camisa de tirantes

Maneras de pasar un día perfecto ~Wigetta

Dedicado a la señorita youtubeslaputaclave Por haberme dejado robar su idea ❤️ hamor para ti.


-Narrado por Samuel; Vegetta-

Ayer me había ido a dormir con la satisfacción de que había grabado y subido todos los vídeos del día, y sabiendo que mi compañero de piso, o mejor dicho mi novio, había hecho lo mismo por igual, confirmando que teníamos el día de hoy, domingo, libre para tomarnos un mini descanso de nuestros respectivos trabajos de YouTube.

Ya había despertado por eso de las nueve de la mañana, sabía que mi flojo compañero seguía dormido, así que me levanté de la cama, tome un bol y lo llené de distintas frutillas, entre ellas sus adoradas fresas, y tras comprobar que no había nada más comestible en la nevera, fui hasta su habitación, abrí la puerta en silencio, esperando no despertarlo y para mi sorpresa, el chaval ya estaba despierto, recostado mirando su móvil.

-Buenos días Willy.

El alzo su vista y sonrió, dejo aún lado su móvil y me ofreció asiento con un movimiento de mano a un lado en su pequeña, a comparación de la mía.

Puse el bol en mitad de la cama, justo a su lado y me sitúe en el espacio de cama que estaba vacío, recostandome, aún tenía su pijama puesto, un short corto y una camisa de tirantes azul, en cambio yo tenía el pantalón correspondiente a mi pijama y una camisa parecida a la suya pero en color blanco.

-Buenos días- se inclinó y nos dimos un corto beso, bajo su mirada al bol y sonrió- ¿Qué es esto? -tomó una fresa en sus dedos y la llevo a su boca.

-El desayuno. No hay nada más en la nevera.

El ahogo una risa y mordió la fresa, yo tome otra y la comí.

-Tuve un sueño muy lindo.

Murmuro tras un silencio, de esos cómodos, agradables.

-¿A si? -pregunte prestándole mi total atención a lo que estaba por contar. Lo cual no hizo, no me contó nada, sólo asintió y se llevo otra fruta a su boca. -¿No me contarás? -negó

-No, quiero que se cumpla.

-ósea ¿Eres cómo la típica tía que no cuenta sus sueños para que se hagan realidad? Y luego dudas quién es el macho de la relación.

-No es eso -hizo un adorable puchero y se cruzó de brazos- Es.. Es tonto.

-Igual que tu. -pique con mi dedo su inflado mofle y reí. -Anda, cuéntame. O ¿tu viste un sueño húmedo conmigo? -alce repetidas veces las cejas y el río.

-No prigao, no tuve un sueño húmedo contigo… -desvío su mirada de mi y se sonrojo- Pero si soñé contigo. -asenti, alentándolo a que me contara que soñó- Grabábamos un gameplay juntos.

-¿y es todo? -asintió aún sonrojado- Vaya por dios, es que eres tonto ¿por eso te apenas?

-Oye, si tu soñarás conmigo estarías así.

-Claro que no. -reí al verlo cruzarse de brazos, quite el bol vacío de en medio y me acerque lo suficiente quedando frente a el. -Si soñara contigo estaría peor. -acaricie su mofle mientras el sonreía. Me acerque más a el y le di un beso lento, mientras seguía dándole mimos a su abultado mofle, el correspondió a mi beso, pasando sus manos por mi cintura, acariciando esta con sus largos dedos.

Rompimos el contacto cuando nos hizo falta el aire y sonreímos.

-Necesitamos ir a hacer la compra. -susurre en sus labios sin abrir los ojos

-Okey, me ducho y vamos.

-No, así vamos -susurre poniendo mi cara en su cuello, pasando mi nariz por este- Hueles rico.

-Vale, sólo me vestiré.

-Vale.

Y ninguno se levanto de su lugar, lo cual me saco una sonrisa.

-Anda.

-No quiero- y me apretó contra el, sacándome una carcajada que a los minutos el secundo.

[…]

Recorríamos los pasillos del supermercado buscando que comprar, yo iba empujando el carrito de compras mientras el iba más delante mirando las estanterías para escoger un cereal que no supiera tanto a cartón.

Le miraba caminar, amaba su forma de caminar, no era como una mujer, delicada y meneando las caderas al compás de sus pasos, pero aún así me gustaba su manera relajada de caminar. Sin apuro alguno.

-Deja de mirarme ya el culo y trae el carro aquí.

-No te miraba nada tío.

-Ahora resulta que no, si te quedas empanado mirándome.

Se acerco y dejo las cajas de cereales en el carro, beso mi mejilla y siguió en la búsqueda de comida.

Me reí y lo seguí, amaba como su cabello algo despeinado caía por su frente y se agitaba cuando volteaba a verme y me regalaba una de esas sonrisas hermosas donde sus ojos se escondían detrás de sus mejillas.

Había veces donde con una mano tomaba el carro y con la otra su mano, al principio la gente nos miraba raro, lo que en ocasiones el se incomodaba, pero con el tiempo ya se habían acostumbrado, al menos la mayoría, por otra parte los empleados nos regalaban una sonrisa o un saludo.

-¿Quieres algo más? -pregunto mirando el contenido que ya teníamos.

-A ti. -alzo la mirada y entrecerró los ojos, para luego sacarme la lengua y volver a mirar el contenido esperando que nada nos faltara. Yo negué por su infantil actitud, me encantaba que actuara así.

Al comprobar que no faltaba nada más fuimos a las cajas registradoras a pagar.

Tomamos las bolsas una vez hecha la compra y fuimos directo al auto que había rentado. Subimos las bolsas en el maletero, lo cerré y nos fuimos a casa.

[…]

Ya habíamos acomodado todo lo comprado en su sitio, eran cerca de las dos de la tarde, tenía hambre, y supuse que el también.

-¿Qué quieres comer?

-Pizza, compremos pizza.

Asenti y tome mi móvil para llamar a la pizzería y pedir nuestra comida. Unos treinta minutos después llegaron las tres cajas de pizza que pedimos, pese a su insistencia de hacerme comer pizza, mañana deberé volver a mi rutina de comer ensalada.

Pusimos las cajas en la mesa de centro, unas latas de distintas bebidas para acompañar y en el televisor se pasaba una película por algún canal de este.

-¿Veremos películas? -pregunte al verlo ya sentado con un pedazo de pizza antes de ser llevado a su boca.

