antimachismo

Eliminemos la explotación del hombre por el hombre, combatamos la pretensión brutal del macho que se cree dueño de la hembra, combatamos los prejuicios religiosos, sociales y sexuales, aseguremos a todos hombres, mujeres y niños, el bienestar y la libertad, propaguemos la instrucción y entonces podremos regocijarnos con razón si no quedan más males que los del amor
—  Errico Malatesta

cuando tuve ami hijo una tía me decía  “ ojala tu pololo tenga un buen trabajo para que estén bien” o cuando utilizaba mi dinero para salir decía “pero que tu hombre te pague” un dia me aburrí le dije no quiero ser mantenida como tu y hasta el dia de hoy no nos hablamos. no solo los hombres son machistas, ser mujer no implica ser mas débil ni tampoco implica ser mantenida ni dueña de casa a no mas que exista el consentimiento de ambos y una decisión de pareja, no una imposición por ser un rol de genero.

Antipiropos

Hoy escuche como en una de las mesas se hablaba sobre la ley “antipiropos”, no quise opinar , no por miedo a sus respuestas a favor del hombre, sino, por el hecho de que quise comprender opiniones distintas y saber por lo que muchos no aceptarían esta propuesta.
“Es que ahora no se va a poder ni mirar a una mujer”
“Son unas exageradas, no todos los piropos son malos”
“El amor ya no tendrá sentido sin piropos”
Me cuesta aceptar opiniones de hombres cuando los afectados no son ellos, pero termino concluyendo que la ley no es para algunos, ni unos pocos, ni para los peores, sino para todos.
Que no sea solo la prohibición, que se cree conciencia para esos emisores y tranquilidad para esas receptoras.
Porque no queremos sus comentarios, porque sus voces en nuestros oídos no nos suben el autoestima, porque queremos libertad de vestir como deseamos, sin recibir respuestas; que quede claro qe no somos propuestas de algo. Tampoco objetos sexuales que camina frente a ustedes. Y menos sus propiedades, no pertenecemos a nadie, por lo que no tienen el mínimo derecho de decirnos lo que se les ocurre por su excitado cráneo.
Por las acosadas en los metros, en las micros, en las plazas, en las esquinas, en los paraderos; en las vías públicas como privadas.
Porque la inseguridad de muchas al salir a la calle de día o de noche, no es por falta de educación cívica.
Que no se culpe a aquellas que le temen al que se acerca a vender mentitas o cuchuflí.
La culpa no es nuestra y nunca lo será, la sociedad enseña a vivir a la mujer con un acoso cotidiano, que va mas allá de piropos. Se nos enseña a sobrevivir con eso, mientras a ellos se les acostumbra hacernos sentir de la manera mas denigrante.
No me siento exagerada, ni grave, ni menos querida o menos “amorosa”. Tendrá el derecho de hacerlo el que me haga sentir que valgo por ser mujer. Yo sé quien me hace sentir alagada, amada; yo sé de quien quiero cariño, a quien quiero invitar a veces a vivir mi vida, y que él a veces lo haga con la suya.
No necesito comentarios de desconocidos, menos de hombres que sienten el derecho de decirnos lo que sea por creer superioridad ante nosotras.
Que quede claro que el amor no dejará de tener sentido sin piropos, solo les recuerdo que ningún piropo callejero va con “amor”.


Por algo se tiene que empezar.