bellos

–¡Caminar tres millas, o cuatro, o cinco, o las que sean, con el barro hasta los tobillos y sola, completamente sola! ¿Qué quería dar a entender? Para mí, eso demuestra una abominable independencia y presunción, y una diferencia por el decoro propio de la gente del campo.

–Lo que demuestra es un apreciable cariño por su hermana –dijo Bingley.

–Me temo, señor Darcy –observó la señorita Blingley a media voz–, que esta aventura habrá afectado bastante la admiración que sentía usted por sus bellos ojos.

–En absoluto –respondió Darcy–; con el ejercicio se le pusieron aun más brillantes.

—  «Orgullo y perjuicio »
-Jane Austen.