-si, ¿No quieres?

-Claro, me gustaría, pero tu te quedas dormido a los diez minutos tío.

-Prometo que no. -mordió el pedazo y volvió a mirar la pantalla, yo me senté a su lado y tome un pedazo de pizza, imitando su acción de ver el televisor.

Así seguimos mirando otros programas y películas más, acabado la pizza, terminado acostado por completo en el sofá y el sobre mi, con su cabeza apoyada en mi pecho, mi mano paseaba por su espalda, mientras las de el estaba cruzadas en mi pecho, sirviéndole de almohada.

Unas cuantas películas más y no me había dado cuenta cuando ya era media noche, indicando que el domingo había terminado y que mi compañero se había quedado dormido sobre mi cuerpo abrazándome cual peluche.

Algo somnoliento apague el televisor y lo envolví en mi brazos para dormirme, esperando no caernos del mullido sofá.

Sin duda, una de las mejores maneras de pasar un día perfecto.

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Han vuelto mis escritos diabéticos :v

One Shot - Wigetta: ¿Por qué no lo haría?

Las cosas más importantes son las más difíciles de decir.

Narra Willy.

Vivir con Vegetta era mi sueño cuando vivía en España, añoraba este momento, y Chaval…
Vegetta me pone loco, me encanta hablar con él, si, me gusta y me gusta demasiado. Apenas llevamos 3 días y siento que no puedo ocultarle las cosas a Samuel. Pero que hago si, me dice “No puedo Willy”, “Lo nuestro.. No se puede..” No quiero escucha eso, no lo soportaría, todo el tiempo sería incómodo el silencio. Sería tan… Doloroso. Aparte a él le gustan la chicas, me contaba de ellas los primeros días que grabábamos. Y aunque tuviéramos mucho en común no que creo que me daría la oportunidad de estar con él. No sería como el día que Mangel, nuestro amigo, se le declaró a Rubius en quedada una nuestra, aún que, vamos, era muy obvio que le diría que si. Y efectivamente así fue. Ese día fue el más incómodo de mi vida, ver como Mangel estuvo en la cuerda floja y estaba entre perder una amistad de años o vivir la vida con la persona que amaba. Y lo bueno es que fue la segunda. Pero que pasaría si yo le dijera a Samuel, ¿Qué me diría?

Estaba tan distraído en mis pensamientos que no me di cuenta cuando Samuel me preguntó que si quería pedir algo para comer porque, no tenemos nada aún.

-¿Willy? ¿Pero que te pasa, chaval? Estas ido desde hace tiempo.-Me dijo un poco sorprendido, nunca me había visto así.
-Perdón tio, es que estaba pensando en… Esto..-mentí. La mejor mentira porque si se la creyó.
-Vamos chiqui, que vamos a pasarlo bien.-Adoraba que me dijera así, aunque siempre me sonrojara.
-Entonces, ¿Qué vamos a comer?
-Ah, como no me contestaste cuando te hable, será una sorpresa.-me dijo con una sonrisa divertida y yo se la devolví.

Unos minutos después Samuel salió del departamento. Y yo me metí a mi habitación, estaba cansado. La mudanza no es fácil. Me recosté sólo un rato pero cuando menos me lo espere alguien me llego por detrás y me tapó la boca fuertemente, lo primero que pensé fue que alguien entro al departamento a robar, me dio la vuelta y me di cuenta que Samuel me estaba jugando una broma. Me miro y me hizo una seña de que guardara silencio. Me tomo de la mano y salimos de la habitación para después salir del departamento, ¿A dónde vamos?

-Chaval..
-Sh, no arruines la sorpresa.- dijo un poco apresurado, cuando salimos del edificio, nos encontramos a Luzu y Lana. Sabia lo que diría “Mamá Luzu”.

-Wigetta…-lo dijo en un susurro casi inaudible.
-¡Luzu!-Grite para saludarlo y casi aventarme encima de él. Nos había ayudado con casi todo, por no decir con todo.
-Wlly, tio, ¿cómo estas? ¿Cómo es vivir con el chaval aquel?- me dijo señalando a Samuel que estaba hablando con Lana.
-Bueno, es nuevo para mi vivir con un amigo y no con mi familia-Le dedique una sonrisa.-¿Sabes cuál es la gran sorpresa?-Me tenia comiendo la curiosidad.
-Ya veras.-Me dijo giñandome un ojo, ¿Qué pasa? ¿Cuál es la sorpresa?

Entramos todos al carro de Luzu y nos dirigimos a ese lugar “misterioso”. Llegamos a un restaurante, y cuando salimos todos del carro los primeros que entraron casi corriendo fueron Luzu y Samuel, me quede viendo a Lana que estaba a un lado mío, creo que a ella también le dijeron sobre la sorpresa. Entramos un poco más tranquilos al local. Lo primero que vimos fue un cartel que hablaba sobre el aniversario de Luzu y lana. Lana literalmente, pegó un grito, que casi nos deja sordos a todos, se aventó eufóricamente a Luzu a abrazarlo a darle de besos en toda la cara, para decirle un montón de cosas al oído. Y del otro lado estaba Samuel con una pequeña hoja que decía, “Gracias por darme la oportunidad de vivir con mi mejor amigo”, tenía una sonrisa de oreja a oreja, hasta sentí mis mejillas arder. Joder, lo que daría para que ese cartel dijera algo más, algo que creo que todos nos gustaría que estuviera escrito. Me acerque a Samuel con esa sonrisa que no me la quitaba ni dios y él con esa hermosa sonrisa que lo caracterizaba.
-Gracias.-Me dijo dándome un fuerte abrazo.
-Gracias a ti.-Le dije, para después verlo a los ojos, esos hermosos ojos color café claro y esa sonrisa que hacia que todo se me olvidara.
-Ven vamos a sentarnos.-Y cogiendome de una mano nos fuimos a sentar donde nos estaban esperando “Mamá Luzu” y Lana.
-¿Qué os pareció nuestra entrada?-dijo Luzu riéndose un poco.
-Romántica, y muy cute.-Dijo lana, ya que todavía no controla bien el idioma español.
-Fantástica.-me límite a decir mientras alguien me miraba del otro lado de la mesa.
-Bueno, ahora pidamos algo.-Después de haberlo dicho le hablo a la mesera.

