amor cobarde

Te echo de menos ¿y a quién se lo digo? Le grito al viento, a las nubes, al cielo, a las cuatro paredes de mi cuarto; pero parece ser que no es suficiente. Lo grito bajo el agua y en las montañas, se lo chillo a desconocidos… Y aún así me falta valor para decírtelo al oído.
—  Srta Tass.
Cuando se trata de amor no debe de haber lugar para la cobardía. O lo arriesgas todo o mejor no des nada.
—  Recovecos de mi alma

Abro el whatsapp.
Deslizo el dedo por la barra
de contactos hasta llegar a su nombre.

Ha cambiado su foto de perfil.
Encogimiento de estómago.

Su frase de inicio, al menos, sigue intacta,
me digo respirando con alivio.

Entro.

Está en línea.
Otra vuelta más por las tripas.

Pulso, al azar, una letra.
La borro.
Siento el cosquilleo
del que mira al precipicio.

Compruebo que soy
el mismo cobarde de siempre.

Y entonces pienso
qué ocurriría con mi vida,
con el mundo,
si en ese preciso momento,
debajo de su nombre apareciera,
como un rayo de luz,

esa única palabra
que lo contiente todo:

escribiendo…

—  Luis Ramiro
En este mundo de cobardes inteligentes yo prefiero ser una estúpida valiente.
Es sencillo: o amas o no amas. Yo elijo amar.
Qué pereza andar a medias con miedos.
No hay tiempo para eso.
—  Psicotinta.

Y si te preguntas porque solo te deje de hablar, quiero que tengas bien en claro que es porque no te quiero.

Que jamás podré llegar a ser tan “buena” como ella, ni tan “tierna”, ni mucho menos “tan atractiva.”
Que siento que no podré competir con su recuerdo y la manera en como la amaste.
Que me rindo sin antes comenzar porque soy muy cobarde, porque no me quiero arriesgar a perder lo poco que me queda de corazón.
Que no puedo intentar curar a alguien cuando yo estoy aún más destruida; Que los momentos que pasas conmigo son similares a los que ya escribiste con otra persona.
Que me clavas en el pecho con canciones que te recuerdan  a otros amores y que jamás podré besarte tan bien como para borrar el recuerdo de ella.

Si me alejo hoy, probablemente no te des cuenta y siendo un chico tan despreocupado, no te me preguntarás ¿por qué?

Pero es importante que sepas que no te quiero; aunque la verdad sea que te quiero más de lo que me permito. A la vez necesito, así como tu necesitabas que vuelvan amores, que no me busques, porque estoy hundida.
Porque en este tiempo has logrado sacarme de mi infierno por ratos, pero en cada inseguridad me hundo el doble de donde estaba.
Que cuando me dijiste “me gustas” dude de si me estabas viendo bien, digo, yo no soy tan bonita como otras.
Que no comprendes lo horrible que se siente creer ser menos que la persona que estuvo antes de ti y que jamás lo entenderías porque no estas en mi mente.
Debo decirle a alguien que yo lo intentaría pero no me siento segura.

Hay momentos en los que debes huir con los pedazos intactos antes de que se fragmenten más y el olvido sea eterno.

—  Brenda Ramírez.