amor por los animales

Me enamoré.

Me enamoré. Me enamoré de ella, de su sonrisa. Porque me importaba muy poco lo que pasara si ella estaba sonriendo. Y me enamoré de su boca, de su labio finito y de su labio grueso, de cada palabra que decía. Me gustaba incluso cuando se enojaba y hacia pucheros deseando que fuera por detrás y la abrazara para no soltarla, aunque me decía “salí”, y ojalá no la hubiera soltado nunca. Me enamoré, pero ya no me cuesta decirlo, aunque fue muy difícil aceptarlo. Porque me enamoré de sus ojos, ¿y qué me importa que no sean de un color especial? Eran marrones, grandes y brillantes. Me enamoré de sus ataques de éxtasis, de cuando cantaba bajito porque estaba feliz, pero no quería que la escuchara, de sus bailes y de la manera en que movia la cabeza cuando la canción le gustaba. De cuando me abrazaba fuerte porque decía que tenía miedo de perderme, cuando me decía “no me dejes nunca”, cuando me apretaba porque solo yo sabía que era entonces cuando tenía que quererla más que nunca. Me enamoré de su inteligencia, de lo perceptiva que era cuando algo le apasionaba y de lo tonta que se ponía a veces, incluso de cuando fingía serlo. De lo mucho que le costaba hacer cosas que no le gustan. De cuando me insultaba porque era así como ella disfrazaba las palabras lindas, y eso solo lo sabía yo. De los apodos de animales y comida. De sus abrazos y a veces me hacen falta algunos, bueno todos. De sus pies helados en la cama, de sus abrazos dormida. De cómo se tapaba la boca cuando la veía comer, de los gestos disfrutando la comida que yo le preparaba, de cuando se tapaba la cara porque decía que estaba fea y yo no podía dejar de mirarla, quizás porque para mí, fuera como fuera, siempre estaba preciosa, y ella me desacreditaba diciendo que yo siempre la veía linda, es que siempre lo estaba. De eso me enamoré, de lo bueno y de lo malo. De sus ganas de estar conmigo, pero también de su orgullo, porque cuando creía que iba a perderme del todo, se lo tragaba, me fui tantas veces queriendo que me diga quédate y sé que ella quería decirlo. Qué inocente, si yo era la que perdía la cabeza por ella, siempre la perdí y la perderé por ella. Dios, me gustaba tanto. Me gustaba cuando rodeaba mi cuello y jugaba a estar a dos centímetros de mi boca sin besarme, solo para ver quién aguantaba más sin hacerlo. Me enamoré de la manera en que venía abrazarme por atrás cuando estaba cocinando, de la manera en que me miraba cuando yo fastidiosa estaba concentrada en algo. De sus prisas, de lo colgada que era después de bañarse y siempre, de sus ganas de tenerlo todo siempre controlado pero sin querer encargarse de nada, y de la voz que ponía cuando le desmontaba todos sus planes, como si de repente volviese a tener cinco años. De como arrugaba la frente cuando se enojaba o algo le fastidiaba. De su vergüenza y de lo nerviosa que se ponía a la mínima. De su amor por los animales. De cómo temblaba, de cómo era capaz de calmarme, de la paz de dormir a su lado, de cuidarla, de que me cuide. Me enamoré. Me enamoré de su risa, por muy fea que dijera que estaba cuando lo hacía, de su dentadura perfecta. Por eso y sus “Te amo” que tanto le costaba decir pero que logre enseñarle a decirlo seguido. ¿Es que no entendes? Me enamoré de cómo era, de cómo hacía lo mismo que todo el mundo y a la vez conseguía ser diferente, no sé. De sus manos. De la manera en que picaba las verduras. De su forma de quererme. Que ella creía que no me daba cuenta, pero sé que me quería. La amaba, con sus más y con sus menos. Con sus idas y venidas, con su mal humor, con su facilidad intermitente de sus mensajes en los que decía que me extrañaba. De todas las conversaciones, incluso de las que borraré si acaba todo. De los tantos años de apoyarnos en todo. De sus intentos de ponerme celosa y de lo celosa que se ponía cuando tenía amigas nuevas. Sabía que era única para mi pero creyó que me cansaría, como me cansaba de todo, pero no de ella. De todas las canciones, de su voz y de su olor, que siempre aparece cada cierto tiempo para recordarme que estoy sin ella. De su piel, como amaba la suavidad de su piel. De su forma de ser. De sus enojos, cuando le daba por recordarme lo importante que era para ella y de sus “callate” cuando la imitaba con voz ridícula. De cómo se burlaba de todas esas cosas cursis, incluso de su nombre escrito en mis cuadernos, o cuando usaba la palabra “contigo”. De la cara que ponía cuando me metía con ella y le daba el triple de importancia solo para que le pidiera perdón un par de veces. Me gustaba su intento de cuidarme aunque, sinceramente, me gustaba mucho más cuando era ella la que se sentía protegida a mi lado. De nuestros mil momentos y bueno, de ellos sigo enamorada. Es que por gustar, me gustaban hasta sus ojeras que le aparecían cuando se quedaba hablando conmigo hasta las tantas, de su cara de cansada cuando nos desvelábamos antes de sus exámenes. De su flequillo cuando llovía, de su voz en formato susurro cuando hablábamos por teléfono desde la cama y no quería que sus padres la escucharan, de cómo corría cada vez que llegaba tarde por mi culpa, o por su propia culpa. De sus besos, aunque siempre quisiera más, esos besos chiquitos, los grandes, los largos, los cortos, los besitos de esquimal, los que tenían pasión y los que tenían prisa. Ella era la pieza perfecta de mi rompecabezas. Cuánto daría por romper sus esquemas y convencerla de que quizás a mi lado no se está tan mal.

