cabello rebelde

25 de enero 2017

No me puedo ir a dormir sin decirte que alegras mi vida a cada momento…


Luz de mis días.


Qué jamás me falte tu risa perfecta, la paz de tu mirada, tus cálidas manos, la forma de tu boca, tu andar distraído, tus piernas delgadas, tu cabello rebelde, la música de tu voz…


Debes saber que eres lo más bello que existe y que es hermoso poder mirarte, tocarte, refugiarme en tus brazos cuando hay miedo…


Te quiero, te quieren mis huesos, mi carne, mi alma, mi mente, mi corazón…


No te vayas ésta noche, no te vayas nunca…


Quiero verte cada día al despertar

—  Letras Secretas

¿Por que seguir escribiendo textos tan largos con un sentido emocional en el cual uno puede destacar sus dotes como un romántico empedernido?

Uno tiene la habilidad de mentir con una facilidad, así es nuestra naturaleza humana.

Pero en ocasiones nos enamoramos, muchas personas realmente han querido saber ¿Que significa el amor? La ciencia lo sabe, puede detectar comportamientos similares; la duda, su importancia
La certeza, su existencia.

¿Que tanto necesitamos el amor?
La verdad, me importa un comino lo que opinen, tiro a la borda todo argumento que trate de opacar todo lo que es amor, realmente, el amor esta ahí, se manifiesta, de una u otra forma.

Ahora, ¿Que tanto me he enamorado de ti?

Mucho.
Demasiado.
En extrema locura.
Con pasión.
Con todo.

No dejo de pensar en tus ojos color café que se notan cuando tu despeinado y rebelde cabello lo permite, cuando tus suaves y tiernas manos llegan a tocar las mías, cuando de tu interior nacen algunas palabras, cuando de boca se escapan las sonrisas, No puedo dejar de pensar en ti, en todo estas tu, tu ilusión.
Y con todo ello la tierna y hermosa emoción por querer que todo esto funcione, que todo al final pueda entender que todo valió la pena, y después de todo me quedaré contigo

Me he dado cuenta que siempre me han gustado los chicos malos, el típico chico desaliñado, de cabellos largos, de personalidad fuerte, cortante.
Ese chico que no es malo en realidad, solo decide estar lejos de todos, por no querer ser herido, ese chico que prefiere ver el mundo desde lejos en una banca solitaria, mientras fuma un cigarrillo, deseando, esperando que alguien llegue a el, alguien lleno de valor, que lo quiera, que le quiera hablar, que quiera conocer cada parte de el.
Me gusta ese chico malo, el romántico empedernido, el que te ama sin siquiera tenerte, sin conocerte, el que esta enamorado de la idea de al fin  conocerte, tenerte, el chico malo que se vuelve poeta por ti, que se vuelve un artista que quiere pintar en el lienzo de tu cuerpo.
Siempre me han gustado esos chicos malos, incomprendidos, de cabellos largos y corazón rebelde.
La última para ti.

Sabes que siempre se me ha dado mejor escribir que hablar por eso he decidido despedirme de esta forma.
Se que aquélla chica que está a tú lado te hace muy feliz y me da mucho gusto. Ahora valorala, cuidala, quierela y respetala y deja de buscarme, mucho que me duela o por mucho que no quiera a partir de hace unos meses no me quedo más remedio que empezar a olvidarte, de olvidar tu hermosa sonrisa, tu voz, tus ojos, tu cabello rebelde, tu mal genio, tu buen sentido del humor, de compartir una vida a tu lado, de aquellos sueños.De seguir con mi vida… y dejarte como un bonito recuerdo las cosas ya pasaron pero el dolor sigue aquí,tomaste tu decisión, aunque fue algo muy egoísta de tu parte,porque solo pensaste en ti, en tus sentimientos y no te importo lo que yo sintiera no te importo que yo te quisiera tanto, no te importo que después de eso yo iba a sufrir, pero te entiendo y no debo juzgarte. No eres mejor ni peor que nadie, simplemente eres tú, con tus defectos y con tus virtudes, pero sólo me voy a llevar algo que un día dejé en tus manos, mi corazón. No es que no quiera dejártelo, ojala y pudiera estar contigo para siempre. Pero como que necesita algo de arreglos. Necesito cuidarlo un poco para que se recupere, para que sane y vuelva a ser el mismo de antes. Y gracias por los buenos y malos momentos, por tu cariño, por tu tiempo. La verdad, que fue un enorme gusto conocerte, quererte y estar a tu lado por un tiempo.
Llegó el momento de decir adiós para siempre, te deseo lo mejor.
Ya no me busques, no me llames que estoy mejor sin ti.
Cuídate y buena suerte.
HASTA NUNCA.

