.

Noto como este se giraba para besar su mejilla, su barbilla, su frente, comenzó a besar su rostro con delicadeza.

-sigue diciéndolo-suplico él.

Guillermo sonrío.

-me gustas-repitió acariciando el cabello de Samuel con su mano libre.

-de saber que vendría esta noche a verte me habría afeitado, quizá hasta me hubiera peinado un poco.

-me gustas así-respondió Guillermo dejando que la barba incipiente de Samuel rozara su nariz y su mejilla-me gustas.

Él mayor lo tomo por la nuca y se acercó a él y a sus labios.

-guille…

Él tragó saliva y le posó los labios en la barbilla.

-samu…

El recién nombrado acerco sus labios a los del menor y los beso delicadamente, como si fueran de cristal y pudiesen romperse, Guillermo movía sus labios despacio y su mano se posó en la nuca del mayor, haciendo que el beso fuera todavía mejor.

-me gustas-volvió a decir él-me gustad muchísimo, me gusta esto.

Sus labios se separaron pero sus rostros no, sus frentes estaban pegadas y sentían sus respiraciones que se iban calmando con el pasar de los segundos.

-¿quieres cenar algo? Yo he cenado ya pero puedo acompañarte.

-el tema de la comida en mi casa es un caos, mi madre y mi abuela juntas preparan comida como si fuera a alimentar a un ejército, de hecho me gustaría invitarte a que la conozcas antes de que se vaya, le he hablado de ti y muere por conocerte.

-¿te parece si voy el jueves por la noche? Mis padres llegan el miércoles por la mañana y no quisiera dejar a Karol sola estos tres días.

-está perfecto, pero si yo fuera tú alistaría tus mofletes.

-¿de que hablas?-pregunto Guillermo divertido.

-mi abuela tiene una manía excesiva con pellizcarme los mofletes, me hago a la idea cuando vea los tuyos, son tan regordetes y adorables que no quitará sus manos de tu cara.

Guillermo estalló en carcajadas, recordó a su propia abuela cuando pellizcaba su rostro cuando él era pequeño, y la idea de pensar en una mujer mayor pellizcando el rostro de Samuel le causó más risa.

-¿de que cojones te ríes?-pregunto en un tono de confusión.

-he imaginado la escena y me ha parecido tan gracioso-respondió Guillermo mientras trataba de calmar su risa.

Samuel posó su mano en uno de los mofletes del menor, y antes de que se diera cuenta ya estaba pellizcándolo.

-son como mofletes de bebe.

Guillermo puso los ojos en blanco fingiendo molestia aunque en realidad le causó gracia aquel comentario, Samuel soltó una risa y soltó la mano del menor para pellizcar ambas mejillas.

-¿quién es el más mono? ¿Quién es el más mono del planeta?-comenzó a decir Samuel imitando el tono de voz que usa la gente al hablarle a un bebé-pues tú, el más mono es el pequeño guille.

-¿me has visto cara de chiquillo de dos años?

-de hecho si, eres adorable.

-voy a tirarte de la cama como sigas pellizcándome la cara, y hablo en serio.

Samuel retiró sus manos del rostro del menor mientras intentaba no reír y simulaba estar serio.

-gracias.

Se quedaron en silencio durante unos minutos, pero no fue incomodo, todo lo contrario, se sentía un aire cómodo e íntimo.

-¿te apetece ver una película? Tengo un par en el cajón de allá-dijo señalando el último cajón de la mesita de noche.

-escoge tú, la que más te guste-Guillermo asintió-¿pero podrías apagar la luz? Odio ver películas con la luz encendida.

-yo también, con la habitación a oscuras hay un ambiente más similar al cinema.

Guillermo salió de la cama y se puso de pie, primero se dirigió al último cajón de la mesita de noche, tuvo que agacharse para poder tomar la caja llena de películas, escogió “el viaje al centro de la tierra”, sintió la mirada de Samuel en él y se detuvo unos segundos más en esa posición, lo hizo apropósito.

-¿por qué estás mirándome el culo?

-¿eh?¿yo?-tartamudeaba-¿como me has pillado? Ni siquiera estás mirándome.

-siento tu mirada en mi, eres demasiado evidente.

-eh…yo…lo siento, no era mi intención mirarte.

Guillermo no dijo nada, se puso de pie de nuevo y se giró, notó como el rostro del mayor estaba sonrojado y su mirada estaba fija en la pared, no dijo nada e inserto el disco en el reproductor del televisor, se giró de nuevo y miro a Samuel que seguía con un semblante serio.

-eh tranquilo, no me he enfadado.

-pero estuvo mal.

Guillermo apago el interruptor de la luz y se metió en la cama de nuevo, más cerca de su novio, lo rodeó con un brazo y susurro:

-no está mal porque yo también te he mirado el culo, lo admito.

Los ojos de Samuel se abrieron como platos.

-¿tú? ¿Qué le has hecho al tímido de mi novio?

-tengo un lado oscuro dentro de mi, bueno no tan oscuro pero también tengo mis cosas.

-cada día me sorprendes más, sigo sin creer que TÚ me mires el culo, ¿estoy dormido y esto es un sueño?

-no no lo es, anda vamos a ver la película que me estoy poniendo nervioso.

A mitad del filme Guillermo se quedo dormido en el pecho de Samuel, se relajó mientras escucho sus latidos y ese sonido lo arrullo tanto que cayó en el mundo de los sueños, el mayor se percató de esto cuando comenzó a roncar.

-yo te dije que parecías un oso hibernando, pero eres un muy hermoso oso-susurró Samuel-buenas noches mi niño.

