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Querida Yo

Dejemos de luchar por alguien que no nos quiere.
Dejemos de preocuparnos por las personas que les importamos un carajo.
Dejemos de extrañar a quien nos ha olvidado.
Dejemos de escribir a quien no nos los quiere.
Dejemos de imaginar cosas que no pasarán.
Dejemos de escuchar música que nos pone triste.
Dejemos de sufrir por cosas absurdas.
Dejemos de llorar por personas estupidas.
Dejemos de cargar el pasado.
Dejemos de enamorarnos a lo pendejo.
Dejemos de quejarnos de está jodida vida.

No eres la cara que das durante el día,

sino la que muestras antes de dormir

y segundos después de despertar,

cuando no quedan velas en el cajón

y toca que andar a ciegas por el mundo.

Eres más que unos cuantos abrazos en Navidad

y el desastre de no saber organizar tu vida

para el Año Nuevo.

A veces sientes que no puedes más con tanta mentira

y te ahorcas con la soga de la falsedad.

Muestras tu esencia y no saben apreciarla,

sino contagiarla con promesas que barre el viento,

con el tiempo te vas dando cuenta que los hechos

son palabras dichas en silencio.

Sólo quien te desnude el alma

sabrá cuántos puñales llevas clavados en la espalda,

en cuántos añicos aún late el corazón,

en cuántos suspiros sobrevive tu ser.

Pero que, sin embargo, aún esperas algo.

O a alguien.

No lo sabes bien.

Pero estás esperando a que llegue

y quieres que sea pronto,

porque ya no puedes cargar con tanta tormenta en los hombros,

la mala hierba empieza a creer alto y no puedes ver el paisaje.

Eres lo que haces sentir al otro,

los fragmentos donde te has quedado y no has regresado,

las canciones con las que has llorado hasta olvidarte del ayer,

los abrazos que te han llevado a dar vuelta al mundo al cerrar

los ojos,

los besos que te han dejado sin boca y la has buscado en otras,

sin éxito.

Qué fracaso es ir por la vida sin ninguna herida,

sin ningún aroma que te lleve de vuelta a tu hogar,

sin ningún recuerdo al cual aferrarse y cerrar las alas.

No eres los te quiero que dijiste en vida,

sino los abrazos donde empequeñeciste junto a otro en un mundo inmenso.

“Dime con quién te empequeñeces y te diré con quien eres”, Benjamín Griss

el miedo te congela

te mata de a poco

nadie se da cuenta

está adentro tuyo y convivís con eso

te frena, te manipula, te deja sin palabras

el miedo es el peor sentimiento que uno puede cargar.