boca del lobo

" Y sin saber muy bien lo que está haciendo, como invadido por una fuerza superior, voltea a su novia, y sigue penetrándola así, de espaldas. Sin que ella pueda ver lo que está planeando, se quita el condón e introduce su miembro en la vagina sin ninguna protección, arrojándose al abismo con los ojos cerrados, saltando al precipicio sin meditarlo, metiéndose a la boca del lobo sin medir las consecuencias, caminando entre las brasas sin importar las quemaduras, viajando a través de un país indómito, agreste, selvático, entre tribus salvajes y caníbales. Él agarra de las caderas con fuerza y eyacula mirándose sin reconocerse en un espejo que tiene en frente de sí. Respira con la boca abierta y comienza a recordar lentamente que se llama Andrés y que acaba de suicidarse contagiándose de el sida que ya sabía que tenía su novia que le había sido infiel con muchos otros hombres."

- En el libro Satanás.    Por Mario Mendoza.

instagram.com
Instagram photo by Nicky Ariansen • Jul 8, 2016 at 4:50pm UTC
See this Instagram photo by @wandering_ghostgirl • 37 likes

Hey, peeps! Follow me on Instagram for more daily, random doodles! Pretty please? I’ll follow back!

Tried to paint a little sketch of Judy in one of her outfits from my fanfic (the one I know I need to update ASAP) with Copic markers… I still need more practice, tho o_O

Si alguien lee La Boca del Lobo, quiero que sepan que lo siento muchísimo, pero les prometí que no la abandonaría, ¿verdad? Han pasado meses, goddamit… pero soon, lo juro, no fue enteramente mi culpaaa

GhostlyMia

ES SOLO SEXO ¿O no? (WIGETTA/ Intento de "Lemon"/ONE-SHOT). Especial 1000 seguidores.

Advertencia: Esta historia NO esta basada en hechos reales, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Sí es alguien que odia los finales tristes, esta historia puede ocasionar sentimientos negativos, absténgase de leer. Es pura ficción.Gracias.

Listos para leer en 3…2…1

░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░

Instrumental dramático (?

Masoquista.

Esa era la mejor palabra que lograba definirme en este momento.

Es increíble que haya aceptado vernos luego de que me causaste tanto daño. Sin embargo, algo que se salía de mi control me había obligado a responder afirmativamente.

No estoy seguro sí fue su tono de voz, su divertida charla o simplemente las ganas que tenía de verlo luego de tanto tiempo.

De todas formas, aquí estaba atendiendo la puerta luego de escuchar el sonido del timbre. Aquí estaba mirando su gran sonrisa e invitándolo a pasar hacia mi recámara.

-¿Tienes alguna buena película? - me preguntó curioso sacándome de mis pensamientos.

Era ver una simple pelicula lo que íbamos a hacer. Solo íbamos a charlar como buenos amigos e intentar pasar un buen rato.

Que gran mentira.

Sentía que me estaba metiendo en la boca del lobo.

Pero creía estar seguro de haber enterrado mis sentimientos hace mucho tiempo y sé que solo era sexo lo que estaba buscando.

-Tengo una de terror en el montón de la derecha- respondí finalmente para luego recostarme en la cama mientras intentaba ignorar la sonrisa sensual que habías colocado en tus labios.

Me estabas mareando con esa nueva personalidad.

Ahora eras un hombre atractivo, sexy y coqueto. Atrás había quedado el chico inexperto y tímido.

Eso lo hacía más difícil para mi.

La película era pésima.

Como siempre la trama involucraba a un montón de americanos idiotas que iban de vacaciones a un bosque. Estaba el típico chico sexy del grupo que se creía irresistible; la chica con poca ropa y novia del anterior; la idiota que era tratada como esclava por sus amigos; la primera persona que moría y la protagonista que sobrevivía luego de ver cómo sus amigos morían uno a uno.

Sabia que no estabas prestando atención a la película.

Sí fuera así ya me hubieras obligado a cambiarla y te quejarías por lo cliché de la misma.