Él termino de ver la película y al acabar apago el televisor y se quedó dormido, no presto mucha atención a la pantalla pues no paraba de mirar a Guillermo dormir, creía que era lo más precioso que jamás había visto.


Por la mañana Samuel fue el que despertó primero, no pudo moverse pues Guillermo estaba encima suyo además de que sus cuerpos estaban enredados a las sabanas de la cama, decidió quedarse ahí unos minutos, lo observo dormir hasta que el menor despertó de golpe, ninguno dijo nada, simplemente se miraron a los ojos y Samuel plantó un beso en la frente del menor.

-pero buenos días mi niño.

-buenos días Samu, ¿por qué no me despertaste?

-te veías muy lindo durmiendo y me daba penita despertarte.

Guillermo se ruborizó un poco, pero no dijo nada, se quedó pensativo durante unos segundos hasta que recordó algo: Karol.

-¿han tocado a la puerta?-pregunto alarmado.

-que yo sepa no, ¿por qué?

-¿qué hora es?

Ambos miraron el reloj, 10:26 a.m.

-¡no puede ser!

-¿qué pasa guille?

-se suponía que hace nueve minutos habían traído a Karol a casa, joder.

Guillermo salió deprisa de la cama, dando tropezones mientras caminaba a la puerta de la habitación, la casa estaba silenciosa exceptuando por los pasos del menor, corrió a la puerta de entrada y no vio ningún auto cerca, tampoco vio a ninguna niña cerca, miro nervioso a ambos lados, ¿se había cansado de esperar la madre de la amiga de Karol? ¿La había dejado en la puerta y la menor se fue? ¿Donde estaba su hermana? Comenzó a agobiarse, su respiración se agitaba.

-eh cariño, ¿que pasa?-dijo una voz detrás de Guillermo, era Samuel, claro que era él-tienes que tranquilizarte.

-Karol no está Samuel, ¿y si le sucedió algo? No puedo permitir que le suceda algo jamás, no me lo perdonaría, ¿por qué demonios no le pedí el numero de celular a esa mujer? ¿Y si llamo a emergencias?

Samuel abrazo con fuerza a Guillermo, este dejo de hablar y le devolvió el abrazo.

-no le sucedió nada a Karol, seguro que está con su amiga todavía y en un rato llegara a casa, no te preocupes por nada de eso.

La respiración del menor comenzó a calmarse hasta el punto de respirar con normalidad.

-¿quieres volver adentro? Es algo raro estar parados en la calle en pijama.

-a mí no me importa, anda sentémonos en la puerta a esperar a tu hermana.

Samuel tomo la mano de Guillermo y lo guió a la puerta de entrada, se sentaron juntos mientras esperaban a que llegara Karol, Guillermo se alarmaba cada vez que pasaba un auto, el reloj marcaba las 10:40 a.m. cuando un auto aparcó frente a la casa y Karol bajo de este, corrió hacia su hermano y lo abrazo con fuerza.

-¡guille! Te extrañé mucho.

Samuel observó como el auto se iba y posó su mirada en el momento hermana~hermano que estaban viviendo Guillermo y Karol.

-yo te he extrañado mucho más pequeña, ¿te has portado bien? ¿Como la has pasado? ¿Comiste bien?

-si, excelente, y si, ayer su madre nos preparo waffles con fruta.

Guillermo abrazo con más fuerza a su hermana, finalmente la soltó y depósito un beso en su mejilla.

-¿ya viste quién está aquí?

-¡samu! ¿Que haces aquí?

-bueno he venido a visitar a tu hermano.

-¿te has quedado a dormir aquí? ¿Como una pijamada?

-algo así, extrañaba a tu hermano ¿sabes?

-¡yo también lo extrañe!

-¿te parece si abrazamos a tu hermano?

El mayor y la menor abrazaron con fuerza a Guillermo que los miraba con amor, esas dos personas eran lo que más quería en el planeta y daría lo que fuera porque ambos estuvieran bien.

-¿os gustaría ir a desayunar a mi casa? Seguro que mi abuela y mi madre cocinan suficiente para todos.

-si no es una molestia-susurró Guillermo.

-¡claro que si! Tengo mucha hambre la verdad.

-eh Karol no seas grosera, agradécele a Samuel.

-muchas gracias samu-respondió la menor propinándole un abrazo al mayor.

-pero tengo que vestirme, no iré en pijama.

Guillermo subió a su habitación y cambio su ropa por un pantalón de mezclilla clara y una camiseta verde lisa.

-¿has visto lo guapo que es tu hermano?-comentó Samuel mientras que su novio bajaba las escaleras.

-es de familia-respondió Karol risueña.

-claro que sí, eres hermosa también pequeña pero tu hermano me vuelve loco.

-¿lo quieres mucho?

-mucho es poco comparado con cuanto lo quiero, pero no le digas que luego se lo flipa.

-anda cállate y vamonos-respondió Guillermo con las mejillas ardiendo.

-¿lo ves?ahora que nos ha escuchado irá de chulito por ahí.

-te daré un golpe, te lo juro.

-ahora se ha vuelto violento Samu, creo que debemos hablar más bajo.

-los odio a ambos.

-pues yo te quiero.

-y yo también, así que si nos odias estaría mal.

Guillermo sonrío y ya, no quiso decir nada, tomo la mano de Karol y la mano de Samuel, se imagino una escena así en un futuro lejano, él y su amado novio con una hija propia, caminando por ahí, en familia, él quería formar una familia con el mayor y estaba bastante seguro que podrían lograrlo si la vida no les ponía obstáculos demasiado complicados.