Esto es un texto que encontré, sin autor por eso no lo cito, y que yo modifique para que sea más “personalizado”.

Es un video muy bello, véanlo por favor…
Con amor, podemos cambiar la vida de cualquier animalito :)

Razones para amarlos/odiarlos
  • ARIES:

Ámalo por estar en constante energía y entusiasmo hacia la vida / por ser apasionados y querer dar lo mejor a quienes los rodea / por saber defender a quienes vivan alguna injusticia / por querer participar en buenas causas que ayuden a las personas / por contagiar positivismo al resto / por ser un gran apoyo hacia sus cercanos
Ódialo por obsesionarse con las personas y parejas / por ser impulsivos y no medir sus grados de enfado / por gritar cuando alguien está en desacuerdo con ellos / por ser atrevidos e inconsientes / por su falta de autocontrol / por querer tenerlo todo en el mismo momento

  • TAURO:

Ámalo por ser pacientes en la mayoría de los casos / por dar todo el esfuerzo para hacer felices a sus cercanos / por saber amar la vida y buscar soluciones a cualquier problema / por siempre buscar la justicia para todos / por ser fieles, leales y hablar con total sinceridad / por ser autosuficientes y reponerse fácilmente de los problemas / por ser perfeccionistas y querer dar los mejores resultados
Ódialo por ser derechamente terctos / por caer fácilmente en el materialismo / por ser altamente estrictos con los demás / por no dejarse ayudar por nadie / por mantener su orgullo vivo gran parte del tiempo / por ser severos con la gente cuando hay un problema

  • GÉMINIS:

Ámalo por querer divertir a sus amigos / por ser comunicativos y agradables / por buscar superarse todo el tiempo / por ser gentiles con el mundo / por ver rasgos positivos en las personas / por aprender fácilmente cualquier cosa / por ser cariñosos con sus cercanos
Ódialo por ser mentirosos y manipuladores / por ser extremadamente cambiantes / por saber hacer sentir mal a las personas si se lo proponen / por ser infieles y despreocupados / por olvidar fácilmente algún compromiso / por ser nerviosos en exceso 

  • CÁNCER:

Ámalo por el cuidado y respeto hacia los niños y ancianos / por ser totalmente fieles y honestos en sus relaciones / por ser responsables con cualquier situación / por ser totalmente sensibles y tolerantes / por derrochar generosidad
Ódialo por ser totalmente conformistas / por enfadarse sin ningún motivo aparente / por su falta de seguridad consigo mismos / por ser altamente rencorosos / por sus celos y desconfianza / por ser extremadamente hirientes

  • LEO:

Ámalo por su preocupación y amor hacia sus cercanos / por su generosidad con el mundo / por ser protectores de las personas / por ser extremadamente detallitas y cariñosos todo el tiempo / por hablarte con total sinceridad
Ódialo por su inminente orgullo / por buscar ser el centro de atención a cada momento / por su agresividad al expresarse en medio de un problema / por la envidia que pueden sentir fácilmente / por pasar por arriba de otras personas para conseguir lo que quiere