Te conocía demasiado y sé que siempre muerdes tu labio inferior mientras ves un filme y sueles recostarte hacia el lado izquierdo para verlo con mayor comodidad.

Sin embargo en este momento me estabas mirando de reojo creyendo que no me daba cuenta.

Pero qué iluso.

Podía sentir tu mirada plagada de deseo vagando por mi cuerpo repetidamente; veía cómo tus dientes superiores mordían con delicadeza tu labio inferior y juraría que no estabas escuchando la pelea que se estaba llevando a cabo entre los protagonistas hace varios minutos.

El ambiente cambió cuando la escena de sexo apareció en la pantalla.

Sentía que mi temperatura iba en aumento y una gota de sudor empezó a deslizarse por mi cuello para terminar desapareciendo en mi camisa.

-¿Por qué no actuamos esta escena?- cuestionaste sensualmente mientras te volteabas y me mirabas fijamente. Tus piernas estaban alrededor de las mías y apoyabas tus fuertes brazos alrededor de mi cabeza dejándome sin escapatoria alguna.

-Será sólo sexo ¿Verdad?- cuestione mirándote embelesado.

-Sólo sexo- aseguraste atacando mis labios luego de pronunciar aquella frase.

Los besos estaban llenos de pasión y sentía cómo nuestras lenguas bailaban aquella danza tan conocida para ambos. Mordía tus labios suavemente e intentaba contener mis gemidos cuando empezaste un pequeño vaivén sobre aquella parte sensible de mi anatomía.

Con rudeza logré invertir posiciones y acabar sobre ti. Decidí deshacerme de tu camisa y lanzarla con fuerza hacia el extremo de mi habitación.

La ropa sólo me estorbaba.

Lentamente fui depositando suaves besos sobre tu cuello y baje hasta llegar a la clavícula donde mordí salvajemente con el objetivo de dejar marca, y así demostrarle a todos que seguías siendo mío.

Cuando llegue a tu pecho y mordí uno de tus pezones, pude escuchar un gruñido salir de tu garganta, para luego sentir cómo tomabas mi cabello entre tus dedos y lo jalabas con desesperación invitándome a continuar.

-Vegetta- expresaste luego de soltar un fuerte gemido-Me estás volviendo loco- susurras lanzando un suspiro cuando sientes mi lengua sobre tu ombligo en donde me entretengo por un momento succionando y mordiendo sin compasión.

Mis ojos brillan de deseo cuando llego a mi objetivo principal. Decido desabotonar lentamente tus pantalones y demorarme en liberar aquella parte que pide a gritos mi completa atención. No puedo evitar dirigirte una mirada y puedo distinguir una expresión de ansiedad en tu bello rostro.

Te estoy torturando.

-¡Me cago en todo solo hazlo ya! - exigiste molesto y obligándome a terminar con mi trabajo y retirar de una vez la ropa interior que cubre tu miembro, el cual se mostraba ansioso y palpitaba emocionado sobre mis grandes manos.

No quise detenerme más y empece a mover lentamente mis dedos sobre toda su extensión. Los gemidos de Guillermo iban en aumento mientras aumentaba la presión y la rapidez con la que movía mis manos sobre su pene. No pude contenerme y termine introduciéndolo en mi boca y utilizando mis manos para acariciar parte de sus muslos.

Mientras utilizaba mi lengua, pude dirigir mi mirada hacia arriba y enfocar su rostro, para encontrar una de las imágenes más excitantes de toda mi vida. Willy se encontraba con los ojos cerrados a causa del placer; se mordía los labios con rudeza y apretaba con fuerza las sábanas con sus hermosas manos. De repente abrió los ojos y me miró con un brillo de deseo cubierto por un sentimiento mucho más fuerte.

Esa mirada me asustó.

No pude evitar detener mis caricias y quedar en shock al darme cuenta de lo engañado que había estado todo este tiempo.

Intente creer que había olvidado el daño que me hizo,intente creer que sólo era sexo y me convencí a mi mismo que jamás volvería a caer ente sus garras.

