bromeos

Killian Jones & David Nolan / Captain Charming

You can purchase this work here (poster, stikers, mug…) .

These two characters are can be found separately : Hook and Charming

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¿Sala para dos? {Drabble Wigetta}

Impredecible. Willy es impredecible.

 Un día realmente él podía pasar las veinticuatro horas sin dirigirme una sola palabra, quiero decir, apenas un buenos días y un “es hora de grabar” para luego al finalizar pasar nuevamente de mi existencia como si no hubiera un mañana. Sin embargo había días en los que parecía convertirme en el centro de atención de su vida.

“Deberíamos ir al cine”

Como hoy.

Ir al cine. Sonaba bien, lo hacía en mi cabeza y al mismo tiempo sonaba mal. ¿Estaba bien dejarse usar? ¿Me está usando? ¿Qué películas se estrenan hoy?

¡Samuel no se deja usar!

“No sé si me apetece ir hoy. Puedes ir tú solo si quieres.”

No te atrevas a irte sin mi.

“¡Oh vamos! Será divertido, hace tiempo que no pasamos tiempo juntos.” Me dice en un tono aniñado que apenas puedo ignorar. Puedo sentir su insistente mirada y hasta oír sus pestañas revolotear de una forma violenta con la intención de llamar mi atención.

“Es cierto, ya no pasamos tanto tiempo juntos. Es absurdo, ¿No crees?” Le digo pensativo, casi más para mi mismo que a él y entonces me encuentro rascando mi barba y luego volteo a verle, quiero reír de su cara inexpresiva que sigue en espera de una respuesta positiva sin embargo no lo hago.

“Claro, ¡Vivimos juntos! No tiene sentido que no quieras ir al cine conmigo ¿Sabes?”

“Es un buen punto” Asiento ligeramente e intento no reír ante el suspenso que pretendo mantener.

“¿Entonces?”

“Entonces tendré que ir contigo al cine, ya sabes, porque vivimos juntos, recuperar los viejos tiempos. Además no puedo permitir que vayas con algún extraño que puedas encontrarte por ahí”

“¿Qué dices? No salgo con extraños. De hecho, tú eres el extraño para ellos.” Su lengua filosa se desliza por la comisura de sus labios escondiendo una sonrisa siniestra y caigo en la tentación de querer degustar de su boca. “Creo que es hora de irnos” Murmura con delicadeza, sabe que ha ganado y se encamina con elegancia hacía la puerta principal y me veo obligado a seguirle como su sombra.

Murmullos, tickets, gente, bebidas, palomitas y más murmullos.

El cine parece estar lleno esta noche, sin embargo Willy cree que entrar a una sala completamente vacía es la mejor idea. ¿Lo es?

“¿Donde quieres tomar asiento?” pregunta entre risas como si realmente fuera gracioso ver la sala entera vacía, como si de verdad fuera un trabajo difícil elegir donde sentarse estando todos los asientos vacíos.

“Pues no lo sé, lejos de ti mejor” bromeo y me encuentro cautivado con su enorme sonrisa que se expande cada vez más y más, y su mano pronto está envolviendo la mía entre sus cálidos dedos mientras me guía al centro de los asientos siendo ambos el centro de atención para un publico inexistente.

Las luces enseguida descienden y la pantalla se enciende iluminando a duras penas el lugar, los parlantes comienzan a vibrar anunciando que están encendidos y la película da su inicio con anuncios promocionando a otras películas, mientras me dedico a observar a mi alrededor y puedo notar que realmente nadie ha pagado para ver esto salvo nosotros dos lo cual es ridículo y puedo imaginar que se trata de una bazofia, sin embargo no me quejo porque Willy sigue allí con esa estúpida sonrisa iluminada y pienso que quizás no hemos malgastado el dinero.

“No puedo creer que estemos solo tú y yo” susurro por inercia y enseguida me rio de mi mismo al recordar que, ¡Nadie está allí para hacerme callar!

“Lo sé, ese era mi plan” dice divertido mientras su mano comienza a deslizarse como serpiente por mi brazo hasta llegar a mi rostro, instintivamente atrapo su mano y me veo obligado a besar el dorso de la misma. Y casi me permito sonreír al pensar que nos encontramos en un lugar publico y a Willy no parece importarle en absoluto.

“¿Por qué querrías estar a solas conmigo? Dime, bonito.. ¿Qué deseas de mi?” pregunto inclinandome hacía delante de manera que puedo tocar con la punta de mi nariz la suya.