Guardaré lo mejor de ti para mí…

…tu sonrisa estridente, tu manera distraída de andar, tu cabello rebelde, las palmas suaves de tus manos, tus mejillas redonditas, tus brazos tibios, tus ojos color primavera y tus lagrimas de vez en cuando (Como cuando viste un perrito abandonado o cuando viste un niño pidiendo dinero en la calle o la vez que el protagonista de una película romántica se despidió de su amada) …tu busto pequeño,  la forma de tus caderas, tu ombligo perfecto, tu manía de decir que has subido de peso cuando para mí no podrías ser más sexi…tu forma de detener al tiempo cuando bailas una canción lenta.

Pregunta:

¿Puedo quedarme con todos los besos que me diste? ¿Con tu sonrisa triste cuando nos despedíamos? ¿Con tu hermoso rostro sin maquillar por las mañanas? ¿Con la calma de tu abrazo por las noches? ¿Con la ternura de tus dedos buscando a los míos antes de cruzar la calle?¿Con la primera vez que hiciste el amor?

—  Letras Secretas
¿Qué hora es por allí? | Ernesto Pérez Vallejo.

¿Recuerdas aquella serie a la que estaba tan enganchado? Creo que era tu compañía lo que la hacía buena. Se va a quedar a medias, como mi vida.

Estoy anclado en un capítulo que se repite, despierto y no estás, lloro sin lágrimas y digo algo en voz alta sobre el fracaso. Luego me masturbo, nunca pienso en ti, me da vergüenza manchar el amor.

Sin ti soy una abeja en una flor de plástico.

Lo jodido es cuando uno echa de menos esas cosas que antes le ponían enfermo. Tus retrasos, por ejemplo. Ahora me visto y añoro hasta el dolor de no tener que esperarte. A veces, incluso, me siento en el sofá y calculo de memoria cuánto tardabas en alisarte el pelo, o en colocarte tres vestidos para acabar poniéndote el de siempre, solo entonces salgo a la calle. También es sin ti, pero el reloj no lo sabe.

De vez en cuando le doy al play a mi vida y te quedas tirada en mitad del destino y vivo sin ti y muero por otra y ensucio tu nombre con otra saliva o hinco mis piernas al sabor de otras olas.

A veces sonrío aunque no lo creerías, o canto en la ducha y le bailo al espejo y digo te quiero después de un orgasmo o hago promesas que no cumpliría, a veces parece que tú no existieras.

Luego rebobino y apareces de nuevo. Pidiendo disculpas, rogando una copa, diciéndome aquello de amor para siempre, jurando que nunca te irás de mis labios, dejando tu olor pegado a mi cuerpo, lamiéndome heridas que llevan tu nombre.

Yo le doy al pause antes del te amo y vivo una vida que ya no es la mía.
No se puede evitar lo que nunca se olvida.
Por eso estoy aquí, sentado en el sofá que tú misma elegiste, con toda la impaciencia que me cabe en el pecho, vestido de idiota para el cumpleaños de Ainara fingiendo que aún vas por el segundo vestido, el cabello rebelde y un espejo farsante.
Y que vamos a llegar tarde, como siempre.

Abril tiene 30 días Pt 1/30

@snowbaz-feda


Día 1: Cambio de Look.

Dedicado a las personas de cabello rebelde

/

Penny

Ser la mejor amiga de Simon Snow te otorga una cierta invisibilidad.

Eso es porque él, aunque no lo busca de forma consiente y de hecho lo odia, siempre llama la atención. Supongo que eso es parte de la carga de ser el elegido. Estas en la mira y boca de todo el mundo. Para bien o para mal. Estar a su lado hace que no te noten.