Samuel condujo hacia su casa mientras que Karol les contaba lo que hizo en casa de su amiga, él también se sentía como si fuera padre de la menor y deseaba un futuro así con Guillermo, tenía sueños así, una familia normal junto con su pareja, anhelaba con que eso se hiciera realidad.
Llegaron a la casa del mayor, antes de entrar Guillermo se detuvo.

-¿y si no le agradó a tu abuela?

-estoy seguro que te va a amar.

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Que les está pareciendo? Bien? Me está gustando la ruta que está tomado el fanfic, aún no saben lo que les espera a estos dos, créanme.
No se acerca el final, aún (aunque creo saber cuál será el final) pero tengo ideas para próximos capítulos.
No se preocupen, mañana subiré otro capítulo, se los aseguro, quizá no tan largo pero habrá algo aquí, gracias infinitas por esperar tanto tiempo, se merecen el cielo todas las que me apoyan! Les deseo lo mejor!

Collego hard disk al pc.
Apro cartella Music.
La scorro.
A caso.
Per cercare ispirazione.
Che voglio andare a correre.
Arrivo alla L di Leonard Cohen, che le cartelle le creavo sempre per nome, pigro che non sono altro.
E poi subito dopo trovo Les Négresses Vertes.
Il passato.
Zaaan.
Le sinapsi che si attivano.
Torno indietro nel tempo di vent’anni, forse.
Senza nemmeno DeLorean o scienziati pazzi.
Era estate.
Pomeriggio.
Caldo.
Zobi la Mouche.
Vaghe discussioni su una cosa insulsa avvenuta la sera prima.
Lei indossava un gilet aperto, senza nulla sotto.
Aveva fiori davanti e completamente nero dietro.
L’avevamo fregato insieme a quel negozio accanto al cinema, qualche giorno prima.
La Rinascente, mi pare.
Le braccia si alzano per raccogliersi i capelli. E’ caldo.
Ascelle non completamente depilate.
“Senti, ormai è andata. Che ne dici di mettermelo dentro, poi casomai ci pensiamo?”
Me lo dice sorridendo.

Erano i favolosi anni novanta.
Sembra dieci minuti fa.
E. dove sei andata? Che fine hai fatto? Perché sei sparita?
Ci troviamo tra venti minuti a casa mia?
Non sto più con i miei. E ho una lampada a cera che secondo me ti farebbe impazzire.
E porta quel gilet. Ti prego.

Non si torna indietro

È passato un anno da quando ho perso tutto. Esatto, tutto.
Era sera tardi e avevo deciso di installare Steam. Io e la mia totale incapacità a gestire la tecnologia avevamo selezionato come cartella in cui mettere il programma DESKTOP. È stato l'inizio della fine. Una serie infinita di icone si sono presentate sullo schermo. Io ero nel panico e sotto suggerimento ho premuto DISINSTALLA.
Però…
Però………
Hanno iniziato ad eliminarsi una dietro l'altra tutte le cartelle presenti sul desktop.
Tutte tranne steam.
Ho perso 10.700 file che conservavo da anni. (Fare un backup su un coso esterno era troppo impegnativo per la mia mente semplice). Oggi di fronte a questo anniversario piango ancora lacrime amare. E soprattutto madonne.

anonymous asked:

Ma parli proprio tu di rubare gif e foto? Sei la prima ladra di tumblr e facebook, uno schifo di persona che ha scopato a 13 anni e fa la morale agli altri. Preferisco le finte disagiate che le vere puttane!

Ciao. Stamani mi sono mangiata quasi 700 g. di frutta e stavo per sputarla tutta leggendo la tua domanda, stranamente anonima. E’ un caso che quando sparate stronzate vi nascondete sempre dietro a questa nuova forma del giorno d'oggi? 
Stavo giusto pensando che da quando ho aperto questo blog mi sono fatta tante risate ed ho avuto modo di conoscere ancora meglio questo “fantastico mondo diverso da ciò che ci circonda nella realtà”, come lo definite voi… e sono arrivata alla conclusione che voi gente di tumblah siete ancor peggio di quelli che incontriamo ogni giorno in centro che vanno e vengono dai negozi, dalle aziende e dalle scuole. Ed il motivo è semplice ed anche abbastanza in superficie: voi non vedete oltre il vostro naso, volete mille attenzioni esattamente come quelle ragazze che definite puttane perché hanno 1000 like alle fotografie di facebook, dite di volere una società che non insulti e che capisca un po’ di più, ma siete i primi ad etichettare le persone senza nemmeno conoscere il loro nome. Ah, e scusate se v'illumino d'immenso, ma la società siete anche voi. 

Quindi, dopo aver fatto questo appunto, sono felice di poter rispondere alla tua affermazione in modo corretto e non nel modo in cui hai scritto tu, ovvero con stupidità. 

Partiamo dall'inizio. Analizziamo completamente ciò che hai scritto: Ma parli proprio tu di rubare gif e foto? Sei la prima ladra di tumblr e facebook, 
Adesso vorrei proprio sapere quando ho rubato cose da tumblr o da facebook. Oh, aspetta… forse non ti è ben chiaro che rubare immagini in internet è quando non citi la persona da cui hai ricavato il materiale e togli completamente la fonte. Trovami un solo post dove non ho citato da chi ho preso le gif. E trovami degli screen che ho preso dalla pagina facebook l'imbarazzante disagio degli utenti di tumblr italia dove nella descrizione e negli hashtag non c'è il loro nome. 
Puoi sfogliarti tutto il mio blog da cima a fondo, ma posso garantirti che non troverai mai qualcosa preso da qualcun altro che ho spacciato per mio. I post che non hanno citata la pagina facebook nominata nelle righe precedenti sono screen fatti da me e cercati da me!

