anne wiazemski

L’ENFANT SECRET (Philippe Garrel, 1979)

“Es como si esta película autobiográfica hubiera tenido éxito en mantener su compostura sin olvidar el rastro de cada etapa por la que ha pasado en el viaje. Fragmentos de pura experiencia sensorial (tocar, sentir frío), actos sin corazón (terapia de electrochoques), momentos serenos y furtivos. Me gusta mucho la escena en que Jean-Baptiste, ahora completamente desposeído, enciende la colilla que acaba de recoger de debajo de la banca. Me engañé al creer que Griffith o Chaplin habían vuelto por un instante. Garrel ha triunfado al filmar algo que nunca hemos visto antes: los rostros de los actores de las películas mudas durante esos momentos en que los intertítulos negros, con sus palabras ínfimas e iluminadas, llenaban la pantalla”
(Serge Daney)