Yo no tengo ningún problema con eso. Él debe ser quien es y yo también debo ser quien soy. Además, Simon es uno de mis únicos tres amigos.

Cuando cruzo la puerta del salón, todos se giran para mirarme. Como si acabara de regresar después de estar ocho semanas perdida (Justo como Baz hace unos días)

No puedo creer que un simple alaciado de pelo haga que todos se pongan así. No es como si fuera una Penny diferente. Y además un alaciado Normal, ningún hechizo tras ello. Yo sólo acepte hacer esto, porque Agatha se veía triste Ayer fui a su cuarto y tuvimos una especie de noche de chicas. La verdad es que fue divertido, y ella al menos se ve más tranquila ahora.

Puedo escuchar a todos susurrando sobre mi peinado de hoy. Mi cabello cae lacio y pesado además se nota aún más su color purpura. No dicen cosas malas, sólo unos cuantos halagos en realidad, pero es raro tener tantos ojos sobre mí. Incluso Baz se ha quedado mudo.

Por pura costumbre, muevo la cabeza para apartarme el pelo que suele caer por mi frente. Me siento junto a Simon. Él me mira como todos los días. Puede que no le importe mucho el cambio o que simplemente no se dé cuenta. Con él no se sabe.

—Buenos días Penny.

Me habla como todos los días y eso me alivia un poco. No puedo evitar sonreírle antes de contestar.

—Buenos días, Si.

Él sólo me devuelve la sonrisa.

Fin

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"A pesar de su común color de ojos, de su carácter duro, difícil y extraño, de ser fría por malas experiencias, también sencilla y tímida en sentimientos. De tener un cabello rebelde, usar brackets, de tener un gusto por el cigarro y el alcohol, de sus problemas de salud. A pesar de todos sus defectos, ella es perfecta y la amo."
Me gustas de la forma …

Me gustas de la forma en la que caminamos de la mano.
Me gustas de la forma en la que me besas bajo la lluvia.
Me gustas de la forma en la que te abrazo y escuchamos el ruido del viento en las hojas de los árboles.
Me gustas de la forma en la que tus ojos me miran y me hipnotizan.
Me gusta la forma en como haces el amor.
Me gustas de la forma en la que piensas.
Me gustas de la forma en como sonríes.
Me gustas de la forma en la que todos los días te necesito.
Me gustas de la forma en la que acaricio tu barba y beso tus lunares.
Me gustas de la forma en la que espero con ansias todos esos fines de semana sólo para verte.
Me gustas de la forma en como beso tu frente y despeino tu cabello rebelde.
Me gustas de la forma en la que beso tu cuello y dejo mis pequeñas huellas de amor.
Me gustas en todas las formas existentes.

Me rindo ante ti, hermosa y venenosa mujer
Con tus ojos oscuros y labios con ligero tono pastel rosa
Aquellos a los que anhelo besar siempre
Cuando te desvelas de repente
En mi regazo haces pendiente
Que todos maldicen mi suerte.

Me rindo ante tu sedoso, suave y rebelde cabello
Aquel que me parece impecable,
Y que al tocarlo, poco a poco se marchita
Como mi corazón de hielo
Al cual alguna vez derretiste.

Como ese café en la tarde
Y en la ninfomanía que recitabamos al unisono de tu dulce voz
Cuando en toda la ciudad era de noche, cuando todos dormían
Yo te recitaba mis poesías
en aquella espalda tuya
Con la que alguna vez soñé y que de pronto me ose a tocar.

Con tan solo un ligero beso,
Me llevas más allá del profundo cielo.

Y tal vez esté diciendo incoherencias, o probablemente
Esté ebria como siempre
Pero sabes que te amo, y que no dejaré de hacerlo ni aunque me lo proponga.

De ti soy, de ti yo pertenezco
Por favor no me lastimes otra vez, no rompas la ilusión que yo misma he creado en tu pecho,
Extraño tus besos
pero no necesito de ellos.

¡Oh, que terco es mi amor por ti!
Que quisiera odiarte y al segundo estoy amándote
Cuanto quisiera ya no estar anhelandote,
Ni sufriendo por que no regreses.

