Sería bonito que todos volviéramos a ver el mundo como cuando éramos niños, cuando aún sabíamos que podíamos confiar en nuestros padres y no éramos una decepción para ellos, cuando creíamos que nuestros amigos nunca nos fallarían, cuando no importaba cómo se veía alguien sino cómo era su alma, cuando apreciábamos más la vista de un atardecer y juegos bajo la lluvia a un mensaje de texto de alguien que no nos quiere como se debe, cuando las únicas lágrimas que derramábamos eran por una caída o un juguete perdido y no por un corazón roto, cuando dormíamos durante la noche en lugar de pasar noches enteras pensando en nuestras imperfecciones y problemas, cuando la vida era más que una pantalla de celular, cuando aún creíamos que podíamos ser lo que sea que nos propongamos, cuando era más divertido correr con una cometa en nuestras manos que drogarse y tomar alcohol, cuando no teníamos miedo de soñar, cuando aún teníamos vida.

Enigma

Most promising underwater photographer of the year – winner. 

Orca Pod by Nicholai Georgiou (UK). 

Location: Tromsø, Norway

Georgiou got this shot during a winter sunset, with the water down to just 5C. As an envious judge pointed out, “Most underwater photographers would be happy to get a shot of a single killer whale, but Nicholai had the composure not to panic and time the shot perfectly as a pod of killer whales passed by heading into the setting sun. I’m jealous.”

Photograph: Nicholai Georgiou/UPY2017