cartas yu gi oh

                   Todo fue una hermosa coincidencia, si se lo preguntaban. Había encontrado su mazo de cartas Yu-Gi-Oh! por mera casualidad, aparentemente, se había caído a su maleta cuando guardaba los libros. Ahora, que apenas recordaba cómo jugar, decidió hacer mejor uso de ello: construir una casa de cartas. ❛ ¡No muevas la mesa! ❜ Pidió, en voz baja, sin siquiera levantar la mirada para ver a quién se encontraba frente suyo. Sus movimientos eran coordinados y lentos, porque ahí estaba el resultado de un trabajo de horas, le tiraría el Demidovich a cualquiera que se atreviera a arruinarlo.