Me rindo ante ti y tu dulce y maldito ser, el que me ha alejado de mi cordura
Y que desde que me besaste siempre he sido tuya.

No he vuelto a ser la misma, rompiste todos mis esquemas
Por que tu me tienes, y yo nunca te tuve.

—  Victoria
Ella dice tener un cabello que no se le acomoda; un cabello rebelde. Sus ojos son de color común; ojos marrones. Es bastante necia y se impacienta muy rápido. No le gusta la gente, prefiere leer un libro en un parque y ver a solas en la playa el atardecer. No sé ustedes, pero para mí ella es perfecta.
desearía poder tocarte una vez más...

Desearía volver a sentir tu dulce aroma que envuelve en tu suave piel …
Desearía volver a tocar tus labios , tu cuello , tus caderas , jugar con tu cabello rebelde …
Desearía volver a ver esa carita sonrojada tan lindo que me enloquece queriendo darte con todo mi amor …
Desearía hoy volver a encontrarte y que esta noche seas mío una vez más …
por que… lo admito soy un loca adicta a tu piel , a tus labios , a tu esencia de hombre por que soy adicta a ti .

El chico que me gusta

me gustan sus ojos claros y su cabello rebelde, me gustan sus gestos y su forma de reaccionar ante el mundo,  me gusta la forma en que lo miro y él me mira aunque muchas de esas veces ante mi verguenza la retiro, me gusta su forma de hablar y tratar a las personas, me gusta la forma en que camina despacio mirando su alrededor como si lo disfrutara, me gusta cuando lo observo paseando y el no sabe que lo observo, me gusta verlo leer, me gustan sus ojos moviendose en busca de la pagina siguiente y lo que más  me gusta es  que me guste él.

One Step

Los largos dedos de Samuel repasaban sus fríos y húmedos labios. Era una noche gélida y el viento se colaba en su cuello de manera implacable.

Maldijo tres veces por no haber salido con una bufanda.

¿Dónde se encontraba en ese momento? Nada más y nada menos que fuera de un suntuoso y elegante edificio en Barcelona, una ciudad de España. No era un viaje turístico ni de negocios. De hecho, no tenía ningún motivo real para haber conducido durante todo el día hasta aquella ciudad.

¿Qué hacía ahí entonces? No tenía idea. Siendo honestos, ni siquiera lo había pensado mucho antes de montarse en ese tedioso viaje donde los recuerdos de su pasado no dejaban de atormentarlo.

Quizás estaba cometiendo la peor de las locuras y seguramente tendría horribles consecuencias, pero debía intentarlo una última vez. No había nada que le garantizase un buen final a su estúpida Azaña o puede que sí, Sólo una garantía. El inmenso amor que habían llegado a sentir el uno por el otro.

Inclinó su cabeza para acomodar su rebelde cabello y con paso seguro caminó hasta la entrada del edificio. Su rostro estaba cubierto por el gorro de su enorme abrigo y unos lentes que en el fondo, no ayudaban mucho a disimular quien era. Solo podía rogar por no encontrarse con un maldito paparazzi.

Sabía el número del departamento, sabía el piso, sabía el nombre del chico que vivía ahí, lo único que no sabía era cuanto había cambiado esa persona.

Le hizo un gesto al conserje quien con disimulo y discreción lo saludo sin emitir palabra alguna. No era como si hubiese ido antes a ese lugar, pero era bastante difícil no reconocerlo cuando era uno de los hombres más famosos de toda España.

Entró en el suntuoso ascensor y apenas sus puertas se cerraron, un enorme vació se apodero de él. Su corazón furioso latía con fuerza y todas las voces en su cabeza le gritaban con pánico que se devolviese, que aún estaba a tiempo.

Y lo habría hecho, se habría devuelto ¡Dios sí que lo habría hecho! Pero su cuerpo no cooperaba y como si fuese un acto de inercia, sus pies se dirigían por si solos hasta la puerta de ese departamento.

Exhaló todo el aire de sus pulmones y volvió a tomar una bocanada de aire antes de tocar el pequeño timbre que había frente a él.  