 Nuestro trato con un deje de humor nunca desaparece, pero de vez en cuando dejamos caer aquella fina capa de personajes que nos protegen el uno del otro y decimos cosas que nos dejan expuestos, no hacía nuestro publico sino ante nosotros mismos y tal vez eso nos asusta tanto como nos gusta.

“¿Qué deseo? Hum buena pregunta, pero yo diría.. ¿Qué es lo que no quiero de ti? Porque lo quiero todo” su voz suena rasposa y casi puedo oírlo ronronear, sus labios no tardan en pegarse a los míos con violencia, como cuando arrojas una piedra contra un cristal y todo se rompe en mil pedazos dejando un hermoso y destructivo desastre.

Mis manos viajan hasta su cintura obligandole prácticamente a montarse sobre mi y una lluvia de suspiros se hacen presente al dirigir una de sus manos hacía el bulto en mis pantalones.

Nos comprendemos bien, realmente no mentimos cuando lo decimos. Sabemos donde tocar, sabemos donde besar, sabemos exactamente lo que el otro quiere y probablemente era una de las razones por las cuales solíamos pasar tanto tiempo juntos en aquellos caóticos tiempos viviendo en Los Angeles.

La película parece estar yendo por la mitad, lo cual deduzco porque no he visto nada y entonces recuerdo que las cosas no pueden salirse de control.

“Willy”

“Sh estamos bien”

“Willy van a vernos” repito entre chasquidos de nuestros labios separandose para volverse a unir.

“Estamos bien, estamos bien” me dice respirando profundo negandose a soltar mis labios siquiera para tomar un respiro.

“Podría entrar alguien” Difícil, hacer entrar en razón a un Willy excitado es una tarea muy difícil. Como quitar a un gatito que está prendido de tu ropa, literalmente como eso.

“Déjalo entrar, déjame entrar” suplica entre risas y me siento traicionado por mi mismo al dejar escapar una carcajada.

“¡Willy! Vayamos a casa, por favor” le pido en un tono de voz suave mientras lucho contra sus manos que se encuentran aferradas a mi.

“¿Me dejarás entrar?” pregunta jocoso, sin embargo sé que no está bromeando entonces miento en un asentimiento logrando zafarme de su agarre.

“Solo si te portas bien de camino a casa”

Y, sin embargo, mentiría si dijera que la extraño. Es el hechizo más perfecto y más doloroso. Usted está aquí, igual que yo y con mayor intensidad aún; allí donde yo estoy, está usted, como yo y más intensamente aún. No bromeo. A veces imagino que usted -que está aquí- extraña mi presencia y pregunta: “¿Pero dónde está?”
—  Franz Kafka, Cartas a Milena
Bromeo and Dude-liet

A/N: Hello! so this is based off the prompt, QUICK I NEED A ROMEO AND I KNOW YOU KNOW THE LINES- oh you thought I was Juliet? Nah man I’m playing Benvolio, that dude is Juliet. Captain Swan with a good old helping of Captain Charming. Hope you like it! Please fave/review if you are so generous! Thanks!

Read at ff.net here.

Disclaimer: I do not own Once Upon a Time, nor am I William Shakespeare.


“Sorry!”

“Move!”

“Out of my way!”

In her haste, Emma Swan managed to bump into nearly every single person in the crowded hallway. She flew down the stairs, paying no mind to her hair which was falling out of the intricate braid that she had spent twenty minutes getting just right. Her mind was singularly focused and she could feel her time slipping away. Finally, she spotted her destination and ran into the men’s locker room. Her eyes roamed the room, skipping right over all the half-naked boys who were staring at her like a ghost. She spotted the mop of dark hair she was searching for and began to elbow her way through the crowd to get to him.

“Jones!” She shouted, gaining the attention of every other male who had not yet noticed her presence except the one person whose attention she needed most. She yelled his name again, directly into his ear this time, and wondered why he hadn’t heard her, or if he was simply ignoring her. “JONES!”

Thankfully, he turned around that time. The source of his temporary deafness was explained as he took headphones out of his ears. “Swan? What are you doing in here? This is the boy’s locker room!”

She just rolled her eyes and forcibly grabbed his hand, pulling him in the direction of the doors. “If I see something I haven’t seen before I’ll throw a dollar at it,” she said. She was in no mood to waste any time. Already she was ridiculously late and could not spare a single second. They broke into the crowd of the hallway and Emma resumed her elbowing and running.

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