Estuvimos todas la tarde-noche hablando, riéndonos y pasándola muy bien hasta que llego el momento que no quería que llegara. La despedida. Para esto ya estábamos afuera de nuestro edificio.
-Bueno, veremos si mañana salimos a desayunar juntos, ¿no creen?-Dije bastante contento, me encantaría tener una plática tan amena de nuevo.
-Si queréis nos vamos a la playa.-Dijo Luzu dirigiendo una sonrisa a Lana, sabíamos que a ella le encanta ir a la playa.
-Si, ya nos pondremos de acuerdo. Bueno, gracias por la cena y adiós.-le dije despidiéndome con un gesto de mano.
-Si, nos vemos mañana.-dijo Samuel, para hacer el mismo gestos.
-Bye.-dijo Luzu con una sonrisa.
-Good Night.-dijo lana y se fueron, aunque no vivían tan lejos no dejaría en carro aquí. Samuel y yo entramos al edificio y después al departamento y sin decirle nada, me metí a mi cuarto. No estaba enojado pero si cansado y sabia que vendría a decirme si tenía algo. En 3..2..1
-Willy, ¿Pasa algo? ¿No te gusto lo que te prepare?-Y como lo predije llego sin tocar a mi cuarto.
-Tío, ¿no te enseñaron a tocar?-dije un poco borde solo para hacerle enojar.-No, no estoy enojado y si me gusto lo que hicieron Luzu y tu.-me voltee a verlo y otra vez esos ojos cautivadores, ¿ven, lo poeta que soy? Debí ser poeta.
-No estas enojado, ¿entonces porque me contestas hací?-Sentí que se rompía el corazón al verlo tan triste con mi respuesta tan cerca.-¿enserio no te gusto?-Eso término para que fuera a sus brazos a darle un abrazo fuerte.
-Chaval, eres un tonto.-Al terminar reí un poco.-Claro que me gusto esa sorpresa, muy romántica por cierto.- Cuando termine de decir esto dio una risa ligera.
-Que bueno que te gusto, por que mañana habrá otra, buenas noches.-Cuando se alejó para irse me dio un beso en la mejilla.-Descansa, chiqui.-Y se fue, dejándome otra vez con esa duda existencial, ¿Otra sorpresa?
Dejé de pensar en eso y me fui a dormir. Si que estaba cansado porque cuando toque la almohada parece que me desmaye.

Un rayo de luz tocándome las narices me despertó y también una carcajada que venía del salón me terminaron de despertar. Me levanté con pereza a fijarme quien estaba y supuse que era Luzu y creo que supuse bien porque salí y escuche esta vez una carcajada suya. Me asome por la puerta y me vio Samuel.
-¡Buenas tardes, bello durmiente!-
-Buenas ¿tardes?..-y pensé “La playa”-¿Tan tarde es?
-Claro que lo es, son las 12 pm, aparte vamos a ir a la playa. ¿Qué nos te acuerdas?
-Claro que si pero, ¿Y lana?
-Ella nos alcanzará en la playa porque se quedo a vestirse, peinarse, y todas esas cosas de mujeres.-me dio un poco de gracia su comentario-
-Bueno, ya veté a cambiar bello durmiente que ya nos vamos.- me dijo Samuel con las cejas levantadas.
-Tu también Vegetta, o ¿te vas ir haci, con pantalón? ¿Con este sol que nos esta quemando?
-Vale, vamos Willy a cambiarnos.-dijo levantándose dirigiéndose a mi, para de nuevo depositar un beso en mi mejilla, cuando sentí arder mis mejillas entre rápidamente a mi cuarto cerrando de un portazo.

Cuando termine de vestirme salí y me encontré a Samuel con un short negro y una camisa de tirantes morada con unos vans color morado que compramos hace tiempo y unas gafas Hipsters como las rojas que le regalaron pero de sol y negras. Dios como estaba.
-Listo. Vámonos.- dijo cogiendo su teléfono, cartera y llaves del departamento.
-Si, deja le llamo a lana para que salga.-
No podía decir nada, estaba anonadado con lo que se puso Samuel.

-¡Por fin!-grite después de haber encontrado un lugar para poner la sombrilla, es que habíamos dado tantas vueltas para encontrar un lugar.
-Cálmate, cariño, ya llegamos.-Mis mejillas casi explotan de la vergüenza cuando me dijo “cariño”, es que, ¿acaso no sabe como me pone?
Le dedique una sonrisa después de haber escondido mi cara ante ese gesto.
-¡Vegetta! ¡Willy!-grito Luzu, los dos volteamos al mismo tiempo.-necesito que se queden aquí, lanita tiene un problema, ¿Se pueden quedar?-Se le veía la cara de preocupación cuando nos dijo.
-Claro tío, ve.-Le dije.
-Si, nosotros cuidamos.
-Gracias.-cuando término de decirlo salió corriendo.
-¿Qué habrá pasado?- pregunte mirando hacia el mar.
- No se pero espero que no sea grave.-
-Si..-Hubo un silencio un poco incómodo-Samuel…
-¿Sabes Guillermo?-Me interrumpió, lo que me preocupo un poco, nunca me había llamado por mi nombre.- pensé que te darías cuenta, ¿Acaso no soy muy obvio?-¿De qué me habla este hombre?
-¿De qué hablas Samuel?
-¿Acaso no te das cuenta de todo lo que hago para que me voltees a ver?- me dijo y en ese momento vi como se quitaba las gafas para dejar ver como se resbalaba una lágrima por su mejilla- Acaso no te das cuenta De que las cosas más importantes es lo más difícil de decir.. Por eso te hice esa cena, por eso te dijo chiqui, cariño, esto de la playa. ¿Nunca te paso por la cabeza lo que sentía por ti?- me quede pasmado con esto.
-Samuel, ¿Te gusto?-pregunte un poco tímido, tenía miedo a su respuesta.
-Chaval.. No me gustas.. Me vuelves loco. Tus tonterías, tus sonrojos, tus cachetes, tus ojos, Tio, ¿no entiendes? Me vuelves loco. Me haces sentir en un infierno y en el cielo a la vez. Me enseñas a pintar transparente el dolor con tu sonrisa. Me haces sentir como nadie lo había echo.
-Samuel…-¿Me arriesgo?
-No importa que te eno..-No deje que digiera otra cosa, junte los perfectos labios de Samuel con los míos. Y enrolle mis brazos en su cuello para que él los enrollara en mi cintura.
-Samuel tu también me gusta, me encantas, pero odio verte llorar y tu lo sabes.-dije, llevando una de mis manos a su rostro para limpiarle las lágrimas que se habían escapado de sus ojos.-Me encanta cuando estas sonriendo, no llorando. ¿Me juras no volver a llorar?-Asintió y me dio un leve beso.