Tal vez esa mirada estaba llena de arrepentimiento, pero eso no hacia que doliera menos.

Pensar que lo encontré con alguien más haciendo lo mismo que yo hacía con él hace algunos segundos, me destruía. Esa fue la razón por la que todo terminó y la razón por la que quise alejarte de mi vida. Aquella vez que te encontré con otro hombre en esa maldita casa. Cuando lo hacías gritar de placer y desesperación.

No me importa que luego te hayas arrepentido y que aún me muera de deseo por estar contigo.

-Samuel- expresaste preocupado al darte cuenta del cambio en mi actitud. Tu excitación había bajado y las lágrimas se empezaban a acumular en tus pequeños ojos.

Todo se había ido al carajo.

-Vete- susurre tristemente a la vez que me sentaba al borde de la cama y apoyaba mis manos sobre mis rodillas cubriendo mis ojos.

-Pero…

-¡SOLO LÁRGATE JODER! - grite furioso levantándome y arrojando sobre tu cara aquellas prendas que yo mismo me había encargado de quitar anteriormente.

No me di cuenta del momento en el que te retiraste del cuarto y yo empece a mirar la oscuridad de la noche por mi ventana. Las lágrimas corrían por mi rostro y los sollozos salían sin control desde mi garganta.

No podía creer lo que había pasado y una parte de mi quería morirse en este mismo ínstate. El dolor era insoportable y los recuerdos de aquella noche aún me atormentaban.

¿Sólo Sexo?

Vaya estupidez.

░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░ ░░

¡ES MI PRIMERA VEZ ESCRIBENDO ESTO NO ME JUZGUEN!

Igual le agregue mi toque personal al final.

¿Qué opinan? Doy o no asco escribiendo estas cosas.

Esta vez sí quiero sus opiniones con locura.

¡Gracias por todo a aquellas personitas que me siguen! Esto es para ustedes.

Me costo mucho, así que espero que lo hayan disfrutado.

Hasta la próxima.

A la luz de la luna y como vestigios del tiempo muerto, se fue acercando a mí, arrastrándose por las estrellas para ocultar su presencia, tenía la noche de su lado y eso me aterraba. No podía confiar en nada, las flores comenzaban a reírse de mí y el firmamento se oscureció poco a poco, la luz de la luna fue lo único que me acobijaba y su presencia se sentía en todas partes, estaba dentro de la boca del lobo y por primera vez me encontraba solo.
—  Jesús Huerta.
03.11.2014

Corre el rumor de que te gusta jugar con varias a la vez, de que ninguna fue única y que te divertiste bastante.
No nos culpo. Eres un hombre encantador, un ser humano increíble.
También es cierto que no eras de nadie, así todas te perteneciéramos. Pero los sentimientos no se fuerzan, fluyen.
Mientras varias te queríamos en cascada, tu construías tu represa para que solo una nadara en ella, y se que ahora se pertenecen el uno al otro y que los juegos se acabaron.
Aunque pensándolo bien tu nunca jugaste, nunca mentiste, pero tampoco amaste.
Ahora no se si defenderte, si salir a la luz como otra más de las perdedoras, o si dejar que tu reputación se mantenga. Para mi tu no eres culpable, yo se bien que salté y con ganas a la boca del lobo, yo prendí el fuego y me consumieron las llamas. Fui yo quien nos condenó, a ti a buscarme en otras, y a mi a que me reemplazaras.


Vanessa V.M.
Lo que pensé y nunca te dije

WOLFENSTEIN: EN LA BOCA DEL LOBO #7

Min: 37:41

-tocan a la puerta y entran a la vez-

V: bueno pues.. yo creo que aquí voy a dejar el video de hoy y el próximo día continuamos intentamos buscar a Set, este donde este, y diréis Uy! Que misterio. Si aquí dejamos el video además Willy me esta llamando porque tenemos que bajar justo a la calle, así que todo perfecto creo que el tiempo es todo adecuado y me despido -se intenta no reír- espero que les haya gustado el video, si dais like -se intenta no reír- c-comentais o compartes se le agradece, y el proximo día continuamos con el modo historia de este juego que tantísimo me esta gustando y espero que a vosotros también. Un besazo enorme y nos vemos en el siguiente gameplay, Cha-chao!! Woooooo!

