antonhy

Vampire Chimichanga

Qué les puedo decir. Tengo problemas para escribir lo que quiero xD. No he olvidado las peticiones de Alex, estoy trabajando en ellas :D


Tony dibujaba garabatos en su tablet, sin prestar ni la más mínima atención a lo que Pepper le decía sobre las inversiones de la empresa. La noche apenas había caído y era demasiado pronto para tanta información que a final de cuentas siempre era positiva para ellos.

-Tony, ¿me estás escuchando?- la pelirroja le quitó la tablet y le miró con molestia.

-Claro que sí, querida Pepper- le sonrió dulcemente- algo sobre invertir más en…- ladeó el rostro para ver la pantalla donde se mostraban los últimos movimientos de la empresa- ¿tecnología?

-Oh, eso tiene mucho sentido- los ojos de Pepper pasaron de esmeralda a rojo por un momento- considerando que nosotros somos una empresa de tecnología…

-Ves, una muy buena decisión- el pelinegro empezó a sudar frío. Pepper podía ser verdaderamente aterradora si se lo proponía.

-Antonhy Stark, ésto es muy importante. Nuestras donaciones son las que prácticamente mantienen en pie al grupo de defensa vampírico.

-Lo sé, lo sé. Muchos de sus miembros viven en la mansión- Tony levantó las manos, en señal de rendición- sólo que no le veo mucho sentido a escuchar estas cifras cuando es obvio para todo mundo que mantienes a la compañía como una de las mejores. Admítelo, te gusta restregarme tus logros en la cara, Pepper- el pelinegro le sonrió de lado, conocedor.

-Eres imposible, Tony- la pelirroja se frotó el puente de la nariz y decidió dar por finalizada la presentación- ya que una vez más eludes tus responsabilidades, hablemos de algo que te interese. ¿Ya pensaste en qué haremos para el cumpleaños de Peter?

-Señorita Potts, usted me conoce muy bien- se frotó las manos y se acomodó mejor en su asiento- una palabra, “fiesta en la alberca”

-Esas son cuatro palabras, Tony…

-Como sea- el pelinegro le restó importancia y siguió- adornaremos el patio trasero de la mansión y le pondremos a la bañera esas esferas de colores y quizás una bomba arcoiris. Eso de seguro animará a Peter…

-¿Y qué haremos con su tía?

-Oh, bueno…- Tony se puso serio y miró la tablet aún en las manos de Pepper- lo mismo de todos los años. Le mandaremos un cheque para que cubra todas sus facturas y pueda seguir viviendo holgadamente. No hay mucho que hacer en ese aspecto… - suspiró y se puso de pie- … le prometimos a Peter cuidar de su única familia…

La pelirroja asintió y, aunque le causaba lástima la situación de la señora Parker, era mejor para ella, el creer que Peter había muerto hacía cuatro años atrás.


Wade y Peter caminaban por el parque en una agradable charla sobre la falta de ingenio en la últma temporada de Big Bang Theory. Era una grata sorpresa para el castaño no solo el que el cazador compartiera su opinión con respecto al show, sino que se portara tan normal y hasta gracioso.

-Gracias por invitarme la cena- dijo tímido, interrumpiendo el discurso del otro de como los chistes de la serie eran sexistas.

-Oh, bueno… un chico tan lindo como tú solo debe tener la mejor comida, baby boy.

-No me llames así- rodó los ojos, sintiendo sus mejillas un poco más tibias- admito que… me la pasé bien…

-Todo un placer tener esta no cita contigo, sweetums- el cazador le dio una enorme sonrisa- ¡no puedo esperar a nuestra cita-cita!

-Ah, sí… eso…- era horrible como eso ya no sonaba tan mal- ¿cuándo será?

-¡La semana que viene! ¡Recuerda el trato, ojos de bambi! Te muestro que existe un tratado internacional de citas y tu me muestras tu francés- el mayor movió sus ¿cejas? de forma sugerente.

-Eso no va a pasar- rodó los ojos

-Hombre de poca fé. ¡Verás la luz y creerás en el camino del señor!

-Como digas- negó variar veces, tratando de no reír- ya debo irme, Wade. Pero gracias de nuevo por la comida.

-Oh, oh, déjame acompañarte, baby boy. ¡Ésta ciudad no es segura!

-Tomaré un taxi como las otras veces- el cazador hizo un puchero- hasta luego, Wade…- le sonrió suavemente y apretó una de sus manos, antes de echarse a correr lo que restaba de camino hacia la avenida para tomar un taxi a la mansión.

-¡Hasta luego, sweetums! ¡Llámame, ojitos de bambi!