Cuando tu pareja es tu mejor amigo, tu complice, tu compañero, tu hogar te das cuenta que tal vez los cuentos de hadas no existen, pero existe algo mucho mejor y es la realidad. Donde las discusiones, las caricias, los besos, las miradas te demuestran que no necesitas un cuento de hadas para ser feliz, sólo necesitas alguien que te ame y aunque le sobren razones para irse siempre se quedará.
Y la vida se convirtió en un silencio… en un silencio tan profundo que nos daba miedo escuchar nuestras voces; nos daba miedo escucharnos… escuchar algo que se podía perder con el tiempo… igual que ese ruido que se había sumido en un silencio; Al parecer eterno… nos daba miedo perdernos como aquel sonido… pero ¿sabes qué? Ya nos habíamos perdido.
—  Sol.
¿Qué se yo del amor? Lo veo en películas, lo leo en libros y lo escucho en mis canciones favoritas. Situaciones diferentes, escenarios diferentes, melodías diferentes, personas diferentes y comienzos diferentes, pero todo concluye en lo mismo, una de las dos afortunadas personas, o desafortunadas para quién lo quiera creer así, termina amando peligrosamente, pero con un poco de suerte el peligro lo correrán ambos. El amor puede estar escondido entre lineas en un mensaje de buenos días, o detrás de la persona con la que nunca hablas a pesar de cruzarla todos los días. Detrás de quién se esfuerza en mantener el contacto, o quién hace de todo para perderlo porque ya no lo quiere sentir. Y muy probablemente esté detrás de la persona que se rompe para repararnos. Podemos enviar palabras de amor dedicando una canción, podemos enamorarnos de las letras en un libro, y podemos amar un amor que no nos pertenece con una película. Nos preocupamos por amar bien, pero no nos damos cuenta de que no hay forma correcta de amar, porque podemos amar completamente o amar a pedacitos. Nos preocupamos porque nos recuerden en base al amor que sentimos, pero no en base a quienes somos. El amor nos controla, nos amolda a su manera y a veces espera ver como nos hundimos. Pero a veces nos gusta ser controlados, amoldados y nos gusta hundirnos, porque sabemos que es la única forma de aprender a flotar. ¿Pero dónde está el amor realmente? Puede estar en un beso o en un apretón de manos, en un abrazo o en una caricia, debajo de la ropa o por encima de ella. Tantos lugares dónde encontrarlo y tantas personas que tenemos miedo de buscar. No me juzguen por no saber amar. En todo lo que he aprendido a hacer era un desastre al principio también. Pero siempre se puede mejorar. No sé lo que es. No sé quién es. No sé dónde está. No sé si debería hundirme para aprender a flotar. En fin ¿Qué sé yo del amor? Nada, porque el amor no se ve, no se escucha ni se lee. El amor se siente, y antes de amar hay que aprender a sentir. Porque todos sabemos que antes de hundirse, hay que tirarse al agua.

-Mel.

Te superare pronto lo prometo,así como te prometí que no te dejaría y hoy en día aquí estoy, si me duele como no tienes idea escribirte y ya no hablar como antes, pero que más da, decidimos ser amigos… dos grandes amigos que se quieren todavía, que decidimos no empezar lo mas hermoso que hay.
Nuestro amor fue amor a distancia… nunca nos conocimos y creo que no lo haremos,nos faltaron tantas cosas por vivir, no entrelazamos nuestras manos y no sentimos esa hermosa sensación que se pueden llamar “mariposas en el estomago”, no estuvimos tan cerca como para rozar nuestros labios, esa hermosa sensación, no la tuvimos… y no las tendremos más, somos amigos y eso no va a cambiar.
Lloro todas las noches todavía, escucho tus mensajes de voz, extraño tu voz en la madrugada o esos mensajes de “buenos días”, pero sabes, estamos mejor así, los dos somos felices, bueno, eso creo, Dios no tiene preparado a alguien más tal ves, te superare pronto lo prometo y ese día que te supere no sabrás mas de mi, pero si me necesitas estaré para ti siempre…

Cuando me refiero a un corazón roto, no necesariamente hablo de un amor fallido, porque no sólo esas personas te rompen el corazón, también pueden hacerlo tus amigos cuando te fallan, tus compañeros de clase cuando se burlan de aquello que no entienden, tus maestros cuando te desalientan por definirte como esa nota desaprobada, tu familia cuando te ven como la copia fallida de tu hermano mayor, tus padres cuando desean en voz alta que no hubieras nacido o cuando te gritan por no ser el hijo que hubieran deseado, o la sociedad que con sus estereotipos dice en voz alta y acusadora todas tus imperfecciones cada vez que te miras a un espejo, porque estas personas no sólo te rompen el corazón, también te rompen el espíritu, y este, cuando se rompe, no se cura del todo, no vuelve a ser el mismo, ya no caminas con la misma confianza ni esperanza, tampoco cargas y tienes fe en los mismos sueños, sólo aprendes a vivir con miedo a que se abran tus cicatrices.

Enigma