cap;323

Cap. 2014 pág. 323 de 365

Otro miércoles que canto sin parar la misma canción para ver si deshojo de una vez estos silencios que me tienen el alma estrangulada.  Otro más, que vuelvo a abrazarme a la soledad, al tiempo detenido, a la plática con las letras, al ruido de mis adentros. Anoche lloré tanto que hoy me he despertado con menos melancolías, y con más vacíos, pero son de esos abismos que no pesan, que uno los mira y aprende a caminar con ellos eventualmente. Me acostumbro con facilidad al roce de almas, al te quiero constante, al suspiro que hace volar, a la poesía que desviste almas,  al abrazo que restaura, y me pasa que irónicamente he estado más tiempo sin eso, he dicho más adiós, más lágrimas derramadas, más puertas cerradas, mucho más de todo lo que enfría, de lo que desarma, que aún no me he acostumbrado a vivir, o a dejar de derrumbarme por eso.