besitos

Y es que hay días en los que se despierta con ganas de unos buenos besos, esos que te dejan sin aire, en los que el cabello se revuelve y las manos lucen ansiosas y desenfrenadas por un cuerpo.
Días en los que se me antojan unos cuantos miles de besos tuyos y recorrernos cada centímetro de piel.
—  XX, Fumada de amor.