  • VIRGO:

Ámalo por saber cuidarse a ellos mismos y a los demás / por ser organizados y poner en orden cualquier situación / por saber mantener la calma / por estar siempre dispuestos a ayudar sin esperar nada a cambio / por saber cómo hacer sentir bien a las personas / por dar los mejores consejos
Ódialo por su falta de paciencia hacia el resto / por sacar el lado negativo a todo / por criticar en exceso a las personas / por su fácilidad de ser cínicos y chismosos / por ver por encima del hombro a otras personas

  • LIBRA:

Ámalo por ser amable sin hacer diferencias hacia nadie / por saber escuchar y equilibrar las situaciones / por saber consolar y subir el ánimo a las personas / por ser leales con sus amigos y familia / por saber ponerse en los zapatos de los demás
Ódialo por ser extremadamente dependientes / por su fácilidad por cometer infidelidades / por querer victimizarse la mayor parte del tiempo / por su afán de querer ser admirados por el resto / por cometer el mismo error una y otra vez

  • ESCORPIO:

Ámalo por dar amistad totalmente sincera al mundo / por no confiarse fácilmente hacia las personas / por ser protector y defensor de quien los débiles / por ser directos y claros a cada momento / por amar a otros más a que a ellos mismos / por ser valiente y sacrificarse en cualquier situación
Ódíalo por ser exageradamente vengativos / por no medir sus palabras al discutir / por la violencia que utiliza tanto verbal como físicamente / por ver a sus relaciones como una posesión / por ser total y consientemente manipuladores

  • SAGITARIO:

Ámalo por ser francos con sus relaciones en general / por ser aventureros y buscar nuevas experiencias todo el tiempo / por saber relacionarse con cualquier persona / por dar alegría a personas que pasan por un mal momento / por ser abiertos mentalmente / por ser desinteresados y honestos
Ódialo por exagerar demasiado las cosas / por volverse fanáticos obsesivos de cualquier tema de su ínteres / por ser prepotenres y presumidos / por querer imitar y ser como otras personas / por ser caprichosos y egoistas / por sentirse inmunes a cualquier tipo de problemas

  • CAPRICORNIO:

Ámalo por ser excesivamente fuertes y superar cualquier obstáculo / por ser amigables y dar lo mejor de sí mismos / por ser ambiciosos y tener una visión amplia de su vida cotidiana / por ser prudentes y disciplinados / por ser románticos y cuidadosos con sus parejas / por ser maduros y realistas
Ódialo
por ser agotadoramente pesimistas / por su falta de tacto hacia la gente / por su falta de generosidad con quienes no tenga algún vínculo / por ser groseros e irrespetuosos / por desquitar su rabia con los demás / por ser intolerantes con gente más débil


  • ACUARIO:

Ámalo por ser los mejores amigos y cudiar de ellos / por olvidarse de sus problemas para ayudar a otras personas / por su amor en general hacia los animales y humanos / por ser honestos y directos en sus relaciones / por ser libres y saber dar el espacio a los demás / por rechazar cualquier tipo de privilegio / por ser encantadores y amorosos
Ódialo por ser vanidosos y superficiales / por su falta de autocrítica / por llegar a ser fríos y distantes con las personas / por sentir su capacidad intelectual superior a la de los demás / por volverse fácilmente irritables / por ser poco tolerantes con las opiniones ajenas

  • PISCIS:

Ámalo por ser intuitivos y perseptivos / por demostrar su interés y amor por sus cercanos / por ser sensibles hacia el dolor ajeno / por no tener fronteras en su imaginación / por ser soñadores y ver un sinfin de opciones / por querer ver felices a todo el mundo / por no negarse a ayudar en cualquier situación
Ódialo por ser excesivamente celosos con sus amigos y parejas / por ser ingenuos y caer en trampas fácilmente / por querer ser la víctima cuando ha ocasionado un problema / por culpar al resto de sus propias desgracias / por tener cambios de humor drásticos / por su falta de seguridad consigo mismos

Duraznito-.