Después de eso, llego Luzu con Lana, nos dijo que sólo era una multa. Estuvimos todo el día en la playa, Luzu estuvo surfeando, Lana asoleandose, Samuel y yo estuvimos de un lado a otro, en el mar, minando por toda la playa. Hablando de como sería de hoy en adelante cuando llego, espontáneamente..
-¿Sabe que podemos hacer? Podemos quedarnos el tu cuarto que es el más grande y convertir el mío en un pequeño estudio, ¿Qué te parece?-se quedo callado mirando hacia el mar.-¿Samuel estas bien?
-Guillermo..-hizo una pequeña pausa para mirar hacia el piso y después paro en seco. Me confundió un poco, pero después de ver que puso una rodilla en el suelo y me sujeto de la mano lo comprendí todo.-..¿Quieres ser mi novio?-Joder, que raro se escucha. Pero como decirle que no, a él, me emocione por ese momento tan especial.
-Si, si, si ¡Si!- me aventé sobre él para caer sobre la arena y darle un pequeño y delicado beso.-¿Porqué no lo haría?

Narrador.

Ya pasaron 2 años desde que decidieron vivir juntos, tanto como pareja como mejores amigos. L.A era muy bonito pero para ellos Madrid era hermoso por eso todos los veranos visitaban a sus familias y a sus amigos. ¿Sus familias estaban de acuerdo con esto? Con decirles que la familia de Samuel le ayudo a hacer su compromiso aún más romántico. ¿Y la familia de Guillermo? Su padre se tardó un poco en comprender su orientación sexual, pero se dijo que no por eso perdería a su hijo, su mamá estaba emocionada a ella no le importó, como ella dijo “Yo solo quiero que seas feliz, no importa con quien o porque, yo te quiero ver sonreír” y sus hermana Caro, le dijo que lo venía venir, “todos los días hablar con alguien es un gesto muy cariñoso, aparte se te veía demasiado” y una carcajada falto para que Guillermo le diera una hostia en toda la cabeza y después aventarla al sillón a hacer cosquillas hasta reventar.
Con sus amigos fue completamente lo mismo, todos le dijeron que Wigetta era real, que esa chicas de Tumblr tenían la razón y que los querían muchos fueran lo que fueran.
La playa donde se había declarado Samuel a Guillermo era participante de sus aniversarios cada año, hasta que un día volvió a hacer participante de otro hecho aún más romántico. A Samuel no le gustaba ser muy elegante pero si muy misterioso. Ese día volvió a ser un compromiso pero aún más importante. A Samuel se le ocurrió que le día de su aniversario se le declarará pero para crear una vida juntos, como un matrimonio. Hací que hizo lo posible para confundir a Guillermo y hacerle una pequeña broma de no acordarse de su aniversario. Cuando Guillermo se dio por vencido para hacerlo recordar de algo, se llevo la sorpresa y el susto de su vida. Eran las tantas de la noche, o bueno madrugada. Lo despertó de un sueño profundo causado por llorar. El haber pensado que el amor de su vida había olvidado su aniversario y su amor, fue el causante de a Guillermo le salieran unas pequeñas lágrimas de dolor y tristeza. Con pereza se levantó de la cama que compartía con Samuel para ir al salón, Samuel no llegaba a dormir y siendo tan tarde ya debería estar acostado. Estaba a oscuras, y buscando el interruptor sintió una mano agarrar la suya y jalarlo hacia la salida de su departamento, lo que hizo que a Guillermo se le escapará un grito que ostras… Creo que despertó a todo el edificio. Saliendo del departamento entraron a su carro que con demasiado esfuerzo le había costado.
-¿Pero a ti que cojones te pasa?-Dijo Guillermo demasiado cabreado por el comportamiento tan repentino de Samuel. Éste no le contesto nada, sólo le dirigió una sonrisa divertida y volvió la vista a enfrente. Llegando al estacionamiento que por supuesto Guillermo no tenía que conocer, por obvias razones, le dijo a Guillermo que se pusiera un pañuelo en los ojos, y que él lo iría guiando. Guillermo dudoso le hizo caso y se puso el pañuelo y tomando la mano de Samuel camino junto con él, reconoció el sonido del mar en un instante y se emocionó rápidamente. Samuel le soltó la mano para ponerse enfrente de él y poner su rodilla en el suelo y sacar la cajita donde venía el anillos de compromiso que le daría a Guillermo.
-ya te puedes quitar el pañuelo, chiqui.-En un instante Guillermo se la quito y viendo a su comprometido pidiéndole matrimonio no se resistió y se tapó la boca y empezó a llorar de la emoción.
-Guillermo Díaz, ¿Me harías el fabuloso placer de casarte y formar una familia conmigo?- dijo entusiasmado y nervioso el hombre de cabello café claro. Y volviendo a decir lo mismo que el primer día de su noviazgo Guillermo dijo:
-¿Porqué no lo haría?

III ~Hi dad! Wigetta fic

III

Guillermo permanecía envuelto en una manta color morado en la espera de Samuel. ¿De verdad iba a venir? ¿Iban a hablar o sólo venía a decirle que estaba feliz por tener a su hijo con la mujer que amaba? Un suspiro lastimero escapó de sus labios. Si Becca estuviera aquí y lo viera ya le habría golpeado muy fuerte por enamorarse de alguien a quien recién conoció (y ahora espera un hijo suyo), por ser tan tonto y creer que la vida es un cuento de hadas donde formarían una familia y vivirían felices para siempre. No era así.

Era mil veces peor.

Y volvió a llorar, odiándose por enamorarse de Samuel sin conocerlo.

¿Por qué tardaba tanto en llegar?

Eso le irritaba, su ceño se frunció, ¿Por qué ahora estaba molesto?

Malditas hormonas. Necesitaba calmarse de alguna manera, entonces lo noto.

