andrea noel

Emprendedores Tristes

Digo que sí puedo llorando y bebiendo leche materna mientras azoto mi cabeza contra un muro. Digo que sí puedo mientras caigo de un edificio corporativo con la tarjeta podrida de deudas. Digo que sí puedo levantando mi mano seca hacia las flores de plástico a lado de mi cama en el asilo. Digo que sí puedo mientras apuntan a mi cabeza una pistola decorada con palabras de Loret de Mola. Digo que sí puedo mientras te veo abrazada de los que dicen que no puedo. Digo que sí puedo con cinco pesos en la bolsa que sólo me alcanzan para ir a tu casa en metro y que me abra tu mamá y me diga que no puedo. Digo que sí puedo pedir más drogas aunque mi economía y mi salud y la comida familiar a la que voy a faltar por este pinche after eterno me digan que no puedo. Digo que sí puedo aunque las dudas se me noten en la cara en la manera en que mi voz tiembla raro cuando hablo de ti en lo que publico en Facebook pensando en tus ojos pero disfrazo mis palabras para que parezca que se lo digo a todos. Digo que sí puedo con mi miedo transformado en un negro con la verga gigante que me rasga el ano mientras me jala el cabello. Digo que sí puedo mientras me ofrecen un proyecto con el que obviamente no puedo y aunque tenga el negro clavado en el ano no sé por qué mi cabeza reacciona diciendo que sí puedo. Digo que sí puedo mientras el otro Ashauri el que no cree en nada el que quiere matarse me rompe la nariz me amarra con cables me orina en la cara para obligarme a decir que no puedo que lo acepte que ellos tienen razón que tengo que cortarme en cachitos voluntariamente y dejar que unos lectores clasistas me devoren. Digo que sí puedo amarte cuando la verdad es que estoy medio jodido pero aún así lo voy a intentar porque me quiero lo suficiente como darme otra oportunidad y muy probablemente mil más. Digo que sí puedo coger otra vez aunque la verdad llevo sin comer desde ayer y necesito una torta o algo para tener energía y hacértelo como te mereces que te lo hagan. Digo que sí puedo el sábado aunque sólo quiero hacerte creer eso para cancelarte de último momento y picarte el ego y que te enamores de mí. Digo que sí puedo respetarte que sí puedo verte como un ser humano que me encantó el discurso de Hermione en la ONU que me indigna lo de Andrea Noel aunque cuando no me ves y estoy con mis amigos hablo de las mujeres como si fueran vacas para fecundar. Digo que sí puedo ir a tu evento aunque la verdad es que me voy a quedar en casa a llorar. Digo que sí puedo entender cómo funciona Snapchat aunque la verdad no le entiendo a ese pedo de los filtros y lo uso como si fuera Vine. Digo que sí puedo salir de fiesta con mis amigos aunque no tenga dinero y les robe de sus gallos y sus chelas. Digo que sí puedo hacer de México un país mejor aunque en realidad estoy más preocupado por no gustarte. Digo que sí puedo juzgar tu trabajo mientras que por dentro te odio por concretar algo cuando mi cobardía no me deja terminar ni tres páginas. Digo que sí puedo pasar a la historia con mis textos que sólo le gustan a la gente que no se encarga de construir la historia. Digo que sí puedo hacer leer a más gente aunque me lean como si fuera un meme que olvidan a los dos segundos. Digo que sí puedo lograr todo lo que me propongo pero lo único que logro es decirlo. Digo que sí puedo desde la basura en la que me metió decir que sí puedo. Digo que sí puedo con un cáncer de dudas en etapa terminal. Digo que sí puedo hacer la diferencia mientras hago todo igual. Digo que sí puedo aunque tú y yo sabemos que decir sí puedo es una pendejada y no te garantiza que lo vayas a lograr.