Creo que en un punto de mi vida, alguien o todas las personas me cansaron y empecé a refugiarme detrás de alguien a quién si le importaba y quién sí me prestaba atención… mi perro. Eso explica por qué tanto amor por los animales. Siempre están cuando te dejan sola.
Un amor de verano

Calor, la brisa del mar, gritos y risas, pero sobretodo arena, mucha arena. El día a día de Guillermo se basaba en eso, debido a su amor por los animales marinos había decidido tomar clases de socorrista el año anterior y este año decidió pasar el verano completo en la playa, por un lado para que su madre no dijese que aquellas clases fueron tirar el dinero pero por otro lado para conocer gente nueva, era verdad que a Guillermo le costaba abrirse a la gente pero desde hace dos semanas que había comenzado a vigilar las playas de Alicante había conocido a muchas personas, principalmente estableció vínculo con una chica que hacía patrulla por las noches, su nombre era María; era bajita, de cabello castaño y corto, sus ojos eran cafés claro y era de piel blanca, era mona a decir verdad.

-disculpe señor mi pelota se fue flotando y mi mami no me deja ir por ella porque dice que me pueden comer los tiburones, ¿podría ir por ella?

-claro, ¿cuál es tu nombre?

-Carlos.

-bien, Carlos volveré en un instante con tu pelota, ¿vale?

A Guillermo no le molestaba que la mayoría de las veces tuviese que jugar con niños pequeños o ir a por sus juguetes al mar, era mejor que tener una vida en sus manos pues en dos ocasiones había tenido que salvar a jóvenes de ahogarse y eso le daba temor.
Regreso a la orilla en segundos pues la pelota no se alejó demasiado, era sencillo su trabajo.

-¡muchas gracias señor!

-no es nada Carlos, anda vuelve con tu madre.

El pequeño asintió y corrió en dirección de una mujer.

Guillermo volvió a su silla, desde esta veía a todos los niños y niñas corriendo por ahí, a chicas tomando el sol, a chicos jugando al fútbol, a parejas mayores caminando por ahí, amaba este ambiente.

-¡ayuda!-escucho Guillermo-¡mi primo se está ahogando!

Busco de donde provenía la voz, un niño de unos ocho años estaba llorando por su primo, Guillermo corrió hacia él, era su deber.

-¿qué pasa pequeño?

-mi primo estaba jugando conmigo, en el mar-su voz temblaba-y fue demasiado lejos y comenzó a ahogarse pero no pude hacer nada y no ha vuelto.

Guillermo corrió hacia el mar, logró ver unos brazos saliendo del agua y nado hacia estos, ni siquiera observó a quien salvaba pero seguramente sería alguien mayor pues era un cuerpo pesado el que llevaba en su espalda, tardó un poco en regresar a la orilla pero en esta dejo al joven en la arena, seguro sería dos años mayor que él, tenía una barba incipiente, y cabellos oscuro.

-¡Samuel! ¡Por qué no abre los ojos!-el menor seguía aterrado.

-tengo que sacarle el agua de los pulmones pequeño.

Comenzó a presionar con fuerza el pecho del joven, segundos después comenzó a escupir agua y despertó.

-¡Samuel!

Grito el menor antes de sentarse en el abdomen del chico y abrazarlo.

-¿que pasa Alex?-susurró el tal Samuel-¿no vamos a seguir jugando?

El mayor estaba consciente de lo que había sucedido mas no quería preocupar al pequeño.

-¡no! Mejor juguemos en la arena Samuel.

-será mejor que lo escuches, ¿qué hacías tan lejos tío? Te pudo haber pasado algo.

-¿y tú eres?

-Guillermo, soy el socorrista de esta playa.

-oh vale, gracias por salvarme Guillermo, tienes razón Alex mejor juguemos aquí, ¿que te parece si vamos con tus padres a comer algo?

Alex asintió y corrió hacia una pareja mayor, Samuel le regaló una sonrisa a Guillermo antes de correr detrás del menor.
Guillermo no paro de pensar en ese joven, Samuel tenía una sonrisa preciosa y una mirada igual de magnífica, lastima que no lo volvería a ver, o al menos eso pensaba.

-¡eh Guillermo!-como no reconocer aquella voz, su compañía de este verano-tío estas empanadisimo, ¿qué pasa?

Guillermo medito sobre contarle a maria, si era su amiga pero no todos entendían sus preferencias.

-he visto al chico más apuesto del universo hoy y seguramente jamás lo volveré a ver-Guillermo no pensó en sus palabras y se sonrojó al ver lo que había dicho.