L'immagine che ho appena allegato sopra sono le cartelle che ho del desktop del mio pc. E dentro ci sono tutte le immagini e le gif da usare il questo blog. Ogni volta per creare un post mi tocca guardare più di 3000 immagini, cercare di capire quale sta meglio con la frase da disagiato trovata nei social e se permetti mi da fastidio quando sfoglio la home e trovo robe mie per cui mi sono sbattuta nottate intere senza nemmeno un piccolo ringraziamento.
Io ringrazio sempre chi mi aiuta inconsapevolmente a mandare avanti il mio “lavoro” su questo blog per una questione di rispetto e vorrei fosse una cosa ricambiata. A me non interessa se 1000 persone copiano quello che faccio, significa che sto creando post che piacciono, ma è giusto citare sempre. Io non è che vado in giro a vedere chi mi copia, ma quando mi trovo davanti a post miei privi di ringraziamenti mi girano le palle. O le palle devono girare solo quando tolgono la fonte dalla vostra citazione “ho il mare dentro x sempre”?
Ah, ci tengo a dire che ho creato un nuovo collegamento nelle navigazioni proprio riguardo questo argomento del copiare e lì troverai qualche risposta in più al tuo inutile parere.

Proseguiamo nell'analisi della tua frase: uno schifo di persona che ha scopato a 13 anni e fa la morale agli altri. Preferisco le finte disagiate che le vere puttane!
Sarai sorpresa quando ti dirò che puttana significa vendere il proprio corpo anche a sconosciuti per dei soldi. Cosa che io non ho mai fatto. 
Vivo con le mignotte da quando ho 5 anni. I miei genitori hanno un sexy shop e da quando ero alta un metro e una cipolla per me esistono solo transessuali, omosessuali, prostitute e travestiti. Gli unici etero che sono presenti in casa mia sono mia mamma e mio padre. 
Cioè, non so se sono stata ben chiara, ma i miei genitori con me non hanno mai avuto limiti e mi hanno sempre detto le cose come stavano. Io a 5 anni sapevo già come si facevano i bambini e mia mamma non mi ha mai detto “i bambini nascono dai baci”. A 5 anni sapevo già che i regali sotto l'albero me li facevano trovare i famigliari, non babbo natale e quando mi cadevano i denti andavo direttamente da mia nonna a chiedere cinque euro, non aspettavo proprio nessuna cazzo di fatina. 
Quando avevo 10 anni non avevo gli amici che hanno avuto la maggioranza di bambini. Giravo mano nella mano con mio zio ed il suo ragazzo ed i miei disegni sotto i temi d'italiano alle elementari erano quelle scene. 
Quando entravo in tabaccheria spesso capitava che mio zio discuteva con signore che sostenevano “mia mamma non fosse una buona madre perché mi lasciava con due gay” ed io assistevo alle scene tranquillamente dicendo alle signore che mia mamma era cosciente di quello che faceva e che dovevano farsi la loro vita, esattamente come noi ci facevamo la nostra. 
La mia famiglia non mi ha mai trattato né come una stupida e né come una bambina. Mi hanno sempre trattato come se fossi più grande di quello che realmente ero e per questo forse ad una normale età sapevo già più cose di quelle che poteva aver spiegato la tua famiglia a te. 
Anche Johnny Depp ha perso la verginità a 13 anni e un anno dopo ha provato qualsiasi tipo di droghe ma lui è un figo assurdo e solo perché è famoso è da stimare per questo, mentre se una qualsiasi altra persona fa le stesse identiche sue cose è uno sfigato o una puttana. Ma come cazzo ragionate? Abbiate della coerenza in quello che dite, perché davvero fate ridere i polli.
E poi chi è che stabilisce quando andare a letto con la gente? A 16 anni se la dai a tutto il paese va bene perché hai 16 anni e non ne hai 13? 
Io non sono stata a letto con il primo ragazzo che capitava, bella! Sono stata tirata fuori da un periodo di merda che mi stava divorando viva da quel ragazzo e dopo tanti mesi abbiamo deciso di fare quello che abbiamo fatto! Tu una storia come quella mia e sua te la puoi sognare seriamente. Nei mesi precedenti quel ragazzo non mi ha mai nemmeno appoggiato una mano sul culo perché io avevo bisogno dei miei tempi. Sai cosa vuol dire al giorno d'oggi stare con un ragazzo che ti dice “non m'interessa quanto devo aspettare, a me basta passare il tempo con te”? No, credimi, non lo sai. Oggi i ragazzi se non ti fai scopare entro due mesi ti mandano a fanculo e chi si è visto si è visto. Io dopo quella persona sono rimasta ferma e non ho fatto niente d'importante con nessuno. Se fossi una puttana, o per esser più corretti una troia -che è colei che da gratuitamente il proprio corpo a chiunque senza provare sentimenti- mi sarei affrettata a sbavare su altri cazzi. Peccato che nella mia vita ho di meglio da fare che troieggiare a destra e a manca.
Ma poi, anche qui avrei da puntualizzare qualcosa…
A te che cazzo ti cambia se sono una troia o meno? Io qui per caso prendo in giro i troioni da battaglia? No, io qui sostengo solo ottime cause contro chi parla di malattie pericolose con una semplicità che innervosisce anche le bottiglie. Quindi se permetti non centra proprio un cazzo il tuo ragionamento “meglio disagiati che puttane”.

Volevo porti una domanda per svelarti un piccolo segreto: se a me il mio passato va bene così… pensi veramente che possa fottermene qualcosa se proprio a te, che non hai manco il coraggio di mettere la faccia per dire i tuoi immensi pensieri idioti, non sta bene?

