Cuando me voy nadie me sigue
y cuando me quedo nadie se queda
ya me he ido acostumbrando
a dar el corazón a quién no lo quiere
a hacer todo por pendejas ilusiones
sé que tratarte bien no resulta
el mayor de los atractivos
en un hombre para ti
ojalá que los vicios
de siempre te revelen el amor
el cuál no te permites ver
ojalá que te quiera quien te gusta
ojalá te escriba cartas en papel
y las deje afuera de tu casa
ojalá te regale poemas
con tu aroma favorito
ojalá cambie todos los planes
para verte y no se sienta triste
cuando sin razón le canceles
ojalá te vuelvas espuma y flotes
ojalá que a alguien
que pueda darlo todo sin temores
de verdad le importes
—  De las estrellas a Sofía, Quetzal Noah