ºuº que caritas le habrá puesto Willy 7u7

— No sabes si podrás soportarlo, no sabes si seras capaz de seguir luego de que todo acabe. ¿De verdad quieres intentarlo? —continuó con un gesto de preocupación en sus ojos— Mira a tu alrededor, luego del amor va el sufrimiento. ¿Por qué no lo entiendes? Te estas introduciendo lentamente en la boca del lobo, y lo sabes, y sigues. No vale la pena, ni las lagrimas, ni las tristezas. Enamorarse no vale nada.
— No vale nada, es cierto. Pero para mi vale correr el riesgo. —finalicé con una sonrisa en mis labios.
—  Diálogos. Tatiana C.
LA MUJER EN EL ESPEJO

CAPÍTULO 23 MUY MALAS DESICIONES

En palabras de Rubius, Mangel tenía que estar muy jodidamente demente si creía que él iba a entrar en esa horrenda casa abandonada así como así. No entendía porque se le había ocurrido esa clase de idea, o había sacado valentía de quien sabe donde o se había vuelto completamente loco, apostaba más por la segunda opción.

Y es que ¿Acaso Mangel estaba de broma? Eso era como irse a meter a la boca del lobo y si dentro de aquella casa había un verdadero lobo, quizá ese sería el menor de los peligros.

Mangel había insistido prácticamente toda la semana siguiente de que lo mejor era darse cuenta de una vez que misterios escondía aquella casa ‹‹Ahora el niño se pensaba que era detective›› Aquello no podía ser una buena idea de ninguna forma, si se ponían a pensar todo lo que les había sucedido hasta el momento, quien sabe que cosas podrían encontrarse en aquella casa.

–¡Que no Mangel joder! No creo que meternos en esa casa sea una buena idea – Mangel seguía insistiendo, prácticamente acosando a Rubius quien ni de coña iba a meterse en ese lugar.

–¡Jodéh Rubiuh! No pensé que fuerah tan cobarde.

‹‹Y ahora le llamaba cobarde el muy cabrón››

–No es cobardía, señor valiente ¿Pero sabes que además aquella es una propiedad privada? ¿Quieres que nos metamos en problemas mayores? – Mangel lo único que hizo fue resoplar con molestia, sabía perfectamente que Rubius tenía razón, no podían entrar en una casa ajena por muy abandonada que estuviera, pero por alguna razón algo le decía que dentro de esa casa encontrarían respuestas a las preguntas que los atormentaban. Además ¿Quién mierda le ponía atención a esa casa? Nadie se daría cuanta que estaban ahí.

–¿Recuerdah lo que te conté de mi abuela? – Rubius rodó los ojos y se quedó con una cara de ‹‹¿Pero que me está contando este tío?››

–Pues no Mangel, no recuerdo que me hayas contado nada de tu abuela – Mangel arrugó la nariz entrecerrando los ojos y decidiendo si la hostia que le daría a Rubius debía dársela ya o… ya ¡Zaz, en toda la cabeza! – ¡Joder Mangel!

–¡Eh que esa eh la puta atención que me poneh gilipollas! – Rubius aun estaba sobándose la cabeza – Te dije que mi abuela me dijo que no debiamoh acercarnoh a ese jodio’ lugah

–Hombre, pues muy sabia tu abuela ¿Qué mierda vamos a ir a hacer ahí si dijo que no debíamos acercarnos?

–¡Pero coño Rubiuh! ¿Eh que no entiendeh? Si no quiere que nos acerquemos eh porque algo debe haber ahí, y la verdá yo ya ehtoy harto de tanta mierda – Rubius solo lo miraba rascándose la cabeza, con cara de preocupación – Y quierah o no ehta tarde voy a ir… contigo o sin ti.

¡Mierda!

