La gente dice que los perros huelen el miedo, yo digo que huelen el amor. Los perros de la calle siempre se te acercan cuando te sientes más triste o más solo. Y tú piensas que es al revés. Entonces lo acaricias y piensas que lo has hecho feliz un momento. Pero en realidad, ellos piensan que te han hecho feliz a ti. A veces los perros simplemente tienen un instinto que los lleva hasta donde se les necesita, para hacerte sentir un poco más amado, a pesar de todo el maltrato que enfrentan en el camino. ¿Puedes imaginar esa clase de amor?
QUE LINDAS SON ESAS MUJERES
  • Todo terreno, que se suben al autobús sin quejarse, que comen perros calientes en la calle, las que no buscan ropa de marca, las que son humildes y nada interesadas, las que saben que cuando hay se puede, y cuando no, lo que sea es bueno.