-¿y por qué no lo buscas cuando se acabe tu turno?

-¿pero qué dices?-Guillermo suspiro pero una sonrisa se dibujó en su rostro, le alegraba que su amiga le apoyase-¿cómo lo encuentro entre tanta gente que viene? Además si lo veo, ¿que hago? Le digo hola soy Guillermo el que evitó que murieras ahogado, ¿quieres ir a tomar algo?

-sí, ¿por qué no?

-tú estás loca mujer.

-estoy hablando en serio Guillermo, ¿por qué no buscarse un amor de verano?

-a ver, suponiendo que lo encuentro y acepta a salir a tomar algo, ¿que hago si no le gustan los tíos?

-¿y si dejas de ser tan negativo y lo intentas por dios?

Guillermo suspiro, María tenía razón, debía intentarlo.

-o lo haces tú o preguntaré a los que están aquí quien se ahogo esta tarde y lo buscare.

-no te atreverías.

-¿quieres ver que si?

-joder, vale iré a buscarlo cuando se acabe mi turno, pero si no salen bien las cosas tú serás la culpable.

-si no salen bien las cosas te llevaré en nuestro día libre a ahogar las penas ¿trato hecho?

-trató hecho.

María se sentó en la silla que estaba al lado de la silla de Guillermo, charlaron mientras se acercaba la hora del término de turno de Guillermo.

-bien, son las seis, tienes que irte a buscar a ese tal Samuel.

-deséame suerte.

-que la fuerza este contigo Guillermo.

Guillermo río ante el comentario de star wars que dijo la chica, cuando se conocieron ella no paro de gritar de emoción al descubrir que a él también le gustaban aquellas películas.
Guillermo se dirigió a la cabaña en la que se quedaría este verano a cambiar sus ropas, decidió por unas bermudas negras y una camiseta blanca, calzo sus zapatillas favoritas y salió de ahí, camino un rato por los típicos lugares a donde iban los tíos de su edad y termino en los juegos de niños, para su sorpresa lo encontró ahí empujando en los columpios a su primo, en ese instante Guillermo se acobardó y se dio la vuelta para marcharse.

-¿en que demonios pensabas Guillermo? Solo le diré a María que no lo encontré y ya-dijo Guillermo para sí mismo.

Este se sentó en una banca un tanto alejada de aquel parque y suspiro, su verano estaba siendo una maravilla pero por cobarde se le jodería y no podría borrar a aquel chico.

-¿puedo sentarme?

-como quieras.

Guillermo se giró para ver el que se sentó a su lado, para su sorpresa era el chico de esa mañana: Samuel.

-creí haberte visto en el parque y quería agradecerte de buena manera por haberme salvado, quería impresionar a mi primo, soy como su héroe, ¿sabes? Pero termine en ridiculo.

-oh no has quedado en ridiculo, le pudo suceder a cualquiera, además es lindo tu esto, no todos los tíos de 20 años juegan con su primo en los columpios en lugar de ir a un bar o algo similar.

-tengo 19 en realidad aunque tienes razón, gracias.

Guillermo sonrío, Samuel le devolvió la sonrisa.

-estaba pensando si te gustaría ir a tomar algo por ahí.

Guillermo se sonrojó totalmente.

-¿y tu primo?

-se ha ido ya con sus padres y tengo la noche libre y por lo que veo tu turno de socorrista ha acabado y si no es así probablemente esa playa sea un caos.

-no no, mi turno acabo y si, me encantaría ir a tomar algo.

Ambos se pusieron de pie y se dirigieron al café más cercano, no pararon de hablar, lo pasaron muy bien pues fue una noche llena de risas, y un par de besos.

-igual y no nos volveremos a ver en la vida pero me encantaría pasar este verano a tu lado Guillermo.

-solo si prometes no ahogarte de nuevo.

-lo prometo-respondió riendo.

-entonces acepto, quiero que seas mi amor de verano.







Algo corto pero dejó el resto a la imaginación…

Escuche la de “summer love ” de one direction y se me ha ocurrido escribir algo así, llevo escribiéndolo desde hace horas pues borre muchas cosas que no me terminaban de gustar pero creo que así ha quedado bien.

No publiqué: “¿qué es el amor?” Porque viaje a un pueblo de Jalisco llamado Tequila y no tuve nada de tiempo libre.
Que tengan una gran semana!