Pasaron unos minutos que se le hicieron eternos y de una extraña manera pensó en todas las posibilidades que había de que no hubiera nadie en el departamento o peor aún, que la persona no estuviera sola.

Volvió a tocar a los cinco minutos y una voz ronca pero familiar le indicó con un grito que ya le abriría.

Samuel apretó sus puños y mordió con fuerza sus rojos labios. Nunca en su maldita vida había estado tan nervioso y se odiaba por no poder tranquilizarse, o fingir calma al menos.

El sonido de varios cerrojos abriéndose le taladraron los oídos con rabia.

La puerta se abrió lentamente y un simple pensamiento invadió su cabeza.

Maldito cretino.

Ahí estaba, frente Samuel, el único chico del que realmente se había enamorado. Estaba notoriamente drogado y sus ojos rojos indicaban  que había estado llorando.

Quizás no, quizás era el efecto de la droga pero Samuel aun no podía dejar de verlo como un chico inocente y soñador. Igual como lo había sido hace tantos años cuando se conocieron gracias a internet.

—   … Samu— Samuel lo escrudiñó con los ojos. Estaba delgado, su cabello rebelde como siempre le daba un aspecto infantil que adoraba. Estaba tan deteriorado pero a sus ojos no podría ser más hermoso.

Maldijo al cielo en ese instante y un odio enorme se apoderó de él. Odiaba a todo el mundo, odiaba la música y a la industria televisiva. Se odiaba a sí mismo y odiaba al chico frente a él.

Entre todos le habían arrebatado a la única persona que  había amado. Le habían borrado su enorme y perlada sonrisa para poner en su lugar unos agrietados y pálidos labios que combinaban a la perfección con sus ojerosos faroles caramelos.

—   Chiqui… — El chico frente a él cerró los ojos como si el simple sonido de su nombre en la boca de Samuel  le hubiese atravesado el pecho. Su cuerpo temblaba levemente pero el castaño podía notarlo. — ¿por qué, chiqui?

Esa simple pregunta abarcaba todo. Absolutamente todo lo que había ocurrido desde que se conocieron. Eran tan inmaduros en ese entonces, tan ingenuos, tan libres…

Guillermo se cruzó de brazos y recargó su peso notablemente en una de sus caderas. Los labios de Samuel amenazaron con torcerse en una infantil sonrisa al ver como el menor no dejaba sus viejas costumbres. 

Ese pequeño gesto le bastó para esperanzarse como si fuese un niño que acababa de comprar un cartón de lotería con la estúpida ilusión de ganarlo.

—   … Vete Samuel. No hay nada que debamos hablar — Guillermo retrocedió dos pasos para cerrar la puerta, pero el mayor no se lo permitió. No le permitiría volver a cerrar esa puerta. — Puede haber algún paparazzi…vete.

Ya se lo había permitido tantas veces y lo único que consiguieron fue hundirse.

—   Guille… no me iré. — El pelinegro limpió con fuerza una lágrima rebelde que quería descender por su mejilla.

 —   Es tarde Samuel. Demasiado tarde y lo sabes — Guillermo extendió sus brazos como si le rogase que lo observara con detenimiento — Solo mírame… mírate. No podemos volver al pasado.

 —   Ese es el problema Guille… — Samuel avanzó hasta quedar a solo unos centímetros de distancia del menor. Lentamente subió sus manos para tomar entre sus dedos las tibias y aterciopeladas mejillas de Guillermo — cuando mis ojos te ven, no quiero volver al pasado porque en ese entonces, no te amaba tanto como lo hago ahora y tampoco puedo pensar en el futuro porque sé, te amaré aún más y eso me aterra.

 Guillermo cerró sus ojos y con un simple suspiro de su parte logró detener el corazón del castaño. ¡Maldito infeliz! Guillermo era el único que podía provocarle tanto a Samuel con solo botar el aire de sus pulmones.

—   Me arrepentiré y te arrepentirás… y no podré seguir viviendo después de eso. — Samuel juntó sus frentes deleitándose con ese simple contacto. ¡Dios! Como lo había anhelado.

 —   Entonces, ese día moriremos juntos Chiqui.