-Tú y yo tenemos que aprender a controlarnos ¿Okey? Comunicación, necesitamos comunicación. –Guille suspiro. -Seguramente tú ni me escuches y yo como parguela que lo hago. Tengo que aprender mucho de ti. Me pregunto qué serás, o sea, no es que me importe saber si eres niño o niña, pero sería emocionante llamarte por algún mote. Ahora tendré que buscar algún mote unisex, genial. Qué te parece ¿Nuez? Me gustan las nueces. ¿Quieres comer nueces? -Guillermo siento un tirón -Helado con nueces y crema batida, igual quiero.

Guillermo se levantó con cuidado, acomodando su pantalón de pijama y la camisa, la cual ya le quedaba algo pequeña, haciendo en vano el intento de cubrir su vientre. Camino descalzo hasta la cocina, procediendo a preparar su helado con nueces y crema batida. ¿Debería preparar uno para Samuel? Tomo su móvil y tecleo.

“¿Estas cerca ya?”

“¿Alguien está ansioso de verme? Estoy cerca ya, sólo pasó control escolar y me tienes ahí”

Guillermo sonrió y guardó su móvil, él vivía en el campus, así que Samuel tenía que presentarse en control escolar diciendo el motivo de su visita al campus, en este caso visitar un alumno, y después ya estaría ahí. Y eso lo hacía feliz, aunque Guille no quería admitirlo.

Tomo las dos copas de helado y fue de nuevo al salón, dejándolas en la mesa de centro, volviendo a sentarse mientras esperaba a Samuel. Tomo la suya y comenzó a comer, sintiendo como el helado se derretía en su boca, dejándole un agradable sabor a chocolate y crema batida con nueces. Se sintió satisfecho. Pero su placer fue interrumpido por el toque de la puerta, ¿Quién sería?

Se levantó e ignorando que su vientre se veía, abrió la puerta. A Samuel casi se le cae la cara al piso cuando vio al menor en aquellas pintas. Ropa suelta, cabello despeinado, su pequeño vientre asomándose bajo la camisa gris y restos de lo que parecía ser helado resbalando por sus comisuras. Tenía que besarlo.

-¿Mucho tráfico? Comenzábamos a desespera…

Samuel se abalanzó contra el menor, acunado sus mejillas en sus manos y besando sus fríos labios. Guillermo abrió los ojos sorprendido, sin corresponder el beso lo alejó de él, pero antes de que pudiera hablar, Samuel de nuevo estaba besando de nuevo sus labios mientras hacía caminar a Guillermo, cerrando la puerta con el pie, caminaron hasta el sofá. Guillermo se sostuvo de los codos de Samuel mientras por fin correspondía el beso, sintiéndose desfallecer, ¿Qué se supone que era esto? ¿Una alucinación? Guillermo estaba perdiendo la capacidad del razonamiento al momento que sintió los dedos de Samuel sobre sus caderas, acariciando su piel, cayendo presa de las garras de aquel hombre que desde ya se notaban sus segundas intenciones.

Samuel paso sus manos por el trasero del menor indicándole que se subiera a él, obedeció, enredando sus piernas en la cintura del mayor, Samuel avanzó hasta el sofá, recostando al menor sobre este, comenzando a besar su cuello. Guillermo en medio de jadeos lo detuvo.

-¿Qué pasará con Nuez si lo hacemos?

-¿Quién cojones es Nuez?-Guillermo rio mientras pasaba su mano por su vientre, Samuel comprendió. -¿Le has puesto Nuez?

-Admito que no soy nada creativo, pero tenía que llamarle por alguna manera.

Samuel sonrió amplio y beso de manera casta al menor, era realmente increíble, no le conocía en lo más mínimo e iba a tener un hijo de él. Nunca es mal momento para conocer a una persona. Ya después tendría tiempo para lo demás.

Samuel hizo el intento de levantarse pero Guillermo afirmo más el agarre de sus piernas sobre sus caderas, impidiéndole hacerlo.

-Aún no me has dicho que pasará.

-Nada. Supongo. -Samuel lo miro nervioso ¿Por qué ahora se ponía nervioso por decir esto si ya lo había dicho muchas veces? -Pues… No sé Guillermo, en las mujeres se supone que… “eso” se cierra e impide que algo salga o entre antes de tiempo.

-¿"eso"? -Guillermo comenzó a reír a carcajada limpia. -¿Eres ginecólogo y no puedes pronunciar la palabra vagina? -Samuel no pudo evitar sonrojarse mientras Guillermo reía más alto. Guillermo aprovecho la distracción de Samuel para atraerlo a su rostro, sujetando con firmeza sus mejillas. -No debes avergonzarte con esto, sabes. -Guillermo dejo un pico en sus labios. -Además, si te preocupa mucho que le puedas hacer daño al bebé, siempre hay otras alternativas.

Samuel lo miro, sintiendo como el menor lo apartaba, levantándose, Samuel se sentó mirándolo expectante. Se acomodó la camisa gris de tirantes que llevaba y se arrodillo frente a Samuel, separándole las piernas. Samuel abrió los ojos de par en par, ¿No iba a hacerlo o sí? ¿Por qué ahora dudaba sobre esto si hace segundos prácticamente estaba sobre el devorándole los labios?


Samuel sintió como las hábiles manos de Guillermo quitaban el botón de sus pantalones y bajaba el cierre, abriendo los pantalones del mayor, Samuel levanto las caderas sintiendo como sus pantalones y calzoncillos eran arrastrados por sus piernas hasta sus tobillos. Samuel soltó un gran suspiro al sentir las frías manos del menor sobre su miembro, el cual comenzaba ya a erectarse.

-¿Por… por qué tus manos están tan frías?

Preguntó Samuel en mitad de un jadeo, Guillermo detuvo el movimiento de sus manos y lo miro, Samuel se sintió desfallecer al ver a aquel ser mirándole de manera tan tierna mientras sostenía su pene en sus manos.

-Mis planes eran hablar mientras comíamos helado, aunque bueno, nuez tenía hambre y me terminé el mío, el tuyo está allí, puedes comerlo mientras yo estoy ocupado.

Samuel ahogo un grito. ¿Cómo podía decir tales cosas de manera tan natural?

-Después pequeño, ahora, ¿Podrías… continuar?

Samuel se daba golpes mentales, ¿Por qué estaba ahora tan nervioso?

Guillermo asintió y volvió a tomar con firmeza el miembro de Samuel, acercándolo a su rostro, Samuel cerró los ojos cuando sintió su respiración en la punta para después sentir la cálida lengua del menor pasarse por todo lo largo, saboreando la extensión.

