besandola

Y entonces vio mis cicatrices, rápido  se sento y con voz seria me dijo que le dejará  ver mi pierna.
-“Son solo rasguños…”- le respondí.
-“Si son solo rasguños, no te cubras y dejame verlas”
-“No, no para qué  quieres ver si son simples rasguños…”- le respondí,  cubri la pierna con mi mano y baje la mirada.
Me abrazo fuerte y me puse a llorar, levanto mi mano de la pierna, se inclino y beso mis cicatrices, las acarició  con ternura y siguió  besandolas.
-“Confía  en mi, yo no soy malo, no haré  que te sientas mal, yo no soy malo, no debes sentirte  insegura, eres perfecta, no me cabe en la mente que alguien como tú  se sienta insegura…”
En aquel momento solo pude llorar de vergüenza, me sentí  estúpida, tonta.
Él  solo me abrazó y besó. Realmente  describir lo hermoso que fue aquel momento me resulta muy complicado, solo me queda decir  que él  es perfecto. -Blue-Moonv.

Mun: Yo también te amo. :3

Shuu: -Sonríe.- Hmpf. Justo lo que esperaba escuchar. -Sonríe y abraza a la chica por la cintura, besándola suave y lentamente en los labios-

Reiji: Gracias por concederme el honor. -Ya que estaba hincado y tomando la mano de su chica, aprovechó para llevarsela a los labios y besarla, en seguida, colocando el anillo de compromiso y luego ponerse de pie para abrazarla por la cintura para besarla con suavidad.-

Ayato: -Simplemente sonrió y tomó el rostro de su chica entre sus manos, apegando su frente a la de ella mientras la miraba con sus intensos y brillosos ojos verdes.- Ahora eres completa y eternamente mía, Chichinashi.

Kanato: -Sonrió y le dio un tierno besito a su chica para luego separarse y sonreírle.- Ahora Teddy, tu y yo seremos una bonita familia. 

Raito: Nfu~. -Sonrió y luego de besar apasionadamente a su chica y rozar su nariz juguetonamente con ella.- Te haré muuuuy~ feliz, Bitch-chaaaan.

Subaru: -Los ojos se le iluminaron de inmediato, dibujando una sonrisa que reflejaba pura felicidad, una que en contadas ocasiones había aparecido en su rostro.- Me haces demasiado feliz. -Murmuró, más como para sí mismo y sin dudarlo, se levanto a besarla en los labios.-

Ruki: -Deslizó con mucha delicadeza el anillo en el dedo anular de su ahora prometida y se puso de pie, abrazandola y besandola apasionadamente.- Este es el comienzo de una increíble historia.

Kou: ¡Síiiiii! -Sonrío de pura felicidad y la abrazó para besarla repetidas veces en el rostro, más que emocionado.- ¡Hay que empezar a planear la boda cuanto antes! ¡Habrá muchos invitados! ¡Y un buen espectáculo!Y todo lo que tu quieras!

Yuma: -Apenas recibió un “sí” como respuesta, alzó en brazos a su prometida y la besó en los labios, primero de forma larga y apasionada y luego dejando muchos besitos repetidos.- Te haré muy feliz, lo prometo, Mesubuta.

Azusa: -Sonrió suavemente y estrujó con mucha delicadeza en sus brazos a su chica, cerrando sus ojos y suspirando un momento.- …. Me haces el hombre más feliz, Eve…. 

Carla: -Sonrió de lado, mientras se inclinaba a besar la mano de su prometida.- Te daré la eternidad más placentera y plena que puedes siquiera imaginar.

Shin: -Sonrió de forma que dejaba entre ver uno de sus afilados colmillos y se acercó a besarla con mucha pasión, bajando su mano que había dejado descansando en la nuca de su prometida hasta dejarla en su espalda y manteniendo esa sonrisa, suspiró.- Haz tomado la mejor decisión. 

Hay diferentes formas de matar a una persona ,pero las peores de todas son ,darle aunque sea la mas minima ilusión,besandola,abrazándola y luego abandonarla e ignorarla de la peor manera..
Letras de una tarde de mayo

Se sabía todas las canciones habidas y por haber. Y las que no conocía se las aprendía. Vaya forma de bailar que tenía, no se si lo hacía mal o bien, pero no había quien la parase. Sus pies se movían de una manera que no puedo describir; sobrehumana se podría llamar. Y su cuerpo se balanceaba al compás de la música en perfecta sintonía. Era maravilloso. Toda ella era maravillosa.
También estaba loca, pero era una locura sana. Y por supuesto, también me volvía loco a mi. Me enloquecía su risa de niña pequeña, sus caricias que me decían que todo saldría bien en los momentos difíciles y la forma en la que me miraba cada vez que se me entregaba. Me enloquecía su cuerpo encima de mi en las noches de tempestades, y su manera de hacerme sentir pequeño y torpe.
Ella era la viva imagen de la felicidad. Siempre riendose, aunque no estuviera junto a ella. Sin duda era impresionante. Incluso cuando nos separamos se siguió riendo, aunque se que por las noches, tras desabrochar la cremallera de su falda y apaciguar los huracanes que formaba con el vuelo de esta, dejaba que sus lágrimas bañaran el colchón desgastado y besaran la almohada mientras la luna, callada y expectante, la consolaba con su luz.
Aunque tal vez, fuera yo a quien la luna consolaba con su blanca luz, mientras bañaba el colchón acostumbrado ya a mis lágrimas de amor, esperando con ansia volver a apaciguar los huracanes que ella formaba con el vuelo de su falda, desabrochándosela y besandola, como en aquellas noches en las que solo yo tuve el placer de tenerla. Quien sabe… Igual era yo al que la gente animaba. Incluso ella me animaba. Y puede que fuera yo quien la buscaba cada vez que salía de casa, y no solo la buscaba con los ojos. También lo hacía con el corazón.
Lástima que su corazón jamás volviera a encontrarme. El mio si que lo hizo. Ahora solo me quedan sus canciones, aunque ya no me contento con haberla tenido