E chi è colui che ha narrato questa legge che decide quando bisogna fare l'amore per la prima volta? Chi è questo genio della lampada che dice “c'è una età per essere pronti a fare certe cose”? Chi è che sostiene questa causa che se non scopi quando scopano tutti gli altri sei una persona schifosa?
Dei minchioni, immagino. Perché se posso esservi d'aiuto vi avviso che ognuno nella propria vita fa il cazzo che vuole, all'età che vuole senza dover rendere conto alle vostre leggi che vi mettete solo perché avete paura del giudizio della gente! :)

Eddai raga, è come dire ad una persona “non fare la matura a tempo perso” solo perché fa dei ragionamenti migliori dei vostri. Dovreste accettare che ci sono persone che viste le circostanze si ritrovano a crescere prima del solito. E non è sempre un bene, credimi. Molto probabilmente per me sarebbe stato più simpatico uscire da scuola e andare a correre con i bambini della mia età anziché tornare a casa e vivere la mia vita in mezzo ai problemi degli adulti, ma è andata così e quello che succede non lo cambi. Io ho imparato ad accettare la piega che ha preso la mia vita, ora tu impara ad accettare che per non parlare di te parli di chi non conosci nemmeno. :) 

Ah, belli… ulteriori domande relative a tale argomento verranno cestinate, sappiatelo. Qui ho già dato tutte le risposte che dovevo dare. Vi saluto e passate un buon weekend! :)

Nonna, cara Nonna

è quasi un anno senza di te.

Sì, ho passato il test d’ingresso al politecnico di Milano, no, sto studiando, tranquilla.

Sì, sto mangiando, la carne no, lo sai che sono vegetariano, sto mangiando tanti legumi però.

Faccio ancora il brodino come mi hai detto tu, però io ci metto le carote: cambia completamente il sapore.

Sì, le lenzuola le lavo a 70° gradi col sapone di marsiglia e le stendo al sole, quelle poche volte che c’è a Milano.

Sì, mamma mi ha mandato il cappotto pesante col pellicciotto, i taralli e la salsa di casa, così sei tranquilla.

La cannottiera non la uso dalle medie ormai, lo sai… Mi metto le felpe.

Milano è bella, avevi detto che saresti venuta a trovarmi.

No, la nebbia non c’è, l’inquinamento l’ha portata via con sé.

Sì, all’università ho stretto amicizia con gli altri ragazzi del corso, sono simpaticissimi, ti faccio vedere le foto.

No, Nonna, lei è una mia carissima amica, lo so che é bella, ma mi sta dando un bacio perché siamo amici.

Ti prometto che quando mi trovo la ragazza te lo dico.

Ci stanno dando tanto da studiare e tanto da disegnare.

No, è design, non architettura, noi disegniamo oggetti, gli architetti disegnano case.

Certo che scendo a Natale, mi fai le cartellate col vincotto e le scorzette d’arancia?

Ti aiuto io a farle così stiamo in casa da soli a spettegolare di quel burbero di Zio Rocchino.

Certo che vengo al cimitero con te a trovare nonno, lo sai che mi piace l’odore dei fiori e la calma che c’è lì.

Nonna, adesso vado, devo studiare.

Lo sai che a Milano abito nella stessa via e allo stesso numero di casa tua a Santeramo?

Si, lo so che é strano, ha fatto ridere anche Papà.

Certo che ti chiamo, ti richiamo domani.

se solo potessi.

Ma tu ti sei fatta leggera leggera e sottile e sei volata lassù.

Mi manchi.

Ti voglio bene.

5

Toca Cojons: En busca del Cacaolat perdido.

Enviado por Press Any Key:

El otro día al ir a desayunar al “Lounge” de la empresa donde trabajo en la nevera donde podemos guardar cosas, nos hemos encontrado con una nota que decía algo tal que así (se puede leer en la foto, folio blanco dina-4 que aparece más o menos en el medio-arriba):

“Agradeceria a la persona que ha cogido un cacaolat de la nevera, lo reponga. Me parece una falta de respeto que se cojan cosas que no son de uno”

A partir de ahí, se nos ocurrió contestar con una notita justo debajo en marrón que pone: “Yo una vez cogí cambio de la máquina de café sin que fuera mio… #confiesatupecado #todossomoscacaolatrobado…” y a ver si la gente de la empresa se animaba a continuar con ello…Total, que al final, a última hora del día, la nevera había quedado llena de carteles con mensajes, si más no, curiosos, aportados por todos los departamentos de la empresa. Comentar que es una empresa téxtil internacional que no la conoce nadie *guiño*guiño* Por cierto, la chica acabó recuperando el cacolat y al día siguiente colgó un cartel premiando al cartel/imagen que le pareció más gracioso!! Al menos, se lo tomó bien… La que se ha liado por un cacaolat!!!#cacaolatrobado
Bipolarità festiva

Passare il periodo delle feste natalizie al paese vuol dire molto spesso concedersi lunghi periodi di ozio che sfociano nella noia e fare cose per la contentezza familiare che mai e poi mai si farebbero altrove.
Una di queste è stata la tombolata organizzata dai genitori in una sala parrocchiale per tirare su soldini da mandare agli orfanelli (e alle loro famiglie) dell’Indonesia.
Nonostante la scaltrezza e il mimetismo attuati nei giorni precedenti, ho dovuto immolarmi in quanto maggiore delle sorelle. 
Nonna doveva andare alla tombola e qualcuno doveva accompagnarla e per accompagnarla si intendeva sedersi con lei, controllare anche le sue cartelle, evitare che sparecchiasse tutte le cocce dei mandarini ogni volta che prendeva il bicchiere e dialogare amorevolmente con i vicini di posto.
Tolgo il pigiama, mi lavo, mi vesto, vado a prendere nonna, entro in sala e saluto chi conosco io e conosce lei
Eeeeh ma tu sei la figlia grande? Sei uguale a tua madre e/o padre (a seconda di chi dei due conoscevano)!
Ah ma sei quella che vive a roma da quando era piccola?  
Si vive male a roma, vè?
Poraccia che vive così lontano.
C’hai già trentasei anni?
Ce l’hai il marito? Sei separata? E i figli?
Eh ma d’altra parte a roma e difficile proprio vive!