-Y dime Samuel ¿Cuánto tiempo llevas con Melanie?

¡¿Qué?!

¿Realmente acababa de preguntar sobre su esposa mientras le hacía una mamada?

-Dos… dos años.

-mmm… -El menor metió la punta de su miembro en la boca, bajándolo de manera lenta y volviéndolo a sacar de igual manera, hizo esto unas dos veces más igual o más lento, Samuel solo se dedicaba a jadear, mirando al techo, llevando sus manos al cabello de Guillermo para marcarle el ritmo, Guillermo lo alejo de un manotazo y saco el pedazo de carne de su boca. -¿Es verdad que no puede tener bebés?

-Es verdad.

-Okey -El menor aceleró el ritmo de la felación, sacándole un gemido a Samuel, quien estaba que lo flipaba todo.

Guillermo comenzó a meter dientes y lengua, aumentando la velocidad, siendo presa de Samuel mientras este impaciente meneaba las caderas simulando estocadas, se sentía realmente desfallecer.

Guillermo sacó de nuevo su miembro, comenzando a agitarlo en su mano, mirando a Samuel con ojos de cachorro.

-¿Qué piensas hacer con esto? ¿Vas a hacerte cargo del bebé? -Samuel ya no pensaba claro, tenía la mente nublada y parecía que el menor le hablaba en mandarín. -Sé que van a adoptarlo y tal, pero… ¿Y si no fuera así? ¿Si tú no estuvieras con ella? ¿Qué pasaría Samuel?

Guillermo aceleró el movimiento de sus manos, sin apartar la mirada del mayor, quien sentía un ligero cosquilleo en la zona del vientre, estaba cerca. Pero su mente no podía pensar, no ahora.

-Joder Guille…

-Si no estuvieras con ella ¿Estarías conmigo?

-¡Si, joder sí!

Y se corrió en la mano de Guillermo.

Ahora definitivamente su mente no pensaba nada.

[…]

Guillermo termino de limpiar todo, Samuel descansaba aun en el sofá, tratando de analizar las preguntas, las cuales era imposible de recordar, ¿Por qué le había hecho esto?

-Toma, es de vainilla.

Samuel parpadeo saliendo de su ensoñación y miro la copa de helado que el menor le tendía frente a sus ojos. Su aspecto era el más tierno del mundo, verlo con su camisa puesta, con el cabello despeinado, las mejillas tintadas de rojo, debía ser pecado ser tan lindo. Samuel tomó la copa, llevándose una cucharada a la boca, estaba delicioso.

-Gracias. Normalmente cuando una pareja termina de tener sexo, fuman. Esto es nuevo.

-Ya no fumo Samuel, parece ser que a mi doctor se le olvido ese detalle, pero soy consciente y sé que no debo hacerlo. -Samuel sonrió y degusto más helado, Guillermo por fin se sentó a su lado, mirándole sin decir nada, Samuel suspiro, una de las cosas que más odiaba era que las personas lo miraran sin decir nada, era como si te estuvieran analizando con la mirada, tratando de encontrar tus más obscuros secretos. Pero sabía que Guillermo estaba igual que él, tampoco sabía exactamente que iba a pasar con ellos, con “nuez” y Melanie. Se dedicó simplemente a disfrutar del helado y dejar que el menor se dedicara a mirarlo. Guillermo hizo una mueca y llevo sus manos a su vientre.

-¿Todo bien?

-No, este algo inquieto. ¿No se supone que hasta los 5 o 6 meses debe comenzar a moverse?

-Se supone, pero a veces lo hacen antes, son muy imperativos, una vez me toco una paciente que iba a tener gemelos y a los 16 semanas ya se movían, era totalmente un desastre.

-¿Estas insinuando que pueden ser gemelos? -Los ojitos del menor brillaron… de temor.

-No, lo hubiera visto desde la primera ecografía.

-¿La amas?

Samuel casi se atraganta al escuchar eso.

-¿El qué? ¿La ecografía?

-Sabes de que hablo Samuel ¿Amas a Melanie?

-Guillermo, sabes que no puedo responder eso.

-Claro que sí, no es tan difícil decir sí o no, ¿La amas o no?

-Guille por favor.

-Si la amaras no estarías dudando ahora mismo, no estarías poniendo excusas baratas, no te hubieras acostado conmigo.

-No, no la amo.

-¿Y por qué sigues con ella?

-Porque no tengo nada Guillermo, si no fuera por ella y su familia yo no sería nada, ellos me pagaron los estudios y me consiguieron una plaza en el hospital, siempre creí que lo que sentía por Melanie era amor, y no, simplemente es cariño, agradecimiento por todo lo que ha hecho por mí.

-¿Y por qué no la dejas y ya?

-Es difícil, he pensado hacerlo, muchas veces, pero siempre ocurre algo en nuestras vidas que lo impide, la muerte de su madre, el nacimiento del hijo de su hermano, su esterilidad. Me da penita dejarla.

-Pero ¿Piensas vivir así toda tu vida? ¿No aspiras a algo más?

-¿Algo más?

-Sí, ya sabes, buscar a alguien quien realmente ames, con quien formar una familia, con quien ser feliz, ¿Eres feliz con ella?

-No, para nada.

-Entonces ¿A qué estas esperando? Uno nunca sabe cuándo el amor perfecto puede llegar a tu vida.

-O quizá ya llegó. -Guillermo ahogo un grito cuando sintió los labios de Samuel atrapar los suyos en un casto beso, que no duro mucho pero iba cargado de sentimientos. -La voy a dejar. Quiero criar a este niño juntos, pero necesito que me des tiempo para decirle esto, decirle que me enamore de alguien más y quiero dejar todo con ella.

-De acuerdo. -Guillermo sonrió, emocionado era poco, estaba que saltaba de felicidad ¿Tan fácil había sido? -¿Quieres ver alguna película? Recién contrate netflix y podemos ver alguna.

-Claro, eso me encantaría.

Guillermo se levantó y comenzó a buscar alguna película en su portátil, encontrando por fin una que parecía buena. Al final de esta, con una escena del beso de amor, y dando inicio a los créditos, Guillermo se aferraba al cuerpo de Samuel mientras este bostezaba. Se levantó del sofá con sumo cuidado, sostuvo al menor entre sus brazos y lo cargo hasta la habitación, dejándolo en la cama, le hecho unas mantas encima y le dejo para volver al salón a tomar su móvil, rápidamente tecleo algunas cosas, mando el texto de WhatsApp y tras soltar otro bostezo, regreso a la habitación, acostándose con el menor, estrechándolo en sus brazos, cayendo en brazos de Morfeo mientras sin darse cuenta, recibía un mensaje.

