anzaldua

The struggle is inner: Chicano, indio, American Indian, mojado, mexicano, immigrant Latino, Anglo in power, working class Anglo, Black, Asian–our psyches resemble the bordertowns and are populated by the same people. The struggle has always been inner, and is played out in outer terrains. Awareness of our situation must come before inner changes, which in turn come before changes in society. Nothing happens in the “real” world unless it first happens in the images in our heads.
—  Gloria Anzaldua

VIVIR EN LA FRONTERA

Vivir en la Frontera significa que tú
     no eres ni hispana india negra española
     ni gabacha, eres mestiza, mulata, híbrida
     atrapada en el fuego cruzado entre los bandos
     mientras llevas las cinco razas sobre tu espalda
     sin saber para qué lado volverte, de cuál correr;

Vivir en la Frontera significa saber
     que la india en ti, traicionada por 500 años,
     ya no te está hablando,
     que las mexicanas te llaman rajetas,
     que negar a la Anglo dentro tuyo
     es tan malo como haber negado a la India o a la Negra;

Cuando vives en la frontera
     la gente camina a través tuyo, el viento roba tu voz,
     eres una burra, buey, un chivo expiatorio,
     anunciadora de una nueva raza,
     mitad y mitad –tanto mujer como hombre, ninguno–
     un nuevo género;

Vivir en la Frontera significa
     poner chile en el borscht,
     comer tortillas de maíz integral,
     hablar Tex-Mex con acento de Brooklyn ;
     ser detenida por la migra en los puntos de control fronterizos;

Vivir en la Frontera significa que luchas duramente para
     resistir el elixir de oro que te llama desde la botella,
     el tirón del cañón de la pistola,
     la soga aplastando el hueco de tu garganta;

En la Frontera
     tú eres el campo de batalla
     donde los enemigos están emparentados entre sí;
     tú estás en casa, una extraña,
     las disputas de límites han sido dirimidas
     el estampido de los disparos ha hecho trizas la tregua
     estás herida, perdida en acción
     muerta, resistiendo;

Vivir en la Frontera significa
     el molino con los blancos dientes de navaja quiere arrancar en tiras
     tu piel rojo-oliva, exprimir la pulpa, tu corazón
     pulverizarte apretarte alisarte
     oliendo como pan blanco pero muerta;

Para sobrevivir en la Frontera
     debes vivir sin fronteras
     ser un cruce de caminos.

Gloria Anzaldúa / Traducción: María Luisa Peralta

So, don’t give me your tenets and your laws. Don’t give me your lukewarm gods. What I want is an accounting with all three cultures - white, Mexican, Indian. I want the freedom to carve and chisel my own face, to staunch the bleeding with ashes, to fashion my own gods out of my entrails. And if going home is denied me then I will have to stand and claim my space, making a new culture -una cultura mestiza- with my own lumber, my own bricks and mortar and my own feminist architecture.
—  Borderlands-La Frontera, Gloria Anzaldúa
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De la obra maestra de Anzaldúa:
“La Virgen de Guadalupe’s Indian name is Coatlalopeuh. Coatlalopeuh is the descended form, or is an aspect of, earlier Mesoamerican fertility and Earth godesses. The earliest is Coatlicue, or ‘Serpent Skirt. After the Conquest, the Spaniards and their Church continued to split Tonantsi/Guadalupe. They desexed Guadalupe, taking Coatlalopeuh, the serpent/sexuality, out of her. They completed the split by making La Virgen de Guadalupe/Virgen María into chaste virgins and Tlazolteotl/Coatlicue/La Chingada into putas; into the Beauties and the Beasts
The Olmecs associated womanhood with the Serpent’s mouth which was guarded by rows of dangerous teeth, a sort of vagina dentata… She, the symbol of the dark sexual drive, the chthonic (underworld), the feminine, the serpentine movement of sexuality, of creativity, the basis of all energy and life…”

En el mundo pre-colombiano, se cuenta que la mujer podía llegar a ser diosa. (Tengo en mente a Coyolxauhqui, guerrera que fue cortada en pedasos por su propio hermano). Se cuenta que Coatlicue, la diosa madre, diosa con cabeza y falda de serpientes fue arrancada de la Virgen a la cual le reza el mexicano. Se dice que en tiempos pre-colombianos, la serpiente representaba “sexualidad”; que la boca de la serpiente, la cual tomaba forma simbolica de la vagina de una mujer, era el lugar más sagrado, un lugar que servía de refugio, de donde todo nacía y a donde todo volvía. Se rumora que la serpiente se veneraba, al igual que la mujer, que la diosa que daba vida.

Llega la conquista, llega el hombre blanco, llega el hombre, llega la iglesia, y el papel de la serpiente es transformado para siempre.
En Adán y Eva, llega la “serpiente” a tentar a Eva/la mujer a pecar y chingarle la vida al hombre, a causar la expulsión del “paraíso”.

Por culpa de la “serpiente”, la “sexualidad”, la creencia y cultura indígena es que Eva/la mujer se convierte en la puta y la pecadora universal.

Es por eso que hoy la serpiente se arrastra, por eso que la serpiente es temida, es por eso que la serpiente carga veneno.

Es por eso que la mujer “libre”, la mujer que disfruta de su sexualidad es destinada a arrastrarse por las tierras sucias del pecado, tal como la serpiente que tienta a Eva.

Tal como las serpientes que le cuelgan del cabello a Medusa, quien es temida por tener poder tan grande y fuerte como el que tiene.

Al comparar la serpiente en el antes y después de la conquista, la transformación es enorme, de madre, y venerada a puta y arrastrada, lo cual solo tomó un libro ficticio, unos cuantos hombres de color claro con mentalidad prepotente.

Un libro ficticio, unos cuantos hombres, y la mujer llega a convertirse en la puta y culpable más grande.

She hid her feelings; she hid her truths; she concealed her fire; but she kept stoking the inner flame. She remained faceless and voiceless, but a light shone through her veil of silence. And though she was unable to spread her limbs and though for her right now the sun has sunk under the earth and there is no moon, she continues to tend the flame.
—  Gloria Anzaldua, Borderlands/La Frontera
The pull between what is and what should be. I believe that by changing ourselves we change the world, that traveling El Mundo Zurdo path is the path of a two-way movement–a going deep into the self and an expanding out into the world, a simultaneous recreation of the self and a reconstruction of society. And yet, I am confused as to how to accomplish this […] I can’t reconcile the sight of a battered child with the belief that we choose what happens to us, that we create our own world. I cannot resolve this in myself. I don’t know. I can only speculate, try to integrate the experiences that I’ve had or have been witness to and try to make some sense of why we do violence to each other. In short, I’m trying to create a religion not out there somewhere, but in my gut. I am trying to make peace between what has happened to me, what the world is, and what it should be.
—  Gloria Anzaldúa, “La Prieta”