Prendo posto nella sala e attuo il mimetismo di cui sopra, con l’allegria delle grandi occasioni

finchè
all’ultimo dei cinque giri di tombola, il giro regina, quello in cui tutti i premi dovevano essere regalati, ho inanellato una sequela di amboternoquaternacinquinaetombola che mi sono valsi nell’ordine:
un paio di ciabattine bianche deliziose
un set di tazzine da caffè+piattini+cucchiaini
un set di bicchierini da amaro
una borsetta (che ho regalato a una ragazza della casa famiglia, fregiandomi così anche del titolo di vincitrice più magnanima della parrocchia)
un posacenere
un tritaghiaccio
un orologio da parete
una macchina per mettere sottovuoto la qualsiasi
un aggeggio per centrifugare tutte le frutte e le verdure
due bottiglie di prosecco

tutte le maledizioni degli invidiosi del tavolo cui ho risposto con calma e classe quando ho scoperto di fare la seconda tombola con il numero 23

Mi hanno salutato tutti quanti con molto affetto e lo stesso augurio, cioè di trovarmi un fidanzato per l’anno prossimo.
Li aspetto al varco però perchè loro non sanno che il bucio di culo, in due, semplicemente raddoppia.

Eh bien il faudrait maigrir.

Je suis étudiante en histoire de l'art. Une partie de ce que j’apprends peut se faire par le biais d’expositions. Ce soir donc, juste après mes cours et ma longue journée de stage, je fais une jolie expo en nocturne au Louvre, ma maison que je ne quitte plus puisque j'y étudie, j'y travaille, limite j'y vis. C'est pour me mettre plein les yeux de trucs gracieux et chargés, du bon XVIIIe venu tout droit de Salzbourg que tranquillement je me rends rapidement dans cette petite exposition mignonnette de deux salles avant d'aller dîner chez mes parents.
Les expositions pour beaucoup c'est du plaisir curieux, du passe-temps esthétique pour certains, intellectuels pour d'autres, les deux parfois. Pour moi aussi, mais avec cette saveur supplémentaire -plus ou moins agréable - de l'étudiant qui doit rassembler des connaissances en vu de prouver à la fin de son année que le corps professoral peut lui allouer son diplôme en toute confiance. Je prends des notes donc puisque les photos sont interdites. C'est plus long, je stagne plus longtemps devant les œuvres, normal, je n'écris pas aussi vite que je lis.
Au début de cette expo est proposée une belle vidéo sur un magnifique écran. Des vues de Salzbourg, enfin bon j'ai pas trop regardé c'était moins pertinent pour moi, et le temps m’étais compté -maman n'aime pas que j'arrive en retard. J'ai aperçu du coin de l'oeil le blanc des murs impeccables des églises et les couleurs chatoyantes des fleurs. Une vidéo d'office du tourisme bonne pour donner le ton en somme. Par contre, juste à côté est disposée une vitrine. Un truc bête, des médailles et un tableau minuscule mais incroyable fait uniquement de strates de cire et de verre. Je prends des notes. C'est souvent des noms Allemands que je connais pas, ce qui me rend plus lente encore mais je suis dans un coin, les gens peuvent regarder les œuvres s'ils le veulent. Ou je le croyais.
- Excusez-moi vous pouvez vous pousser ?
Je tourne le regard à droite, et tombe sur une petite soixantenaire, propre sur elle, un manteau en daim, des lunettes, une queue de cheval impec, le visage sec, le regard froid. Je comprends qu'elle veut voir la vidéo sur l'écran gigantesque à ma gauche que je regarde brièvement pour voir si vraiment j'empiète. Pas trop le choix en fait il fait toute la largeur du mur et si je me colle contre la vitrine je ne vois plus les cartels (les machins que les gens lisent à peine parce que le nom du gars, la date et le titre de l'oeuvre OK, les matériaux bon mais franchement la taille, exacte, le lieu de conservation c'est être pointilleux pour rien, ce rien qui est important dans le cadre de mes études) que je copiais puisqu'ils sont sur le tranchant du présentoir. Je fais quand même un petit petit pas en avant mais de sorte a toujours voir les cartels, donc en restant immanquablement devant cet écran gargantuesque, et je reprends mon travail.
-“Excuse-me c…”
Quand j’entends l'anglais et que je la sens se rapprocher de moi à limite tendre la main pour attirer mon attention, je comprends immédiatement qu'elle pense que je suis étrangère et que j'ai rien capté. En me tournant vers elle je la coupe en français un peu agacée :
-Vous savez, j'ai compris ce que vous m'avez dit.
Peut être que j'aurais dû être plus douce mais sérieusement… Elle avait toute la place qu'elle voulait et voyait tout en se déplaçant un peu sur le côté. Mais non.
J'avoue ne pas me souvenir exactement du très court échange qu'il y a eu ensuite où je lui explique, peut-être agacée en tout cas poliment, pourquoi je n'avance pas davantage. Cette dame, qui apparemment n'aime les expositions que quand elle y est seule, n'apprécie pas que je ne m'écrase pas devant son autorité sénile et qu'elle n'ait pas la priorité que lui confère ÉVIDEMMENT son âge et sans doute sa position sociale. Elle me regarde comme la nuisance que je suis dans son espace muséale de jouissance oisive. Je termine ma phrase rapide (tout se passe en quelques secondes) en disant qu'il n'y a pas la place et je veux retourner à mon travail évident, mon stylo et mon carnet entre les mains.
Ça n'est pas content, ça comprend que je ne bougerai pas avant d'avoir fini.
- Eh bien il faudrait maigrir.
Oh ça ne l'a pas dit fort, ça l'a soufflé dans un sifflement rageur et dépité, vicieux puisque ça l'a dit suffisamment fort pour que je l'entende, pour que je sache. Ouais je suis pas une mannequin, ouais je suis en surpoids. Je fais 1m76, et je pèse 100 kg. Ouais. Pourtant figurez-vous que je n’y pense pas chaque seconde de ma vie, que je ne me définis pas dans tout ce que je fais comme étant un être de 100kg. Je ne sens ce poids que quand je suis sur la balance. Autrement… J’ai donc eu un quart de seconde où j’ai halluciné puis un coup de sang immédiat.
- Je vous emmerde Madame.