Samuel [23:57]:

El trabajo en el hospital está fatal, llego una tía y debemos operar de emergencia, no me esperes despierta ¿vale? Te amo.

Melanie [23:59]:

Claro Samu, espero todo salga bien, nos vemos mañana, besos, te amo más.





.




Guillermo despertó, sentía dolores fuertes en su vientre, muy muy fuertes, trato de levantarse pero el dolor se incrementaba más y más y sentía como que algo dentro se removía, trato de gritar pero no pudo, estaba mudo por alguna clase de fuerza invisible, agito a Samuel con fuerza, este despertó desorientado y tallo sus ojos mientras Guillermo lloraba en silencio, algo le pasaba a su bebé.

-¿Qué pasa Guille?

-Duele…

-Oh no, estas rompiendo aguas, estas sufriendo un aborto. -Samuel tomó rápido su teléfono mientras Guillermo se sostenía el estómago con fuerzas, el dolor iba disminuyendo y el movimiento paro, no, él no podía perder a su bebé.

-Samuel ya no se mueve. -Sollozo más fuerte, Samuel se giró dejando el teléfono en la cama, la ambulancia había sido llamada, pero de nada iba a servir, Guillermo había abortado al bebé.

De un sobresalto Guillermo despertó. Estaba sudando en frío y tiritaba, las lágrimas resbalaban por sus mejillas y su labio inferior temblaba. Instintivamente llevo sus manos a su vientre, estaba allí, vivo. Todo había sido un sueño.

-¿Ocurre algo chiqui? -La voz ronca de Samuel lo hizo volver a sobresaltarse, el mayor lo miraba asustado, pero sin acercarse a él.

-Samuel… -Guillermo hizo un puchero antes de lanzarse a los brazos del mayor y ponerse a llorar, Samuel lo abrazo con cuidado, dándole caricias a su espalda, dejándolo llorar, seguro había tenido una pesadilla.

-No fue real Guille, sea lo que sea que soñaste, no fue real. -susurraba en su oído, dejando suaves besos en su cien. Pronto lo sintió dejar de temblar y sollozar, Samuel tenía razón, todo había sido un sueño.

~Quinto mes~

Cambios emocionales en la embarazada durante el quinto mes

Tu bebé comienza a ocupar gran parte de tu tiempo. Sueñas con él de noche y de día. Los cambios físicos producen sentimientos contradictorios.

En el quinto mes su cuerpo se cubre de un fino vello: el lanugo*, y su piel se recubre de vernix caseosa*. Además, tiene pelo, pestañas y cejas, se chupa el dedo y duerme de 18 a 20 horas al día.

*El lanugo es un vello corporal aterciopelado, muy fino, que está presente en los fetos como parte normal de su desarrollo durante el embarazo. Como la piel del bebé es muy fina y todavía hay ausencia de grasa subcutánea, el lanugo actúa de capa protectora.

*Vernix caseosa: Sustancia sebácea blancuzca que recubre el cuerpo del feto al nacer.

El bebé ya hace activos que son más fáciles de sentir. Te darás cuenta de que hay momentos en los que el bebé parece estar dormido y otros en que se mueve mucho. Esto se debe a que duerme más y se despierta con más energía.

Aproximadamente alrededor de esta semana 19 del embarazo alcanzará los 15 centímetros. Conocer el sexo del bebé es más fácil y con resultados más fiables a partir de esta semana.

El desarrollo del bebé a las 20 semanas de embarazo

Lo más reseñable de la semana 20 de embarazo es que, a partir de este momento, el bebé ya puede oír. Aunque escucha de forma distorsionada, puede reconocer el latido del corazón o la respiración. Los movimientos del bebé en esta semana 20 aún son reflejos.

Mide unos 16 centímetros y alcanza ya los 250 gramos de peso.

Alrededor de las 20 semanas de embarazo, la parte superior del útero llega ya hasta el ombligo y puedes comenzar a sentir molestias debido a este crecimiento.

A lo largo de todo el embarazo, pero sobretodo, a partir de esta semana 20 de embarazo, debes vigilar tu nutrición y alimentación. Debes tener en cuenta que al estar embarazada necesitas más minerales y nutrientes en tu organismo, para asegurar el correcto crecimiento del bebé en tu interior. Deberás tomar más alimentos ricos en hierro.

Con 20 semanas de embarazo, lo habitual es que hayas aumentado unos 4,7 kilos. No obstante, esta cifra puede variar. Se considera un aumento de peso normal para una embarazada de 20 semanas entre unos 3,6 y 6,3 kilos.

¿Y si espero gemelos?

Guillermo cerró el libro que estaba leyendo, regalo de Samuel, mientras esperaba fuera de su consultorio a la espera de que lo llamaran, hoy era el día, hoy iba a conocer el sexo de su bebé. Se suponía que no debía estarlo, que debía aparentar desinterés pues iba a darlo en adopción, pero él sabía que no, que Samuel se iba a separar e iban a estar juntos siempre.

Él no perdía las esperanzas.

¿Qué había pasado en este mes?

Samuel no volvió a visitarlo, y no le preocupaba, el trabajar como doctor debía figurar algo difícil. Pero se seguían hablando por WhatsApp, que ahora si Guille le había dado su teléfono bien haciendo que hablaran todo el día y toda la noche -o cuando Samuel estaba disponible-, le enviaba textos, le enviaba audios, Samuel le enviaba links de páginas que debía consultar para cuando llegara a los cinco meses, Guillermo le mandaba fotos de cómo iba creciendo su pancita.

También habían pasado cosas con Becca, ahora si no se separaba de Guillermo, quien todo el día tenía hambre, y Becca estaba ahí para cumplirle sus antojos.

-Guille puedes pasar. -La voz de Samuel anunciaba la hora, Guillermo debía hacerse el fuerte, el que no debía emocionarse por saber el sexo de su hijo, pero en el fondo estaba que quería llorar.

