amor osa

No elegimos quien nos gusta, pero sí de quien enamorarnos. Leí que el pre-amor dura de 1 año a 2 años, lo que resta es amor y tú eliges si amarás a la persona; a lo que quiero llegar, es que yo he decidido amarte, a enamorarme de ti, ¿cariño no te das cuenta?
Llevas por nombre el de la cuarta estrella más grande y el guardián de la Osa; yo no necesito que seas mi guardián o el de alguien más, para mi eres un superhéroe, si con tan solo el que muestres tu sonrisa puede iluminar una ciudad entera, imagínate todo lo que tú puedes lograr.
Te quiere un poquito más que ayer, S.

No tiene ni la más mínima idea de lo mucho que lo extraño. Ahora mismo, me muero por saber cómo está, si su familia está bien o algo así. Es increíble esa forma en la que aún sin estar sigue influyendo en mi estado de ánimo y trato de saber por qué pero no puedo; aunque le diga a mis amigas, incluso, al chico con el que estoy saliendo que ya lo he superado, sé que no es así y no es justo para nadie. ¿Por qué se fue? ¿Por qué dejo un vacío en mí , querido profesor? Me gustaría que ahora mismo me contestara esas preguntas o mínimo escuchar de su boca emitir esa frase que siempre solía decirme, “don’t be shy”.

Hasta que te vea.

Mientras te vuelvo a ver, en cualquier momento la brisa buscará tu cuello, pues he mandado al aire un beso, que el viento me ha prometido entregarte, junto a miles de suspiros. Le he contado cuanto vibro por ti, y se a conmovido, le he mostrado tu foto y se ha sonrojado. Te he escrito una carta de amor, que la “Osa Mayor” en el cielo nocturno, se ha ofrecido entregarte en mi nombre, al ver que tus ojos eclipsan estrellas, y tu sonrisa es admirada por las auroras boreales. De caricias he procurado colmar hasta lo más íntimo tu ser, y la lluvia me ha dicho que sus gotas, con placer me ayudarán en mi empresa por llenarte de mi tacto. Quiero ver de cerca las estrellas, el caos del vacío abrumador en el espacio, sus galaxias luminiscentes y sus cometas. La madre tierra, como si de Gea misma se tratara, susurra a mis oídos que para eso tengo que verte a los ojos. Entonces te soñaré entre parpadeos indecisos que no saben si dejarme seguir mirando tu fotografía, o bajar el telón para cumplir la cita con mis sueños que siempre buscan tu silueta. Al final, tu rostro en fotos es lo último que mis ojos miran antes de dormir, y lo último que ven antes de despertar, pues en mis sueños estás.