Mangel empezó a avanzar camino hacia su casa, acababan de salir del Instituto y solo faltaba que preparara unas cuantas cosas, una linterna o algo y una mentira para su madre por supuesto, para poder entrar a esa casa y de una vez por todas enterarse de lo que sucedía, eso en caso de que esa casa, además de mucho polvo y suciedad, encerrara respuestas.

Rubius lo seguía de cerca sin decir nada, ya no quería discutir con él, y es que si lo pensaba fríamente Mangel quizá podía tener razón, aquello no era un simple capricho de niños que quieren adentrarse en lo desconocido, todas aquellas extrañas cosas que les sucedían, esos sueños y voces en la oscuridad, estaban jodiéndolos demasiado y las cosas no podían seguir así y Rubius pensaba que si aquello era un puto espíritu, tenían que descubrir que mierda es lo que quería.

–Yo se quien vivía en esa casa – lo siguiente que se escuchó fueron los pies de Mangel frenándose en la tierra del camino al escuchar la voz de Rubius hablándole ‹‹¿Qué cosa había dicho?›› Giró en sus talones para encontrarse a Rubius con una media sonrisa de preocupación y es que sabía que tenia que haberle contado a Mangel antes lo que había hablado con su abuelo.

–¿Qué tu sabeh quien vivía ahí? – Rubius solo se limitó a asentir – ¿Y cuando mierda planeabah decírmelo? ¿Cómo coño eh que lo sabeh?

–Hablé con mi abuelo el fin de semana – Mangel observaba con atención – en esa casa vivía una mujer llamada Eleonor – por alguna razón de solo escuchar ese nombre Mangel sintió que su piel se erizaba – vivía supuestamente con una sobrina, Irene, pero según mi abuelo, la chica desapareció – Mangel arqueó una ceja.

–¿Desapareció? ¿Pero como nariceh? ¿A dónde? – este tío era tonto

–Serás subnormal, si se supiera a donde no sería desaparición

–¿Entonceh?

–Entonces, creo que me has convencido de entrar a esa maldita casa.

………………………………..

No había sido necesaria una gran mentira para poder ausentarse de sus casas por mucho tiempo. Las cosas parecían acomodarse a su favor, los padres de Rubius habían salido de nuevo a casa del abuelo y se quedarían allá el fin de semana, por supuesto él había alegado que tenía muchos deberes de la escuela que debía hacer en equipo con Mangel, él por supuesto se quedaría en su casa, su madre no tuvo ningún problema con eso, aunque por supuesto no evitó una muy incomoda conversación con su hijo acerca del uso de protección en las relaciones… ¡Joder! Rubius hubiese querido borrar eso de su mente ¡Vaya madre moderna tenía!

–¿Estamos listos?

–¿Tu lo ehta? – la voz de Mangel parecía insegura

–¡Joder Mangel! ¿No me digas que después de tanto tocarme las pelotas con el tema, ahora te has arrepentido?

–No me he arrepentido gilipolla, pero necesito sabeh si tu estah seguro de ehto

–¡Claro que no lo estoy! Pero igual vamos a ir, tenemos que saber que mierda está contra nosotros en este jodido pueblo.

Dicho aquello, ambos se encaminaron hacia el que sería uno de los peores errores que cometerían en la vida

https://www.youtube.com/watch?v=WXvspEt2830&index=4&list=UUYaPSKdx33FNRZUb7_gShww D: (Ambiental)

Puede parecer extraño, pero nada mas salir de la casa de Rubius se dieron cuenta que incluso el ambiente afuera, en las calles estaba diferente. Todo parecía mucho mas sombrío, parecía como si las personas en aquel pueblo hubiesen desaparecido y no es que Valle Esperanza fuera uno de esos pueblos felices con personas hablando y riendo en las esquinas, pero esta vez a ambos les parecía incluso mas solitario que de costumbre.

