bonito

Qué hermosa es la gente loca, la que está enamorando a su vida, la que sabe que la soledad no es una desventaja, la que arde por regalar sonrisas, por compartir historias, por prender a otros de entusiasmo, hermosa esa gente que no piensa en cómo te va a chingar o cómo se va aprovechar de ti, adoro a los que salen sin rumbo, a los que te aconsejan que sigas, que no te rindas, que te convencen de desempolvar el corazón, los rebeldes que escriben poesía sin reglas, sin estrategias, sin presión por agradar a lo que pretenden cuadrarlo todo. Yo estoy en busca de gente loca, que quiera salir a la calle a cantar, a improvisar monólogos, a sacar rutinas de comedia, a jugar al escondite, a tener una fiesta una tarde de lluvia, a comer postre en la banqueta, los que saben que los gobiernos no logran nada y por eso se dedican a sembrar suspiros, a llenar la memoria de asombro, a contagiar el sabor de las desinhibiciones, a hacer el amor sin el sexo y a tener el sexo con amor
—  Las aventuras de Califo, Quetzal Noah