capilla-sixtina

-¿Tienes novio?
-Sí
-¿Y qué importa que tengas novio? Tú viniste a rejuvenecer mi campo, me hiciste saborear frutos del cielo que Dios no reveló al gusto de los hombres, por ti he retomado mi espíritu sediento de romance, desde que te vi las ganas de escribirte y romperte todos tus vestidos no cesan, no acostumbro a desnudarme de esta manera pero ¿De qué me sirve todo esto que en mí despiertas si no lo comparto? Si hubiese sido pintor te habría hecho lo que Miguel Ángel a la Capilla Sixtina, si hubiese sido escultor habrías sido como mi Venus; sin embargo soy poeta y por eso te escribo. Que alguien esté en tu corazón no me arrebata el sueño.
—  Memorias de un joven que escribía cartas, Quetzal Noah
Juicio Final

Miguel Ángel aceptó pintar en la pared del altar de la Capilla Sixtina el Juicio Final, o Juicio Universal, iniciado en 1536 y finalizado en 1541.

El tema se basa en el Apocalipsis de san Juan. La parte central está ocupada por un Cristo con gesto enérgico, que separa los justos de los pecadores, y a su lado tiene a su madre María, temerosa por el gesto tan violento de su Hijo.