Era una mala idea quizá, la peor de las ideas, pero habían decidido ir en la noche, o al menos cuando ya estuviese oscureciendo y no es que quisieran agregarle dramatismo a la situación, pero de día iba a ser, lógicamente mas fácil, que alguien los viera tratando de entrar a una propiedad ajena, cerrada y tan sombría como esa y no querían que nadie los detuviera.

Avanzaban por las calles del pueblo, mas que lentamente, cautelosos, sintiendo a pesar de la soledad, que eran seguidos por un par de ojos que no lograban identificar. Se sentían observados, vigilados, sentían que cada una de sus respiraciones era escuchada, tenían esa imperiosa necesidad de voltear a cada momento para poder cerciorarse de que nada ni nadie estaba detrás de ellos.

¿Conocen esa sensación? Esa que te hace congelarte en tu lugar, esa que te hace estar seguro que al apartar la sabana de tus ojos, que al correr la cortina del baño, que al asomarte debajo de la cama o abrir la puerta del closet, que al girar la mirada atrás de ti, alguien estará ahí, entre las sombras, observándote en silencio desde una esquina, con una sonrisa que te hace sentir escalofríos a lo largo de toda la columna, con esa expresión que te helará la sangre. ¿Les suena familiar?

Pues ellos sentían eso, a cada paso que daban y es que a veces nuestros miedos nos hacen imaginar cosas, cosas que no están ahí, son solo fruto de esos temores, como esa sombra creada por una chaqueta colgada en la pared con forma de una persona que nos observa, ese reflejo extra en el espejo de algo que no esta ahí. Pero lamentablemente para Rubius y Mangel, sus temores estaban haciéndose reales, no era solo una sombra, no era solo la imaginación de dos chicos perturbados, en este caso, lamentable para ambos, si había algo que los vigilaba.

Llegaron a la casa después de mucho andar. No es necesario siquiera decir que la sensación que ambos tuvieron al estar frente a aquella enorme reja de metal fue aterradora. El viento mecía las ramas de los arboles adentro, parecía que todo estaba acomodado para dar aquella sensación que los hacía querer dar marcha atrás, pero ya estaban ahí y no iban a regresar

¡Regresen por favor!

Casi podían escuchar una voz en el viento que les advertía que aquella era la peor idea que podían tener, que entrar en esa casa cambiaría sus vidas de una manera que ni siquiera podían imaginar. Nadie quiere vivir dentro de sus pesadillas… ellos estaban a punto de entrar en una.

Rodearon un poco la propiedad principal, como era lógico aquel lugar estaba cerrado a saber Dios desde cuando. Ninguno de los dos hablaba, se movían en silencio entre las sombras que sus mismos cuerpos hacían con la brillante y gris luz de la luna. No podían hablar, un nudo se había instalado en las gargantas de ambos ¿Esto valía la pena?

–Es la ultima vez Mangel… – giró a mirarlo con aquella mirada de angustia que para nada le gustaba y que estaba haciéndolo sentir aun mas nervioso – Estamos seguros de esto… ¿verdad?

¿Qué debía decir? ¿Qué es lo que Mangel debía decir?

No dijo nada, simplemente tomó a Rubius de la mano y le dio un fuerte apretón, mientras lo miraba. Mangel pudo sentir un ligero jalón y como repentinamente era estrellado en el cuerpo de Rubius en un abrazo tan cercano como angustiante, un abrazo que sabía a despedida ¿Por qué estaban haciendo esto? Ambos se lo preguntaban, pero ninguno se detenía.

No se podía decir que ambos chicos estuvieran seguros de que el destino existía, pero si era así… estarían bien, ese hilo que los unía, iba a estirarse, quizá mas de lo que pudieran imaginar, pero jamás iba a romperse… desde aquella primer mirada ellos habían quedado unidos, habían encontrado su extremo, no iban a soltarlo jamás.

Entraron a la propiedad por ese hueco infaltable en la pared, ese que siempre está y que facilita las cosas. Un paso dentro y sus manos que aun continuaban juntas se apretaron aun más.