Entro al mismo cuarto de siempre, se sentó en la misma camilla de siempre y se levantó la camiseta, Melanie ahogo un grito al ver si ahora ya visible vientre, Guillermo suspiro, comenzaba a odiarla, si no fuera por ella probablemente ya viviría con Samuel.

-Bien Guille, sabes que esta frío, pero rápido pasará-, Samuel comenzó a colocar el gel a Guillermo, su piel se puso de gallina, gesto que enterneció a Samuel; terminó de esparcir el gel y coloco el aparato sobre si vientre.- Esta será una ecografía en 3D, podremos ver desde muchos ángulos al bebé.

Silencio, Samuel buscaba una imagen estable en aquel monitor, Guillermo miraba sus dedos nervioso y Melanie miraba su móvil, solo se escuchaba el sonido de sus respiraciones hasta que fue opacado por el sonido de un latir de un corazón, Samuel lo había encontrado.

-Listo, parece que su corazón se escucha bien, vamos a ver si nos dejar verle el sexo.

Samuel continuo buscando, con la mirada atenta de Melanie, de repente el sonido del corazón cambio a uno más pausado y lento, Samuel llevo una mano a su boca.

-No es posible… Melanie, llama a una enfermera por favor.

-¿Todo bien Samuel?

Pregunto Guillermo preocupado ¿Por qué había cambiado el latir del corazón?

-Un momento Guille. Y salió del ahí, dejándole con la duda, haciéndolo por fin mirar el monitor. Lo que vio lo dejo por completo helado.

Eran gemelos, Guillermo iba a tener gemelos.

[…]

Guillermo aguardaba en el salón de la bonita casa que Samuel compartía con Melanie, estaba nervioso, el no pintaba para nada allí, es decir, iba vestido con su “peor” ropa, ahora con lo del embarazo, solo usaba pantalones de chándal y camisas enormes que había comprado Becca y aun así le quedaban ajustadas.
Aquella casa era elegante, digna de andar con traje y corbata todo el día, pero dudaba mucho que el entrara en un traje así.

Un abogado entro por la puerta seguido de Melanie, Samuel no estaba, se había quedado en el hospital, hablando con los médicos sobre el nuevo descubrimiento del caso 8. Guillermo.

Melanie lo había llevado a casa para hablar sobre el futuro de sus, ahora, dos hijos.

-¿Quieres una copa de vino Guille?

¿Hablaba en serio?

-No gracias.

-Vale, hablemos de esto, él es Ricardo, nuestro abogado, el llevara todos los papeles de adopción y esas cosas.

Guillermo lo saludo con un apretón de manos.

-Bien Guillermo, yo había preparado los papeles para la adopción de un niño, pero Melanie me informó que son dos, y es más complicado esto, por qué tú debes decidir si vas a dar en adopción a ambos, o solo a uno.

-Pues no sé qué dirá Melanie y Samuel.

-Yo solo quiero uno de esos, Samuel estará de acuerdo.

Guillermo frunció el ceño ¿Cómo que uno de “esos”?

-Vale, Guillermo, si encuentras otra pareja que quiera adoptarlo, con gusto te ayudaré, solo debemos hacerles unas pruebas, ver que estén capacitados para la adopción, que tengan los medios necesarios, de eso me encargo yo.

-Yo lo pagaré Guille.

-Eres muy considerada Melanie. ¿Qué opina Samuel de esto?

-Bueno Guille, Samuel es un amor de persona y siempre cumple lo que le pido, no creo que ponga oposición.

Guillermo apretó los puños y se sintió mareado, necesitaba irse ya.

-Debo irme, necesito descansar.

-No puedes irte aun Guille, quédate a cenar, comeremos lo que ustedes quieran comer, serán nuestros invitados esta noche. Por favor, quiero conocerte Guille.

-De acuerdo, me quedo.

[…]

Guillermo se sorprendió gratamente hablando con Melanie, descubrió ciertas cosas de ella por ejemplo que había estudiado gastronomía, Guillermo pensaba que era de esas chicas huecas, pero al menos en ese aspecto se equivocaba.

Melanie le había convencido de tomar una copa de vino tinto sin alcohol, la estaba tomando a pequeños sorbos, pues no se fiaba del todo del término sin alcohol, en cambio Melanie iba por su cuarta copa y hablaba animadamente.

Cuando Guillermo daba un tercer traguito a su copa, Samuel apareció por la puerta llevándose la sorpresa de ver al menor ahí. Y peor, con una copa de vino.

-No sabía que seguías aquí.

-Melanie se ofreció a cocinarnos.

-¿Están bebiendo?

-Es sin alcohol, al menos el mío.

Samuel le dedicó una mirada reprendiendo a Melanie y tomo a Guillermo del brazo.

-Ven, debemos hablar, tengo tus resultados.

Guillermo asintió y dejo la copa, Melanie siguió cocinando, terminando los últimos detalles, Samuel llevo a Guillermo hasta el jardín de atrás, lo más lejos que Guillermo sintió lo alejaba de la chica. El jardín estaba obscuro, lo único que lo iluminaba era unas farolitas que emitían una leve luz, casi nula.

-No debes beber, le hace daño al… a los bebés.

-Era sin alcohol.

-Se ha comprobado que esas bebidas si tienen alcohol Guille, no te la juegues, debes pensar que ahora tienes que pensar por dos sabes, tienes dos bebés Guille, ¿Entiendes eso? Tu vida vale por tres, tú y ellos… -Guillermo lo tomo por las mejillas y lo acerco a él atrapando sus labios entre los suyos para que dejara de hablar. Se la estaba jugando, pero sabía que Melanie estaba en la cocina y el jardín estaba obscuro. Samuel siguió el beso, pasando sus manos por su cintura para acercarlo, pero no pudo hacer mucho cuando su estómago chocó contra el suyo. Guillermo se separó con una risita. -Eso fue inteligente.

-Gracias. -Samuel lo soltó y se separó de él.

-Guille, hable con los doctores, eres el primero de los 8 que tiene gemelos, quieren analizarte y asegurarse de que todo estará bien, que los tres estén bien.

-De acuerdo, dejaré que me analicen. ¿Lo sabes?

-¿El qué?

-El sexo Samuel. ¿Son niños o son niñas?

La sonrisa de Samuel se ensancho. No podía ocultar su felicidad. No ahora.

-Ninguna, es una niña y un niño.



Si supieran las veces que tuve que cambiar el nombre de Melanie por que inconsciente puse Silvia me mataban.

Love. Faby