Je n’ai pas réfléchi c’est ce qui est sorti. Je pense que j’ai grondé en lui faisant face et qu’elle ne s’attendait pas trop à ma réponse. Ma voix porte et a bien résonné dans l’espace d’exposition. Le gardien de salle nous a regardé, un peu inquiet de devoir s’occuper d’autre chose que de rappeler l’interdiction de prendre des photos. Elle a détourné le regard en marmonnant un “oui j’avais remarqué” et a continué à regarder sa pub de vacances.
-Je peux toujours me reculer si vous voulez, ça vous arrangerait encore mieux aussi.
J’ai tendance à être un peu trop cynique quand je suis attaquée. Elle a fait mine de ne pas m’entendre. J’étais furieuse. J’ai voulu me calmer en retournant à mon écriture… Si vous voyiez les quelques lignes que j’ai réussi à écrire… Illisibles. Je tremblais de rage.
J’étais une étudiante en train d’apprendre, un esprit en mouvement. En cinq mots, ni plus ni moins cette femme que je n’avais jamais vue de ma vie m’a rabaissée à mon seul corps, impropre à son petit confort personnel.
Je n’arrivais pas à me calmer. Pourtant je crois être un esprit calme voire flegmatique. Je me suis retournée vers elle.
-Enfin c’est incroyable. Pour QUI vous vous prenez ?
De quel droit ? De quelle autorité ? Elle m’a ignoré de nouveau. Je me suis tue, coupée dans mon élan car j’avais instinctivement (bêtement) attendu une réponse et je suis retournée à mon cartel que j’avais déjà lu quatre fois sans le retenir.
Je m’en veux… Je n’ai plus rien dit. J’ai continué de bouillir. Je pense que je n’ai pas retenu ce que j’ai vu par la suite, je ne me souviens pas vraiment même. Je me suis dit que si je la revoyais j’irai la voir, j’irai lui dire ce que je pensais, je lui apprendrais ce que c’est. Qu’elle ne me connaît pas, qu’elle ne sait pas qui je suis, comment je suis, quelle est ma vie. Qu’elle n’était qu’une pauvre idiote qui osait dire des choses qui pouvaient détruire quelqu’un en quelques secondes et tout ça pour quoi ? Parce qu’elle n’a pas pu voir un cinquième de cet écran qui ne présentait rien ? J’espérais la revoir au détour d’un tableau et tout en notant mes noms d’allemands je me voyais lui apprendre la vie à soixante ans passés, la mépriser, lui faire avaler sa queue de cheval.
Je l’ai revue. Je ne suis pas allée la voir. Je n’ai pas eu le courage de peut-être soutenir une deuxième attaque. C’était déjà trop. Je m’en veux. Je me sens coupable d’avoir détourné le regard, d’avoir fuit. Je me sens diminuée de ne pas l’avoir confrontée, de ne pas lui avoir souhaité une bonne soirée en la remerciant de m’avoir fait profité de son intelligence. Je me pensais capable. J’ai vu que non. En plus d’être grosse je suis une froussarde. Elle est rentrée tranquillement chez elle après avoir fait le tour de cette chârmante petite exposition, et ira raconter qu’une grosse l’empêchait de voir les supêêêêrbes images de cette ville enchâânteresse qu’est Salzbourg. Ma chère, c’est qu’elles ont totalement démissionné ça, elles ne se tiennent plus, comment pourraient-elles respecter les autres quant elles ne se respectent pas elles-mêmes? Ma bonne amie reprenez donc du thé. Ca ne fait pas grossir ça ahahah.
Deux amies à moi étaient là, je leur avait dit que je n’avais pas été touchée par ce que cette vieille grabataire avait dit. Je le pensais vraiment. Je me suis trompée. J’étais furieuse, je n’avais que la colère et l’envie de lui en coller une en tête. Une fois calmée, j’ai repris mes esprits, j’ai voulu aller chez mes parents pour dîner. Sur le trajet j’ai pensé à ce que j’ai dit, ce que je voulais dire, ce que j’aurais dû dire, et j’ai surtout repensé à ces petits mots, ces petits mots soufflés, ces petits mots de rien. Je m’en veux de vouloir pleurer. Je ne l’ai pas encore fait… Je me retiens. Encore maintenant. Les larmes qui me brûle les yeux m’horripilent, et me rappellent mon impuissance, ma faiblesse d’être touchée par ces mots qui ont été lancés dans le seul but de faire mal… et qui semblent réussir. J'ai l'impression que si elles coulent, l'autre aura gagné.
Je donne peut-être l’impression d’avoir confiance en moi. De n’en avoir rien à foutre de ce que les autres pensent. Si vous ne l’aviez pas compris c’est une carapace bien stéréotypée du personnage fort en gueule mais qui en fait est tout mou dans le dedans. C’est un entraînement de longue haleine, un long exercice. J’ai ignoré longtemps ce que mon entourage pouvait dire de désagréable à mon propos, je m’y suis habituée. J’ai toujours été grande, j’ai toujours été ronde mais rarement dans ma vie j’ai été emmerdé pour mon poids. C’est arrivé, bien sûr, la dernière fois était au collège. J’ai eu quelques bullies, mais ils se sont tous découragés, jamais ils ne sont restés longtemps, jamais ils ne m’ont touché en profondeur. J’ai eu des blagues innocentes parfois, mais très très rares, de mes amis ou de mes frères. J’ignore ou je réponds du tac-au-tac. Ce sont des gens que je connais qui sont issus d’un environnement qui m’est familier et que je peux ignorer ou que je me sens capable de contrer.
Jusqu’à ce soir jamais un.e inconnu.e ne m’avait attaqué gratuitement. Jamais on avait baissé les yeux sur moi et décidé de me reprocher mon physique directement, sans aucune considération pour la personne que je suis. Jamais je n’avais eu à ressentir le poids de ces 100kg par le mépris d’un autre que le mien. Cette performance a été réalisée par cette femme, blanche, d’un âge qu’on qualifie habituellement de sage et qui s’est crue meilleure que moi parce que desséchée et la peau sur les os. Elle s’est arrogée le pouvoir de me retirer le droit d’être là parce que je gênais son espace, parce que je prenais trop de place, parce que je suis grosse. Je devrais me cacher dans ma honte, dans mon gras, dans mon corps si dégueulasse qu’il ne devrait même pas exister dans un espace de beauté, de culture et de savoir. Cette femme doit être malheureuse pour être d’une méchanceté si instinctive parce que même si cela m’a traversé l’esprit à aucun moment je ne lui ai dit qu’étant sur le seuil de la mort elle devrait plutôt laisser la place à ceux qui apprennent leur métier. Ou plus simplement qu’elle n’était qu’une vieille conne.