Adentro el ambiente era denso, pesado y aunque aun se encontraban en el exterior para ninguno fue una sorpresa que aquel lugar estuviese rodeado de ese nauseabundo olor a humedad. Había ramas por todo el frente de la casa, arbustos creciendo que les impedían siquiera mirar sus pies. Los arboles alrededor de la propiedad los rodeaban extendiendo sus ramas como brazos intentando alcanzarlos.

Por un breve momento Mangel quiso dar marcha atrás, olvidarse de toda aquella estúpida idea y regresar a la seguridad de sus casas, pero ahora era Rubius quien lo animo a seguir, con un sutil jalón de su mano lo incitó a seguir caminando, estaban cerca de la entrada, ya habían hecho más de lo que pudieran haber imaginado. Iban a entrar.

Para sorpresa de ambos la puerta de entrada estaba abierta. No estaban ni cerca de llegar aun a ella, pero se podía ver una pequeña rendija a todo lo largo del marco. Rubius no pudo reprimir un escalofrío cuando recordó aquella mano posarse en esa misma puerta cuando estaba buscando a Mangel… sintió como se le helaba la sangre y casi pudo adivinar que ese escalofrío que lo recorrió, había sido transmitido a Mangel en su totalidad.

–¡Jodeh Rubiuh! ¡Vamonoh de aquí! Lo lamento, de verdad lo lamento, insistí demaciao’ pero esta no es una buena idea, no lo es.

–Shhh – fue lo único que se escuchó de los labios de Rubius, quien ya se encontraba con la mano fuertemente sostenida por Mangel a solo un paso de la puerta.

¡No entren por favor! ¡Por favor!

Unos cuantos pasos mas y se encontraron frente a ellos con un enorme salón dentro de aquella casa, en la cual solo podían distinguir sombras. Mangel se apresuró a buscar rápidamente la linterna en su mochila, soltando por primera vez la mano de Rubius… en ese instante la puerta principal se azotó frente a sus ojos, cerrándose por completo.

–¡Mierda Rubiuh! ¿Qué vamoh a haceh?

–¡Cálmate! – Todo parecía indicar que había algo en aquella casa que lo estaba llamando, pues para Rubius el morbo y la curiosidad estaba ganándole al miedo.

También conocen esa sensación ¿verdad? Esa que nos hace querer enterarnos de lo que sucedió en aquella casa que se dice está embrujada, eso que nos hace esperar a la noche para ver esa película de terror o leer ese libro se suspenso.

“La curiosidad es a veces mas poderosa que la razón… o que el miedo”

–No va a pasarnos nada Mangel… no dejaré que nada te pase, tu estarás bien ¿Confías en mi? – la mirada cálida de Rubius lo hizo sentir aunque sea un poquito, una pizca solamente de tranquilidad. Avanzaron.

Ambos tenían linternas, no era mucha la luz que les daban en aquella extensa oscuridad, pero al menos podían ver y eso ya era ganancia. Los muebles estaban igual, acomodados como si hubiesen sido abandonados de pronto, parecía que ellos eran los primeros en entrar ahí en mucho tiempo y no lo dudaban, pero era extraño, no era una casa cualquiera, era una casa de una familia con dinero, eso a leguas se notaba ¿A nadie le había dado curiosidad saber que había adentro? En cualquier otro lugar la casa estaría vaciada por personas amantes de las cosas que no son suyas, este no era el caso, todo estaba intacto, lleno de polvo y humedad… lleno de soledad.

Habían dos amplias escaleras a cada lado del salón, cada uno de los chicos siguió una de las escaleras con la mirada, mientras iban alumbrando con su linterna escalón por escalón hasta llegar a la parte de arriba, donde ambas escaleras se juntaban en un amplio espacio rodeado por puertas y ahí, esperando por ser visto una vez mas después de tantos años, después de tanto tiempo de soledad… esperando reflejar cualquier cosa que se pusiera frente a él… se encontraba… el espejo.

—————————————–

No tengo mucho que decir, espero que hayan escuchado la música de ambiente, cambia todo totalmente, se los juro, espero que les haya gustado, espero sus comentarios!! Gracias