Dicen que una vez, había un ciego sentado en un parque, con una gorra a sus pies y un cartel en el que, escrito con tiza blanca, decía: POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO. Un creativo de publicidad que pasaba frente a él, se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra. Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó una tiza y escribió otro anuncio. Volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego y se fue. Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna. Ahora su gorra estaba llena de billetes y monedas. El ciego reconociendo sus pasos le preguntó si había sido él quien re-escribió su cartel y sobre todo, qué era lo que había escrito allí. El publicista le contestó: Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras. Sonrió y siguió su camino. El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía: ESTAMOS EN PRIMAVERA, Y... YO NO PUEDO VERLA.

anonymous asked:

Ho bisogno di un consiglio da parte di un noto playboy, quindi mi rivolgo a te. Qual è il limite di sopportazione che separa il tempo perso da una donna per truccarsi e quello guadagnato rimanendo un cesso? Se esiste, come posso comprimere l'attesa?

Tralasciando il fatto che l'ultima volta che ho toccato una donna mia madre ha detto “toglimi le mani di dosso Intrattenimento, hai ancora le mani appiccicose di succo yoga all'albicocca”, ecco qualche consiglio per ingannare l'attesa:

1) Fatti una sega silenziosa. E’ uno dei procedimenti più antichi. Si dice che i primi ad utilizzarlo furono i Sumeri, che aspettavano le loro donne per andare alla grande festa in onore delle loro divinità. Bisogna essere abbastanza esperti per attuare questa leggendaria tecnica. Prima di tutto accertarsi che lei ne abbia almeno per qualche altro minuto (fin qui, tutto facile), poi accertarsi che non ci sia nessun altro in casa, perchè non vogliamo che il piccolo Timmy scopra le meraviglie della sessualità tramite il pisello eretto di un “amico” di sua sorella. Infine, visualizzare rapidamente la preda erotica e usare chirurgicamente l'elastico dei boxer per fermare il cazzo esattamente a metà, portandolo così in una posizione che ti farà automaticamente schizzare sul basso ventre, dove si andrà ad incrostare fino alla prossima doccia, perché parliamoci chiaro, il tempo di un kleenex non c'è.

2) Inculale un po’ di roba. Un altro grande classico. Devi anche qui stare attento a non esagerare. Cinque euro si, venti no. Una sigaretta si, mezzo pacchetto no. Un numero di Dylan Dog si, il candelabro d'argento no. Un greatest hits dei Blur si, il giradischi del padre appassionato di jazz no

3) Mangiati qualsiasi cosa commestibile in quella casa. Dolce, salato, frutta, verdura, merendine, mentine, pane generico, surgelati non scongelati, muffa rimasta attaccata al frigo, maionese scaduta, una scatola di Simmenthal aperta con dentro il vomito di un neonato, il pepe macinato, le spugnette metalliche per lavare i piatti

4) Fatti i cazzi suoi su internet. Qui siamo già ad un livello più alto. Devi saper agire bene ed in fretta. Devi saper cercare le cartelle giuste e avere modo di recuperare password di ogni tipo. La combo finale ovviamente è arrivare al punto uno tramite il punto quattro

5) Attacca caccole in posti strategici. C'è sempre un buon motivo per farlo. Se siete in buoni rapporti, la caccola che le rimane in mano quando tocca la maniglia della porta sarà motivo di risate. Se ci saranno screzi, la vendetta sarà un piatto da assaporare con passione.

Nel prossimo episodio vi insegnerò a lavorare a maglia con la cotonella che ti ritrovi dentro l'ombelico.